leer,  mirar

las flores del peral

El peral ha empezado a florecer. Lo que ha debido ser un proceso largo y meditado para convertir esos pequeños bulbos de color verde en una tormenta de flores blancas ha sido algo inmediato ante mis ojos. Un chasquido de dedos por parte del universo y esas flores aparecieron donde antes no había nada.

La naturaleza hace planes a largo plazo, proyectos meticulosos, grabados en lo más profundo de los genes de esas semillas que esperaron pacientes hasta encontrar la tierra, el clima y el momento para poder desarrollarse. Los científicos anotan, teorizan y sonríen ante mi ingenuidad, los soñadores llaman destino a esos planes y los locos, los locos ven a Dios en cada una de esas flores.

Las abejas se lanzan con frenesí sobre las flores. Se zambullen en picado y dejan sus regordetes traseros al aire intentando apurarlas hasta el fondo. Cuando emergen parecen nadadoras llenas de un polen que brilla al sol como purpurina. Es complicado saber si son felices cuando lo hacen, a mi me lo parecen, o si forman parte inexorable de ese plan que hace girar el mundo con pequeños impulsos.

Hacia arriba, un salto cada vez en la escala evolutiva, todos podríamos preguntarnos lo mismo. Si todos nuestros planes, si tanto correr, si tanto mentir, si tanto soñar son de verdad algo nuestro o sólo estamos interpretando una partitura de la que no podemos apartarnos.

Hay ganas de primavera, lo veo en las abejas, en los gatos de casa que reconocen el sol con gesto de sorpresa y en esas ganas de correr que tienen, de subir, de estar siempre ocupados como si fuesen presos de infinitas obligaciones.

También lo veo en la gente, en como se reúnen en los parques, en los bancos de la plaza y hacen planes. Sueñan, sueñan todo el rato, lo veo en sus ojos. Muchos de esos sueños nunca saldrán de de ahí, de la cabeza que los soñó y de la boca que intento hacerlos reales al pronunciarlos, pero quizás eso, el hacerlos reales, sea lo menos importante.

Hay muchos planes en el aire, flotando como un polen que intentamos recolectar como obedientes abejas para hacer algo con ellos. Nos aterra quedarnos de nuevo atrapados en un invierno sin ningún tipo de expectativas.

10 Comments

  • Luz

    Contigo me he dado cuenta que solo se puede ver, leer, sentir, pensar y dejar ahí tal lo has creado y rescatarlo una y otra vez. Agregar algo es romper el encanto, el milagro que creas reviviendo lo que has vivido, lo que has captado en ese instante.
    Llevo un buen tiempo aquí, leo, entro en las flores y se van pegado sensaciones y más sensaciones. Y sigue, la primevera, las reflexiones.

    Sabías, eres un prodigio. Toda esta web, post a post, es de lujo. Absolutamente.

  • Toro Salvaje

    Atrapado en el pentagrama te leo y pienso que sí, que interpretamos una partitura cósmica que jamás oiremos ni entenderemos.
    No es una queja, es algo así como una constatación.
    Nadie contesta a las grandes preguntas.
    Ni los genios.
    Teorizan, mueren y sus teorías son devoradas por teorías nuevas de otros genios que también morirán… y todos siguen sin responder a las grandes preguntas.
    Qué somos?
    Qué había antes del inicio?
    Qué sentido tiene vivir para morir?
    Y más…

    Saludos.

  • evavill

    La primavera tiene ese efecto sobre nosotros, todo renace y nuestros deseos también. La mayoría de las veces no pasa lo que planeamos pero existe esa efervescencia en el ambiente.

    Es misterioso ese resurgir de las flores, las hojas, la vida en general. Como ha dicho Toro , nunca hemos sabido para qué y me temo que nunca lo sabremos.

    Muy buen texto y bellas fotos. (Yo creo que el abejorro se lo pasa muy bien, debe de ser una trampa que le pone la naturaleza para que polinice y la rueda siga girando)

  • Beauséant

    Buff, LUZ, me cuesta mucho escribir, poner las ideas en orden y que tengan algo de sentido… No hay día que me pregunté si el resultado merece o no la pena.. así que tus palabras, tus palabras me han dejado sin ellas … muchas gracias.

    La filosofía, TORO SALVAJE, acorraló a la religión a un rincón muy pequeño y la ciencia ha ahogado en la bañera a la filosofía… y sin embargo, tienes razón, muchas teorías, muchas ideas, pero seguimos sin alumbrar las cosas más sencillas que tenemos dentro y nos corroen sin apenas darnos cuenta.

    Quizás, EVAVILL, si supiésemos todas esas respuestas, todo perdería su gracia, ¿no? Si mañana el genio de la lámpara nos ofreciese saberlo todo, ¿querríamos dar ese paso?
    Estuve a punto de usar esa palabra, trampa, pero me daba pena reducir al pobre abejorro a ese rol… Pero es verdad, todos los seres vivos caemos en esas pequeñas trampas que yo he llamado partitura por darle poesía más que nada 😉

  • Maria

    La primavera debemos sentirla viva, llena de luz, de color. Observemos la naturaleza, el campo, los animales, todos son felices. Menos las personas. Que somos tan complicadas. No pensemos tanto. Disfrutemos de los paseos al aire libre exigenando los pulmones. Renovemos aires.

    Me gusta tanto tu reflexión. Qué bonito texto. Qué bonita tu mirada interior. Nos haces ver la luz y los colores.

    Gracias por siempre estar en mi blog y mil disculpas por llegar tan tarde.

    Besos y abrazos.

  • Beauséant

    Muchas gracias, ANNA, me gusta pasear de vez en cuando por el mundo virtual 😉

    Tengo cuidado con ellas, AMAPOLA AZZUL porque nunca tengo claro si quedan bien o si son demasiadas, así que gracias.

    Es una estación para hacer planes y pensar menos, tienes razón, MARIA. Aunque eso, lo de dejar de pensar es algo que siempre llevo mal, me gusta dar demasiadas vueltas a todo. Y no, no llegas tarde, nunca hago visitas esperando una devolución, no nos pagan por esto, se hace con gusto o no se hace.

  • Ángeles

    Podría comentar cada frase de esta entrada, pero ¿para qué? Basta decir que me parece un texto excelente, sabio y bello, y que es un gusto leerlo.
    Gracias.

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