La semana pasada, sospecho, dí rienda suelta a un soliloquio mental un tanto confuso donde, más que castillos, construí faros en el aire.
Creo que esta semana es mejor dejar que hablen los faros, y que yo guarde silencio ante su serena presencia. Ellos no necesitan palabras para explicarse.
Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y estas imágenes… hablan por si mismas sin duda. Seguro que ellos tienen mucho que contar pero tú lo cuentas de forma especial.
Un abrazo Beauseant.
Estaba pensando que los faros son una excelente metáfora en relación a cómo va el mundo, la humanidad,…
Nos faltan faros humanos.
Cada vez hay más oscuridad y vamos camino del naufragio global.
Tan solitarios y enigmáticos, investidos de una extraña dignidad… es verdad, Beauséant, no necesitan palabras para expresarse, para invitarnos a llegar hasta ellos, buscando su cobijo y su abrazo.
Creo que a estas alturas me quedan pocas cosas que decir, y pocas fotos por hacer que aporten algo de verdad, pero lo seguiré intentando, BDEB, creo que es algo que no puedo dejar de hacer.. así que te agradezco tus palabras, mucho…
Pensaba dejar el comentario vacío para darte la razón, José A. García, pero quedaba un poco raro 🙂
Por lo general, POETAS EN LA NOCHE, creo que rellenamos con palabras nuestros actos cuando, tienes razón, a veces una mirada, un gesto, son suficientes…
Y lo seguirán estando, tonYerik, cuando mis fotos, mis textos, todo este pequeño tinglado, no sean nada.
Es algo que he pensado mucho, Toro Salvaje, y sigo pensando a menudo. La falta de referencias que tenemos. No soy una persona religiosa, más bien lo contrario, pero pienso que nos faltan ciertos valores, cierta forma de estar en el mundo que, hace años y de una manera muy incompleta (malvada incluso), nos daban las religiones. No las hemos sustituido por nada mejor…
Fue un hallazgo feliz, Kansas, escribí castillos y, claro, pensé que no, que eran faros, y pensé lo mismo, que me resultaban más sólidos, más útiles que un pétreo castillo.
Los faros son el entorno en el que viven, Mónica Frau. Sospecho que ambos, la construcción y el territorio, se moldean mutuamente. Y la luz, claro, la fotografía es moldear la luz.
Lo he comentado alguna vez, pero es cierto, Eva, para mi un faro es el comienzo de una aventura, de piratas, de exploradores, de un puñado de locos atrapados en la tormenta…
Preciosas fotos, me gusta especialmente la primera, realmente impresionante. Como también eran espectaculares las de la otra entrega sobre faros: bellísimas, los faros y todo el entorno.
Arrojar, echar o aportar luz a la oscuridad… siempre, siempre, siempre es eso, siempre se trata de eso, en el fondo.
Hablas de la falta de referentes o de faros humanos… ideológicos, morales, espirituales (aunque quizá tal término te produzca alergia, rechazo, miedo, cerrazón, escepticismo… no sé). (Te) diré una cosa y la diré por enésima vez: nuestra verdadera naturaleza es LUZ. TODO ES LUZ, en realidad. No existe tal cosa como “la oscuridad absoluta”. No te ofendas, pero parece que no lo entiendes. Todo surge de esa luz primigenia, que es inteligencia, conciencia, etcétera… “Dios” nos dicen las religiones. Siempre la polémica y el debate con la mierda de las religiones, algo que ya me cansa. Intento ir más allá del vocablo y de la idea de “Dios”, algo que también he repetido miles de veces.
No existe “nada” como la “nada absoluta”…. hasta la ciencia, hasta la mecánica cuántica vienen a confirmar lo que budismo o hinduismo sostienen hace miles y miles de años. Todo es vibración, todo es energía. ¿Cómo podría existir una realidad, la existencia, el cosmos (o millones de realidades y cosmos) si no emanaran de una Fuente que es puro misterio, que es incondicionado y que escapa a la comprensión de la mente racional? De ahí surge todo, incluso la posibilidad de la oscuridad muy negra, si queremos decirlo así (ja ja), pero no “absoluta” (vaya gilipollez).
Después está el pensamiento y sus millones de paranoias. Cada uno es libre de limitarse, de definirse, de condicionarse con los pensamientos que crea o acuña, con las valoraciones y las definiciones y juicios que no hacen otra cosa que crear “tu” realidad o “la realidad para ti”.
Sigue, sigue buscando (otra paranoia conceptual, tampoco pareces verlo). Perdona, soy muy rudo, descortés y directo.
Namaste.
Muchas gracias, Gabi C S, seguro que tu teoría es mejor que la mía, pero yo creo que sí los construyen en desiertos, al menos en el inicio de los tiempos, luego, entre la pangea y su propio movimiento, se fueron desplazando hasta los confines de los mapas. Lo cual me indica que pronto, muy pronto, acabarán su sagrada misión y llegará el fin de todo… ¿cuál es la tuya?
Muchas gracias, Citu, esperemos que esos faritos nos iluminen un poco las veladas…
Debe ser un problema mio, अनत्ता 光 心, pero, ¿de verdad no ves que toda esta serie de los faros, unida a la otra de Ego sum lux mundi, no son más que un ejercicio literario? Me atrae mucho la idea de civilizaciones extraterrestres que nos analizan sin llegar a entendernos y sin tener claro si deben, o no, mostrar su presencia… Aunque te diré que tampoco veo muy lejanas tus creencias de las creencias de los sagrados escribas… porque, aunque creas lo tuyo son certezas, en el fondo nos sostenemos sobre creencias… No te preocupes por la rudeza, ya sabes que acepto las críticas.
Las imágenes son elocuentes, es verdad. Pero dejan librado a la libre interpretación demasiadas cosas; las palabras acotan un poco el terreno, y por el contrario, la parte visual, la que se recrea en la mente del lector, es infinita.
Aún así, no dejo de impresionarme con la belleza de tus fotos, tienes un ojo especial para captar el sentimiento de una pared, si eso existiera.
Felices fiestas!!
Los faros del Artista del Alambre tienen más vida interior que muchos humanos. En las fotos parece que están tramando algo, moviéndose disimuladamente cuando nadie mira, como esos muebles del Ikea que nunca quedan donde los pusiste.
Uno casi puede imaginar al escriba cósmico tomando nota del trasiego gallego, aburrido de anotar estrellas y agradecido de que al menos haya faros con iniciativa propia. Las luces parpadean no para guiar barcos, sino para recordarle al universo que aún estamos aquí, haciendo lo posible por no desintegrarnos del todo.
Tal vez por eso los faros gallegos se mueven: porque saben que, si se quedan quietos, el cosmos se adormece. Y nadie quiere ver al escriba echando la siesta encima del mapa.
A veces no encontramos el faro que andamos buscando… porque el faro en si, resulta que es uno mismo. Piénsalo. Tú lo has sido para mí en un momento muy concreto de total oscuridad. Y sin buscarlo… sin pretenderlo 😉😘
Es verdad, Etienne, que las palabras parecen cercenar ese ramillete de posibilidades que presentan las fotografías. Las grandes novelas pueden decirnos cosas diferentes en diferentes momentos vitales, pero eso no se debe a que las palabras hayan cambiado, se debe a que ha cambiado el lector. En cambio, las fotos parece que vuelan libres, ¿verdad? Supongo que por eso la gente pone fotografías en las paredes y no extractos de novelas 😉
Algunas paredes hablan, en el congreso de los diputados tenemos un techo con agujero de balas que cuenta una historia, al lado de cada una iglesia en ruinas me cuenta otra diferente… Hay que saber escucharlas.
Me gusta esa forma de verlo, Joiel, es más complicado guardar un silencio que una palabra.
Los gallegos, sus habitantes y sus faros, Joselu,siempre han sido de espíritu inquieto. Es normal, nacieron casi en el fin del mundo, en una tierra dura y con la promesa de riquezas infinitas al otro lado del mundo. Normal que se muevan, que busquen siempre ese algo más que la historia parece que no les tenía reservado.
Muchas gracias por tus palabras, me alegra poder transmitir, poder crear algo que llegué un poquito más lejos de lo que se esperaba de ellos, como esos faros 😉
Eso es verdad, Carlos Perrotti, para bien o para mal, lo que llevamos dentro es lo que nos salva, o lo que nos condena. Quizás por eso nos da tanto miedo indagar en lo que somos, nos aterra lo que podamos encontrar, ¿verdad?
Lograr ser un faro, Mento, es todo un orgullo y una gran responsabilidad, espero haber estado a la altura. Sin buscarlo, y sin pretenderlo, así hago casi todo en la vida, lo bueno y lo malo…
Quizás, Gabi C S, fueron los faros los que detuvieron el diluvio entonces. Ni el mismo Dios, con todo su poder, se atrevió a retarlos… Voy a leer el enlace, seguro que me gusta.. Gracias
22 Comments
BDEB
Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y estas imágenes… hablan por si mismas sin duda. Seguro que ellos tienen mucho que contar pero tú lo cuentas de forma especial.
Un abrazo Beauseant.
José A. García
Algunas veces lo mejor es simplemente hacer silencio.
Saludos,
J.
POETAS EN LA NOCHE
Preciosas imágenes que hablan por sí solas.
Hay veces que con solo mirar, sobran las palabras.
Feliz día. 🌷
tonYerik
Pues no. Ellos ya están ahí.
Toro Salvaje
Estaba pensando que los faros son una excelente metáfora en relación a cómo va el mundo, la humanidad,…
Nos faltan faros humanos.
Cada vez hay más oscuridad y vamos camino del naufragio global.
Kansas
La expresión “faros en el aire”, me encanta:) La solidez que sugiere más que esos castillos en el aire.
Mónica Frau
Inmensa belleza la de que has captado. Estupendas imágenes donde la roca, el mar y la luz engrandecen a esos vigilantes. Un abrazo
Eva
Tan solitarios y enigmáticos, investidos de una extraña dignidad… es verdad, Beauséant, no necesitan palabras para expresarse, para invitarnos a llegar hasta ellos, buscando su cobijo y su abrazo.
Beauséant
Creo que a estas alturas me quedan pocas cosas que decir, y pocas fotos por hacer que aporten algo de verdad, pero lo seguiré intentando, BDEB, creo que es algo que no puedo dejar de hacer.. así que te agradezco tus palabras, mucho…
Pensaba dejar el comentario vacío para darte la razón, José A. García, pero quedaba un poco raro 🙂
Por lo general, POETAS EN LA NOCHE, creo que rellenamos con palabras nuestros actos cuando, tienes razón, a veces una mirada, un gesto, son suficientes…
Y lo seguirán estando, tonYerik, cuando mis fotos, mis textos, todo este pequeño tinglado, no sean nada.
Es algo que he pensado mucho, Toro Salvaje, y sigo pensando a menudo. La falta de referencias que tenemos. No soy una persona religiosa, más bien lo contrario, pero pienso que nos faltan ciertos valores, cierta forma de estar en el mundo que, hace años y de una manera muy incompleta (malvada incluso), nos daban las religiones. No las hemos sustituido por nada mejor…
Fue un hallazgo feliz, Kansas, escribí castillos y, claro, pensé que no, que eran faros, y pensé lo mismo, que me resultaban más sólidos, más útiles que un pétreo castillo.
Los faros son el entorno en el que viven, Mónica Frau. Sospecho que ambos, la construcción y el territorio, se moldean mutuamente. Y la luz, claro, la fotografía es moldear la luz.
Lo he comentado alguna vez, pero es cierto, Eva, para mi un faro es el comienzo de una aventura, de piratas, de exploradores, de un puñado de locos atrapados en la tormenta…
Gabi C S
Pues esta sana un fariloquio, que te ha quedado muy chulo.
A que no sabes porque no se construían faros en los desiertos?
Felices fiestas y Abrazooo
Citu
Bellos faros. Te deseo una feliz navidad para ti y tu familia. Te mando un beso.
अनत्ता 光 心
Preciosas fotos, me gusta especialmente la primera, realmente impresionante. Como también eran espectaculares las de la otra entrega sobre faros: bellísimas, los faros y todo el entorno.
Arrojar, echar o aportar luz a la oscuridad… siempre, siempre, siempre es eso, siempre se trata de eso, en el fondo.
Hablas de la falta de referentes o de faros humanos… ideológicos, morales, espirituales (aunque quizá tal término te produzca alergia, rechazo, miedo, cerrazón, escepticismo… no sé). (Te) diré una cosa y la diré por enésima vez: nuestra verdadera naturaleza es LUZ. TODO ES LUZ, en realidad. No existe tal cosa como “la oscuridad absoluta”. No te ofendas, pero parece que no lo entiendes. Todo surge de esa luz primigenia, que es inteligencia, conciencia, etcétera… “Dios” nos dicen las religiones. Siempre la polémica y el debate con la mierda de las religiones, algo que ya me cansa. Intento ir más allá del vocablo y de la idea de “Dios”, algo que también he repetido miles de veces.
No existe “nada” como la “nada absoluta”…. hasta la ciencia, hasta la mecánica cuántica vienen a confirmar lo que budismo o hinduismo sostienen hace miles y miles de años. Todo es vibración, todo es energía. ¿Cómo podría existir una realidad, la existencia, el cosmos (o millones de realidades y cosmos) si no emanaran de una Fuente que es puro misterio, que es incondicionado y que escapa a la comprensión de la mente racional? De ahí surge todo, incluso la posibilidad de la oscuridad muy negra, si queremos decirlo así (ja ja), pero no “absoluta” (vaya gilipollez).
Después está el pensamiento y sus millones de paranoias. Cada uno es libre de limitarse, de definirse, de condicionarse con los pensamientos que crea o acuña, con las valoraciones y las definiciones y juicios que no hacen otra cosa que crear “tu” realidad o “la realidad para ti”.
Sigue, sigue buscando (otra paranoia conceptual, tampoco pareces verlo). Perdona, soy muy rudo, descortés y directo.
Namaste.
Beauséant
Muchas gracias, Gabi C S, seguro que tu teoría es mejor que la mía, pero yo creo que sí los construyen en desiertos, al menos en el inicio de los tiempos, luego, entre la pangea y su propio movimiento, se fueron desplazando hasta los confines de los mapas. Lo cual me indica que pronto, muy pronto, acabarán su sagrada misión y llegará el fin de todo… ¿cuál es la tuya?
Muchas gracias, Citu, esperemos que esos faritos nos iluminen un poco las veladas…
Debe ser un problema mio, अनत्ता 光 心, pero, ¿de verdad no ves que toda esta serie de los faros, unida a la otra de Ego sum lux mundi, no son más que un ejercicio literario? Me atrae mucho la idea de civilizaciones extraterrestres que nos analizan sin llegar a entendernos y sin tener claro si deben, o no, mostrar su presencia… Aunque te diré que tampoco veo muy lejanas tus creencias de las creencias de los sagrados escribas… porque, aunque creas lo tuyo son certezas, en el fondo nos sostenemos sobre creencias… No te preocupes por la rudeza, ya sabes que acepto las críticas.
Etienne
Las imágenes son elocuentes, es verdad. Pero dejan librado a la libre interpretación demasiadas cosas; las palabras acotan un poco el terreno, y por el contrario, la parte visual, la que se recrea en la mente del lector, es infinita.
Aún así, no dejo de impresionarme con la belleza de tus fotos, tienes un ojo especial para captar el sentimiento de una pared, si eso existiera.
Felices fiestas!!
Joiel
Las palabras se las lleva el viento, los faros guardan silencios, tal es su palabra favorita.
Joselu
Los faros del Artista del Alambre tienen más vida interior que muchos humanos. En las fotos parece que están tramando algo, moviéndose disimuladamente cuando nadie mira, como esos muebles del Ikea que nunca quedan donde los pusiste.
Uno casi puede imaginar al escriba cósmico tomando nota del trasiego gallego, aburrido de anotar estrellas y agradecido de que al menos haya faros con iniciativa propia. Las luces parpadean no para guiar barcos, sino para recordarle al universo que aún estamos aquí, haciendo lo posible por no desintegrarnos del todo.
Tal vez por eso los faros gallegos se mueven: porque saben que, si se quedan quietos, el cosmos se adormece. Y nadie quiere ver al escriba echando la siesta encima del mapa.
Carlos Perrotti
Ese que buscas está adentro y al mando estás vos… Recuerda: adentrarse para asomar!!
Abrazo hasta allá!! Felices Fiestas!!
Mento
A veces no encontramos el faro que andamos buscando… porque el faro en si, resulta que es uno mismo. Piénsalo. Tú lo has sido para mí en un momento muy concreto de total oscuridad. Y sin buscarlo… sin pretenderlo 😉😘
Gabi C S
La mía parecida. En el principio de los tiempos habia faros deserticos. Cuando el diluvio la tierra se inundó justo hasta cuando el agua llegaba hasta el pie de un faro desertico. Por eso los faros están em las costas.
Te recomiendo un post de una amiga que te gustará:
https://marifelita.blogspot.com/2025/12/la-leyenda-del-gato-tricolor.html?sc=1766652033971&m=1#c2368307247810024511
AbrZooo y Feliz Navidad
Beauséant
Es verdad, Etienne, que las palabras parecen cercenar ese ramillete de posibilidades que presentan las fotografías. Las grandes novelas pueden decirnos cosas diferentes en diferentes momentos vitales, pero eso no se debe a que las palabras hayan cambiado, se debe a que ha cambiado el lector. En cambio, las fotos parece que vuelan libres, ¿verdad? Supongo que por eso la gente pone fotografías en las paredes y no extractos de novelas 😉
Algunas paredes hablan, en el congreso de los diputados tenemos un techo con agujero de balas que cuenta una historia, al lado de cada una iglesia en ruinas me cuenta otra diferente… Hay que saber escucharlas.
Me gusta esa forma de verlo, Joiel, es más complicado guardar un silencio que una palabra.
Los gallegos, sus habitantes y sus faros, Joselu,siempre han sido de espíritu inquieto. Es normal, nacieron casi en el fin del mundo, en una tierra dura y con la promesa de riquezas infinitas al otro lado del mundo. Normal que se muevan, que busquen siempre ese algo más que la historia parece que no les tenía reservado.
Muchas gracias por tus palabras, me alegra poder transmitir, poder crear algo que llegué un poquito más lejos de lo que se esperaba de ellos, como esos faros 😉
Eso es verdad, Carlos Perrotti, para bien o para mal, lo que llevamos dentro es lo que nos salva, o lo que nos condena. Quizás por eso nos da tanto miedo indagar en lo que somos, nos aterra lo que podamos encontrar, ¿verdad?
Lograr ser un faro, Mento, es todo un orgullo y una gran responsabilidad, espero haber estado a la altura. Sin buscarlo, y sin pretenderlo, así hago casi todo en la vida, lo bueno y lo malo…
Quizás, Gabi C S, fueron los faros los que detuvieron el diluvio entonces. Ni el mismo Dios, con todo su poder, se atrevió a retarlos… Voy a leer el enlace, seguro que me gusta.. Gracias
MJ
¡Preciosas fotografías! Parecen… son gigantes entre rocas, mar y cielo.
Beauséant
Hacen cualquier paisaje más bonito, ¿verdad? MJ , muchas gracias