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el último árbol de Periferia

Hoy ha muerto el último árbol de Periferia.

Un casi árbol, pequeño, raquítico, una heroicidad de ramas diminutas que apenas pudieron elevarse para atrapar un rayo de sol. Murió sin ruido, sin saber la importancia que tenía, con la modestia y el silencio con que viven y mueren los árboles. Con la misma indiferencia con que los miramos nosotros.

Por suerte, antes de su destino final en el basurero municipal, fue rescatado por los técnicos del Ministerio para la Eternización y Preservación de la Naturaleza, el MEPNA, como aparece rotulado en las furgonetas de color gris que recorren la ciudad catalogando los últimos ejemplares de cada especie. Eficientes, puntuales, orgullosos de su trabajo.

Tras el período reglamentario de cuarentena, el árbol -catalogado como Quercus perifericus, especie declarada oficialmente extinta en 2049- será trasladado a instalaciones de alta seguridad donde se someterá a un proceso de polimerización —plastificación, en el lenguaje de los que aún se permiten llamar a las cosas por su nombre— y lucirá para siempre, impoluto, inmortal y con una tiara de luces led parpadeando a intervalos de tres segundos, en el Museo de los Últimos Seres.

Sala 17. Junto a la salida de incendios. Haciendo compañía a la última rosa.

No olviden pasar por la tienda de regalos, donde podrán adquirir su réplica en miniatura.


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19 Comments

  • BDEB

    Y su vida no ha importado. Ha sido abandonado ahí como cualquier resto de algo sin darnos cuenta de que un día fue vida, no solo para él, también para otros.
    Sí, quizás algún día toque pasearse por una sala para contemplar lo que un día fue…

  • Joselu

    Me ha recordado la novela ¿Sueñan los androides con ovejas mecánicas? de Philip K. Dick en que los únicos animales que hay son mecánicos porque han desaparecido los orgánicos. Esto no aparece en Blade Runner, su versión cinematográfica. Tu árbol se convierte en un resto plastificado de una especie desaparecida en 2049 que será exhibida en el museo de los últimos seres. Curiosamente 2049 es el título de Blade Runner, 2049, la secuela de la película. No sé si lo habías pensado. Una coincidencia curiosa. Saludos.

  • Gabi C S

    La tiara de luces parapadea ¿tres veces rapido y tres veces lento? ¿Esperan a alguien cuando ya no haya nadie (vivo)?
    El codigo de barras de la caja revela que en su interior hay otro arbol (de Navidsd) para sustituirlo. De plastico tambien pero por fuera y por dentro: pura raza.
    Hace no mucho( no sé si aun lo hacen) vi por algunos parques arboles en macetas gigantes con ruedas. En aquel momento me pareció cruel, pero tal y como lo pintas, ya no sé. No era en la Periferia.
    Abrazooo

  • Mujer de Negro

    Qué tristeza que el último árbol haya encontrado la eternidad solo cuando ya no pudo seguir viviendo.
    Tu relato duele porque se siente posible, una despedida silenciosa convertida en exhibición, mientras olvidamos que lo extraordinario nunca fue conservarlo, sino haberlo cuidado a tiempo.

    Abrazo

  • Beauséant

    No olvides pasar por la tienda de regalos, BDEB, la lógica del capitalismo nos dice que no importa su muerte si podemos sacar algún beneficio de ella 😉

    Es cierto, en la novela eso sí aparece, Joselu, y en un videojuego bastante fiel que sacaron, creo recordar que el policía tenía un perro, ¿puede ser? Lo de la fecha ha sido casualidad, aunque quizás estaba en mi subconsciente, como tantas cosas que creemos fruto del azar y estaban ahí.

    El ser humano es capaz de crear minidrones para sustituir a las abejas antes que intentar que no desaparezcan, es algo que me fascina y aterra por igual.

    Y el agua, Karen M. Paramio, dentro de poco empezaremos con el agua, ¿qué sentido tiene que un pobre pueda beber el mismo agua que un rico?

    Lo escribí en otro comentario, Cabrónidas, el cemento es más lucrativo, no hay que mantenerlo tanto, los toldos se los das a la empresa de un amigo y, además, no ocurre como hemos visto tantas veces, que los árboles, mal cuidados y plantados, se acaban por caer encima de alguien y, entones, la masa cuidadana e indignada pide explicaciones. Todo lo que te ahorras con el cemento, ¿verdad?

    Lo de las macetas gigantes, Gabi C S, siempre me ha parecido una distopia, la verdad porque, claro, no siempre se pueden plantar árboles en la ciudad, se ha convertido en territorio de los coches.

    Me gusta tu idea del árbol de Navidad, seguro que pueden sacar una edición especial al doble de precio, ¿verdad?

    El sistema, Mujer de Negro, y cuando digo el sistema en realidad hablo de lo que somos, es muy capaz de hacer eso, de prestar la atención en la muerte a lo que no atendimos en vida. Pasa lo mismo cuando cierra una librería que lleva décadas en u lugar, o un bar, o cuando alguien se tira a la vía por un desahucio. Entonces todo son noticias y reels en instagram, pero olvidamos, olvidamos muy pronto y pasamos a otra cosa.

    lo extraordinario nunca fue conservarlo, sino haberlo cuidado a tiempo.“, sería un buen epitafio para nuestro Quercus perifericus, gracias.

  • ConejoOdiaGuordpres

    Quiero una de esas remeras que diga “pagué por ver el último arbolito al lado de la última rosa y nada más me dieron esta puta remera”. Chingá pobre arbolito, pero siento que los árboles serán los últimos en irse, nosotros seremos su abono, ya de por sí conozco a “gente abono” con cerebros igual de apestosos.

  • Etienne

    Lo distintivo de las cosas que son las primeras o las últimas es que no son conscientes de eso, la cuestión toma relevancia más tarde. Solo suceden, porque para ellos es lo que debe pasar.
    Y como dice la canción Show must go on, y si es así, hagamos comercio.
    Abrazo!

  • Frodo

    jojojojo lindo imaginario del futuro cercano nos has regalado.
    Mira que pienso vivir – si la suerte me acompaña – hasta el próximo cometa Halley, es decir hasta 2061.
    Te contaré luego si todo lo que has escrito sucede algo así. Tiene pinta de ser probable, a juzgar por cómo vamos…

    Un abrazo

  • Beauséant

    Gracias, Carlos Perrotti, me alegra que te haya gustado la serie, era un poco personal, pero me apetecía compartirla 🙂

    Me encantaría tener esa remera, ConejoOdiaGuordpres, y que con suerte haya sido hecha por mano de obra infantil en algún país del tercer mundo, para tener la experiencia más completa 🙂

    Me gusta esa idea de que en el fondo seremos abono para unos árboles que seguirán ahí a pesar nuestro.

    Eso es lo malo de ponerse pesimista, Citu, que puedes, incluso, quedarte corta…

    Eso es cierto, Toro Salvaje, cuando lees esa frase de joven no la entiendes del todo, ¿verdad? Que alguien pueda hartarse de todo, pero, claro, pasan los años y…

    Muchas gracias, Mónica Frau, somos seres contradictorios.. yo no me escapo de ello, lo reconozco, debemos compaginar nuestra comodidad con mantener un delicado equilibrio que nos permite seguir con vida. Digamos que, de momento, ese equilibrio se nos escapa y cada vez tenemos menos tiempo para lograrlo.

    Es una buena apreciación, Etienne, normalmente es al volver la vista atrás cuando entendemos la improtancia de ciertas cosas, ¿verdad? Y lo contrario, claro, como lo que parecía tan importante, tener un coche nuevo, irse de vacaciones, hacerse una foto en no sé qué lugar, puede ser algo secundario al lado de la supervivencia. Y, mientras tanto, eso, que no parece el espectáculo.

    Lo bueno es que no tendremos que buscar entradas, t&e, porque tenemos reserva en la primera fila.

    ¿Te imaginas, Frodo, que alguien descubre mis letras en un siglo y me convierto en una especie de profeta de alguna nueva religión? Los errantes del último día o algo así, chulo, con pegada… ¿2061? Muy largo veo yo eso, pero estaría bien poder comentarlo cuando llegue, ¿verdad?

  • Beauséant

    Pero necesaria, evavill, alguien debe plastificar las formas de vida para que podamos recordarlas en todo su esplendor 😉

    Por supuesto, Diego Jambrina Merino, las copias se hacen en china, se envía por avión a Holanda, se agrupan todos los pedidos en Filipinas y, desde ahí, ya repartimos al resto del mundo. Es un sistema la mar de eficiente, no sé cómo es posible que no estemos cargando el medio ambiente 🙂

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