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el espíritu del fin de los tiempos

El espíritu del fin de los tiempos es un ave solitaria que observa tanto el pasado como el porvenir con un único ojo ambarino, porque es en el tiempo pretérito donde se encuentra escrito el futuro de la humanidad.

Sus plumas son de ceniza y memoria. En cada una de ellas, grabado el peso de un siglo en el que no ocurrió nada interesante, la gramática de una lengua muerta, el recuerdo de un Dios que quedo abandonado a mitad de una plegaria.

A veces, el ave vuela hasta las ruinas. Murallas vencidas, torres que ya no defienden ningún territorio, lugares cubiertos de hiedra y olvido en las afueras de industriosas ciudades. A su alrededor, sin saber el motivo, se reúnen sombras que han sido arrancadas de sus camas por una fuerza que no sabrían describir. Allí, en la comodidad del hogar, dejaron al marido, a los hijos, la fragua aún caliente, una huella en la almohada.

Son los que han dejado de esperar, los que no tienen preguntas.

El ave posa su ojo ambarino sobre cada uno de ellos y les entrega algo diferente porque es diferente lo que les pertenece. Una guerra olvidada en los libros de historia, ciudades fuera de los mapas.. trozos, recuerdos que juntos componen el gran naufragio compartido de la humanidad.

El ave entrega un trozo del pasado y les arrebata un instante de su futuro, algo que ya nunca ocurrirá, algo de cuya existencia no sabrán nada pero que les dejará un hueco en el corazón. Un fragmento pequeño e invisible que se suma a lo que ya carga en las plumas. Por eso el ave es cada vez más pesada. Por eso, dicen, algún día no podrá volar y ese será el final de los tiempos.

Los elegidos vuelven a casa en silencio sabiendo que han perdido algo, algo que no recuerdan, pero que era precioso y único. Pasarán toda su vida soñando con ello, ciegos habitantes de un pozo que confunden con el mundo entero y cuya condena pasarán de padres a hijos.

Aquí dejo la serie de los espíritus


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22 Comments

  • CatBallou

    Creo que de toda esta serie de espíritus éste es el que más miedo me da. En todos los demás me he sentido en mayor o menor medida afectada, pero éste me inspira el pavor de no saber hasta dónde puede ir a parar.

  • Gabi C S

    Será el fin de nuestros tiempos. De los tiempos intergalacticos no creo. Tendría que haber un Big ( con mayuscula, porque será grande) Implobang (tambien con mayuscula, no sea que haya alguien y se enfade). Y todo tendŕía que volver a su sitio en un milisegundo ( ah, no que tampoco habra tiempo). Recoger las fichas y volver a empezar, como la oca ( que tambien es un pajaro, odioso y pavoroso, como todos).
    Como simbolizas el fin con un pajaro deduzco que ya viste ” los pajaros” ( no sé si ya melo habias dicho).
    Abrazooo

  • Joselu

    Cuando era niño, muy niño, las monjitas del colegio de la Caridad donde iba a mis cuatro y cinco años, nos aterrorizaban con la descripción apocalíptica del fin del mundo, con la venida del Cordero sobre las nubes rodeado de ángeles tocando sus trompetas. Creo que a esta segunda venida de Cristo se le llama Parusía. En la clase se hacía un silencio denso y profundo. Cuando había una tormenta yo pensaba enseguida que venía Dios a juzgarme y encontraría un alma negra llena del Pecado más horroroso. Este es el fin de los tiempos que me viene a la mente a partir de tu sugerente texto.

  • Milena

    Una vez soñé que viviría el fin de los tiempos… se me quedó grabado aquel curioso sueño… Creo que a ese espíritu hay que darle puerta para vivir en paz…

  • Beauséant

    Es un espíritu que lleva demasiado tiempo planeando sobre nuestras cabezas, catballou, tanto que casi nos hemos acostumbrado, y eso da miedo, acostumbrase a su silenciosa presencia.

    Creo que habíamos hablado sobre los pájaros, Gabi c.s, en otra entrada llamada los pájaros del perdón. Sí, es una película muy inquietante, al menos así la recuerdo, no he querido volver a verla por no estropear ese recuerdo.

    Y, sí, representa el fin de nuestros tiempos, por eso el pájaro custodia nuestra historia y nuestra memoria. Cuando se marche, el universo se encogerá de hombros y volverá a empezar como si nada. Y tampoco pasa nada, no somos tan importantes.

    Lo que hizo el clero, Joselu, en las mentes de tantos niños es un crimen. Llenaron las infancia de oscuridad, negaron la propia vida para sumergirla en la negrita de sus sotanas… Casi prefiero el pájaro, es más honrado, no te parece?

    Darle puerta, milena, no no darle importancia. Ya sabes esa frase un poco ñoña de vivir como si la muerte no existiera. No se puede vivir siempre con miedo, verdad?

  • Carlos Perrotti

    Inspirada prosa. Esta serie espiritual, depuradamente concebida y delineada, no se perderá en mi memoria así nomás…

  • Eva

    Qué espíritu tan terrible, Beauseant, espero nunca encontrarme con él, aunque planee sobre mi vida, sobre todas las vidas… ojalá seguir haciéndome preguntas hasta el final sin sentir el vértigo de lo no vivido, qué terrible peso el del ave y sus plumas de cenizas, quién podrá liberarla algún día…

  • BDEB

    Es de esos espíritus que no gustan, que nos gustaría perderlo de vista y sin embargo, en muchas ocasiones, es como si lo tuviéramos cada vez más cercano.
    Las aves se asustan fácilmente y salen volando, esta quizás sea más poderosa y tengamos nosotros más miedo de ella que ella de nosotros.

    Que preciosidad de imágenes Beauseant, las letras aún las hacen más bellas.

    Un fortísimo abrazo.

  • tonYerik

    Es que hasta los pájaros reales están raros. Y es que desde hace tiempo la calle (San Miguel) por la que suelo subir por costumbre la tienen tomada las golondrinas que desde hace dos semanas están como enojadas y pasan rasantes golpeándote en su vuelo. Al principio pensé que tendrían algún nido cerca pero no, no es el caso en esta calle. Ayer mismo volvieron a la carga esta vez le toco a mi hija mayor y ya me lo han comentado algunos vecinos de la calle. Podría ser que se hayan contagiado del humor gris de pesadumbre que desprendemos los humanos últimamente y barrunten algo, no en vano los pájaros como otros animales prevén con anticipación otras catástrofes. Y sí que es cierto que nos hemos acostumbrado (mal el hecho) a ese ambiente presuntamente apocalíptico que flota desde hace tiempo.
    En fin, voy a salir a ver y disfrutar un rato de mis plantas silvestres que ellas ponen un puntito de cordura en el diario.

  • Cabrónidas

    Al menos reconforta saber que, como mucho, llegaremos a ser personas nonagenarias. Poco tiempo para la edad de la Tierra y nuestra despreciable historia como raza. Que la resurrección y la reencarnación sean inexistentes también ayuda. Espero también que jamás descubramos el secreto de la inmortalidad, si es que está en alguna parte. El fin de los tiempos no sé, pero el nuestro es menester que sea finito.

  • Beauséant

    Eso es lo mejor que puede decirse de unas letras, Carlos Perrotti, que no se perderán que, de alguna manera sabrán esquivar el olvido… Mil gracias por tus palabras.

    No hay forma de librarse de su presencia, Eva, puedes tratar de ignorarlo, pero creo que siempre nos alcanza.. pero sí, nunca dejes de buscar, de hacerte preguntas, es la mejor forma de tardar en encontrarse con él

    Planea, ya lo creo que planea, miquelcartisano, lo hace cada día de nuestra vida. Debemos aprender a vivir con su presencia, saberla presente pero que no nos impida soñar.

    Como siempre te digo, BDEB, gracias por verlo con tus ojos, lo hacen todo mejor. Quizás, en el fondo, ese ave terrible es un ave asustada que tampoco entiende nada. Quizás logremos encontrar un punto de convivencia, algo que nos haga un poco mejores… Pido demasiado, verdad?

    Si los pájaros ya se han cansado de los humanos, tonyerik, entonces todo anda peor de lo que pensaba. Has visto las noticias de las orcas que hunden veleros?? , quizás la naturaleza trata de extinguirnos antes de que nos lo llevemos todo por delante. Espero que las plantas te sigan siendo amables, pero lleva unas tijeras de podar por si acaso…

    Pues… Es cierto, cabronidas, si ya hay gente malvada, imagina una persona malvada con tiempo infinito… Menuda desgracia. Apreciamos más las cosas cuando sabemos de su brevedad, aunque duela, o, precisamente porque duele.

    Los pájaros en sus jaulas, conejoodiaguorpress, siempre me han dado pena, no parecen cumplir ninguna función, son más bonitos en libertad… No sé, quizás tampoco sepan vivir en libertad, como nos pasa a muchas personas…

  • Clarisa

    Muy interesante el propósito de esa ave solitaria… Si ya es casi milagroso ser ave en estos tiempos, imagino que en el fin de los tiempos, ese espíritu ya estará casi calcinado. Pero elucubración aparte, cierto es que desde el nacimiento algo perdemos cada día. Y llegados a una edad en la que ya se está más cerca del vuelo definitivo que de los inicios del plumaje, pues cada día es una despedida de algo… El fin de los tiempos llegará, sin duda, igual que hubo un principio, pero lo importante es que cada uno sepa aceptar el propósito de su vida, su principio y su fin… Los espíritus no me dan miedo, me da mucho más miedo la indiferencia ante la desgracia real y terrena, la verdad. Lo cierto es que no creo que como raza llamada humana seamos más importantes que otros seres vivos. Ya no digamos de otros “entes” desconocidos que los habrá igual que hay otras galaxias, otras interacciones cósmicas, supongo.
    Me encanta tu narrativa algo “gore” para iluminar al que tenga miedo de abandonar “Sodoma y Gomorra”, je… Mil gracias por el disfrute.
    Hasta pronto.

  • Neogéminis Mónica Frau

    Me has conmovido. “el recuerdo de un Dios que quedo abandonado a mitad de una plegaria.” En esa frase logras sintetizar la profunda soledad y tristeza que sobrevuela todo el texto. Un abrazo

  • Joiel

    Jugar con el tiempo, jugar con las palabras, jugar con los grises entre blancos y negros. Todo lo que queda atrás deja constancia de lo que supimos ser, haciendo del tiempo un juego cuyas reglas solo comprendemos al final, con la partida en tablas.

  • Beauséant

    Parece, clarisa, que la vida adulta consiste en ir renunciando a cosas, verdad? Renunciado de forma voluntaria o perdiéndolas sin remedio. Y, a la espera de ese infierno, tienes razón, algunas personas parecen tener prisa y traen el infierno con ellas, como si tuvieran prisa por verlo todo arder, qué pena la indiferencia, que pena tanta maldad.
    Muchas gracias por tus palabras, me gusta escribir sobre ciertos temas buscando siempre el lado místico, porque la realidad, no sé, a veces es demasiado fea.

    Creo que así mueren los dioses, NEOGÉMINIS MÓNICA FRAU, de repente los olvidamos, nos quedamos en medio de una plegaria y comprendes que has dejado de creer, que queda hueca y sin sentido. Muchas gracias.

    Muy bien descrito, JOIEL, te obligan a jugar un juego, no te explican las reglas, de repente te dicen que has perdido y, cuando empiezas a entender un poco el funcionamiento ya es demasiado tarde para intentar ganar…

  • Dalianegra

    Desolador y certero.
    El miedo, la falta de esperanza, las ruinas…
    Sólo cuando acepto que allí están no son tan poderosos.Pero eso, el saber que he perdido algo que ni siquiera sé que es, pero que anhelo profundamente, hiere del mismo modo.
    ¿Nostalgia del paraíso?
    Besos***

  • Beauséant

    Nostalgia, Dalianegra, ya sabes, añoranza de algo que, lo mismo, ni tan siquiera sucedió, simplemente algo que recordamos, como una herida que dejó de doler pero deja un picor extraño… Hiere, sí, ya lo creo que hiere, es imposible vencer a ese algo.

    Esa es otra de sus funciones, Toro Salvaje, ir picoteando el corazón hasta que ya nada nos importe, hasta que todo nos sea indiferente.

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