leer,  mirar

el maestro relojero

Alguien ha arrojado al suelo el despertador cósmico que rige nuestras existencias y la primavera ha adelantado su llegada un par de meses.

La naturaleza, tan asenderada ella, se ha desperezado sin ruido para empezar a poner en movimiento la ya vieja maquinaria de nuestro pequeño universo. Los insectos, las flores, todos puestos en marcha a toque de corneta para cumplir con su sagrada misión.

Hay pocas cosas más delicadas que los estambres de las flores, casi todo puede romperlos. Sin embargo, las abejas se zambullen en ellos sin apenas molestarlos para salir brillantes, felices y cubiertas de polen como alegres nadadoras.

Es casi imposible no ver una intención, un mecanismo oculto tras la orquesta del universo. Es casi imposible no acabar jugando con la idea de un Dios, pero no un Dios omnipotente, omnipresente y bienintencionado colocando con avaricia en una balanza cada uno de nuestros actos. No, mi Dios sería un anciano paciente de mirada amable que nos observa tras unos gruesos cristales.

Un maestro relojero que lo puso todo en marcha y luego, aburrido, o quizás decepcionado, nos abandonó a nuestra suerte.

Sí, lo sé, seguro que estuvo algún tiempo vigilando atento como marchaba su nueva creación, ajustando algunas cosas aquí y allí, divertido y emocionado con su nuevo proyecto. Imagino que no hablaría de otra cosa, de su gran diseño: un mecanismo perpetuo que se movía libre dentro de unas reglas inamovibles. Las reglas del universo.

¿Cuánto duró esa emoción?, no lo sé, pero en algún momento lo dejó de lado, nos abandonó. Encontró sin duda mejores cosas que hacer o quizás, como gritaba furioso el filosofo enajenado por las calles de Praga, el maestro relojero murió sin encontrar a nadie que continuase con su creación. Una creación ya sin dueño que siguió girando fiel a sus reglas inmutables, pero atrapada sin remedio en la espiral de la decadencia.

Lo vemos a diario, los engranajes empiezan a fallar. Las delicadas piezas que daban equilibrio amenazan con caer contra el suelo. Ya no hay alegría en los movimientos de esas coloridas piezas y todo parece al borde de una ruina inminente.

He dejado de creer; ni en el terrible Dios de la balanza, ni en el amable relojero. Viendo nuestros actos en el mundo, me parece que les hacemos un favor a ambos si les quitamos toda la responsabilidad sobre nuestros actos.

37 Comments

  • Alma

    Me gusta la idea de tu dios, yo soy más bien como Nietzche que dice que si alguna vez éste ha existido, debe haber muerto…
    En fin, como siempre sonrío cuando te leo y me quedo pensando.

    Un beso.

  • gabiliante

    Yo creo que el relojero nos dio (al planeta, no a los humanos) cuerda y la máquina va sola con las reglas establecidas, acoplandose a las circunstancias.
    Si se extinguen las abejas ( una vez escribí un relato pensando que inventaba las setas mecánicas y resulta que ya existian), polinizaran los cuervos😜
    Estoy viendo mientras escribo, una peli que acaba de salir tu dios, un tío súper alto y bien vestido con pelo y barba blanca, de piel súper blanca. ¡ que coincidencia! La hija de dios, acaba de empezar , no se si es buena, así que no te la recomiendo.
    Cuando termines ” Los pajaros” deberías ver ” cerrar los ojos” . Con la de hitchcock fliparás, pero esta te encantará, si no la has visto ya.
    Abrazooo

  • Beauséant

    Así es ALMA, ese filosofo demente que paseaba por Praga era Nietzche, que lo mismo nunca estuvo en esa ciudad, pero me apetecía situarlo allí. Gracias por pasarte, es bueno reflexionar en compañía.


    Gracias por la aclaración, GABILIANTE, llevaba un rato intentando meter a las setas en la ecuación y no sabía cómo hacerlo. Por aquí salió ya un tema parecido, https://www.elartistadelalambre.net/la-ultima-rosa/, el de la desaparición de las abejas. Me gusta tu idea, que los cuervos se encarguen de la tarea, seguro que saben hacerlo, otra cosa es que quieran hacerlo. Tomo nota de la película, tenemos fines de semana con mucho viento y lluvia, y son la excusa perfecta para no salir de casa… La hija de Dios creo que la he visto, no me pareció gran cosa, pero ya me contarás 😉 Vaya casualidad que andes viendo esa película y haya subido esta entrada, mejor no sacar conclusiones 😉


    Como siempre te digo, MUCHA, hay un orden en mi desorden, un método en mi locura.


    Ahí creo que lo ha clavado, sí, अनत्ता 光 心, yo también me he reído… luego me he preocupado un poco.


    Todos tenemos un poco de relojeros locos, entonces, PATRICIA PLAZA. Aunque hoy en día es complicado saber si es locura o el manos libres del móvil 😉

  • Toro Salvaje

    No sé qué tipo de Dios nos creó.
    Pero salió mal.
    Muy mal.

    Yo diría que se fugó a otros universos y dejó el desastre aquí porque ya no se podía hacer nada.

    Saludos.

  • María

    Fíjate, a mi con esto del maestro relojero, que como figura retórica me parece preciosa, me ocurre como con el druida de la entrada anterior, al margen de especulaciones, si existe y creemos en él o no, es reconfortante pensar que hay alguien donde sea que esté, se preocupa de nosotros… Aunque es cierto que últimamente parece anda un tanto despistadillo ; ) Hay una novela que se titula así, de Christophe Bataille, cortita y muy fácil de leer, en la que un duque de un país inventado de Europa, sus tiempos los marcan las audiencias en las que imparte justicia y otros menesteres menos edificantes, el caso es que además cada noche, se dedica a dar cuerda a los más de doscientos relojes que hay en su palacio.. al final, deja de vivir fuera y su vida se reduce sólo a esto, dar cuerda a sus relojes. A nuestro maestro relojero celestial, creo que le ha ocurrido lo contrario, tantos relojes que atender y tanta cuerda que dar lo ha agotado y se ha ido de vacaciones.. por eso la naturaleza anda tan enloquecida, a juego con los humanos.. Son preciosas estas fotografías de flores de ¿peral verdad? lo terrible de haber florecido tan pronto es que como os curra como aquí este finde que cayó una granizada monumental, que se las carga y el árbol se queda sin fruto, ojalá tenga suerte tu arbolito y no le ocurra.. y es verdad que deberíamos aprender la delicadeza de las abejas, nosotros por donde pasamos, somos como Atila, no vuelve a crecer la hierva.. creo que por eso el maestro relojero se ha ido, para no vernos y no sufrir ; ) Preciosa tu primavera y la zambullida de tus abejas BEAU! ¡Un beso grande!

  • Beauséant

    Esa idea me gusta, TORO SALVAJE, un dios pusilánime que salió corriendo al ver el desastre que había montado. Sí, en el fondo tiene todo el sentido , ¿te imaginas?


    Esa historia que traes, MARÍA, me gusta mucho, me habla del peso de la responsabilidad, ¿verdad? Como puedes acabar esclavizado por tus propias creaciones. Algo que empieza como una distracción, un simple afición termina por ser una obligación de la que no puedes escapar. Puedes ser un Dios y, aún así, no lograr huir de tus responsabilidades, de esos penitentes que rezan y piden favores, de los descreídos que te culpan de los males que ellos mismos provocaron… No me extrañaría nada que un día golpee la mesa llena de figuritas y lo destruya todo de una vez y para siempre.

    He hecho un poco de trampa con las fotos, las del enlace eran, efectivamente, las flores de un peral que ese año dio una cantidad enorme de frutos, las de hoy son flores de almendro… Yo las veo iguales, la verdad, habría que preguntar a las abejas…

    Como siempre tus preguntas me hacen buscar respuestas y me he encontrado con esto tan curioso:
    https://es.wikipedia.org/wiki/Pyrus_amygdaliformis

    Voy a seguir investigando como una abejita atareada 😉 Un abrazo

  • María

    jaja ¡¡un peral almendro!! ¡ qué curioso! sus peras sabrán a turón de Jijona jaja Muchas gracias! Imagino que dependerá de la variedad, siempre había creído que las flores de almendro eran rosa o tenían algo rosa ..( te dije lo de Peral porque te lo leí en la otra entrada , sí ; ) Y respecto a la novela de la que te hablé, más que la responsabilidad, al protagonista creo que lo que le pudo, fue la falta de interés, se cansó de todo y finalmente se encerró entre sus relojes, como una forma de escapar de la vida. Me parece el peor de los dramas, cuando pierdes la ilusión, es como si te murieras, aunque sigas vivo. Y sí, esos dos tipos de personas que describes, además de aburrir a Dios jaja son los típicos infelices por autonomasia, todo, bueno y malo que les ocurre, depende y es culpa de los demás…una pena. Un beso!

  • Joselu

    Se confrontan dos visiones totalmente antitéticas. Por un lado, la materialista que habla de un surgimiento del universo hace trece mil quinientos millones de años por un azar y que en él todo ha evolucionado de acuerdo a las leyes de la física sin ninguna dirección, sin ningún propósito, sin ningún sentido e hizo que en un rincón secundario del universo se crearan por azar condiciones apropiadas para la vida del carbono, y alí surgió todo un mundo de cadenas biológicas, sin dirección, y da como resultado un mono que se yergue y crea el lenguaje -por azar-, los mitos cosmogónicos y las civilizaciones. Todo esto es fruto del caos porque no hay ningún principio rector ni ninguna dirección. Es algo así como poner a cien monos ante máquinas de escribir y esperar que en un millón de años compongan la Divina Comedia y El rey Lear.

    Por otro lado, la idea de que esto no puede ser fruto del azar sin sentido, y que hace falta un diseño inteligente. Tenemos el reloj, el universo, pero hace falta un relojero que lo haya creado y que lo puso en marcha para algo. El principio antrópico plantea que el universo existe para que haya seres conscientes que sean capaces de pensarlo y de maravillarse ante él. Esos somos nosotros.

    ¿Las leyes de la física -he leído- son suficientes para crear el universo y explicar la conciencia humana: la capilla Sixtina y las fugas de Bach?

  • laacantha

    El maestro relojero cometió un gran error desde el principio de la Creación proporcionando al ser humano el libre albedrío. Bueno, nadie es perfeco no siquiera Dios y aqui estamos con el libre albedrío. Un abrazo, solamente me alivia que el fin del mundo la Humanidad esta esperando ya miles y miles de años.¿ Quizá no llegará?

  • El asceta

    La responsabilidad de nuestra existencia… qué gran frase. La verdad es que el humano necesita proyectar fuera de él todo cuanto dentro de él se halla pues somos demasiados grandes para comprender que somos el universo entero. Por ello, inventamos Dioses, leyendas, hadas, brujas, magos y ocultismos, para poder asimilar que eso que está fuera, en realidad está dentro. Aun así, me gusta la imagen del relojero con sus gafas de media luna, arreglando nuestros desaguisados. Un viejecito benévolo como Merlín, o la imagen que de él tengo, un más moderno Dumbledore en la saga Harry Potter. Gepetto, el papá de Pinochio, también es una ilustración que me viene a la mente… en fin… necesitamos de la proyección para digerir y asimilar que todo lo que vemos, también forma parte de nosotros, somos los creadores del universo, artista! Un abrazo!

  • Mucha

    Me iba a ir hasta que me di cuenta que sería de ustedes sin mí
    Soy la luz de la mañana
    La que los informa
    la que hace mas lindo el dia
    y trae color a la tierra
    La que no pelea ni ataca a ninguno
    soy luz soy aire
    Y los quiero

  • Mucha

    Gracias a ustedes sigo escribiendo Me escriben email dulces sin entierros
    Me aman la vida, la vida me ama
    los amo en silencio y con ganas
    Me iba a ir pero me dió lastima
    me quedo en silencio
    los amo
    Estoy bien feliz
    Cuidense chicos

  • Beauséant

    Me encanta la idea, MARÍA, de tener un peral con sabor a turrón, ahí creo que la ciencia tiene mucho que avanzar,menos exploración espacial y más peras con sabor a turrón 🙂

    Tuve esa época, la de culpar a todo el mundo de mis males. Un día me miré al espejo y empecé a sospechar que lo mismo debería empezar a trabajar lo que estaba viendo delante mio. Es verdad que el mundo es, a veces, un lugar infame, que las cosas, aunque pongas todo tu esfuerzo, no parecen funcionar como deberían, pero hay una gran parte que depende de como afrontemos esas cosas. En especial los problemas pequeños, los del día a día que a veces parecen ahogarnos y no son nada.

    No quiero acabar en un castillo enorme con un montón de relojes que nunca dan la hora correcta 😉


    Lo del libre albedrío es un debate interesante, LAACANTHA, no deja de ser un ejercicio mental porque, la verdad, parece fuera de nuestro alcance… Pero sí, parece que hubo un error de diseño, no te preocupes, la próxima vez Dios tendrá en cuenta todos sus fallos y lo hará mejor 😉


    Me acabas de hacer pensar, EL ASCETA, que hemos crecido con muchas imágenes de maestros relojeros. En las películas, los libros y los cuentos… quizás tenemos esa necesidad, ¿verdad? De buscar un refugio, un gesto amable, alguien comprensivo que entienda las reglas y las ponga a jugar a nuestro favor por una vez…

    “necesitamos de la proyección para digerir y asimilar que todo lo que vemos, también forma parte de nosotros, somos los creadores del universo,” esa frase me ha dado hasta vértigo,


    Pero, MUCHA, si este sitio esta lleno de fotos mias… todas las fotos que ves por aquí con mías 😉

    Nunca di por sentada tu marcha, sigue, sigue siendo nuestra luz, que nada te lo impida….

  • Mucha

    ¿sABES ? mE GUSTAS
    eRES LIMPIO DE ALMA -AUNQUE NO SE DE MENTE-
    sI ,TODAS TUS FOTOS SON MUY BELLAS
    PERO LA DE TU BOCA ES LA MAS SENSUAL

  • Diego

    El dios que nos vendieron no es que no encontrase a alguien que continuara su creación, sino que era un vago redomado y bastante chapucero. Creó el universo en seis días y al séptimo dijo: ” ya está”, y se tumbó a la bartola, como si ya todo estuviera hecho. Y aún sigue durmiendo, feliz, catorce mil millones de años menos seis días de siesta. Pero, como dices, el reloj funciona conforme a las leyes del universo, no necesita dioses, aunque sí de algún relojero que venga de milenio en milenio a ajustarlo un poco. Cada hombre llevamos dentro nuestro propio dios, y así nos va. Pero no hay que desesperarse, las abejas seguirán existiendo siempre. Y si desaparecen, las flores seguirán siendo polinizadas por drones 🙂

  • Beauséant

    Deberíamos darle las gracias, SUSANA, quizás no ha salido como nos gustaría, pero seguro que puso todo su empeño en hacerlo lo mejor posible…


    Gracias, MUCHA, mi madre siempre dice que es la mejor parte de mi anatomía… cuando la tengo cerrada.


    No lo había visto así, DIEGO, pero es verdad que si hubiese puesto un poco más de empeño hay algunos errores de diseño que se podrian haber arreglado con facilidad. Y, para colmo, abandonó su proyecto, ni una actualización, ni un parche de seguridad… Nos dejo a nuestro aire, cada uno convertido en su propio Dios.. Me he imaginado tu futuro con drones polinizando flores y me han dado ganas de llorar…

  • अनत्ता 光 心

    Las metáforas o imágenes empleadas… la del despertador caído (arrojado) al suelo y sobre todo la de un maestro relojero, ese anciano paciente que tras sus gafas pone a punto con mimo los engranajes universales… pues son hermosas y originales. A nivel de recurso literario o relato está muy bien. Pero… (lo siento) solo te compro todo lo que expones aquí desde ese sentido y nada más.
    No creo sinceramente en la idea de un Dios creador, sea del tipo que sea, tanto si es amoroso y paciente como si es colérico, extraordinariamente exigente y severo y vengativo. Solo son imágenes o recursos empleados por las religiones para intentar explicar las causas profundas o finales de la realidad. Con toda la manipulación ideológica, social o política implícita, eso lo sabemos de sobra.
    Te comento brevemente mi punto de vista, que es también experiencia personal, y que no te va a sorprender pues está repetidamente expuesta en mi blog: nuestra naturaleza más íntima, auténtica, profunda, genuina… es pura luz, inteligencia (en todos los sentidos y niveles, desde lo cotidiano a lo más trascendental), claridad, entendimiento, una conciencia realmente muy íntima. Tan íntima, que incluso las descripciones y etiquetas no pueden atraparla y explicarla. Como dicen en el Advaita Vedanta, es Sat-Chit-Ananda (Ser-conocimiento-beatitud, o ser-conciencia-dicha). Me parece una excelente descripción, a pesar de los pesares. Y esto puede entenderse, verse, experimentarlo. Y toda esta naturaleza luminosa, dichosa, inteligencia o conciencia tan íntima es en realidad aquello que pretenden explicar las religiones con el término «Dios». Comprenderás que no compre esas visiones de un «Ser superior» que es una especie de jefe o autoridad suprema, distinta de nosotros. Y entonces, desde esa luz emana el universo o universos y todas las realidades posibles. No se trata de «creación», que también es un concepto muy humano. Por cierto, fijémonos en estos versos. Pese a decir «creación» están apuntando a la naturaleza interior y última de la verdad:
    Yo he visto las maravillas de la creación / sin ni tan siquiera abrir los ojos.
    (El Último de la Fila).
    Y todavía menos compro esta idea: «Luego, aburrido, o quizás decepcionado, nos abandonó a nuestra suerte».
    Que nos buscáramos la vida. La decadencia, los mecanismos que empiezan a fallar. Una visión así es nefasta por todo lo que conlleva en cuanto a visión de la realidad y nuestras vidas. Desemboca en victimismo, fatalismo, derrotismo, pesimismo, visión negra, negativa y ceniza de la existencia (sobre todo la humana). Se traduce en quejas, lamentaciones, reproches, exigencia, frustración, rabia contra Dios (escupir al cielo), decepción, culpabilizar, demanda, carencia, necesidad… una visión en el fondo tóxica que duele y que acaba muchas veces en manipulaciones ideológicas, toneladas de demagogia y elucubraciones.
    Realmente lo veo así, lo que transmite toda esa visión, y no es por querer destrozarte el relato ni infravalorarlo. Me temo que me está saliendo un comentario muy duro y crítico. No es que quiera meterme con lo que escribes (faltaría más) ni cómo lo escribes, sino que expongo mi punto de vista sobre esas ideas que subyacen ahí, que suelen asociarse a una visión del mundo y la vida. Si se trata de meros recursos o un ejercicio de escritura, una imagen metafórica, entonces en ese sentido nada que objetar.

    Lo que estás describiendo se refiere básicamente al terrible perjuicio que está causando el ser humano al planeta en general, a la naturaleza, los ecosistemas y seres vivos; al desajuste gravísimo que se está infligiendo efectivamente en todos esos mecanismos y equilibrios tan frágiles. Tenemos todo el desastre creciente, progresivo e imparable a nivel ecológico, pero la muestra aún más evidente es el desajuste que se le está causando al clima mundial. Ya conoces mis opiniones al respecto: la máquina del capitalismo global, del consumismo, nunca se detiene, porque priman los intereses económicos, el obtener beneficios, y se considera a la naturaleza y el planeta como meros recursos a utilizar y explotar. Vamos de cabeza hacia ese muro para estrellarnos a toda velocidad, o ese precipicio, porque no veo que se esté levantando el pie del acelerador. Sigue toda la locura del consumismo, de explotar recursos y el crecimiento económico. Y los gobiernos sin hacer prácticamente nada: proyectos, planes de futuro, declaraciones de intenciones y mucho postureo e hipocresía (como decía aquella socióloga, de rodillas frente al poder económico). Entonces, ante todo este panorama sobre el que hemos hablado tanto, Dios no tiene nada que ver, ni un hipotético abandono de los humanos, desentendiéndose de su obra o su protección o sus responsabilidades. Es más bien todo lo contrario: si imaginamos unas responsabilidades de Dios y que cabría esperar cierto orden, entonces estamos eludiendo nuestras responsabilidades como especie, escurriendo el bulto. Eso es lo grave. La excusa o la proyección en unas realidades religiosas son una vía de escape, una especie de ceguera. En realidad las leyes de la naturaleza, la física y el universo no han cambiado en millones de años, no se han deteriorado. Es justamente al despreciar esa causalidad tan íntima entre todos los elementos, como si efectivamente fuera un delicado mecanismo de relojería (que lo es) que estamos dinamitando esa armonía. Y de la misma manera, las explicaciones que puede dar la ciencia a todo lo que está pasando son más que suficientes: el deterioro ecológico y el calentamiento global responden a todas estas leyes de la naturaleza y a las explicaciones de la ciencia. Incluso la concurrencia de distintas ciencias (economía, sociología, política, psicología, ética… ) es suficiente para explicar el comportamiento humano como especie. Pero… ¿la religión? Claro, caben explicaciones religiosas, a priori igual de respetables. Yo no las compro, al menos. Aunque las hay para explicar esta decadencia. Yo mismo en cierto sentido «aplico» visiones de este tipo, en concreto la visión del budismo, cuando hablo de cosas como el karma y las pulsiones o parte negativa del ser humano actuando sobre el planeta y sus semejantes (maldad, egoísmo… ). Pero lo que pasa es que no considero a esto «religión», sino otra cosa. No sé cuál es la palabra exacta: filosofía, ética, humanismo… El karma para mí no es más que otra expresión de la causalidad universal (tus actos, o todo en el fondo tiene consecuencias) y toda esa maldad y «venenos» de los que habla el budismo se entienden desde la ética y un sistema que busque trascenderlos en nuestras mentes y corazones.
    Entonces lo que describes en el relato es consecuencia de eso, del calentamiento global y el deterioro general de la naturaleza y el planeta.
    Las abejas me parecen maravillosas y fascinantes. Son todo un ejemplo de esa inteligencia global y profunda que es maravillosa, como bien dices y que es casi imposible negar o no ver. ¿Dios? Buff, es un concepto o palabra, que tampoco es que me moleste, pero que no compro. Una simple abeja sobre una flor es toda una muestra «divina» más hermosa que mil misas y mil libros sagrados.
    Tengo la gran suerte de tener una pequeña terraza. Vivo en un ático. Y me he ido comprando varios arbolitos. Todos son cítricos. Y dos de ellos, ahora a finales de febrero, han sacado un montón de brotes, nuevas ramas y hojitas, y es fantástico. Es por el calorcito anormal y este tiempo primaveral, pues lo veo demasiado prematuro, la verdad. Pensé, puede que lo haga, en escribir sobre mis arbolitos y flores, contar mis batallitas, modestas y ridículas en el fondo, y poner algunas fotos.
    En fin, lo dejo aquí. Queda clara mi visión, que andar buscando razones en los designios divinos, echándoles las culpas y diciendo que nos ha o han abandonado en vistas del desbarajuste que tenemos montado aquí abajo tiene su peligro, ya lo he dicho. Induce al fatalismo, la frustración, etc.
    Entonces lo mejor es ser íntegros y responsables e intentar no hacer el mal a nadie. Y olvidarse de Dios en esos términos ya tan sobados. Por eso hablo de espiritualidad, de buscar esas respuestas o esa verdad dentro de uno. La Luz está dentro, nunca sobre nuestras cabezas como una espada de Damocles.
    Namaste.

  • अनत्ता 光 心

    Después de esta brutal e inmisericorde parrafada (perdona, de verdad 😁😁😁) he pensado que en el fondo sí que creo en un “Dios creador”. Pero con el “pequeño” detalle de que es una visión muy, muy, muy personal, y eso lo cambia todo drásticamente. Claro, soy consciente de que todos y todas tenemos visiones o formas de interpretar y sentir estas cuestiones religiosas o metafísicas absolutamente personales e íntimas. Y eso me parece absolutamente respetable, mucho más que tener una visión que te han metido con calzador desde un dogma, un púlpito, un cura o sacerdote, etc.
    Lo que pasa es que para mí ni es un “Dios” ni es “creador”, como he desarrollado. Todo es conciencia luminosa (por intentar definirlo… al final siempre hemos de echar mano del lenguaje). Y de ahí surge todo, la realidad. Hay que ser tremendamente elásticos, con las ideas y las palabras, para ver todo esto como un relojero creando un complejo mecanismo, o cualquier otra visión que se parezca. Porque son visiones demasiado humanas. ¿Eres consciente de que es el ser humano el que crea a Dios a su imagen y semejanza, en realidad?
    Por cierto, ese relojero pasota que al final se cansa y lo manda todo a la m… y nos abandona se parece sospechosamente a aquel ser supremo que después de crear el universo, “al séptimo día descansó”.

  • Beauséant

    Algo me dice que nos volveremos a encontrar, MUCHA, quién sabe si por aquí 😉


    Dices no estar de acuerdo conmigo, अनत्ता 光 心, pero en el fondo si estas de acuerdo conmigo 🙂 Quizás me pierde lo literario y por eso he dejado casi para el final el giro final. En esa afirmación de que es mejor no creer en dioses viendo nuestra forma de actuar sobre el mundo… Estoy de acuerdo, un Dios ahí arriba apuntando en una libretita nuestros actos, no es más que una forma de escaquearnos de nuestras responsabilidades. No hay nada mejor que delegar, ¿verdad?

    Como digo, contrapongo lo literario, el fondo sobre la forma, y a veces doy rodeos e incluso pongo puntos de vista opuestos… Es mejor no tomarme muy en serio 😉

    Donde si discrepamos, nada nuevo, es en las consecuencias de ese discurso. Para ti, ese discurso desemboca en: “Desemboca en victimismo, fatalismo, derrotismo, pesimismo, visión negra, negativa y ceniza de la existencia (sobre todo la humana). Se traduce en quejas, lamentaciones, reproches,…” No creo que eso sea inevitable, al menos para mi una cosa no es una consecuencia de la otra. Yo me muevo siempre desde el fatalismo, pero nunca busco responsables ni evado la pelea… Es algo complicado de explicar, creo que tiene algo que ver con Camus, no me hagas mucho caso… Pero en mi caso sigo buscando una salida del laberinto, lo hago porque creo que tengo que hacerlo, no porque sepa, ni tan siquiera sospeche, que pueda existir tal salida.

    De alguna forma sí creo que tienes un concepto de Dios, pero quizás no sea un Dios tan únivoco y poderoso como el que nos suelen vender las religiones. Es más un Dios difuso, presente en miles de detalles. Como si en vez del maestro relojero fuese alguien susurrando al oído simples sugerencias que puedes, o no, hacer tuyas. Cuando hablas de ese orden, de esa luz, es el fondo una forma de dios, más complicada, claro, más íntima y, sospecho, más complicada de meter en un libro y poder hacer negocio con ello, por eso el resto de las religiones hablan de cosas parecidas, pero ponen al “bueno” y al “malo” de la película y un puñado de mandamientos para que todo nos quede más claro.

    En el fondo no me importa mucho, cualquier cosa que nos haga cambiar el rumbo me parece bienvenida, no me importa lo que haya detrás. En lo que también estamos de acuerdo, ¿ves como no discrepamos tanto ;)? Es en esa visión de que nos entregaron un delicado mecanismo que no hemos sabido cuidar, y no lo hemos hecho no por estupidez, no, no lo hemos hecho por egoísmo… Ya sabes que creo que llegamos tarde para evitar el desastre, no un apocalipsis que lo arrase todo, pero si demasiado tarde como no para pagar un precio muy alto por lo que hemos hecho.. Y digo hemos, me temo, para lo malo estamos todos en el mismo barco.

    Los árboles siempre me han parecido un milagro, casi te diría que algo sagrado. Cuando se tala un árbol deberíamos ser conscientes de lo que estamos haciendo y pensar mucho si de verdad lo que haremos con esa madera es algo necesario… Ahora tengo el peral asomando con los primeros brotes, es increíble ver como cada día va dando un paso, desperezándose… En el fondo soy una persona espiritual, lo que pasa es que tengo muchas capas y no todas son buenas 😉

    Un abrazo y comenta, comenta en libertad. Critica, añade o borra… Me da igual si criticas el estilo, o el contenido, de todo se aprende, sé lo complcado que es escribir parrafadas así que gracias

  • Beauséant

    Anda, अनत्ता 光 心, veo que has añadido otro comentario.. y justo es por donde iba yo al final, cuando te decía que sí tenáis un concepto de DIos, qué casualidad, nos hemos ido a lo mismo 🙂

    Espero que no te haya ofendido lo de un Dios difuso, no encontraba otra palabra para describirlo… el dios de las pequeñas cosas, ¿no había un libro que se llamaba así? Es complicado poner en palabras esa idea, sí, soy consciente de ello y por eso creamos a los dioses, tengo claro que son una creación humana. Nos pasa siempre, cuando no entendemos algo, ponemos una metáfora encima. La primera persona que contempló un rayo, el moviemento de la boveda celeste.. Cosas que se escapaban a toda lógica, ¿qué puedes hacer? Pues crear explicaciones sencillas: alguien lo hizo, un ser superior. Pero, si es un ser superior, puede ser malvado… no, tranquilo, es un dios bueno que vigila por nosotros… Así todos tranquilos, vuelve a la cama, mañana no habrá tormenta, ya lo verás…

  • अनत्ता 光 心

    Muy interesantes tus respuestas. Entiendo perfectamente tu reflexión final y la comparto: “… es mejor no creer en dioses viendo nuestra forma de actuar sobre el mundo”. Efectivamente, es escurrir el bulto o escaquearnos de nuestras responsabilidades y actos, del mal que le estamos haciendo al planeta y la naturaleza. Las consecuencias, el karma (me gusta este concepto).
    Sí, efectivamente y como digo todos solemos tener una forma muy personal de imaginar a un dios o ser creador. Lo que relato es coincidente con las experiencias de los místicos. Incluyendo los cristianos, por cierto, como Santa Teresa. Mi rollo o mi onda va más en el sentido del asceta o yogui que se retira a los bosques o una cueva a meditar (seguro que lo he sido innumerables veces), al estilo en definitiva de ese Siddhartha que renunció a todo. Gente así que busca las respuestas dentro. Para nada me ofende lo de “dios más difuso”. Sí, es un dios que está en todo, que de hecho ES TODO (no hay diferencia).
    “El Dios de las pequeñas cosas” es una maravillosa novela de Arundhati Roy que leí en su día. Muy buena.
    Creamos a los dioses, así es. Buscamos explicaciones, desde la noche de los tiempos. Lo que fue la religión o la magia o mil cosas fue sustituido poco a poco por la ciencia, que de hecho se ha convertido en una nueva religión.
    “(Una forma de Dios) más complicada de meter en un libro y poder hacer negocio con ello, por eso el resto de las religiones hablan de cosas parecidas, pero ponen al ‘bueno’ y al ‘malo’ de la película y un puñado de mandamientos para que todo nos quede más claro”. Exacto, así es. Me has hecho reír pero es tal cual. Y sin embargo se hace negocio, y mucho. Y hay todo un mercadillo brutal sobre maestros espirituales. Ostras, si el otro día lo pensaba: “ostras, tío, tú eres tonto perdido. Tendrías que haberte lanzado a escribir libros, o mejor hacerte maestro espiritual, gurú y youtuber a la vez y explicar que eres y somos luz y has visto la luz y posees la verdad última, en el fondo”. A ver qué hubiera pasado. En definitiva lo que expongo no difiere en absoluto de lo que dicen muchos maestros zen o maestros modernos harto conocidos y que se forran vendiendo libros y dando conferencias y meditaciones online. Hay muchos. Pero no. Eso no es la auténtica expresión de la verdad última, porque de ella no se puede hablar. “Quien habla mucho en el fondo no sabe”.
    Sí, es muy triste y estoy totalmente de acuerdo: estamos desbaratando ese delicado mecanismo o engranaje. Como dices y como sostienen los autores al respecto, ese colapso global no será una gran catástrofe repentina sino un deterioro de las condiciones. Y ya lo estamos viviendo, de hecho: las sequías, el agua potable, las quejas del sector agrario y ganadero y sus duras condiciones, la crisis alimentaria que va asomando la cabeza… todo ello en un goteo sin prisa pero sin pausa. De hecho te decía esto en partes de un comentario (más largo 😀) que se me borraron. Puede que un día mucha gente despierte de golpe y diga “estamos fatal, de hecho”, pero la decadencia es lenta, como digo. El traje al que le van reventando las costuras u otra metáfora que me gusta y han empleado: el planeta, sus equilibrios y ecosistemas son como un paciente que está entrando en fallo multiorgánico. Ojalá pecara de exceso de alarmismo, pero para mí pinta mal, por lo que he dicho: la cabezonería y la inconsciencia de no querer aflojar el ritmo demencial, que no es sostenible. ¿Cuánto aguantaremos así? A lo sumo unas décadas, lo tengo muy claro. Te preguntas por las causas. Es que es una combinación de muchas: egoísmo, mezquindad, comodidad, maldad, estupidez… no se puede limitar a una sola.
    En cuanto a los arbolitos. Las cosas son simples. Explicación de hoy en el informativo: febrero ha registrado un récord histórico de temperaturas al alza. La primavera ya está aquí. No necesitamos más que las leyes de la naturaleza y las explicaciones de la ciencia, por eso decía. Emisiones, gases, CO2, calentamiento, avaricia, estupidez. Todo en el mismo pack.
    En fin, me pensé lo del comentario pensando “tío, pero te estás pasando mucho, pero mucho. Le estás tirando por tierra lo que es un simple ejercicio literario y metafórico. Aunque fuera una visión de la realidad cabal, y qué… es muy respetable”. Sí, respetable, pero no comparto esa visión subyacente. Quizá no conduce a todo ese fatalismo, como dices. No sé.
    En fin, que no hay ánimo de hacer daño ni de destrozar nada en mis parrafadas.
    Un abrazo.

  • José A. García

    Hemos hecho tanto daño a la Tierra que todas las estaciones están confundidas. Así que habrá que disfrutarlas mientras aún sigan existiendo.

    Saludos,
    J.

  • Beauséant

    No destrozas nada, tranquilo, अनत्ता 光 心. Complementas o puntualizas, como mucho… Sí, como digo, lo mío es más un pobre intento literario que un intento de analizar la realidad. En el fondo no me gusta la realidad, apenas leo libros que no sean ficción, huyo del telediario, en los periódicos online me quedo con el titular un poco más… a veces hasta leo las páginas de los deportes, me parecen maravillosas porque viven como en otro mundo… eso si que es ficción de la buena.

    Creo que sí, que la ciencia ha arrinconado mucho a la religión, le ha ido quitando trocitos de lo que era su territorio. Aunque creo que la más perjudicada por la ciencia ha sido la filosofía. Ahora las religiones tienen otro aspecto, lo mismo aquí no estamos de acuerdo, pero cuando veo gente confiando en la homeopatía, flores de no sé qué y piedras mágicas, veo en el fondo gente que ha cambiado de religión. Son demasiado modernos para creer en un cristo redentor y han decidido apostar por las piedras… Que oye, no sé, lo mismo las dos cosas son imaginarias, pero al menos el cristo ese intentaba darte algo parecido a unos valores…

    Y luego los chamanes y hechiceros, sí, ahí has perdido una gran oportunidad de montar una comuna contigo de líder 🙂 ¿te imaginas? Os veo esperando el fin del mundo en algún lugar de la España esa que ha quedado desierta.. En mi familia tenemos una amplía colección de ruinas por esas zonas, si te interesa hablamos, encargas a tus acólitos que reformen la casa y listo 🙂

    Te dejo que tengo que subir ahora un relato sobre los cielos en Irlanda, ese te prometo que es pura literatura, no tiene doble sentido.. Bueno, un poco quizás sí, las palabras tienen vida propia, nunca tengo claro lo que acabarán diciendo.


    Tendremos que buscar nuevos nombres, JOSÉ A. GARCÍA, casiinvierno, putoverano, fríodenarices… y, entre medias, las de siempre, verano, invierno….

  • अनत्ता 光 心

    Ostras, no sé si me has hackeado el ordenador o leído el pensamiento. Esto es fuerte y a la vez muy gracioso y casual. Leí tu frase “… cuando veo gente confiando en la homeopatía, flores de no sé qué y piedras mágicas, veo en el fondo gente que ha cambiado de religión” y me entró un ataque de risa.
    “Flores de no sé qué y piedras mágicas”, ja ja ja. Verás, es que mi próxima entrada para ese reto literario de Lídia, si pasas por ahí a leer verás que justamente flores y piedras son dos de los elementos clave que había que integrar.
    Yo no sé, no es que crea en todo esto o deje de creer. Estoy en un punto medio: ni me lo creo todo como un iluso ni lo niego todo en el no va más del escepticismo. Pero en el fondo no sé. Opino que si los pomelos, las zanahorias, los ajos… tienen propiedades más que demostradas y que casi nadie ya niega, ¿por qué no las flores? Son organismos vivos con sus compuestos activos. Lo mismo si pensamos en el oro, el cobre, el uranio, el fósforo… elementos que se dan… pues también minerales y piedras tienen propiedades, como el cuarzo, por ejemplo. Ahora, pasarse de creer tampoco es bueno. Yo no considero a todo esto “religión” así a lo bruto. Ya te dije que para mí todo esto son elementos superfluos, algo que denomino “parafernalia” y que nada tiene que ver con la verdadera realización espiritual. La madre del cordero es la mente, el interior humano, observarlo, enfrentarse a ello, entenderlo. Claro que hay mucha superstición al respecto de esto… magia, esoterismo, brujería, misticismo, supuestos poderes… parafernalia, vuelvo a repetir. No estoy en posicion de afirmar categóricamente que todo esto no pueda ayudar a las personas o abrirles canales, por decirlo así. La mente, el entendimiento, la sensibilidad, la intuición… pero sin pasarse como digo de crédulos o supersticiosos. Así que me entró la risa al leer tu observación. Obviamente sí, también está todo el inmenso mercadeo y marketing en torno a esto, como lo está en torno a la espiritualidad y los maestros, como anoté.
    Los humanos necesitan agarrarse a creencias, cosas mágicas, explicaciones peregrinas para la realidad, supongo que es eso lo que quieres decir. Que las religiones de toda la vida han ido mutando hacia esta serie de cosas. Vale, aunque la magia, las propiedades materiales de muchas cosas (como minerales) y otros saberes más o menos esotéricos o más o menos probados existen también desde hace muchísimo.
    Como digo, siempre pongo esto en cautela, con un “y por qué no”, sin cerrarme en banda. Todo es matizable. Aceptar que las flores tienen propiedades que pueden ayudar (como te ayuda tomar infusiones) no es lo mismo que decir que la homeopatía cura el cáncer… o la fe y rezar a tope. No, no seamos idiotas y demagógicos.
    En fin, igual hasta te ríes de mis paridas… no importa (yo me río también). Le di vueltas a este asunto y te lo comunico. Jolín, vaya racha de parrrafadas que llevo contigo. Mejor será que me modere.

  • Beauséant

    Efectivamente, empezando por el final me refería a eso. A gente, más o menos joven, a los que creer en el dios de sus padres y abuelos les parece algo muy anticuado y “cutre”, así que han decidido apostar por soluciones más “new age”, más místicas, y entonces acaban abrazando todo tipo de creencias de una manera ciega e irracional. No hace mucho, por ejemplo, ví una botella para agua a la que podías poner piedras “sanadoras” en la base, pero la base era un compartimento aparte, no tocaban nunca el agua, simplemente esas piedras emitían “rayos” sanadores en el agua… Con las flores, me refería a las flores de Bach que, por lo que entiendo, es una homeopatía con plantas, ¿no? Las plantas como tal sí pueden curar algunas cosas, o calmar o relajar, eso es algo en lo que sí puedo creer… Incluso, mira lo que te digo, creo que hay creencias que no son dañinas, es decir, si el dar dos vueltas sobre ti mismo nada más levantarte te hace feliz, pues hazlo, pero no dejes que te condicione toda tu vida.

    Al final todas esas tendencias han sido copadas por grandes empresas que han visto lo débiles que somos mentalmente, lo necesitados que estamos de explicaciones sencillas y simplemente nos han dado una versión rápida y lista para tomar de lo que deberían ser procesos mentales más complicados. Reflexiones, estudios y conocimiento interior.. Pero no estamos para eso, necesitamos respuestas y las necesitamos ya..

    Lo del reto de Lidía no tenía ni idea, te lo prometo… Ya me contarás lo que sale de ahí…

    Y no, no tienes acólitos… porque no quieres, cuando quieras puedes ir al centro de bricolaje más cercano, pulir unas cuantas piedras de las que vendan y montarte una buena película con ellas… yo te ayudo a redactar las bases fundacionales, no te preocupes 😉

    Gracias por tus parrafadas, me ayudan a pensar y concretar lo que tengo en la cabeza…

  • अनत्ता 光 心

    “Me ayudas con las bases fundacionales”. Ja ja ja, qué gracia. En realidad es como dices: todo es susceptible de darle un lavado de cara a lo new age y presentarlo como un producto de mercado apto para amplios sectores de población. Yoga, meditación, zen, todo tipo de terapias… buff, las posibilidades son infinitas. Y el business detrás, claro. Ah, los ovnis, la ufología, parapsicología, las sectas… todo. Pues ocurre como en todas las disciplinas y actividades humanas: siempre habrá gente que le eche morro, que priorice el postureo, la farsa, la imagen… los charlatanes, los gurús e iluminados, etc. Y este tipo de personas perjudican a los buscadores serios o a los que se dedican con honestidad a algo, sean piedras, horóscopos, tarot, sanación, lo que sea. Yo no tengo ni idea de todo esto, así que no soy nadie para desprestigiar o negar el saber que pueda esconderse tras el tarot, por ejemplo. O la astrología, en la que creo más bien poco. Pero si la realidad es un todo, no puedo afirmar con rotundidad que la posición de los planetas no pueda influir en las personas, en su carácter, en su nacimiento, etc.
    Sobre la bloguera Lídia Castro Navàs (he publicado ya ese relato). Pues es una persona inteligente, culta y formada, aparte que estoy seguro de que muy sensible, espiritual y de una magnífica calidad humana. Hace años que la conozco, empecé a comentar porque es catalana como yo y se dio todo el follón y las decepciones tras el referéndum del 1-O y las patéticas cargas policiales. Después vino su reto literario. Creo que leíste lo último, que trataba sobre la luz blanca y el arcoiris o las formas del fuego creadas por una antorcha, por ejemplo (aludiendo a las ilusiones que nos creamos). Pues da la casualidad que esta persona es terapeuta floral, y ya te digo que no es cualquier tontainas sin cerebro, al contrario. Supongo que todo esto de las flores de Bach tendrá una base detrás, sobre las propiedades de cada planta, que me creo (el mundo vegetal es alucinante, todo, todo tiene propiedades).
    Y por otro lado es lo que dices y que salta a la vista: vivimos en el mundo de la inmediatez, el consumo abusivo y compulsivo de la sobre-información… contenidos cortos, mensajes cortos, superficialidad, gilipollez, postureo, mucho gregarismo también (y creación de trincheras), los likes, los follows, las redes sociales. En esos ámbitos la reflexión y la profundidad no es que abunden, aunque cierto es que hay gente que es buena y usa la cabeza.
    Hasta otra.

  • अनत्ता 光 心

    Por cierto, Lídia es historiadora y también mitóloga. Publica excelentes vídeos en su blog y en un canal de YouTube sobre mitología de todas las culturas, ya sean griegos, romanos, japoneses, chinos, hindúes, nórdicos… sus vídeos son muy buenos.

  • Beauséant

    Es verdad que hay más cosas en el mundo que desconocemos que aquellas que comprendemos aunque sea mínimamente. El mundo es un lugar inmenso y peleamos por un terreno muy pequeño, nuestros sentidos no pueden abarcarlo todo y nuestro cerebro se volvería loco si fuese capaz de asimilar todo el conocimiento que lo rodea…

    Por eso suelo ser muy cauto con algunas informaciones, pero hay cierto tipo de cosas en las que simplemente no puedo creer, van en contra de cualquier lógica. Detrás de las personas que las defienden suele salir ese tipo de argumento, es una persona muy inteligente, no sé creo que es hacer un poco de trampa. No se puede ser inteligente en todo, y muchas veces es la propia inteligencia la que nos ciega.

    Y, oye, hay gente que marcha por la vida con esas ideas y me parece estupendo, más contradicciones seguro que tengo yo. Mi problema, mi gran problema es lo que comentas al principio: las personas que hacen negocio de ello, las que tienen un fino olfato para detectar a alguien necesitado y atraparle en una red de la que saldrá con menos dinero y más heridas.

    Obviamente Lidia no encaja en ese lugar, ahora estoy viendo sus vídeos de mitología. Es un tema que siempre me ha gustado mucho 🙂

    Saludos

  • MJ

    Una hermosa figura literaria la del relojero… Lo puso todo apunto, cronométrico, con su mecanismo perfecto que puede durar hasta la eternidad. Nosotros desapareceremos y nuestro Sol también… hemos descubierto que ocurrirá, pero el universo seguirá ahí, quizá de otra forma distinta, pero seguirá.
    Está claro que utilizamos mal nuestro libre albedrío. Pero nuestra inteligencia nos ha llevado a ser homínidos que evolucionaron, empezaron a ser conscientes de sí mismos, a hablar y a tratar de describir el mundo con mitos. Después sumar los descubrimientos de nuestros antepasados a los nuestros y empezar a descubrir los mecanismos que movían el mundo, y que damos por hecho que rigen todo el universo, aunque parece ser que en muchos aspectos la física que rige lo conocido no puede aplicarse en otras partes de esta inmensidad galáctica.
    Creo que la lección más dura a la que nos enfrentamos en ese camino fue ser conscientes de nuestra fragilidad y de nuestra finitud, ser conscientes de que hay que morir y el miedo que infunde la nada. De ahí desear aferrarnos a la idea de algo después, de Dios cuidándonos y acogiéndonos.
    Por ahí circula el rumor, en todas las civilizaciones antiguas, de lo que hoy se conoce como los “dioses instructores”. Así que, ese maestro relojero, no nos habría dejado a nuestro suerte, nos habría dado “herramientas” para empezar a comprender y aprender para seguir por el buen camino, aunque nos hemos extraviado…
    MJ

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