leer,  mirar

la terapia del Guerrero

El guerrero con el Doctor Wotan

La consulta olía a madera húmeda y a algo que El Guerrero no podía identificar pero que le resultaba profundamente sospechoso. Plantas, eso era. Había demasiadas plantas agonizando en macetas. No le gustaba el olor de las plantas atrapadas, olían como las presas que intuyen su final.

Se tumbó en el diván —porque claro que había diván— y esperó mientras el doctor Wotan desplegaba una sonrisa amable y se sentaba en una silla que no parecía demasiado cómoda para un cuerpo tan pequeño.

Cuéntame por qué estás aquí —dijo el doctor Wotan, sin levantar los ojos de un cuaderno que había aparecido entre sus manos como en un truco de magia.

Me trajeron —respondió El Guerrero intentando disimular su desprecio.

¿Quién?

Todos — bufo — Mi familia. Mi adiestrador. La veterinaria. El señor de la tienda de croquetas que me da una cada vez que no ladro. —El Guerrero hizo una pausa—. Básicamente cualquier humano que me ha conocido más de diez minutos tiene una opinión sobre lo que debería ser.

El doctor Wotan por fin lo miró.

¿Y qué se supone que deberías ser?

El Guerrero movió la cabeza en un gesto que, en otro animal, habría parecido resignación. En él parecía otra cosa. Parecía hartazgo, un cansancio perfectamente contenido.

Un buen chico.

El silencio duró varios segundos, aleteo sobre ellos como una extraña mariposa y desapareció de la misma forma que había llegado.

¿Y no lo eres?

Eso depende —dijo El Guerrero con una sonrisa que era todo dientes y colmillos— de quién define “bueno”.


Discover more from El artista del alambre

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

28 Comments

  • BDEB

    Estoy con tu guerrero, depende de quién lo defina, aunque cara de bonachón tiene un rato y tener un peluche al lado y no en la boca, ya dice mucho de él, a no ser que esté esperando que se lo lances claro…
    Hoy te leo desde el mar 😉

  • Joselu

    Me gustan en general tus fotos, pero las de animales son también espléndidas. A mí me resulta difícil fotografiar con éxito a mis gatos. No consigo resultados valiosos, pero tú las bordas.

    Beauséant, este Guerrero en diván es una pequeña maravilla. La mirada perruna sobre el dispositivo terapéutico, las plantas-prisioneras y el olor a presas crean un clima inquietante y sutilmente cómico a la vez. El diálogo destila inteligencia: cada intervención afina el conflicto entre la identidad impuesta (“buen chico”) y la propia. Es delicioso cómo conviertes al perro en sujeto crítico de la domesticación emocional que ejercen los humanos. El remate —“depende de quién define ‘bueno’”— condensa filosofía moral, etología y sarcasmo en una sola frase. Guerrero no necesita terapia: necesita que el mundo lo piense mejor.

  • Beauséant

    Somos víctimas, BDEB, de las expectativas ajenas, de lo que esperan que seamos sin que nos hayan preguntado. El Guerrero respeta mucho al Doctor Wotan, aunque no estén siempre de acuerdo, saben entenderse, nunca lo mordería 😉

    Los pobres bichos me sufren con mucha paciencia, Joselu, saben que conmigo tienen libertad absoluta, pero cuando saco la cajita negra y les apunto, entienden que deben aguantarse un rato. Es el precio, pequeño, que pagan a cambio de su libertad.. Te agradezco mucho tus palabras, ya sabes que me encanta la fotografía.

    Al final, nuestra escala de valores nunca es propia, ¿no te parece? Sería ideal poder aplicar la etica kantiana en nuestras vidas como algo más allá de un concepto abstracto. Según la ética kantiana, la verdad es un imperativo moral absoluto que no puede ser comprometido, porque se vincula directamente con el deber y el respeto a la dignidad de los demás como seres racionales. Por eso, siempre según Kant, mentir es siempre inmoral, incluso en situaciones difíciles, porque viola la ley moral universal y menoscaba la confianza necesaria para la convivencia racional…

    Con los animales, Mónica Frau, con los niños (qué es la escuela en realidad), con los mayores… Sí, supongo que en parte está justificado, porque esa domesticación es la que nos hace vivir en sociedad…

    Muchas palabras, mucho envoltorio, José A. García, pero es cierto, al final alguien traza una línea, a un lado los beneficios, al otro las perdidas, y entonces toma una decisión, ¿verdad?

    Al menos sería más honesta, Jo, pueden ser peores o mejores, pero hay una lógica menos malvada, ¿no te parece?

    El doctor se ha quedado tomando notas, evavill 🙂 Epi y Blas educaron a toda una generación, creo que hemos dejado el mundo en manos de gente que nunca prestó atención a sus lecciones, porque entonces no serían tan malvados 😉

  • Eva

    Creo Beauseant, que a tu Doctor Wotan le hace falta un compañero con cara de limón para estar a gusto en esa silla tan grande. Al pequeño Guerrero no le hace falta nada, es perfecto, y aunque no le guste, tiene cara de buen chico y de gustarle las croquetas que le da el señor de la tienda.

  • Gabi C S

    Bueno significa obediente. El siquiatra debería decírselo co claridad. Y darle medicación en forma de croquetas. Aunque quizás ya es tarde. No fue bastante buenos episodios se ha quedado solo.
    Abrazooo

  • Mento

    Uhmmm … esa mirada tiene demasiada alma. Me recuerda a alguien bueno y eso que dicen que cuesta reconocerlos entre tanto teatro y banalidad 😉😘

  • Beauséant

    Se hace un poco el digno con las croquetas, Eva, pero en el fondo le encantan, ya sabes, cuando intentas disimular tu entusiasmo pero la cola te delata.. El doctor Wotan aprendió mucho al lado del tipo con cara de limón, toda su tesis se basó en él, a decir verdad 😉

    Son valientes, sí, Citu, viven en el mundo de los humanos, un mundo incomprensible para ellos, sí, hace falta mucha valentía para eso.

    Me temo que lo has resumido con mucha dureza, Gabi C S, pero no exenta de razón. Si queremos ser aceptados en el mundo debemos ser buenos, es decir, obedientes, la disidencia siempre es castigada en la sociedad.

    No saben mentir, Mento, esa es su mayor condena, me temo, esos ojos te muestran su alma y reflejan la nuestra·

  • Maman Bohème.

    Algunos humanos quieren que sus animales tengan un mando a distancia y puedan encender y apagarlos cuando no sean “buenos” o no hagan lo que se les pide en el momento. Quieren que dejen de ser perros simplemente. Que sólo sean juguetes.

    Algunos, por otra parte, los llevan (no creo que sea el caso de El Guerrero) porque su comportamiento necesita de algún ajuste para que la convivencia de la familia. Y eso está bien. En un mundo donde los animales, por suerte, cada vez viven mejor y se les considera uno más de la familia, llevarlos al veterinario o a un etólogo debería ser lo más normal del mundo. Y no es humanizarlos, es encontrar la manera de que dos especies distintas puedan convivir lo mejor posible, cada uno siendo lo que es.

    Qué hermoso es este perrillo Beau!!!

  • Maman Bohème.

    Algunos humanos quieren que sus animales tengan un mando a distancia y puedan encender y apagarlos cuando no sean “buenos” o no hagan lo que se les pide en el momento. Quieren que dejen de ser perros simplemente. Que sólo sean juguetes.

    Algunos, por otra parte, los llevan (no creo que sea el caso de El Guerrero) porque su comportamiento necesita de algún ajuste para que la convivencia de la familia. Y eso está bien. En un mundo donde los animales, por suerte, cada vez viven mejor y se les considera uno más de la familia, llevarlos al veterinario o a un etólogo debería ser lo más normal del mundo. Y no es humanizarlos, es encontrar la manera de que dos especies distintas puedan convivir lo mejor posible, cada uno siendo lo que es.

    Qué hermoso es este perrillo Beau!!!

  • Joiel

    Confío en el pequeño guerrero, confío en que al final de la sesión no fueran dos, sino solo uno, satisfecho con su propio buen hacer, decidido a cambiar el mundo, su mundo, sin cambiar sus principios de libertad.

  • POETAS EN LA NOCHE

    Me encanta cómo reflejas la tensión entre lo que esperan de uno y lo que uno realmente es.
    Ese Guerrero tiene una fuerza y personalidad que saltan de las palabras.
    Feliz noche. 🌷

  • Toro Salvaje

    Qué gran psicólogo/psiquiatra se perdió el mundo conmigo.
    Nada de pastillas, ni flores de Bach, ni similares.
    Un palo y una zapatilla… que estamos tontos, jajajaaa

  • Beauséant

    Inteligencia quizás un poco primitiva, Alfred Comerma Prat, pero efectiva, lo importante es no traicionar lo que eres …

    Lo has resumido con una gran precisión, Maman Bohème., lo del mando a distancia lo he visto, incluso, con sus propios hijos. Llega un momento en que quieren eso, “apagarlos”, para poder seguir con sus vidas sin darse cuenta que ellos forman parte indisoluble de sus vidas y deben respetar su naturaleza, casi todos los enfrentamientos, los roces, se producen por ese choque de voluntades. No hay que tratar de humanizar a nuestros compañeros peludos, así nadie sería feliz. Requiere mucho trabajo, ¿verdad? Pero merece la pena el trabajo.

    Parece que siempre hay que elegir, ¿verdad?, Joiel, que para poder estar en el mundo debemos traicionar lo que somos. Como si la convivencia tuviese un precio y nos dejásemos la libertad por el camino. Espero que el Guerrero sepa compaginar esos dos mundo, me temo que yo no lo he logrado.

    Los ojos, POETAS EN LA NOCHE, se explican solos, ¿verdad? No necesita dar complicadas justificaciones ni explicarse.

    La vieja escuela, ¿verdad?, Toro Salvaje, a mi me educaron así y tampoco es que haya salido muy bien que digamos 🙂 Creo que las nuevas generaciones han sido educadas por las antiguas intentando huir del palo y la zanahoria y han caído justo en el extremo opuesto, el de la permisividad excesiva. Esperemos que la siguiente generación sepa encontrar el punto medio…

  • Doctor Krapp

    Soy de perros poco peludos, hago compañía a un galgo, pero admito la fuerza e intensidad de una mirada y la maestría de un gran fotógrafo como tú para captar la.

  • Carlos Perrotti

    Tu guerrero es pura ternura… pero se sabe, nada existe sin su opuesto inherente, de modo que no lo busquen ni se desubiquen o tendrán su merecido cuando la circunstancia lo amerite…
    Me encantó. Abrazo hasta vos!!

  • tYe

    Este finde. mi hija ha venido con su perro para que lo conociera, y de paso para descansar un poco de él, porque el chucho en cuestión está mas o menos igual de acelerado que ella. Creo que se retroalimentan el uno al otro, pero claro es mas fácil pelear con sus células diariamente que las pones de comer y las dejas ahí en su cultivo y no se quejan ni protestan, a pesar de ser muy cancerosas ellas. Pero el can, eso ya es otro cantar.
    Me lo dejaron claro… y se fueron.
    Me miró, lo miré y bueno, no paso gran cosa, la verdad es que se sentó a mi lado mientras cocinaba pero no por si caía algo. Nos analizamos mutuamente eso sí. No estaría de mas que lo llevaran a psicoanalizar al veterinario.

  • Beauséant

    Siempre me han gustado los galgos, Doctor Krapp, esa mirada triste, ese cuerpo que no parece tener lugar en el mundo… Y, sin embargo, cuando son felices, son perros muy alegres, ¿verdad? Por desgracia en España hay demasiados galgos tristes. Gracias por tus palabras.

    Has descrito muy bien su personalidad, Carlos Perrotti, es muy bueno, pura ternura, pero tiene también una personalidad que defiende a muerte 🙂 Muchas gracias!!

    Los primeros momentos con un can desconocido son así, tYe, una especie de calibrar al rival, porque eso eres al principio. No te fíes de sus miradas, son muy inteligentes, está comprobando tus puntos débiles para saber hasta donde puede llegar.. ponle buena comida, hazle un hueco al lado del sofá y lo tendrás ganado para siempre 😉

  • Alex G.

    ¡Madre mía!

    Si las guerras las lidiaran guerreros con semblantes tan honrados e inocentes como el que arriba se muestra… no habría lugar en la Tierra a entablar batalla alguna…

    … -[ salvo las forzosas trifulcas personales y privadas en pos de la coronación de los más justos triunfos; cada cual contra sí mismo ]-.

    ¡¡Es que lo flipo!!: Con tan solo una ojeada dirigida sin renuncio a las pupilas del cámara, espectador o lector…: ¡Qué escandalosa lección de… ‘humanidad canina’!

    …. …. ….

    Así que…: -[ “Me trajeron…” ]- …¿arguyó el melenudo hastiado de todos aquellos que espetaban opiniones sobre lo que ‘debería ser.’..?

    -[ XDdddd!!! ]-

    Pero… si con semejante aureola de candor y sencillez a raudales… ¡este sabueso solo puede ser perfecto!

    …. …. ….

    ¡Que suerte tienes!… -y lo mismo cabe apostar en su caso-.

    …. …. ….

    PS: Te lo juro que esta vez no he tenido más remedio que ‘descongojarme’ al pairo.. Xd!! Porque… ¡¡menuda foto!!

    -¡¡Y qué gran relato, de nuevo!!-.

  • beauseant

    Muchas gracias por tu comentario, es una alegría inmensa poder compartir algo y encontrar un recibimiento tan efusivo… En realidad, es un guerrero, pero en el sentido tradicional de fortaleza y nobleza, ya podrían ser así todos los guerreros del mundo, ¿verdad ?ahora tenemos guerreros escondidos en fortalezas que tocan botoncitos y, al hacerlo condenan a la muerte a cientos de personas…

    Quería darle un tono humorístico porque, últimamente, me parece la única forma de entender la realidad…

    Un abrazo

  • MJ

    Cierto, lo de “bueno” depende de quien lo defina. Una respuesta muy inteligente. Hay quienes se creen buenos y no lo son, y otros que sí son buenos y los mandan a terapia… Me temo que lo de “bueno” quiere decir domesticado y obediente.

  • Beauséant

    Ni más ni menos, MJ, cuando decimos que un niño es bueno queremos decir eso, que no tiene inquietudes, que se ha domesticado lo suficiente para que no resulte una molestia para los padres, educadores y, en última instancia, ese monstruo informe que llamamos sociedad. En general, creo que debemos desconfiar de los que se ponen la etiqueta bueno, mejor pedir una segunda opinión 😉

Leave a Reply