la artista y su obra

Bajo la algodonosa alma de cada ovejita vibra el corazón de una artista. No es una faceta muy conocida, su naturaleza tímida hace que rehuyan hablar de ello y prefieran ocultarse bajo una mirada perdida en el horizonte.
De todas las artes, sienten especial devoción por la pintura. En ella emplean colores que crean con pigmentos extraídos de la naturaleza que mezclan en interminables y pacientes regurgitaciones, y como pinceles utilizan mechones de su propia lana, les gusta sentir que cada trazo guarda algo de su esencia.
Sus lienzos suelen ser paisajes inmensos que desbordan la mirada. En ellos, casi siempre, aparece un río caudaloso que desemboca en una pradera donde un único y solitario árbol se alza como una bandera de soledad. Ese lugar no existe, es fruto de una visión colectiva que aparece de manera recurrente en sus ensoñaciones.
También les gusta crear esculturas. Son muy hábiles tallando pequeñas figuras con ramas, cortezas y los cascabillos de las bellotas. Efigies antropomórficas que recuerdan a extrañas deidades del bosque, y que provocan en el espectador la tristeza de evocar algo que habían olvidado y la alegría de recordar algo que no conocían.
Las ovejitas nunca saben el motivo que las impulsa a crear esas figuritas. Simplemente es algo que llevamos dentro, suelen contestar antes de bajar la cabeza de vuelta hacia el pasto.
Más historias de mullidas ovejitas, aquí.
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20 Comments
Mónica Frau
Gran imaginación la tuya. Abr
Eva
Las humildes ovejas se entregan a sí mismas en el ejercicio del arte, nutrido de sus propios sueños. Les quedan unos cuadros un tanto tristes y evocadores y posiblemente se queden exhaustas, pero como son tan tímidas, yo no me atrevería a preguntarles si vale la pena el esfuerzo. Tal vez tú, Beauseant, que las conoces mejor…
miquelcartisano
Conozco poco a las ovejas como para poder hablar de ellas, y si, lo sé, ya también me lo pregunto, ¿cómo se puede conocer tan poco a las ovejas viviendo en un mundo de borregos?
Saludos
BDEB
Siempre me llamaron la atención las ovejitas, desde niña me quedaba observando cada vez que pasaba un rebaño y de mayor incluso he acompañado a algún pastor a resguardarlas después de su paseo. Pero tú las traes aquí de un modo diferente y más adorable que ese mundo triste que yo les suponía, el tuyo me gusta más.
Ya me gustaría a mí pintar como lo hacen ellas…
Karen M. Paramio
¿Es una exposición de tus fotos? Enhorabuena.
t&e
Dicen que las ovejas son unos animales muy tontorrones, donde va una le siguen el resto. Yo que las suelo ver casi todos los días pienso que no, que tan solo van a los suyo, comer, sentarse a mirar el paisaje y rumiar tranquilamente como si estuvieran mascando chicle. Suelo quedarme un momento mirándolas muy cerca y ellas hacen lo propio conmigo. Ponen caras de como; – ¿Qué estará pensando este bípedo? Mira que son raros y también un poco tontos.
Gabi C S
El arbol qye no falte. Para la sombra. Ademas, asi podra venir el listo de turno a decir que son tontas porque donde va yna , van todas. Solo que es cada vez un distinta, no como nosotros, que somos listos.
Creo que las temperas( no se si aun se llaman asi), debe hacer un color cada una, segun lo que vomen ? Especializacion. Los oleos en octubre que pueden comer olivas.
¿Llevabas el muñeco en el bolsillo cusndo entraste en la exposicion, o con correa?
Abrazooo
Beauséant
La imaginación es lo que no salva, Mónica Frau, lo creo firmemente…
Creo que no, Eva, que nunca vale la pena salirse, nunca mejor dicho, del rebaño, pero.. ¿qué otra cosa pueden hacer?, es como rascarse hasta hacerse sangre porque algo te pica demasiado. Sabes que te hará daño pero, ¿puedes evitarlo? Es algo que llevan dentro…
Porque las ovejas, miquelcartisano, son tranquilas y silenciosas, ellas hacen que el mundo funcione, son las que lo levantan con su trabajo y sus silencios. En cambio los borregos son los que llaman la atención, los que llenan las portadas y, en general, joden todo a su paso esperando a que las ovejitas lo arreglen.
Mi historia con las ovejas es parecida, BDEB, y creo que les debía un universo que jugase a su favor por un momento. Por eso salen a tan menudo por aquí, es un especie de deuda… Y, sí, ya me gustaría saber aunque fuese trazar dos líneas rectas en un lienzo sin salirme.
Uy, no, Karen M. Paramio, muchas gracias por tan buena opinión 🙂 el mundo aún no está preparado para asistir a nada que exponga yo. Era una especie de local comunitario, algún autor local, supongo, y mi alma de cronopio me hizo ir a olisquear 😉
Si las miras poco rato, t&e, pueden darte esa impresión, la de que son un poco tontas y siguen siempre al primero que marque el rumbo, pero suelen ser más complejas, en el fondo es como si se pusiesen de acuerdo entre todas. Seguro que alucinan con las vidas tan complicadas que llevamos cuando hay tanto pasto disponible en el suelo, ¿verdad? Pensarán, pero qué más querrán estos humanos.
Para la sombra, para evitar la lluvia, Gabi C S, cuidado con los rayos, eso sí, que la lana prende fácil. Y sí, era justo lo que decía en el correo anterior, es como que deciden quién lleva razón y entonces van detrás, pero el líder cambia… Muy buena idea eso del color… es témperas, correcto, al menos eso el que usaban en mi infancia, los profesionales, no lo sé… Me gusta que en función de la comida, de la época del año, salgan colores diferentes. Incluso, de la zona, así tendríamos ovejas especializadas en paisajes verdes, otros ocres…
¿Una correa?, acaso una pobre oveja necesita una correa, por favor, los humanos sí la necesitan, y algunos un bozal, pero una oveja, por favor.
Joiel
Contamos ovejas para dormir y ellas nos cuentan las grandes tragedias de la humanidad a través de sus pinturas. No hay mayor complejidad que la sencillez de una sola pincelada al servicio de la interpretación.
José A. García
¿Quién no ha querido ser una mera ovejita alguna vez en la vida?
Pocos lo logran realmente.
Saludos,
J.
Citu
Uy que linda historia adoro las ovejas. Te mando un beso.
Alfred Comerma Prat
Sin salir del rebaño, expresa su singularidad creativa.
Un saludo.
Beauséant
Me gustaría poder dormirse así, joiel, en vez de contando ovejas, con una oveja contándome la Odisea desde el punto de vista de las ovejas que estaban en la bodega de los barcos.
Es complicado serlo,José A. García, la vida, el sistema que hemos montado, te acaba convirtiendo en otra cosa, en algo que casi nunca queremos ser y que, por supuesto, nadie ha preguntado si queríamos ser.
Gracias, Citu, son criaturas especiales, ¿verdad?
Por suerte siempre ha pequeñas vías de escape, ¿verdad?, Alfred Comerma Prat, para poder ser alguien individual en medio de la masa… y que no nos falten, la verdad.
Marisa Alonso Santamaría
Ja, ja , ja me ha encantado el comentario de MIQUELCARTISANO.
Un abrazo, Beauséant.
Espero que pases un buen día.
अनत्ता 光 心
Esto… ¿no te has planteado que el de la silla puede ser un perro? De esos lanudos. A mí me lo parece, al menos. ¿Tengo… “un problema”? Quizá es un animal ambivalente, ambiguo, indefinido. Oveja… puede ser… la duda queda ahí flotando.
Toro Salvaje
Las ovejas son el motor del mundo.
Mueven la vida con un silencio y dedicación dignos de ser elogiados.
Mi admiración eterna para ellas.
Beauséant
Ha estado muy fino, sí, Marisa Alonso Santamaría, pero, claro, los borregos y las ovejitas, aunque no lo parezcan, son especies muy diferentes, ¿no te parece?
Vaya, अनत्ता 光 心, muy bien visto, es más, puede ser un perro de incógnito, ¿no?, una especie de agente doble contratado por los pastores para ver que traman las ovejas… me acabas de abrir un mundo nuevo de posibilidades 🙂
Así es, Toro Salvaje, lo vimos en la pandemia, y en otras tantas situaciones, las ovejitas calladas, las que trabajan sin que se note, son las que al final hacen que todo funcione. No lo olvidemos.
evavill
Jajaja, me encanta la introducción de peluches en tus historias. Y sí, como todo el mundo sabe, las ovejitas son grandes artistas. Utilizan lo que tienen más a mano y sacan de su interior eso misterioso que tienen.
Son magas!!
Me ha gustado mucho 🙂
Joselu
Es curioso que hayas convertido a una ovejita en una suerte de artista no de raíz anarquista sino de suave condición. No como el artista sobre el mar de nubes de Caspar David Friedrich, que se creía único en su perspectiva mística y creativa, sino como sujeto amable y delicado. Esto es cuando el arte proviene de la tradición y no de la ruptura. En mi estancia en Bali hace muchos años, estuve en el pueblo de los artistas, Ubud, y allí conocí que la inmensa mayor parte de la gente era artista: unos pintores, otros escultores, otros bailarines, otros percusionistas de gamelán, otros marionetistas… El arte no era una condición maldita sino social sin mayores repercusiones. Sin embargo, en una villa vivía un pintor español que se creía la nueva reencarnación de Picasso y Dali, único y revolucionario. Los pintores-ovejitas de Bali se reían de él por ello. Saludos.
Beauséant
Muchas gracias, evavill, me gusta mucho contar las historias de las ovejitas. En general me gustan los cuentos, me parecen una forma entretenida de contar la realidad sin aburrir. Ellas son muy poquita cosa, pero tienen mucho dentro, tienes razón, cuando quieres sacar algo del interior, no hacen falta grandes medios.
Qué bonita historia, Joselu, muchas gracias por traerla aquí. Define a la perfección lo que intentaba contar. Hay mucho “malditismo” en el arte, personas que creen que para ser artistas deben llamar la atención, tener una personalidad límite, aunque para ello tengan que fingir porque no son así. Mis ovejitas defienden el arte amable, el arte que te sale del interior sin gritos ni exabruptos exagerados. Imagino a los primeros artistas, los de las cuevas, como esos pintores que describes, gente fascinada por el mundo, con una visión muy concreta de él que necesitan compartir, nada más. Vienen de sus trabajos, cuidan de su familia y, en cuanto tienen un hueco, crean arte con lo que tienen a mano, ¿verdad? Sin necesidad de refugiarte en una torre, de tener más discurso que arte.. qué poco me gusta cuando un artista necesita definir con muchas palabras una obra. A veces veo fotografías que necesitan un folio de explicaciones para justificarla, algo falla ahí, ¿no te parece?