el breve tiempo de los dioses

Allí quedaron, atrapados cuando el último creyente los salvó de la quema arrinconándolos contra la pared y levantando un muro de adobe que los envolvería en una oscuridad de siglos. Fuera resuenan los caballos de las malas noticias, el fragor de los sables entonando la vieja melodía de la muerte entre un coro de gritos, humo y cenizas. Las manos del último creyente tiemblan al colocar el ladrillo final mientras entona una plegaria que pronto será olvido.

Así mueren los dioses: cuando nadie cree ya en ellos y quedan entonces reducidos a los emblemas que alguna vez los contuvieron, atrapados para siempre en la tosca madera, en el pigmento desvaído de un cuadro, en el silencio de los templos que quedaron vacíos. Dioses sin poder, símbolos vacíos de algo que ya nadie recuerda.
No siempre había sido así. Cuando eran elevados por millares de fieles, viajaban libres por un mundo del que eran dueños absolutos. Gobernaban sobre la tormenta y sobre el tiempo mismo. Se transformaban en cualquier bestia, volaban junto al viento y recibían orgullosos sacrificios y plegarias que ellos, en su arrogancia, jamás devolvían.

Pero aquello no duró, ni siquiera según el tiempo infinito de los dioses. Con cada fiel que los abandonaba, su poder menguaba sin que ellos lo percibieran. Porque esa es la naturaleza del mundo divino: los dioses necesitan el aliento de sus acólitos, de los gobernantes y los ejércitos que mantienen viva la llama. Eso es una religión: un culto con un ejército detrás. Cuando ese impulso se agota, los dioses se convierten en olvido. En piedra. En polvo.
Ahora caminan otras divinidades por el mundo, pueden sentirlas a través de la frágil pared de adobe. Pasean jóvenes, ufanos, seguros de su gloria. Sus nuevos fieles entran y salen del templo, forjan ejércitos con su nombre bordado en el estandarte y les juran fidelidad eterna.
Qué breve es el tiempo de los dioses.

Por orden de (breve) aparición:
- Freyja, venerada como la deidad del amor, la belleza, la fertilidad, pero también de la guerra y la magia Seidr.
- Thor es el dios del trueno, la fuerza y la protección de la humanidad en la mitología nórdica, hijo de Odín y Jörd. Venerado como defensor de Asgard y Midgard, es conocido por portar el martillo Mjolnir, luchar contra gigantes y simbolizar el coraje, la justicia y la fertilidad
- Njörd (o Njordr) es el principal dios vikingo del mar, el viento, la pesca y la riqueza, venerado por navegantes para asegurar travesías tranquilas y buena fortuna
- Freyr (o Frey), un miembro de los Vanir asociado con la prosperidad, las buenas cosechas, la lluvia, el sol naciente y la virilidad. Se le invocaba para asegurar descendencia y ganado sano.
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dos formas de afrontar la vida
22 Comments
Joselu
Durante un tiempo leí mucha literatura africana, aprendí de la historia de África, me introduje en su mundo de imágenes -máscaras, exvotos-, y me di cuenta de que aquellas viejas y terribles máscaras africanas, expuestas en museos o en tiendas de arte africano -aunque la concepción de arte no es africana- eran cáscaras vacías que no inspiraraban a nadie a diferencia del tiempo en que dichas máscaras llevadas por algún brujo o griot producían éxtasis o terror porque estaban vivas en la comunidad que las contemplaba en rituales de la tribu. La máscara tiene esa propiedad mágica. Las imágenes que hoy nos has traído son nórdicas pero es lo mismo. Los viejos dioses ya no están vivos porque la comunidad que los contempla ya no cree en ellos. La duda, Beauséant, es pensar en este mundo desacralizado y despojado de la dimensión de lo sagrado, si hemos perdido o hemos mejorado con la desaparición del terreno de los dioses. Por una parte nos hemos liberado de su férula, pero por otra somos como zombies, que no creen en nada, que carecen de raíces, que no tienen identidad… Saludos.
Mónica Frau
Cuánto nos parecemos nosotros a esos dioses! Somos, mientras nos reconocen, morimos cuanfo nos olvidan. Excelente, como siempre. Un abrazo
Frodo
Por algún motivo se me borró el comentario. Ahí va de nuevo:
Impactantes fotos que son impulsadas por el texto.
Me gusta la mitología nórdica con sus grandes diferencias y algunas pequeñas coincidencias con la griega o romana. Me gusta que Loki no sea exactamente malo, un demonio, sino más bien muy travieso. Me gusta la participación del arcoíris como puente entre los mortales y los dioses, me gusta esa ansia por la primavera-invierno que suelen tener (cómo no, en esas latitudes), me gusta todo su mundo de navegación.
Abrazos, Beau
Gabi C S
Creo que el segundo es una copia descarada del de los vengadores, y debo decir que el escultor no debió ver la peli, porque la imagen se parece mas ala abuela del capitan america que a thor.
Cuando alguna nueva norma del ayuntamiento obligue a derribar el muro de adobe y aparezca n las inagenes sin libro de instrucciones, vendrá lo divertido.
Los ténnicos ( no es um error tipografico) empezaran a especular , interpretar, investigar, elucubrar y por ultimo teorizar sobre su origen.
Y nos reiremos
Abrazooo
Gabi C S
Dos dias segigos malgo me ha recordado a ” los dioses deben esrsr locos”. Tus imagenes se parecen que te cagas a una botella de cocacola, no?
BDEB
Tus dioses me han recordado un poco a esos “influencers” de hoy día, mientras tienen seguidores son importantes, luego mueren en el olvido.
Yo tengo dos dioses en casa Ares y Hera, no tienen muchos fieles que les sigan pero si unas cuantas personas que los adoran.
Excelente texto y las imágenes una vez más WAUUU!!!
Un abrazo Beauseant (hace tiempo me di cuenta que le falta el acento pero ya se queda así, para que sepas que soy yo 😉 )
Miquel
No hay cultura que no haya tenido a los suyos. No hay persona que no haya pedido su protección. No hay tribu, ni clan, ni pueblo que no tengo su intermediario…Mircea Eliade nos da buena fe de ello.
Un saludo
Beauséant
Has puesto, estimado Joselu, el dedo en una llaga que me lleva picando durante mucho, mucho tiempo. Para una persona atea, como considero, es duro reconocer que la ausencia de dioses o, peor, la adopción de ciertas figuras como dioses, parecen haber empeorado la sociedad, ¿eso es cierto?, ¿es la ausencia de dioses o es otro factor externo? Por ejemplo, la moral cristiana, ya sabemos su lado oscuro, claro, pero es cierto que imponía un tipo de comportamiento, unos valores… Si borras eso de la mesa, ¿qué nos queda?… Veo sociedades cada más individualizadas, individuos que pelean en soledad contra problemas que son cada vez más grandes. Estamos desunidos, perdidos y somos muy, pero que muy egoístas…
Los dioses, las máscaras, son símbolos, y tienen el poder que les demos.. o quizás no. Algunos autores, como Yuval Noah, dicen que los humanos somos la única especie capaz de creer colectivamente en ficciones intersubjetivas (el dinero, el poder), y esos símbolos valen porque todos actuamos como si valieran
Pero, con los dioses, ocurre algo parecido pero más sutil, porque hay una diferencia entre el dios como entidad metafísica y el dios como fuerza social. Thor como fenómeno cultural, como fuente de cohesión, de moral colectiva, de justificación del poder, muere exactamente como describes: con su último creyente. Lo que queda es arqueología.
Pero ¿y si los dioses no son una construcción sino una percepción? Es decir, quizás los humanos no inventaron a los dioses sino que los descubrieron, como se descubre una montaña. Es decir, algo que siempre estuvo ahí y que algunos humanos tuvieron la percepción para “sentirlo” y transmitirlo al resto??
Perdona, me he alargado mucho, es un tema que me interesa 😉
No lo había pensado así, Mónica Frau, pero es una gran verdad, a un ámbito más pequeño, pero así es, somos pequeños dioses 🙂
Muchas gracias, Frodo, me alegra que te guste, ya sabes.. Con independencia de lo que quieras creer, las religiones “del libro”, son las más aburridas, de todas, ¿no te parece? La mitología nórdica me parece fascinante, la verdad, es como un comic creado por alguien con mucha imaginación. Los griegos, los romanos, más de lo mismo, una auténtica locura con dioses más humanos, más realistas. Unos tipos peligrosos a los que era mejor tener lejos.
Pensé lo mismo al hacer la foto, Gabi C S, que los de Marvel habían estado más finos en el casting que el autor de la escultura.. aunque, claro, ¿quién sabe?, lo mismo esos dioses se disfrazaban de abueletes inocentes para que la gente se confíe… total, si eres todopoderoso no te hace falta demostrarlo.
Ahora imagina lo contrario, que dentro de mil años descubren un cd con las películas de Marvel, y te montan una religión con ellas, ¿te imaginas? Me ha gustado la referencia a esa película, la verdad es que tiene todo el tamaño de un bote de coca cola, ya la hemos liado.
Muy buena esa, BDEB, ni más ni menos, o me haces caso o muero, ¿verdad? Pero, claro, sin ningún poder real, al menos los dioses tenían alguna utilidad, supongo. Tus dioses domésticos tienen todo lo que necesitan, no les hace falta nada más, eso seguro.
Muchas gracias por tus palabras, gracias enormes, con acento, sin acento, como quieras.
Es una especie de necesidad, ¿verdad? Miquel, pero sólo parece ocurrir en los humanos, ¿no? No veo a ningún animal creyendo en nada, menos mis gatas, que se creen diosas.. perdón, lo son 😉
Joiel
Los dioses “de verdad” estaban mejor sin nosotros, libres de una fe con forma de soga. De verdad que sí. De verdad.
Citu
Muy interesante. Te mando un beso.
Mento
Uhmmm…. Puede que si son olvidados no sean realmente Dioses, ¿no? Mi punto de vista es que nadie que ha sido bendecido por un Dios de verdad podría olvidar a Éste. Pero claro, ese solo es mi punto de vista. Mañana podría caer toda la institución de la Iglesia Católica y aún así a mí personalmente tendrían que demostrarme (quién fuese) que Dios no existe demostrando esa inexistencia en cada hecho donde yo he experimentado su providencia. Sí me lo consiguieran demostrar y convencerme… quizás entonces olvidaría. Pero esto ya lo sabías, a qué sí, que iba a comentar algo en esta línea 😉. Lo que los ojos ven, las manos palpan y el corazón reconoce es difícil de olvidar.
Toro Salvaje
Se deprimirán los Dioses cuando ya nadie los adora?
Qué tristeza tan profunda… sin ansiolíticos ni antidepresivos.
Alfred Comerma Prat
Los dioses pasan, la humanidad sigue.
Cabrónidas
No son pocas las veces que me pregunto por qué cierta gente necesita creer en mitología y leyenda. Fantasías, al fin y al cabo. Supongo que el mundo real les debe resultar del todo extenuante.
अनत्ता 光 心
Preciosas fotografías y estatuillas.
Beauséant
Lo mismo es así, Joiel, lo mismo estaríamos mejor unos y otros en mundos separados. Quizás es lo que ocurrió, en el origen compartíamos universo y, en la edad moderna, hubo una escisión que explicaría la ausencia de ellos.
Gracias, Citu, me alegra
Esa es un poco la idea que comentaba en el primer comentario, Mento, como es una parrafada, copio y pego de nuevo 😉 “Pero ¿y si los dioses no son una construcción sino una percepción? Es decir, quizás los humanos no inventaron a los dioses sino que los descubrieron, como se descubre una montaña. Es decir, algo que siempre estuvo ahí y que algunos humanos tuvieron la percepción para “sentirlo” y transmitirlo al resto??” Creo que tu comentario encaja muy bien con esa visión, ¿no te parece?
Imagina, Toro Salvaje, eres todopoderoso, omnipotente y no sé cuántas cosas más y nadie te cree y, sin embargo, todo el mundo hace caso a un pirado en instagram que te dice que tienes que beber lejía. Es para deprimirse, sí.
Al menos de momento, Alfred Comerma Prat, nuestro tiempo sólo es un poco más largo…
Abrumador, creo que es la palabra, Cabrónidas, les abruma la enormidad de todo lo que nos rodea y no son capaces de encajarlo en parte alguna ni de vivir con ello. Que conste que lo entiendo, abrazar el caos es complicado.
Muchas gracias, अनत्ता 光 心, en la foto hice que perdiesen la escala, lo hice a propósito, pero en la realidad eran casi del tamaño de una persona y, creo, son recientes, nada que ver con la historia, pero me gustaba más imaginar, ya sabes.
miquelcartisano
Lo es, sin duda, BEAU. Desde las confesiones animistas hasta las de libro. Los animales no necesitan creer en nada, sin embargo, el ser humano siempre tiene ese ¡Dios mío! cuando está necesitado. Un saludo
t&e
Reconozco que soy un fan de las mitologías. Al final nunca te aburres con ellas.
Los dioses y las religiones que les suelen acompañar… Interesante folclore.
Todos nacemos en pelota picada y mas o menos igual de feos, luego viene la religión de turno y se jodió el invento.
Beauséant
Es casi imposible, ¿verdad?, miquelcartisano, acordarse de San Bárbara cuando truena, que decían los mayores.
A mi me gustan mucho las formas tan locas de explicar el mundo que tienen, t&e, las estrellas en el cielo, las tormentas, como, a través de alocadas historias, crean una mitología tan colorida. Luego llego la ciencia, claro, y nos pincho un poco la fantasía, ¿verdad? La ciencia es como el adulto aburrido que manda a los niños a dormir.
Doctor Krapp
Son necesarios los dioses porque personalizan al padre muerto y hay que representarlos con imágenes tangibles que se puedan adorar o destruir llegado el caso. Creo que por ahí iba el libro de Tótem y Tabú de Freud. La corporización de los dioses nos acercan a ellos y por tanto toda nueva creencia descarta lo que ya no vale. Lo terrible de las religiones monoteístas es que el Dios único no delega y por tanto esa corporización se hace más difícil, pero incluso entonces se delega ese poder a los santos y a las vírgenes representados. Ese cristianismo iconográfico es una forma de acercarse a un Dios mas humano y cercano, por eso las procesiones de Semana Santa perviven en un mundo tan laico y descreído hoy en día
Magníficas fotos, lo que no es novedad.
Diego
Los dioses antiguos han ido desapareciendo poco a poco, eliminados de un brochazo por la Ciencia, la única diosa que nos queda por ahora. Pero la memoria de los viejos dioses permanece, como bien recuerdas, y algunos hasta tienen su lugar eterno en el cielo en forma de constelación.
Beauséant
Una visión muy interesante, Doctor Krapp, sí, creo recordar que fue Freud el primero en poner esa idea sobre la mesa. El tabú como caracterizado por un conflicto entre un deseo inconsciente intenso y una prohibición externa, pero también, creo recordar, como una especie de necesidad para poder vivir en sociedad.
Necesitamos una forma de articular esa necesidad, lo vemos incluso cuando las religiones mayoritarias parecen perder empuje, que empiezan a surgir sustitutos en forma de terapias alternativas, de energías y fuerzas mágicas o, incluso, de estafadores con vídeos en alguna red social.
Lo del auge de la semana santa no tengo tan claro si responden a esa necesidad o bien a un estudiado proceso de marketing. Lo digo porque, por ejemplo, en Madrid, había muchas tradiciones que estaban muy olvidadas y de forma muy estudiada han empezado a promocionar la Semana Santa, la fiesta de San Isidro…. lo mismo es mi cinismo el que habla, no me hagas mucho caso
Me alegra, mucho, que te gusten las fotos 🙂
Es cierto que la ciencia le ha dado un codazo a la religión, y hasta a la filosofía, pero hasta la ciencia peligra, Diego, mira la cantidad de gente buscando teorías absurdas para intentar escapar de ella… Me gusta esa idea, una constelación donde los viejos dioses se reúnen para hablar de los viejos tiempos.