bestias dormidas
Los coches antiguos descansan como fieras dormidas. Bestias displicentes que han tejido el mundo con la huella de sus neumáticos y saboreado el pulso vibrante de las autopistas, el polvo áspero de los caminos olvidados, la ternura y la crudeza…
el terrible espectáculo de desmoronarse
Tengo un pinchazo recurrente en la rodilla izquierda, un perenne olor a ardilla muerta alojado en algún lugar del paladar y la sospecha, casi certeza, de que el feo lunar de mi espalda ha crecido unos milímetros. Pero no puedo…
últimas vacaciones en el pueblo
Cada visita al pueblo es como contemplar un truco de magia con un decepcionante final en el que las casas desaparecen una a una, sin dejar más rastro de su presencia que un descampado de flores marchitas. El pueblo va…
la araña y la diosa
La arañita zen trepa disciplinada por el hombro de la diosa hasta su puesto de trabajo, que se encuentra en lo más alto, sobre la tiara que corona la divina cabeza. Allí, se detiene un momento para sentir el viento…
el último gol
Un día jugaste el que sería el último partido con los amigos que creías para toda la vida, y no te diste cuenta. No hubo señales, nada que pudieses leer: ni nubes en el cielo con formas extrañas, ni aforismos…
cronos y kairós
A las puertas del cementerio me aguardaban dos cuervos sin rostro. Sus nombres son Cronos y Kairós. Arriba, grabada en el pesado dintel de piedra que da acceso al camposanto, una inscripción: somos lo que hacemos con el tiempo que…