la vida a otra velocidad
Qué extraña se vuelve la vida cuando bajas la velocidad y observas las cosas, digamos, en su conjunto. Las personas, esas presencias solidas que creemos eternas, se desvanecen hasta convertirse en jirones de nada. Extraños que dejaron de serlo, que llegaron a tu vida, cambiaron los muebles de sitio, se apoderaron del hueco en los armarios y , cuando creías que estarían ahí para siempre, desaparecen dejando un hueco con una forma muy precisa que no podemos, que es imposible llenar con algo diferente porque se han convertido en ausencias.
Deberíamos dar las gracias por ese tiempo compartido, por los momentos tan fugaces, pero tan llenos de ruido, de color de… sí, de vida, porque eso es la vida, esa confusión. Pero no lo hacemos, siempre nos quedamos atrapados en los lamentos, en las cosas que perdimos, o peor, en las cosas que dejamos marchar.
Tengo una nueva cámara.
Creo que no le gustan las fotografías lentas, es una cámara de francotirador. Si me descuido y dejo el dedo demasiado tiempo en el obturador es capaz de crear una película a base de fotogramas fijos, como en esos dibujos de mi infancia en los que pasabas veloz las páginas de un libro y veías a un gato que nunca atrapaba al ratón.
Cuando bajo la velocidad, la cámara protesta, se encienden mudos avisos por todas partes, siento que la obligo, que la empujo a en una dirección a la que no quiere ir. Ella, mi flamante nueva cámara, quiere velocidad, quiere detectar un rostro en la toma y seguirlo frenética como un sabueso enfurecido, no quiere tomar fotos, quiere cazarlas.
Es agotadora.
Mi vieja cámara, me resisto a llamarla así pero en eso se ha convertido, no era así. Quizás ya nos habíamos llegado a conocer, o serán las cosas de la edad, que hacen bajar las revoluciones a las que gira el mundo.
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33 Comments
Patricia Plaza
Los-que-se-van dejan un hueco como si tú fueras una almohada de espuma y ellos hubieran apoyado la cabeza. Se levantan y se queda su forma en ti. Eres tú, la misma almohada, pero -para bien o para mal- erosionada por su haber estado.
Estas fotos rápidas de tu cámara nueva, sin embargo, tienen un deje estival, esa manera que tenemos de andar más despacio en verano, como si el mar nos bajara las pulsaciones y las prisas.
Mento
Yo tengo una cámara de esas lentas en las retinas. No importa a la velocidad que vaya el resto de mi persona. Si de mirar de trata prefiero ir a baja revolución y que me dé tiempo de sentirlo todo. Total… es lo único cierto que nos pertenece… el instante. Y como mucho, lo que vivimos en ese instante con quien está a nuestro lado.
Beso!!!
miquelcartisano
No me gusta cambiar de cosas cuando las que tengo me funcionan. Tengo una vieja estilográfica, un reloj de cuerda, una cámara de hace veinte años…me deshice del coche y de la moto. No tengo perros, ni gatos, ni nada que haga que tenga que sustituirlos.
Me va bien el Fairy, no lo cambio. No pienso sustituir la Balay, es una lavadora que funciona de maravilla.
Me niego a cambiar de teléfono, y no necesito nuevo ordenador.
Sigo con la vida aunque esta me persiga.
Un saludo
Franco Puricelli
Me encantó el primer párrafo, me parece muy cierto y bellamente escrito. ¡Saludos!
Neogéminis Mónica Frau
Nos pasa eso cuando acumulamos experiencia (y años) las ausencias nos marcan, aunque intentemos no mirarlas. nos dejan hueco y lo que fue, tiende a condicionarnos hasta que volvemos a acostumbrarnos. Como con tu vieja (?) cámara.
Un abrazo
Mujer de Negro
Es como si el mundo tecnológico no permitiera la contemplación que sí permite comprender la vida y las pérdidas, porque qué perdemos cuando dejamos de detenernos a mirar con calma…
Beauséant
Y es imposible quitar esa forma, ¿verdad?, Patricia Plaza, han dejado un poso, un algo que nos cambia para siempre. Con cada persona que pasa por nuestras vidas, con cada vida por la que pasamos, cambiamos cosas, y hay que intentar quedarse con lo bueno de todo ello.
El verano es un buen momento para ir más despacio, el calor, las tardes interminables, el verano para la oposición al movimiento.
A veces nos entran las prisas, Mento, el querer hacer, vivir, sentir, de todo, en todo momento, una cosa detrás de la siguiente. Me gusta apreciar las cosas con calma, detenerse en algún detalle, alargar un rato en un rincón sin mucha historia pero con el que sientes que has conectado. Cuando viajamos nos olvidamos muchas veces de eso.
A mi sólo me ocurre con la fotografía, miquelcartisano, y tampoco lo hago a menudo, sólo cuando siento que he llegado a un muro y que necesito cambiar, lo śe, es un poco excusa. Para el resto, reconozco que no me gusta tirar las cosas cuando funcionan, suelo apurarlo todo hasta el límite, la ropa, el móvil, ordenadores.. Para mi es casi un reto, que algo te dure una lo máximo posible, una especie de rebeldía.
Muchas gracias, Franco Puricelli, me alegra que te haya gustado.
El problema, Neogéminis Mónica Frau, es que nos centramos mucho en lo que perdimos, y poco en lo que aprendimos, ¿no te parece? Es una faena perder algo o a alguien, pero también nos dejaron muchas cosas, algún nuevo tipo de comida, una ciudad favorita, músicos que no conocías… de alguan forma eso también es bonito, triste, claro, pero bonito. Mi vieja cámara, por suerte, sigue en pie y de vez en cuando nos reconciliamos, no la he perdido del todo.
Al final es culpa nuestra, Mujer de Negro, que nos dejamos manipular por el “algoritmo” que siempre nos muestra más y más, que siempre nos crea necesidades. Es culpa nuestra, pero es verdad que es complicado escapar de esa rueda en la que nos atrapa. Viajar con una cámara creo que es un buen sistema para bajar un poco el ritmo aunque, claro, al final las compartes en las redes sociales, por lo que eres más parte del problema que de la solución.
Gabi C S
Tranqui… Las maquinas de retratar son como los perros. Terminan pareciendose a sus dueños.
Abrazooo
Kansas
Me ha gustado mucho esa asociación con el vértigo de los tiempos extrapolado a tu cámara nueva, y esas caras difuminadas por la velocidad de su disparo. Has creado ahí una asociación o simil, o como quieras llamarlo, que me ha hecho sonreír. Todo se mueve demasiado a la velocidad de la luz 🙂
(Una vez más el texto y sus imágenes perfectamente ensamblados)
Eva
El comentarista anterior se me ha adelantado… iba a decirte lo mismo, Beauseant, esa nueva cámara terminará por bajar el ritmo ante la mirada cómplice de la vieja (no sé si le hará mucha gracia el adjetivo), paciencia con una, y empatía con la que supo servirte tantos años y se resiste a ser desplazada así como así. Las ausencias también se sienten con los objetos, algunos se resisten a marchar.
BDEB
Cuando alguien llega por casualidad, empuja todo a un lado, se hace un hueco en tu vida y después desparece,no importa el motivo, siempre quedará todo a ese lado, con ese hueco quizá por si… Tienes razón que recordamos y pensamos en lo mal que nos hemos quedado, no en lo bonito de esos recuerdos.
Con los objetos nos ocurre lo mismo, solo que estos, igual hay suerte y están al fondo del armario, los sacamos los usamos y después los guardamos de nuevo (como con los recuerdos pero sin que duela ¿verdad?)
Nueva cámara pero la misma persona que sabe captar aquello que se escapa a los ojos de otros.
Un abrazo Beauseant.
Citu
Lindas fotos. Lindos recuerdos. Te deseo una buena semana. Te mando un beso.
tyerik
La mía (mi cámara) en cambio se va haciendo demasiado vieja y aun no me la entiendo. A pesar de ser un friki de las técnicas. Por no usar, ni lo atajos de teclado siquiera por decir algo. Ella lo hace todo, menos mirar.
En cambio yo, soy un mirón. Me paso el tiempo mirando pasar la vida y los vivos. Pienso, miro, pienso y luego lo dejo estar.
Procrastino
Joselu
Me han gustado estas fotos -me gustan todas las tuyas-. Yo tengo en una vieja cámara Sony alfa 6000 una aplicación que permite hacer fotos con múltiples exposiciones para lograr un efecto parecido al que nos traes en las imágenes. Es algo así como el efecto seda que se obtiene con un filtro ND, de densida neutra. Tendrás que adaptarte a la nueva cámara y sus particularidades técnicas. Todo es conocerla. Imagino la excitación fotográfica que tienes con el nuevo aparato en tus manos. Mi cámara la compartimos mi hija Clara y yo. Yo se la dejo cuando hace viajes a países lejanos. Algún día me gustaría regalársela y comprarme para mí otra cámara más actualizada. El otro día vi en Barcelona una exposición de Steve McCurry y me sentí tan admirado que me dieron ganas de salir al mundo a impresionar mi cámara. ¡Qué uso del color tan magnífico! ¡Qué fotos tan humanistas! Sin duda la fotografía es un arte y tú sabes mucho de ello. Todas tus fotos, las que nos enseñas, son buenas.
Gabi C S
Me voy a quejarde la camara nueva aunque no sé si es culpa suya o de mi movil. Estas fotos no las puedo ampliar, psra ver lo pequeño. Ayer pensé que era puntual pero no.
Abrazoo
Beauséant
Esa es buena, Gabi C S, no sé si quiero que mi cámara se parezca a mi. Con los gatos ocurre lo contrario, domestican a sus dueños 😉
Vaya, muchas gracias por esas palabras, Kansas, ensamblado, me gusta esa palabra, le da como un toque de intencionalidad a lo que hago, que es más improvisación que otra cosa.
Todo, todo lo que importa, parece que va demasiado deprisa y no deja un poso que permita disfrutarlo, ¿verdad? Bendito aburrimiento a veces, que nos permite respirar y pensar.
Por suerte, Eva, los objetos no son celosos, o saben disimular mejor que las personas, tenemos ahora mismo un trío muy saludable. Soy una persona paciente, cuando me enfrento a algo nuevo, intento entender las reglas y las motivaciones, nunca fuerzo las cosas, es mejor adaptarse porque, si alguien ha invertido millones en diseñar algo de una forma, pienso, que será por algo…
Y, además, BDEB, ese hueco será perfecto, ¿verdad?, las cosas que perdimos siempre las recordamos mejores de lo que eran. Cuando me ocurre tengo que tirar del freno de mano y pensar con calma, al final las ausencias tienen un motivo… Los objetos, por suerte, nos siguen esperando, sin rencor.
Muchas gracias, Citu, me alegra mucho que te hayan gustado 🙂
Creo que las cámaras modernas, tyerik, tienen esa ventaja (aunque a veces nos cueste verlo como una ventaja) y es que nos permiten dedicar más tiempo a mirar y menos a pensar los parámetros de la foto. Mira todas las fotos de deporte que hay ahora, perfectamente enfocadas en el momento exacto, hace unos años era impensable hacerlo. Por un lado se requiere menos habilidad técnica pero, por otro lado, te permite ser más creativo…
Muchas gracias, Joselu, conozco esa sensación de salir de una exposición, o de un libro, con ganas de “hacer”, de repente, te han hecho tu mundo más grande y quieres explorarlo, formar parte de él. Casi nunca se logra, seamos sinceros, pero nos obligan a movernos, a intentar cosas nuevas y eso ya es un gran avance.
Mi cambio de cámara vino un poco motivodado por esa necesidad ficticia, había agotado lo que podía sacar de ella y necesita explorar nuevas cosas. Las fotos de estas entradas (son varias), han sido hechas con las dos cámaras y no creo que simple vista puedan verse las diferencias. Lo mismo con tu sony, seguro que habrías podido hacer algo similar… Que, bueno ojo, han sido realizadas con un filtro ND 😉
Muchas gracias
Es verdad, Gabi C S, he usado la galería que muestra el wordpress y no deja ampliar. Pero, si te fijas, cada foto tiene un desplazador a la derecha que muestra una ampliación de la foto para que puedan verse esos detalles. Lo hice así porque, croe, la gracia de estas fotos, de tenerla, es en poder ver a todas as personas en sus pequeños mundos, cada una haciendo algo diferente, unas más quietas, otras difuminadas.
Milena
Lo nuevo desplaza a lo viejo… así viene siendo…
Sí da nostalgia, a veces…
{Por cierto, muy guay darle a la flecha y que salga otra foto}
Carlos Perrotti
La naturaleza real de cualquier fenómeno, suceda o no, es su fugacidad e inherente eternidad, en otras palabras su impermanente transitoriedad y verdadera velocidad… Parece un juego de palabras -porque mejor no lo puedo expresar- pero algo de esto hay. Por ahí va.
Tu texto me hizo pensar una vez más. Abrazo hasta allá.
Toro Salvaje
Pasa en todo. Uno se acostumbra a su ritmo, a sus cosas y luego cuesta aceptar el cambio… pero es que además ahora los cambios son más intensos, todo más rápido, todo más complicado, todo más multifuncional y llega un momento que dan ganas de coger el Quijote quedarse en él y olvidarse de toda la modernidad.
Cabrónidas
Un día nuestros cacharros mueren en base a su programación. Otras veces nos deshacemos antes de ellos por que queremos estar actualizados. Puede que vallamos a diferentes velocidades, pero siempre en esa misma dirección: no hay que quedarse desactualizado. 🙂
Beauséant
De la misma forma que las personas, ¿verdad?,Milena, en algún momento seremos sólo un recuerdo borroso. Lo de las fotos, sí, estaba jugando con el wordpress y deja hacer galerías con flechitas, no todo el progreso es malo 😉
Creo que te he entendido perfectamente, Carlos Perrotti, si las cosas durasen para siempre, si nuestras propias vidas no tuviesen una caducidad, ¿disfrutaríamos de ellas de verdad?, algunas cosas tienen sentido por su dolorsa fugacidad, así es. Me ha gustado mucho esa reflexión, gracias.
Creo que es cierto, Toro Salvaje, ha habido un salto hacia delante para el que creo que no estamos preparados. Pensábamos que las máquinas nos harían trabajar menos y ha ocurrido lo contrario: nos hemos tenido que adaptar al ritmo de las máquinas. Y no sólo en el trabajo, en nuestras vidas, las noticias llegan al minuto, todo es abrumador, todo requiere nuestra atención.
A mi antes, Cabrónidas, me gustaba mucho “estar al día”, con las cosas de mi trabajo, con los programas y aplicaciones, los juegos, la música.. Pero me he dado cuenta que no puedo seguir ciertos ritmos y que, cuando lo hago, me pierdo cosas por no disfrutarlas como merecen. Imagina estar de vacaciones, disfrutando de un café en una plaza preciosa y que aparezca el guía para decirte que en dos minutos al autobús que hay que visitar diez sitios en dos horas.
evavill
Te has comprado una cámara hiperactiva.
Puedes alternar la vieja con la nueva y así tienes lo lento y lo rápido.
Me gustan las fotos y ese lugar con tanto azul.
Alí ReyesAlí
A decir verdad…los humanos estamos destinados a difuminarnos, y eso es algo que lo estoy viviendo ahora mismo. Digamos que es un método que fotografía nuestro futuro.
Bueno Beau, perdona que esté tan pesimista…pero….hay tantas cosas..!
Etienne
Quizás la nueva cámara está reflejando el tiempo en el que vivimos, más veloz, más difuminado, sin tanto límite ni claridad. Tal vez te lleve un tiempo llegar al total conocimiento que tenías de la otra cámara, tal vez quiere decir que puede reflejar la realidad desde otro punto de vista.
Aún así, muy vívidas las imágenes. Transmiten esa vitalidad inmóvil que las hace únicas.
Salut!
Doctor Krapp
Cada cosa, igual que cada persona, requiere su ritmo, su propia melodía, es el sano propósito de la adaptación mutua y si es imposible conseguirlo o domarlo , lo mejor es prescindir de ello y que ocupe su lugar en el recuerdo.
No quiero pensar que tú cámara sufre TDAH.☺️
Joiel
Todo es efímero, eventual, breve, resumido.
Y todo es casi todo. Casi.
Artesanos de la palabra
Hola Beauséant, yo camino por la vida a paso lento y observando a la gente, a la naturaleza, de esa observación nacen historias, eso me encanta, hay muchos mundos por descubrir por allí.
La fotografía me encanta y sin dudas amaba las viejas cámaras analógicas, las fotos reveladas en papel, ese arte tenía su magia, pero los tiempos cambiaron y hay que adaptarse, aunque a mí me ha costado.
Un abrazo.
PATRICIA F.
Beauséant
En esas estamos, evavill, intentando llegar a un pacto con ellas, seguro que acabarán por entenderse, se irán juntas y me abandonaran 😉
Hay demasiadas cosas, cierto, Alí ReyesAlí, las que llevamos encima, las que vienen de fuera, es complicado mirar hacia delante y ver realmente algo.
Muchas gracias, Etienne, una cámara para los nuevos tiempos, puede ser. Con el tiempo se irá haciendo mayor y comprenderá que no merece tanto la pena, que no pasa nada por perder algún instantánea, que ya vendrán otras… o no, pero que eso tampoco importa mucho, ¿verdad?
Me has hecho reír, Doctor Krapp, al imaginarme a la pobre cámara en terapia para ver si se relaja. Por suerte, al contrario que las personas, tiene un manual de instrucciones y un montón de botones. Seguro que encuentro la combinación que nos haga llevarnos bien.
Con su fecha de caducidad en la tapa, Joiel, así es, una fecha de caducidad borrosa, que no se ve muy clara, pero que es imposible obviar.
Me gusta esa forma de vivir y actuar, Artesanos de la palabra, no siempre lo logro, demasiados factores externos, pero qué necesario es respirar y observar de vez en cuando, ¿verdad? Ahora ya no tendríamos paciencia para esperar meses para ver una foto, o semanas para recibir una respuesta de algo. A mi me gusta la fotografía digital, da muchas más posibilidades, pero sigo trabajando en ella de una forma artesanal, no me importa estar horas decidiendo algo, nadie me paga por ello, y eso me hace libre.
mj
¡Qué lugar tan curioso! No sé si la vida va a otra velocidad. No sé si lo dices por el verano o por la cámara. Si te parece el verano es lento, porque tienes más tiempo libre, piensa en todos los que trabajamos en verano, de más tiempo libre nada de nada. Si lo dices por la cámara nueva, puedes alternar las dos. Habrá situaciones para las que la anterior cámara sea mejor que la nueva.
Nosotros, en occidente, siempre echamos de menos a las personas que se alejan de nuestro lado. Pero en otras culturas dicen que no hay que entristecerse, sino celebrar el tiempo que se ha pasado juntos. Es muy bonito ese pensamiento, pero no sé aplicarlo. Sería más feliz si pensara en eso, en celebrar el tiempo que pasamos juntos…
Alfred Comerma Prat
El sistema económico en el que vivimos está hecho en función de que vayamos cambiando los juguetes, muy a menudo, siempre con la idea de mejora por delante.
José A. García
¿La vida es eso que pasa cuando miramos por el lente de la cámara? Siempre me quedó esa duda, o será que yo no sé qué es mi vida.
Saludos,
J.
ConejoOdiaGuordpres
Exactitamente lo mismo me pasó con el iPhone, tengo mi vieja (no quiero decirle así pero bue…) cámara nikon que tanto AMO porque con ella aprendí a tomar fotografías no de “fiestas” o “amigos” sino de estudio, hasta tomar una foto de un perro vago al revelarse se veía como de estudio y profesional, sobre todo cuando compraba mi film “tri x pan 400”. Lo que pasó con mi iPhone fue que al oprimir el disparador se comenzaba a escuchar el sonido de foto pero repetido “ClicClicClicClicClicClicClic” y ya me asustaba y al checar el carrete había 3489754 fotos de lo mismo, como usted dice, casi una animación hecha fotograma por fotograma, decidí no usar más la cámara del iPhone, y cada que me decían que tomara una foto decía que no tengo cámara y la del teléfono no sirve, fin del problema.
Beauséant
Yo también sería más feliz si lograse pensar así, mj, quedarse siempre con lo aprendido, con el tiempo pasado, aferrarse a las cosas buenas que brotan entre las malas. En verano todo pasa más despacio, incluso aunque no tengas vacaciones, el calor me hace bajar el ritmo de todo, hasta de los pensamientos, me pierdo en ideas que no llevan a ningún lado, reflexiono de otra manera.. hasta las fotografías parecen tomar otro ritmo. Como bien dices, no es bueno ni malo, depende de la situación, la vida, a veces, exige velocidad.
Mejoras, Alfred Comerma Prat, a veces ficticias, otras veces reales pero innecesarias. Pasa con todo, en la tecnología, por supuesto, pero incluso en cosas como unas zapatillas para correr, un abrigo para la montaña o una bicicleta. Nuevos materiales, nuevos diseños que apenas aportan nada para el aficionado, pero que prometen mejores increíbles como si todo en la vida fuese una competición. Los relojes inteligentes, ese ansía de subir a la red y compartir cada actividad, nos enloquecen.
Si te acostumbras a ver la vida a través de una lente, José A. García, entonces, sí, la vida es eso. Y es arriesgado, porque quien toma la foto nunca participa en ella, corres el riesgo de perderte la vida, de vivir la vida a través de la vida de otras personas.
Te entiendo, y no sabes cuánto, ConejoOdiaGuordpres, la cámara de los móviles me produce cierta ansiedad porque nunca tengo claro en lo que anda. No sé si hace la foto, o la retoca, o la envía alguna IA para que la interprete. Es verdad que mis cámaras de ahora son digitales, me resultan más cómodas, pero mi forma de entenderlas y hacerlas sigue siendo analógica. Creo que es bueno bajar la velocidad también en eso, no hace falta hacer diez fotos de algo, con pensarla bien, con darle cierta intencionalidad, te sobra haciendo una sola. No suelo hacer fotos con mi móvil, ni con el móvil de nadie.