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trayectorias

Los pájaros emprenden el vuelo al escuchar el tañir de campanas y dejan a su paso negras estelas de plumas.

¿Van a despertar a Dios, o a declararle la guerra?, piensa el adivino a los pies del cadalso donde pronto será ejecutado.

La vista se le nubla, todo es confuso a su alrededor. Una maraña de rostros grises sigue sus pasos con ansia, como si la cercanía de la muerte activara una energía primitiva en sus corazones. Ojos vacíos, crueles, que han dejado de ser humanos. Se empujan, se pisan, se tuercen el cuello para no perder detalle. Alguno ríe sin motivo.

Entre todos ellos ve un semblante conocido que llora entre la multitud. Se aferra a esa imagen con ciega desesperación, aunque sabe que no esta ahí: son recuerdos, premoniciones, una voz antigua perdida en el eco de las campanas.

Recuerda ese rostro, se susurra, no lo pierdas, es lo único que importa. Pero la marea de rostros grises acaba por borrarlo.

Ya no existe el tiempo, existe el ahora, existen sus pasos entre adoquines sucios, existe el cadalso, existe el verdugo que le mira desde las alturas como si ya hubiese tomado una decisión.

El verdugo que coloca con un gesto delicado la cuerda alrededor de su cuello. El cañamo que huele a lluvia y ganas de llorar. El adivino casi sonríe, todo eso ya lo ha vivido, todo eso ya lo ha soñado, todo volverá a suceder, una y otra vez en un extraño bucle del que no puede escapar.

El futuro está escrito en el vuelo de los pájaros.


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24 Comments

  • Joselu

    Un relato que conmueve, un adivino al borde del cadalso ve pasar su vida y sus hondas reflexiones que subrayan el aquí y el ahora. Esos segundos tienen una densidad cósmica antes de que la cuerda de cáñamo se apriete en torno a su cuello. La vida es eterna en cinco minutos -cantaba Víctor Jara- pero aquí el tiempo se comprime y son solo segundos para contemplar los pájaros y el conjunto de la existencia. Tenemos suerte, somos seres humanos y podemos admirarnos de todo lo que existe e intentar comprender el universo.

  • BDEB

    Quizás los pájaros simplemente huyan en busca de un mundo mejor, donde nadie sea juzgado por ser diferente, donde hayan más llorando una injusticia que almas grises y vacías.
    El texto maravilloso Beauseant, las imágenes diría que tienes un pacto con las aves, les encanta posar para ti, para tantas hace falta algo más que unas miguitas de pan 😉
    Son geniales, de verdad.
    Un fuerte abrazo.

  • Eva

    Mirar el cielo y contemplar el vuelo de los pájaros es un privilegio, Hay como una paz, un alivio. La mirada se pierde asombrada de su orden perfecto y descansa en él. Tal vez no importe si es la última, y morir con una nostalgia tan hermosa.

  • frodorock Blog

    “El vuelo de los pájaros” es un gran cuento de fútbol del negro Fontanarrosa. ¿qué tiene que ver el fútbol con el vuelo de los pájaros? Hay que leer el cuento, que va sobre los nervios de un tipo en el clásico de Rosario, que justamente en este momento se está jugando entre Central y Newells (¡oh, casualidades !)

    Abrazos, Beau!

  • Beauséant

    Muchas gracias, Pedro M. Martínez, un placer verte por aquí….

    Depende de lo que entendamos por montaje, miquelcartisano, la idea es muy sencilla: disparas en ráfaga, haces, no sé, treinta o cuarenta fotos en pocos segundos, de forma que los pájaros, al pasar las fotos, formen casi una película. Luego, en el ordenador, las fusionas todas en un único fotograma en el que quedan los pájaros de cada foto reflejados y parece que van dejando ese rastro. La primera y la segunda foto tienen la misma técnica, pero en la primera el intervalo en cada foto es mayor y no da esa sensación de unión…. ¿me he explicado?, si tienes curiosidad te lo explico paso a paso, es muy sencillo.

    Es la maldición y la bendición de los humanos, Joselu, el saber el que existe ese aquí y ahora, el saber lo breve de nuestro tiempo, el poder leer las señales e intuir nuestro final repetido, como un condena, una y otra vez… Muchas gracias por tus reflexiones.

    Me encanta ver a los pájaros moverse, BDEB, ver como se organizan para orientarse, como se van turnando para estar al inicio, los que se quedan atrás… Hay una organización, una inteligencia que siempre me llama la atención. Cuando veo una bandada de pájaros siempre apunto con la cámara, a veces hay suerte y hasta el cielo colabora y, claro, como explicaba ahí arriba, siempre hay pequeños trucos.

    Has descrito perfectamente, Eva, lo que quería escribir el comentario anterior. Morir en brazos de la nostalgia quizás así no sea tan malo, ¿verdad?

    Quizas, tyerik, los déjà vu, terminen siempre en un bucle si no los cortamos a tiempo, si lo perseguimos y no lo dejamos morir, entonces nos atrapa en un bucle del que ya no podemos escapar.

    Y descubrirlo, Joiel, cuando ya es demasiado tarde, siempre es demasiado tarde, ¿verdad?

    Me encantan las historias de fútbol, frodorock Blog, he buscado el cuento y lo he mandado a la tablet, ahora me lo leo con calma.. aunque, creo que es “la observación de los pájaros”, ¿correcto? Gracias por la recomendación 🙂

    Es propio de los humanos, Cabrónidas, atrapar lo que no entendemos, lo que nos parece hermoso, cortar la rosa, enjaular al pájaro, como si quisiéramos impedir que nadie más lo pueda disfrutar, qué enfermizo parece, ¿verdad?

  • Clarisa

    Hola, Beau. Maravilloso texto… También admiro a los pájaros, su vuelo, su audacia, quizá lo que más admiro es que están hechos para el vuelo, algo que yo jamás alcanzaré, aunque no sé sacar fotos tan estupendas como las tuyas, que parecen en movimiento. Cada especie tiene su hándicap y sus logros, pero las aves parecen lazos del mismo Creador con la vida… Siempre he pensado que el alma de los aves debe ser especial, quizá nunca los comprendamos y por eso hasta los encerramos en jaulas, algo realmente terrible y bárbaro. Quizá ese adivino de tu texto esté aventajado con respecto a su especie, él quizá sí sabe el significado de la vida breve, de ese vuelo que quizá algunos sí logren comprender cuando la vida se aleja… Precioso.
    Abrazo.
    Hasta pronto.

  • Mónica Frau

    Un texto conmovedor en donde puedo ver la angustia de quien, ante la necedad de la multitud que no razona y se somete ante el capricho del poderoso, tiene la sabiduría de comprender que a pesar de la verdad que se le revela, nada puede hacer más allá de intentar advertirles que están equivocados. Y la imagen, estupenda. Un abrazo, Beauseant

  • Beauséant

    Muchas gracias, Citu, las aves son criaturas especiales, siempre salen bien en las fotos

    Las vidas de los pájaros, Clarisa, son breves y llenas de peligros, por eso ellos bien sabe el valor de la existencia y, quizás también por eso, el intento de atraparlos en jaulas, nos da miedo lo que no podemos entender y nos embriaga la belleza hasta el punto de querer poseerla. Me gustaría hacer fotos de cerca, pero como no tengo una lente adecuada (pesan casi tanto como cuestan) pues he aprendido a hacerles fotos de lejos, así he descubierto ese comportamiento en manada que tienen, esa forma de dibujar nuestros futuros en su vuelo.. el adivino bien lo sabía.

    Así es, Mónica Frau, el adivino, cansado de no ser escuchado, ha terminado por guardarse todo lo que sabe. De qué sirve pelear una y otra vez, de repetir una y otra vez las mismas palabras ante rostros que han dejado de ser humanos. Ni entienden, ni entenderán… sólo queda el vuelo de los pájaros. Muchas gracias por tus palabras.

    Mil gracias, Carlos Perrotti, siempre me animas a seguir buscando 😉

  • Beauséant

    Por cierto, frodorock Blog, leí el relato, muy bueno como va pasando por todas las fases, negociación, ira, euforia… conocí a una persona que cada vez que equipo jugaba una final, se refugiaba en casa a ver una película de Indiana Jones, siempre le misma película.. lo curioso es que el equipo encadenó una buena racha, pero duro poco, me pregunto si fue porque se puso a ver el partido de verdad.. en mi barrio es fácil saber cómo van los partidos por los gritos de los unos y lo otros… es un mundo curioso el fútbol, ¿verdad? A medio camino entre la religión y la realidad.

  • Toro Salvaje

    Ese bucle inacabable no será también para nosotros.
    A veces pienso que los dioses están a otras cosas y que para ellos somos un tiempo que se retroalimenta
    dentro de un universo que ya olvidaron.

  • Doctor Krapp

    Las fotografías de los pájaros ya ponen al magnífico relato en ese territorio entre el presagio y la amenaza. Y al llegar al final se entiende que no estaban ahí solo para crear atmósfera: el vuelo era la escritura del futuro.
    Lo de van a despertar a Dios o declararle la guerra, es de una potencia brutal y conmovedora.

  • Etienne

    Las historias en bucle, por repetición o por reencarnación, por viaje en el tiempo o por poderes sobrenaturales, me dan mucha ansiedad de saber que inexorablemente algunas cosas cambiaran para peor y otras no podrán ser cambiadas por más que se intente. Y aún así, las sigo leyendo, o viviendo…
    Hay algunas imágenes que sirven como referencia, como ancla del alma para que no perdamos la brújula. Aunque a veces pasa que olvidamos el motivo por el cual nos aferramos a ese ancla, porque a fin de cuentas, ese rostro seguramente sea el origen y principal motivo de que el personaje esté a punto de exhalar su último suspiro.
    Y los pájaros, bueno, ellos volaran en círculos sobre él hasta que todo termine.

  • María

    Hola, Beauséan, ya de regreso de las vacaciones, vengo a disfrutar de las publicaciones.

    Me encantan las fotografías, me he quedado un rato observándolas, me transmiten tanta paz. No sé qué tendrán las aves, tal vez el vuelo me haga llegar muy lejos, desde la imaginación. Parece que escriben al cielo mensajes, como si quisieran transmitirnos algo.

    Un placer disfrutar de tu entrada.

    Un abrazo.

  • Diego

    Yo siempre he pensado que los pájaros (las aves), en sus vuelos, nos escriben mensajes que no sabemos leer. Sólo las grullas, en sus migraciones, parecen dibujar la “V” de “Volveré”. El adivino (no sé por qué me ha recordado a la figura de ese extraño personaje que fue Jesús) sí sabía leer sus mensajes. Peor para él, debe ser insoportable conocer tu futuro, no poder evadirlo, sentirte empujado hacia un destino que conoces.

  • Beauséant

    Una especie de proyecto de manualidades del que se olvidaron, ¿verdad?, Toro Salvaje, a veces pienso algo parecido, sí, no creo que nos hayan dedicado mucha atención después de crearnos. Sospecho que, incluso, se han arrepentido.

    Muchas gracias, Doctor Krapp, creo que los dioses deberían tenerle miedo a los pájaros, no los humanos, pobres e indefensas criaturas, pero los pájaros, los pájaros son unas criaturas temibles. El adivino lo supo demasiado tarde, cuando ya estaba atrapado en su vuelo.

    Es fácil ver señales en todas partes, Etienne, justo tras publicar el texto, a los pocos días, tropecé por causalidad con un libro que habla de un padre que trata de regresar al pasado, al momento fatídico que lo estropeo, según él todo. ¿Ves?, años sin leer nada sobre viajes en el tiempo y, de repente, no sólo escribo sobre el tema sino que, además, encuentro un libro sobre eso… Ansiedad, sí, vas avanzando las páginas y sabes que habrá un pero, que no podemos regresar a ese punto mágico, que las cosas rotas, rotas se quedan o, peor, se estropean más, con más determinación.

    Los pájaros, María, vistos “desde lejos”, me transmiten justo eso, por eso (y por el tipo de lente que suelo llevar), siempre son unos puntitos en un cielo inmenso. Pero dan paz, ¿verdad?, se les ve tan libres.. cuando te acercas te das cuenta de que no es así, que son nerviosos, que tienen mil cosas que hacer, que sus pobres corazones nunca paran.. pero de lejos…

    Creo que he usado mal el término pájaro, Diego, ¿puede ser?, hay una línea entre ave y pájaro que no terminado de aprender… Jesús, cierto, el fue el primer adivino, supo su destino y camino hacia él con la misma ligereza con la que flotaba sobre las aguas. Hay una gran sabiduría en saber que no puedes cambiar tu destino, ¿verdad?

  • Diego

    Creo que has usado correctamente el término pájaro, Beauséant. Lo que aparece en tus extraordinarias fotografías parecen ser efectivamente pájaros (que también son aves 🙂
    Conocí hace años a una adivina. Incluso la ayudaba a hacer las cartas astrales de sus clientes. No creo en adivinos ni futurólogos, pero me caía muy bien. Un día le dije : “para confiar en que realmente lees el futuro de la gente, antes de pedirte que me cuentes mi futuro, adivina mi pasado, que ese me lo sé”. Se limitó a sonreír, sin atreverse a contarme nada. Ese día dejé de hacerle las cartas astrales (que sólo indican la posición de los planetas el día de tu nacimiento, sin aventurar predicciones astrológicas). Pero seguimos saliendo juntos una temporada, lo astrológico y lo astronómico a veces se llevan bien 🙂

  • Beauséant

    Gracias por la aclaración, Diego, me cuesta mucho escribir, sobre todo, por ese temor a equivocarme, suelo revisar las cosas y trato de no hablar de lo que no entiendo, pero…

    A mi me gusta mucho el mundo esotérico, las adivinas, los posos del té, todo, pero me gusta desde un punto de vista, digamos, literario, las posibilidades que da, la forma en que pueden explicar las cosas. Creo que me habría llevado bien con la adivina aún sabiendo sus limitadas dotes.

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