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la Sombra del Guerrero

El guerrero tiene un enemigo interior. A veces, en la ensoñación que rodea sus despertares, puede llegar a verlo a su lado. Es como él, pero en una versión doméstica de sí mismo convertida en una triste marioneta. Un boceto humanizado de su orgullosa raza que le susurra sin descanso frases cargadas de despecho.

“Tú también quieres que te quieran. Lo que pasa es que no soportas el precio.”

La diferencia entre nosotros no es que tú seas libre. Es que tú sufres y yo no.

Un adlátere al que en el fondo desprecia aunque sepa que tiene toda la razón. O quizás sea ese el motivo de su desprecio: el sospechar que tenga toda la razón.

El doctor Wotan se lo explicó en la tercera sesión: esa marioneta es la forma elegida por la Sombra para mostrarse ante él. El Guerrero sabe, y esto es lo que más le pesa, que la Sombra no miente. La Sombra nunca miente, no forma parte de su naturaleza. Es su función más cruel: decir en voz alta exactamente lo que uno lleva años guardando en el lugar más oscuro, más hondo, más inaccesible. Un lugar sin mapas cuya existencia sólo podemos intuir y al que nos adentramos con la brújula imantada de nuestros miedos.

No puedes luchar contra la Sombra, esa es la paradoja que encierra su existencia. Cuando emprendes una batalla contra ella, la Sombra ya ha ganado.


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18 Comments

  • BDEB

    Esa sombra sabe mucho más de lo que parece y lo peor es eso, que siempre tiene razón por mucho que queramos negarlo.

    Con este animalito muero de amor, se le ve adorable 😍
    Un fuerte abrazo querido Beauseant.

  • Beauséant

    Muchas personas se pasan toda la vida peleando con lo son, Mónica Frau, sin llegar a aceptarlo. Aceptarlo, para intentar mejorarlo, no para decir “yo soy así y punto”, que es la otra vertiente 😉

    La sombra, BDEB, cito de memoria -seguramente mal- a Jung, son la parte negativa, nuestros miedos, nuestras limitaciones, la vergüenza.. pero, también, puede ser positiva, algún talento oculto, algo que te apasiona y no te has atrevido a desarrollar… Por eso es importante no pelear contra una sombra, es una batalla perdida, la única forma de ganarla es aceptarla, entenderla… transnformarla

    Creo que estoy usando al pobre Guerrero para hablar de mis traumas, ahora que lo pienso 🙂

  • Etienne

    Estaría bueno que en alguna sesión a venir, en lugar de nombrarlo como Sombra, darle otro nombre un poco menos oscuro o que infunda menos temor, tal vez Penumbra, es un poco menos atemorizante.
    Entonces así, capaz que nos animemos no a presentarle batalla sino a ponernos a su lado y asumir que algunas cosas que atesora nos pertenecen y nos configuran.
    Abrazo Beau!

  • Joiel

    El guerrero es fetén, vaya por delante la obviedad. La sombra es eso de no luchar contra el huracán, sino inclinarse y convertirse en viento: hacer de la necesidad virtud y del aparente enemigo tu mejor aliado.

  • el Fantasma

    Pasa que la sombra sabe demasiado y aunque en teoría no pesa, muchos la arrastramos ignorándola demasiado tiempo o quizás a ratos pero antes o después habrá que terminar por sentarse un rato largo con ella mirando fijamente a sus presuntas cuencas. Y cuando se ponga demasiado pesada girar el cuello al cielo u otros y rogar que haya un interruptor cerca, muy cerca.

  • Mento

    Sí digo que yo controlo mis sombras pareceré muy prepotente, lo sé. Pero es que siempre voy mirando a ver de dónde coño viene la luz… para ponerme en el lugar donde mejor me lleve con mi sombra. 😉😘

  • Beauséant

    Es cierto, Etienne, el nombre que le damos a nuestros miedos es algo fundamental, ¿verdad? No es lo mismo enfrentarse a la sombra que a la penumbra.. Pero, el autor de la idea original, Jung, puso ese nombre, Sombra. En realidad, estos textos sobre el Guerrero tratan, no muy bien escritos ni explicados, sobre las teorías de Jung, los arquetipos y demás… El doctor Wotan sería, por lo tanto, seguidor de la escuela jungiana… Pero, como digo, el texto original era demasiado largo y confuso y lo mutilé….

    Esa es la idea, claro, Joiel, no siempre es posible, que a veces nos pasamos de optimistas con nuestros miedos. Supongo que hay cosas que no pueden superarse, pero muchas veces nos ahogamos en pequeños charquitos que podrían rodearse sin mucho problema. La Sombra, además, tiene su vertiente positiva, porque, a veces, se ocultan en ellas virtudes ocultas que desconocemos.

    Pesa, es cierto, el Fantasma, ya lo creo que pesa, pesa como una condena, pesa como un lastre que nos arrastra y, cuanto más la ignoras, más pesada se vuelve. No puedes huir de ella, no creo que la luz pueda matarla tampoco, hay que enfrentarse a ella, pero sin violencia, buscando entenderla… eso sí que da miedo, ¿verdad?

    Claro que no es fácil, Toro Salvaje, no hay libros de instrucciones, aunque sí mucho jeta intentando venderte soluciones…

    Te creo, Mento, pareces de esas personas que le pide la patita a su sombra, y la sombra te la da. Hazte el muerto, y bam, la sombra panza arriba.. te creo, seguro.

    Y vestido de negro, Miquel, así nadie sabrá donde empieza Miquel y donde la sombra…

  • Pedro M Martínez

    Cómprate un cuchillo. Afílalo bien. Ponte un gorro para que no te conozcan (sirve una boina, un pasamontañas, una pamela). Escóndete en una esquina, camuflado. En cuanto veas aparecer la Sombra…zass,, al cuello. No te preocupes, no salpica. Volverán, otras sombras, pero ya vendrán con miedo. Ánimo.

  • Joselu

    “Uno no se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo consciente la oscuridad”. — Carl Jung.

  • Doctor Krapp

    Como la negra sombra de Rosalía de Castro:
    Cando penso que te fuches,
    Negra sombra que me asombras,
    Ó pé dos meus cabezales
    Tornas facéndome mofa.
    Cando maxino que es ida,
    No mesmo sol te me amostras,
    I eres a estrela que brila,
    I eres o vento que zoa.

  • Beauséant

    Una rendición, Milena, pero intentando que no sea incondicional, siempre se puede negociar algo con la sombra, poco, muy poco, pero se puede…

    Con tu permiso, Doctor Krapp, voy a traducir el poema, porque es una preciosidad, incluso traducido, sombra negra que me asombra….
    Cuando creo que te has ido,
    sombra negra que me asombra,
    al pie de mi cama
    revienes, burlándote de mí.
    Cuando imagino que te has ido,
    me apareces en pleno sol,
    y eres la estrella que brilla,
    y eres el viento que aúlla.

    Así es, Alfred Comerma Prat, presenta los hechos con una frialdad de patólogo forense, y bajo esa luz casi nadie sale bonito, pero eso no es culpa de la sombra…

  • Maman Bohème.

    Si te quedas horas sentado al lado de la Sombra y la miras directamente donde pueda tener los ojos, quizás la entiendas mejor. No es momento de asustarse ni de venirse abajo. Es comprender un poco más su otra mirada. De dónde vienen esos miedos y esas limitaciones. Escarbando un poco o mucho encuentras explicaciones que no pensabas que habían…pero las hay aunque duelan. Y a veces eso sirve para impulsarte y descubrir cosas buenas que no sabías que tenías.

  • Beauséant

    No soy yo quien para decir lo que es, o no, correcto, me faltan conocimientos para ello, Maman Bohème., pero me parece que has descrito perfectamente lo que representa la sombra en nuestras vidas.

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