mujer, niña, playa

Todos los días la misma niña, la misma mujer y una playa distinta, porque la playa cambia con cada ola, con cada pisada que dejamos tras nosotros. Nunca puedes volver a pisar la misma playa de la misma forma que no es posible regresar a los lugares donde creímos ser…

cazadores de tormentas (imaginarias)

Es fácil reconocerlos, aparecen los fines de semana en las zonas de montaña vestidos con ropas de camuflaje y toneladas de equipos electrónicos a sus espaldas. Aunque la verdadera diferencia con el resto de excursionistas ocasionales es la forma en la que se apean de sus vehículos y olfatean el…

cíclopes

Tarde temprano ocurre, no importa lo mucho que haya caminado ni en que dirección lo haya hecho, al final el fotógrafo se acaba enfrentando al vacío de su propia existencia. Un vacío ante el que no existe texto alguno que lo llene ni foto capaz de encuadrarlo. Como todos los…

delirios

En las afueras de la ciudad han aparecido unas extrañas esculturas con forma de animales y nadie sabe el motivo ni el autor de esas creaciones. Son emplazadas a traición, en medio de la noche y las familias con hijos que las descubren a la mañana siguiente las miran con…

días de verano

El verano está a punto de llegar. Por mucho que frío y lluvia insistan en disuadirme, el verano está a punto de llegar. Tal vez entonces tengamos que decidir. Quizá sea el momento de empezar a hacer magia con la vida ¿Sabría usted hacer malabares con los días? No es…

un trato justo

¿Lo ves?, cada vez que los barbas dan un golpe de estado el pueblo se queda sin papel higiénico. Es una regla de la naturaleza inexorable. Estamos en la terraza del bar mirando la cola inmóvil establecida a las puertas del economato. La gente sostiene sus tarjetas de racionamiento e…

inevitabilidades

Eligieron un candado como símbolo de su amor. Un cierre, un territorio, un lugar privado, definido y seguro. Algo férreo y eterno como el amor que sentían. Eso os dirán. Al final de mes, la mujer encargada del mantenimiento recorre el puente desde un extremo hasta el contrario. Su capa…

las bicicletas en holanda

Las bicicletas en Holanda son unos hierros retorcidos y comidos por el óxido que se mueven por la simple voluntad de unos dueños que se niegan a dejarlas morir. No es extraño que ambos, jinetes y monturas, hayan desarrollado con el tiempo una extraña simbiosis: sobre ellas conocieron al amor…