81

Había nacido en el año ochenta y uno. Para mi un año como otro cualquiera, para él algo especial. Se sentía orgulloso de ese algo tan aleatorio que es nacer en un dígito concreto.

Le parecía el mejor año posible para venir al mundo y magnificaba cualquier acontecimiento ocurrido durante su adolescencia como si fuesen hitos marcados en rojo en los libros de historia. La mejor música, equipos míticos de fútbol… Muchas de esas cosas de las que hablaba pasaron antes incluso de que pudiese tener consciencia o recuerdos de ellas, pero eso no parecía importarle, se había apropiado de toda su mística.

Le gustaba la montaña y los días de lluvia cuando estaba a mi lado. Al menos eso decía entonces.

Era una de esas personas a prueba de cualquier tristeza. Personas condenadas a ser felices en cualquier lugar y circunstancia porque no concebían la vida como otra cosa que un juego en el que, con algo de ingenio y una sonrisa saldrían victoriosas.

Y nunca se olvidaba del año de su nacimiento. Cada vez que veía un portal o algún hito con ese número grabado, posaba con su mejor sonrisa, me pedía una foto y llenaba su perfil en las redes sociales con ella.

Era ese tipo de persona.

Un pequeño rayo de luz que no debería estar ahí, en un mundo tan oscuro y mezquino, pero que aún así no dejaba de brillar. Quizás como un señal, quizás como una premonición.

81

No me queda mucho de aquellos días. La costumbre de seguir caminando por la montaña, algunos grupos de música y el seguir haciendo fotos a ese dichoso número. El ochenta y uno.

¿Sabes?, algún día haré una exposición en tu ciudad con todas esas fotografías. Se llamará 81 y seguro que vendrás a verla, ¿cómo resistirte?

Aparecerás con tu eterna sonrisa, me reconocerás y todo volverá a ser como antes.

Me repito al oído palabras que no tranquilizan. Son las únicas que tengo. Las segundas oportunidades siempre saltan por la ventana antes de que podamos hacer algo con ellas.

11 thoughts on “81

  1. ¡Qué maravilla! Escribes siempre tan sugerentemente, que me traes a la mente muchas sensaciones.
    No podrá resistirse, seguro que no.
    Un beso con aplauso.

  2. Gracias, virgi, escribir sugerente me suena muy bonito 😉 No creo que haya segunda parte de la historia, quizás tengas razón 😉

    A veces, Toro, creo que la mayoría de las vidas humanas caben en un era…

  3. Verdad que sí, podemos ser como eso mismo, en nosotros en el hoy.
    Abrazo

  4. “solo para revivir… y derretirse una vez mas mirando esos ojos” aunque se posen sobre esas fotografias….

  5. En ciertos días, Anonymous, creo que ya es tarde para casi todo…

    Gracias, María Perlada, da igual la costumbre o manía que uno tenga, ¿verdad?, siempre hay alguien con quien se puede compartir.

    Lo pensamientos, Jo, van por libre, te empeñas a mantenerlos a raya y cuando menos te lo esperan te han escrito una línea sin permiso, en el eco del mar que retumba en tus ojos de miel

  6. A ti fue a una de las personas que más he recordado durante mi esencia. Me hicieron falta tus historias y reflexiones. No me perdí tanto, así que sé que en estos días me actualizaré desde donde quedé.
    Yo soy de esas personas que piensa que los 80 fueron una gran época, no es que la haya vivido en su plenitud, pero la música, la originalidad y los avances estrepitosos marcaron a una generación entera. Si alguien quiere recordar con tanta emoción un momento, me parece bien, pero también es bueno poder apreciar el hoy y sus encantos.
    Bonita foto.
    Un abrazo.

  7. Me encantan ese tipo de personas y las que escriben como tú , pero por favor deja de hacerte boicot con esas repeticiones… 😉

  8. Me preguntaba donde harías, kadannek, me imaginaba que en alguna especie de retiro y veo que era algo así, ¿verdad?
    Guardo cierto cariño a los años de mi juventud, supongo que como todos, pero creo que muchas veces nos engañamos un poco. Si intentas ver alguna de las películas míticas de la infancia verás que, en muchos casos, eran muy malas, no sólo por la estética sino por el propio guión.. Lo mismo con los libros… La música, para mí, es otra cosa porque si la considero mejor, pero quizás sea cuestión de gustos.. La idea es la que apuntas, no olvides lo que has dejado atrás, pero no cierres los ojos a lo que nos viene de frente…
    Cuando vi ese cielo, supe que tocaba hacer una foto 🙂

    Gracias, María Perlada, me gusta que estemos de acuerdo 😉

    Ya ves, Brisa, la vida es un poco repetirse, ¿no? al final somos como chuchos olisqueando las mismas farolas todo el rato 🙂 Muchas gracias, un placer verte por aquí.

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