mirar
las cosas en las que decidimos creer
¿Recuerdas cuando subíamos por esa carretera con el Renault? Cuando mi padre invoca esa palabra, Renault, se refiere siempre al mismo coche: un Renault 7, una bestia mitológica que giró dos veces el cuentakilómetros antes de morir en un estertor…
bestias dormidas (tomando el sol)
Venimos de aquí… Creo que podemos concluir que los atardeceres en esa esquina del mundo han sido hechos para ser contemplados de una manera serena… sin prisas, sin ruido… una contemplación de bestias somnolientas.
nebulantes
En la cartografía de los cielos, gemelos silentes de los terrestres, también hay regiones prohibidas. Fragmentos de firmamento sumergidos en una niebla inabarcable donde duermen tesoros imposibles, civilizaciones olvidadas y la muerte, una presencia serena que aguarda sin prisa a…
bestias dormidas
Los coches antiguos descansan como fieras dormidas. Bestias displicentes que han tejido el mundo con la huella de sus neumáticos y saboreado el pulso vibrante de las autopistas, el polvo áspero de los caminos olvidados, la ternura y la crudeza…
mandarina en el país de las criaturas de bronce
Los pasos de Mandarina la han llevado hasta el país de las criaturas de bronce. Seres fieros y adustos, dueños de una inteligencia milenaria… y cansados, muy cansados de tanto aparentar solemnidad. Tras siglos sosteniendo su sabiduría en un silencio…
los viajes de Mandarina
El mundo de Mandarina es un lugar de una pequeñez asfixiante. Un triángulo de franjas verdes, ocres y rojizas con dos fronteras inamovibles: en un extremo, inaccesibles montañas de cumbres veladas por nubes de donde desciende un manantial apresurado que…