Creo que te estaba diciendo “sácame guapo, por favor”, pero ¿cómo no hacerlo?
Le has llamado guerrero pero tiene pinta de bonachón 😉
Un abrazo Beauseant.
Los urbanitas miramos a los animales con otros ojos que la gente del campo, y estos últimos suelen reírse de nuestra forma de relacionarnos con ellos, pues los humanizamos y los tratamos de una forma que parecen personitas de compañía. La serie ‘Animal’, que está en Netflix, plantea en clave muy interesante el conflicto de un veterinario rural que se ve obligado a emplearse en una tienda de mascotas, Kawanda, y atender a los clientes sobre la depresión de un conejo que no come porque está triste o una tortuga distraída. La foto, estupenda, muestra esa tendencia a la humanización de que hablo.
Acabo bien, Alfred Comerma Prat, y seguro que con ganas de repetirla.
Excepto, Joiel, cuando quiere jugar, ahí no tiene ningún problema en compartirla.. un tipazo, cierto 🙂
A mi me transmite paz, Cabrónidas, eso es verdad. Aunque me pasa lo mismo con casi todos los animales, hasta lo más peligrosos….
Estaba de visita unos días, Eva, así que tuvimos poco tiempo para conocernos, pero lo aprovechamos bien. Seguro que vuelve.
He visto alguna foto, Citu, tienen una mirada igual de tierna, ¿verdad?
Muchas gracias, Karen M. Paramio 🙂
A mi no me gustan los perros fieros, Miquel, me gustan los mastines que guardan el ganado, que son posesivos y terribles cuando sienten el rebaño amenazado, pero esos que parecen estar siempre a punto de saltar, no me dicen nada. Me ocurre algo parecido con las personas.
Estoy de acuerdo, Joselu, en casi todo lo que dices. Pero, muchas veces, la gente de campo, añade un punto de crueldad a los animales. Hablo del campo que conocí, quizás ahora sea diferente. Gatitos ahogados en el río, cachorros con quemaduras por diversión, perros abandonados durante semanas y comidos por las pulgas… A eso se opone la humanización excesiva, el sacarlos de lo que son para convertirlos en algo que no son, ni deben ser. La foto, claro, era una broma, un guiño, porque, como te comentaba en la otra entrada, siempre intento ser consciente de que no debo hacerlo.
He visto la serie, por cierto. Me gusto la idea, pero creo que se queda un poco en tierra de nadie, ¿no te parece? Es una comedia amable, no pretende ser otra cosa, y por eso parece no apostar fuerte por ese argumento que comentas y que habría sido muy interesante de ver.
Un perro tiene Luz, un perro también es Luz. Basta con observar, observarla en su mirada, porque ahí la tenemos. Es Luz “encarnada” o imbuida dentro de una forma canina, en este caso.
¿O seré solo “yo” el que ve las cosas de esta manera, a los seres sintientes de esta manera?
La tiene, la tiene, evavill, la pelotita sólo es compartida cuando él quiere 😉
Ahora que lo dices, Diego, me encantaría una versión del tenis donde los perros se encarguen de devolver la pelota. En caso de que el perro no quiera hacerlo, el tenista debe correr por toda la pista para recuperarla.
Creo que no lo sabe ni él, tonYerik, los guerreros no planifican las cosas, las toman como vienen, y cuando vienen, ponen todo su empeño 🙂
Pues algo así, Etienne, tiene un ladrido muy molesto y lo emplea en cuanto quiere algo, así que mis gatas me miraban como diciendo: dale lo que quiera, pero que se calle ya, por favor, que así no se puede dormir.
Es una buena apreciación, अनत्ता 光 心, ahí arriba estábamos hablando de “humanizar” a los animales y, quizás, el ver esa luz en esos ojos, no sea más que un ejemplo de ello, pero para mi hay una especie de bondad en esos ojos, un espíritu, no sé, algo.
Es que, Neogeminis, además de guerrero, es modelo en sus ratos libres, que no son muchos.
Me gusta ese título, Milena, podemos hacerle caballero, el caballero de la trufa impaciente 🙂 Mucha paciencia es la que me tienen los bichos, más que las personas, eso seguro.
Pero mucho más valioso que una trufa, Fackel
Es un guerrero de corazón, Ángeles, sólo cuando no queda más remedio 😉
Esa mirada tiene “ese algo”, ¿verdad? Carlos Perrotti
Un perro salchicha armado con una pelota es cosa seria. No conozco criatura más miedosa y valiente al mismo tiempo. Hay una, la que vive conmigo, que le aterran las criaturas de plástico que sobrevuelan los días de viento. Pero tiene narices para echar valor y atacarles con su mortal ladrido. Luego quien la sufre soy yo, pero ella saca pecho con su enfrentamiento, le gruñe a la luna y sigue corriendo.
Son fantásticos estos bichos.
Magnos sueños.
Todo les da miedo, DeOniros, pero no ceden ante nada, conocen su miedo, pero no deja que les domine. Para mi eso es ser un guerrero, no el inmortal Aquiles, así cualquiera, el guerrero es Héctor, que sabe que morirá, pero parte a la batalla sabiendo que todos sabrán su nombre,.. Son unos bichos fantasticos, cierto, y una gran compañía, ?verdad=
27 Comments
BDEB
Creo que te estaba diciendo “sácame guapo, por favor”, pero ¿cómo no hacerlo?
Le has llamado guerrero pero tiene pinta de bonachón 😉
Un abrazo Beauseant.
Kansas
Otro que parece que ha nacido para posar 😍
Beauséant
No te fíes, BDEB, no te fíes, es encontrar un rastro y se transforma en un berserker 🙂
Es que es una cámara de las caras, Kansas, en cuanto la ven ya saben que toca sesión. Con la barata no lograba que posasen… es el instinto, supongo.
Alfred Comerma Prat
Se le ve muy favorecido, señal de que la aventura acabó bien.
Joiel
Honor y gloria para él. Esa pelota está bien defendida, absurda osadía el querer arrebatársela. Todo un tipazo.
Cabrónidas
Posee un semblante más noble que cualquier humano que se precie, vivo o muerto.
Eva
Quedo rendida y enamorada a los encantos de ese guerrero, al que le deseo muchas batallas, tantas como a ti, Beauséant, disfrutándolas a su lado.
Citu
Me recuerda ami Brandy. Te mando un beso.
Karen M. Paramio
💙
Miquel
Tiene cara de pacífico. me gusta.
Joselu
Los urbanitas miramos a los animales con otros ojos que la gente del campo, y estos últimos suelen reírse de nuestra forma de relacionarnos con ellos, pues los humanizamos y los tratamos de una forma que parecen personitas de compañía. La serie ‘Animal’, que está en Netflix, plantea en clave muy interesante el conflicto de un veterinario rural que se ve obligado a emplearse en una tienda de mascotas, Kawanda, y atender a los clientes sobre la depresión de un conejo que no come porque está triste o una tortuga distraída. La foto, estupenda, muestra esa tendencia a la humanización de que hablo.
Beauséant
Acabo bien, Alfred Comerma Prat, y seguro que con ganas de repetirla.
Excepto, Joiel, cuando quiere jugar, ahí no tiene ningún problema en compartirla.. un tipazo, cierto 🙂
A mi me transmite paz, Cabrónidas, eso es verdad. Aunque me pasa lo mismo con casi todos los animales, hasta lo más peligrosos….
Estaba de visita unos días, Eva, así que tuvimos poco tiempo para conocernos, pero lo aprovechamos bien. Seguro que vuelve.
He visto alguna foto, Citu, tienen una mirada igual de tierna, ¿verdad?
Muchas gracias, Karen M. Paramio 🙂
A mi no me gustan los perros fieros, Miquel, me gustan los mastines que guardan el ganado, que son posesivos y terribles cuando sienten el rebaño amenazado, pero esos que parecen estar siempre a punto de saltar, no me dicen nada. Me ocurre algo parecido con las personas.
Estoy de acuerdo, Joselu, en casi todo lo que dices. Pero, muchas veces, la gente de campo, añade un punto de crueldad a los animales. Hablo del campo que conocí, quizás ahora sea diferente. Gatitos ahogados en el río, cachorros con quemaduras por diversión, perros abandonados durante semanas y comidos por las pulgas… A eso se opone la humanización excesiva, el sacarlos de lo que son para convertirlos en algo que no son, ni deben ser. La foto, claro, era una broma, un guiño, porque, como te comentaba en la otra entrada, siempre intento ser consciente de que no debo hacerlo.
He visto la serie, por cierto. Me gusto la idea, pero creo que se queda un poco en tierra de nadie, ¿no te parece? Es una comedia amable, no pretende ser otra cosa, y por eso parece no apostar fuerte por ese argumento que comentas y que habría sido muy interesante de ver.
evavill
Tiene carita de bueno.
Me gusta mucho la foto, dan ganas de jugar con él.
Diego
Después de la dormida que se ha pegado en el sofá, parece que ahora te está desafiando a jugar un set 🙂
tonYerik
El guerrero parece tranquilo, aunque vete a saber que le estará pasando por el coco.
Etienne
no dejo de pensar en cómo se lleva con las gatas, uno muy hiperkinético y las otras mirando como preguntando donde tiene el interruptor de apagado…
अनत्ता 光 心
Un perro tiene Luz, un perro también es Luz. Basta con observar, observarla en su mirada, porque ahí la tenemos. Es Luz “encarnada” o imbuida dentro de una forma canina, en este caso.
¿O seré solo “yo” el que ve las cosas de esta manera, a los seres sintientes de esta manera?
Neogeminis
Qué buena toma! Y qué carismático el guerrero! Jeje
Beauséant
La tiene, la tiene, evavill, la pelotita sólo es compartida cuando él quiere 😉
Ahora que lo dices, Diego, me encantaría una versión del tenis donde los perros se encarguen de devolver la pelota. En caso de que el perro no quiera hacerlo, el tenista debe correr por toda la pista para recuperarla.
Creo que no lo sabe ni él, tonYerik, los guerreros no planifican las cosas, las toman como vienen, y cuando vienen, ponen todo su empeño 🙂
Pues algo así, Etienne, tiene un ladrido muy molesto y lo emplea en cuanto quiere algo, así que mis gatas me miraban como diciendo: dale lo que quiera, pero que se calle ya, por favor, que así no se puede dormir.
Es una buena apreciación, अनत्ता 光 心, ahí arriba estábamos hablando de “humanizar” a los animales y, quizás, el ver esa luz en esos ojos, no sea más que un ejemplo de ello, pero para mi hay una especie de bondad en esos ojos, un espíritu, no sé, algo.
Es que, Neogeminis, además de guerrero, es modelo en sus ratos libres, que no son muchos.
Milena
Muy guapo el guerrero de la trufa impaciente 🙂
Me ha soplado que solo posa para ti, que los demás no le sacan tan-tan favorecido 🙂
Fackel
Se le ha puesto cara de trufa.
Ángeles
Te mira como diciendo, “¿guerrero yo?” 😀
Pero sea o no guerrero, es un encanto. Y qué bien posa!
Carlos Perrotti
Pura ternura tiene tu guerrero, ya nada más su mirada me cautiva…
beauseant
Me gusta ese título, Milena, podemos hacerle caballero, el caballero de la trufa impaciente 🙂 Mucha paciencia es la que me tienen los bichos, más que las personas, eso seguro.
Pero mucho más valioso que una trufa, Fackel
Es un guerrero de corazón, Ángeles, sólo cuando no queda más remedio 😉
Esa mirada tiene “ese algo”, ¿verdad? Carlos Perrotti
DeOniros
Un perro salchicha armado con una pelota es cosa seria. No conozco criatura más miedosa y valiente al mismo tiempo. Hay una, la que vive conmigo, que le aterran las criaturas de plástico que sobrevuelan los días de viento. Pero tiene narices para echar valor y atacarles con su mortal ladrido. Luego quien la sufre soy yo, pero ella saca pecho con su enfrentamiento, le gruñe a la luna y sigue corriendo.
Son fantásticos estos bichos.
Magnos sueños.
Beauséant
Todo les da miedo, DeOniros, pero no ceden ante nada, conocen su miedo, pero no deja que les domine. Para mi eso es ser un guerrero, no el inmortal Aquiles, así cualquiera, el guerrero es Héctor, que sabe que morirá, pero parte a la batalla sabiendo que todos sabrán su nombre,.. Son unos bichos fantasticos, cierto, y una gran compañía, ?verdad=
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