La carne cubre el hueso y dentro le ponen un cerebro y a veces un alma, y las mujeres arrojan jarrones contra las paredes y los hombres beben demasiado y nadie encuentra al otro
pero siguen buscando de cama en cama.
La carne cubre el hueso y la carne busca algo más que carne. No hay ninguna posibilidad: estamos todos atrapados por un destino singular. Nadie encuentra jamás al otro.
Los tugurios se llenan los vertederos se llenan los manicomios se llenan los hospitales se llenan las tumbas se llenan
Un poema brutal y honesto, sin consuelo ni adornos, que golpea justo donde duele. Y esa repetición casi mecánica de cuerpos, espacios y vacíos transmite una soledad estructural, que solo Bukowski sabe manejar. Saludos
Oh…aunque Bukowski tenga plena razón, no quiero pensar en las cosas tristes , ni en los cementerios, mi alma y corazón ( y el cuerpo también) necesitan una tregua más larga posible con las luces y villancicos.
Felices Fiestas!!
No lo había escuchado nunca, Joiel, pero me parece una gran frase, hay que liberarse, gritar, romper las cosas para salvarse, ¿no? al menos así lo he interpretado 😉
Me llamó la atención esa foto, BDEB, y la otra con el contenedor de basura. Son como dos contrastes que hablan de lo mismo… al menos en mi cabeza hablaban, tampoco me hagas mucho caso.
A veces lo siento así, evavill, había empezado a escribir sobre se tema y recordé que ya lo habían escrito, mejor, y en forma de poema. Siempre que puedo voy a los cementerios, aunque no tengo intención de acabar en uno….
No me gusta todo lo que ha escrito, Neuriwoman, pero opino igual, maneja muy bien esas repeticiones, esos lugares comunes. De ese poema hay una canción que hicieron los animalicos de SA y, la verdad, la clavaron, creo que pega con guitarras pesadas y gritos guturales de pura rabia.
Al fondo de cada botella, Cabrónidas, se esconde un secreto y una verdad, pero hay que acabarse la botella para encontrarlos.
Creo que Bukowski, laacantha, no cultivó ese género de los villancicos 🙂 pero, sí, es verdad, debería soltar un poco el pie del acelerador, una especie de tregua para estas fechas, ¿te parece? Gatos, acabaré el año con un post gatuno para compensar.
Y, entre ese no encontrarnos, tonYerik, entre ese querer estar en otro lado, se va pasando la vida. Algunas personas lo llevan mejor que otras, supongo que no todo el mundo sabe fingir igual de bien…
Hay un silencio hermoso y solemne en algunos cementerios. A veces me gusta pasear por ellos y reencontrarme con la muerte y con la soledad… para sentir después la cálida respiración que me recorre y volver, más sosegada, a la vida.
Me gustan los cementerios de los pueblos, sobre todo en países más al norte, del que habitamos, tienen una relación con sus muertos más próxima e incluso festiva, esa sensación de estar en un parque con el abuelo. Lo de los contenedores o nichos no me gusta.
A mucha gente le gustan los cementerios.
A mí no…
Pienso en esos nichos, en esas tumbas… en toda esa gente que nació, vivió, sintió y ya no existen.
Me parece una estafa esto de la vida…
Una pedagogía existencial de la esperanza en un cementerio no consistiría en desmentir a Bukowski, sino en enseñarle a un alumno a sostener su verdad sin clausurarla. Se puede señalar con él la soledad, el alcohol, los cuerpos que no se encuentran, y simultáneamente abrir la pregunta: ¿qué haces tú con este destino que recibes?, ¿cómo decide amar, recordar, acompañar, escribir, para que no todo acabe en la piedra fría? Quizás entonces el cementerio, con sus símbolos de vida y luz, se convertirá en aula silenciosa donde aprender que estamos “a solas con todo el mundo”: radicalmente solos, sí, pero también ineludiblemente vinculados, incluso después de la última fecha grabada en la lápida.
No me gustan los cementerios, pero no por nada, hasta los góticos que son preciosos, me resultan fríos y desangelados. Seguramente porque ahí se siente la soledad más absoluta , aunque honestamente creo, que allí no hay nada más que una tierra muy bien abonada y muchos gusanos rechonchos jajaja. Jamás voy a ellos para estar cerca de los seres queridos que se me han ido, siento que están en cualquier parte, menos ahí .. Y aunque Bukwosky descerraje a bocajarro con sus letras, nadie te destripa mejor que él con sus letras, creo que él jamás estuvo sólo .. estaba lleno demonios que le hicieron sufrir lo indecible. Y ahora, para distender este momento tan trágico ¿ sabes lo que creí que era el contendor de la primera fotografía que vi a la carrera? …¡ una hamaca! jajaja pasé de refilón pero iba pensando… hay que ver qué lugar tan lúgubre y extraño para tomar el sol : )
No abuses de Bukwosky, o no te quejes si terminas arrastras.. a sorbitos cortos y descansos largos : ) Un beso BEAU!
Quizás esa sea la misión de los cementerios, Eva, el recordarnos que hay una vida ahí fuera esperándonos.
A mi me sorprende mucho países como Inglaterra, Alfred Comerma Prat, donde los cementerios son como parques públicos en medio de entornos urbanos. Puedes alimentar a las ardillas, sentarte a comer un bocadillo. Me parece una forma bonita de recordar a los que se fueron, mucho mejor que los nichos cerrados en esos espacios tan definidos.
Muchas gracias, Citu
Lo es, Toro Salvaje, una estafa, sí, por eso hemos creado las religiones, para prolongar la estafa un poco más, para que podamos sostenerla una vez nos hayamos ido. Pero esa estafa hay que vivirla, honrarla lo mejor posible.
Mejor no pensarlo mucho, Marisa Alonso Santamaría, eso es verdad, lo que tenga que llegar, acabará llegando, ¿verdad?
Gracias, Milena, al final peleamos en soledad, ¿no te parece?, con breves momentos en los que nuestras vidas se cruzan, con idas y con venidas, pero al final, soledad.
Una maravilla de comentario, Joselu, no puedo más que aplaudirlo. Nos han dado un tiempo, breve, miserable a ratos, pero del que somos responsables, que debemos pelear cada día porque la vida hay que pelearla. Pelearla en soledad, pero con ayuda de otros muchos que comparten ese tiempo breve y miserable con el nuestro… Estaría bien impartir clases en los cementerios, pero hoy en día sería imposible, los padres exigirían la cabeza del docente 🙂
Cierto, en el fondo Bukowski era un inocente, Diego 🙂
Por las fotos?, Jo, por la temática de los cementerios??…
Empezando por el final, María, toda la razón, Bukowski en pequeñas dosis, por eso nunca había aparecido por aquí, creo, hasta hoy 🙂 A mi me gustan los cementerios, no sé, dicen mucho de la sociedad y del momento en que se crearon, las frases que acompañan, las construcciones, la propia ubicación del cementerio… No sé si Bukwosky estará enterrado con todos sus demonios porque, entonces, necesitaría un cementerio para ellos solos. La propia existencia de sus demonios no dejaba espacio para nada más, lo llenaban todo, su vida, sus letras.. no, no es un ejemplo a seguir, contemplar sus letras en como asomarse a lo alto de un edificio, es tentador asomarse, incluso soñar con dar un paso más, pero no, mejor no hacerlo, mejor volver a la luz, al abrigo de los días.
¿una hamaca?, esa sí que habría sido una gran foto 🙂
Los jarrones se estrellan porque no son lo que estaban buscando.
Los porrones de cerveza se llenan (y vacían) porque no es posible llenar ciertas expectativas ajenas.
Porque el que no quiere ser hallado nunca es encontrado. Y lo que encontramos difiere mucho de lo que pensamos encontrar.
Bueno, estafar es perjudicar a alguien mediante engaño abusando de su buena fe y confianza, अनत्ता 光 心, quizás la frase de la vida es una estafa es demasiado contundente, pero a veces se siente así, una especie de pelea desigual con pésimos premios. Pero, como decía ahí arriba, es mejor no pensarlo, pelear con las cartas que salieron y tratar de hacer un camino luminoso con el poco tiempo que nos han dado.
El problema con los jarrones, Etienne, es que en la tienda quedan bien, ya te ves con él en casa, pero lo pones y no es lo que querías o, peor, te gusta pero te acabas cansando… y entonces los estrellas, o vacías botellas en busca de respuestas que no aparecen… total, que nadie encuentra lo que busca.
Hay algunos juegos, Carlos Perrotti, donde no puedes ganar, no te sabes las reglas y no te dejan levantarte de la mesa y marcharte….
Por cierto, अनत्ता 光 心, acabo de leer que estafar es también: Del italiano staffare ‘sacar el pie del estribo’, porque, como el jinete en esa posición, el estafado se queda en falso., y me ha parecido una definición muy buena 🙂
24 Comments
Joiel
Qué cierto, aquello de que salvaje es el que se salva
BDEB
Y al final todo se reduce a eso.
Bellas imágenes, me quedo con la última, vida donde ya no la hay…
evavill
Todo se llena y casi siempre estamos solos.
Las fotos son preciosas, me gustan los cementerios.
Neuriwoman
Un poema brutal y honesto, sin consuelo ni adornos, que golpea justo donde duele. Y esa repetición casi mecánica de cuerpos, espacios y vacíos transmite una soledad estructural, que solo Bukowski sabe manejar. Saludos
Cabrónidas
Charles encontró la verdad y el sentido en el fondo de las botellas que vaciaba.
laacantha
Oh…aunque Bukowski tenga plena razón, no quiero pensar en las cosas tristes , ni en los cementerios, mi alma y corazón ( y el cuerpo también) necesitan una tregua más larga posible con las luces y villancicos.
Felices Fiestas!!
tonYerik
Sí. Lo sé…
Estamos condenados a no encontrarnos|
Beauséant
No lo había escuchado nunca, Joiel, pero me parece una gran frase, hay que liberarse, gritar, romper las cosas para salvarse, ¿no? al menos así lo he interpretado 😉
Me llamó la atención esa foto, BDEB, y la otra con el contenedor de basura. Son como dos contrastes que hablan de lo mismo… al menos en mi cabeza hablaban, tampoco me hagas mucho caso.
A veces lo siento así, evavill, había empezado a escribir sobre se tema y recordé que ya lo habían escrito, mejor, y en forma de poema. Siempre que puedo voy a los cementerios, aunque no tengo intención de acabar en uno….
No me gusta todo lo que ha escrito, Neuriwoman, pero opino igual, maneja muy bien esas repeticiones, esos lugares comunes. De ese poema hay una canción que hicieron los animalicos de SA y, la verdad, la clavaron, creo que pega con guitarras pesadas y gritos guturales de pura rabia.
Al fondo de cada botella, Cabrónidas, se esconde un secreto y una verdad, pero hay que acabarse la botella para encontrarlos.
Creo que Bukowski, laacantha, no cultivó ese género de los villancicos 🙂 pero, sí, es verdad, debería soltar un poco el pie del acelerador, una especie de tregua para estas fechas, ¿te parece? Gatos, acabaré el año con un post gatuno para compensar.
Y, entre ese no encontrarnos, tonYerik, entre ese querer estar en otro lado, se va pasando la vida. Algunas personas lo llevan mejor que otras, supongo que no todo el mundo sabe fingir igual de bien…
Eva
Hay un silencio hermoso y solemne en algunos cementerios. A veces me gusta pasear por ellos y reencontrarme con la muerte y con la soledad… para sentir después la cálida respiración que me recorre y volver, más sosegada, a la vida.
Alfred Comerma Prat
Me gustan los cementerios de los pueblos, sobre todo en países más al norte, del que habitamos, tienen una relación con sus muertos más próxima e incluso festiva, esa sensación de estar en un parque con el abuelo. Lo de los contenedores o nichos no me gusta.
Citu
Muy cierto. Te mando un beso
Toro Salvaje
A mucha gente le gustan los cementerios.
A mí no…
Pienso en esos nichos, en esas tumbas… en toda esa gente que nació, vivió, sintió y ya no existen.
Me parece una estafa esto de la vida…
Saludos.
Marisa Alonso Santamaría
Los tugurios se llenan
los vertederos se llenan
los manicomios se llenan
los hospitales se llenan
las tumbas se llenan….
Mejor no pienso en eso, Beausénat
Un abrazo.
También hay una nueva entrada en mi blog, por si te apetece pasar
Milena
La soledad es nuestro destino.
Bukowski, absolutamente brutal, su poema queda perfectamente ilustrado con tus fotografías.
Joselu
Una pedagogía existencial de la esperanza en un cementerio no consistiría en desmentir a Bukowski, sino en enseñarle a un alumno a sostener su verdad sin clausurarla. Se puede señalar con él la soledad, el alcohol, los cuerpos que no se encuentran, y simultáneamente abrir la pregunta: ¿qué haces tú con este destino que recibes?, ¿cómo decide amar, recordar, acompañar, escribir, para que no todo acabe en la piedra fría? Quizás entonces el cementerio, con sus símbolos de vida y luz, se convertirá en aula silenciosa donde aprender que estamos “a solas con todo el mundo”: radicalmente solos, sí, pero también ineludiblemente vinculados, incluso después de la última fecha grabada en la lápida.
Diego
¿Nada más se llena, Bukowski? También las guerras se llenan.
Jo
Pensé en alars von Trier.
María
No me gustan los cementerios, pero no por nada, hasta los góticos que son preciosos, me resultan fríos y desangelados. Seguramente porque ahí se siente la soledad más absoluta , aunque honestamente creo, que allí no hay nada más que una tierra muy bien abonada y muchos gusanos rechonchos jajaja. Jamás voy a ellos para estar cerca de los seres queridos que se me han ido, siento que están en cualquier parte, menos ahí .. Y aunque Bukwosky descerraje a bocajarro con sus letras, nadie te destripa mejor que él con sus letras, creo que él jamás estuvo sólo .. estaba lleno demonios que le hicieron sufrir lo indecible. Y ahora, para distender este momento tan trágico ¿ sabes lo que creí que era el contendor de la primera fotografía que vi a la carrera? …¡ una hamaca! jajaja pasé de refilón pero iba pensando… hay que ver qué lugar tan lúgubre y extraño para tomar el sol : )
No abuses de Bukwosky, o no te quejes si terminas arrastras.. a sorbitos cortos y descansos largos : ) Un beso BEAU!
Beauséant
Quizás esa sea la misión de los cementerios, Eva, el recordarnos que hay una vida ahí fuera esperándonos.
A mi me sorprende mucho países como Inglaterra, Alfred Comerma Prat, donde los cementerios son como parques públicos en medio de entornos urbanos. Puedes alimentar a las ardillas, sentarte a comer un bocadillo. Me parece una forma bonita de recordar a los que se fueron, mucho mejor que los nichos cerrados en esos espacios tan definidos.
Muchas gracias, Citu
Lo es, Toro Salvaje, una estafa, sí, por eso hemos creado las religiones, para prolongar la estafa un poco más, para que podamos sostenerla una vez nos hayamos ido. Pero esa estafa hay que vivirla, honrarla lo mejor posible.
Mejor no pensarlo mucho, Marisa Alonso Santamaría, eso es verdad, lo que tenga que llegar, acabará llegando, ¿verdad?
Gracias, Milena, al final peleamos en soledad, ¿no te parece?, con breves momentos en los que nuestras vidas se cruzan, con idas y con venidas, pero al final, soledad.
Una maravilla de comentario, Joselu, no puedo más que aplaudirlo. Nos han dado un tiempo, breve, miserable a ratos, pero del que somos responsables, que debemos pelear cada día porque la vida hay que pelearla. Pelearla en soledad, pero con ayuda de otros muchos que comparten ese tiempo breve y miserable con el nuestro… Estaría bien impartir clases en los cementerios, pero hoy en día sería imposible, los padres exigirían la cabeza del docente 🙂
Cierto, en el fondo Bukowski era un inocente, Diego 🙂
Por las fotos?, Jo, por la temática de los cementerios??…
Empezando por el final, María, toda la razón, Bukowski en pequeñas dosis, por eso nunca había aparecido por aquí, creo, hasta hoy 🙂 A mi me gustan los cementerios, no sé, dicen mucho de la sociedad y del momento en que se crearon, las frases que acompañan, las construcciones, la propia ubicación del cementerio… No sé si Bukwosky estará enterrado con todos sus demonios porque, entonces, necesitaría un cementerio para ellos solos. La propia existencia de sus demonios no dejaba espacio para nada más, lo llenaban todo, su vida, sus letras.. no, no es un ejemplo a seguir, contemplar sus letras en como asomarse a lo alto de un edificio, es tentador asomarse, incluso soñar con dar un paso más, pero no, mejor no hacerlo, mejor volver a la luz, al abrigo de los días.
¿una hamaca?, esa sí que habría sido una gran foto 🙂
अनत्ता 光 心
¿La vida es una estafa?
Etienne
Los jarrones se estrellan porque no son lo que estaban buscando.
Los porrones de cerveza se llenan (y vacían) porque no es posible llenar ciertas expectativas ajenas.
Porque el que no quiere ser hallado nunca es encontrado. Y lo que encontramos difiere mucho de lo que pensamos encontrar.
Carlos Perrotti
En este juego sólo gana el que no lo quiera jugar… Un lujo cada depurado verso, además…
Beauséant
Bueno, estafar es perjudicar a alguien mediante engaño abusando de su buena fe y confianza, अनत्ता 光 心, quizás la frase de la vida es una estafa es demasiado contundente, pero a veces se siente así, una especie de pelea desigual con pésimos premios. Pero, como decía ahí arriba, es mejor no pensarlo, pelear con las cartas que salieron y tratar de hacer un camino luminoso con el poco tiempo que nos han dado.
El problema con los jarrones, Etienne, es que en la tienda quedan bien, ya te ves con él en casa, pero lo pones y no es lo que querías o, peor, te gusta pero te acabas cansando… y entonces los estrellas, o vacías botellas en busca de respuestas que no aparecen… total, que nadie encuentra lo que busca.
Hay algunos juegos, Carlos Perrotti, donde no puedes ganar, no te sabes las reglas y no te dejan levantarte de la mesa y marcharte….
Beauséant
Por cierto, अनत्ता 光 心, acabo de leer que estafar es también: Del italiano staffare ‘sacar el pie del estribo’, porque, como el jinete en esa posición, el estafado se queda en falso., y me ha parecido una definición muy buena 🙂