Qué foto más bonita, estoy enamorada de todas las fotografías que publicas, eres un genio, Beauséant.
Pues yo me imagino una peli de terror, de esas de Alfret Hitkockl (no sé como se escribe), ¿por qué no has escrito nada? cuéntanos cómo ves tú esa imagen.
No conocía la referencia, Fackel y, buscando, he encontrado una película y un libro… Creo que hablas de la primera, ¿cierto? Te imaginas, poder hablar con los lobos, pero con los lobos de verdad, los civilizados de cuatro patas, no con los otros lobos que nos gobiernan, esos no hablan, al menos no con los de abajo.
Me encantaría tener ese título nobiliario, evavill, princesa de las rocas, señora de las montañas y domadora de las nubes.. ahí es nada 😉
Ay, María, que me has visto con buenos ojos 🙂 cosa que te agradezco, pero no quiero engañarte, lo mio es juntar cosas, muchas cosas, y esperar a que alguna me diga algo… La fotografía era ambigua, al menos a mi me lo parecía, el colorido de la casita de juguete me hablaba de una niña que se sentía princesa, pero la propia casa, su presencia sombría, ese árbol del primer plano, la luz del atardecer, me hicieron pensar si esa princesa estaría ahí de forma voluntaria… al final decidí jugar con esa ambigüedad y no añadir nada. Con el tiempo he ido ganando un poco (muy poca) confianza en las fotos y voy dejando que vayan ocupando un poco más de espacio… Imagina lo orgullosas que están ahora que te han leído
Un abrazo
Las brujas caminan por el lado complicado, Diego, mientras que las princesas parece que se lo encuentran todo hecho, ¿verdad? Sí, entiendo tu preferencia 😉
Y que no nos falte, ¿verdad?, Ángeles, nuestras vidas se vuelven muy aburridas cuando dejamos de entrenar ese músculo.
Una casa construida de piedras al modo aquel de los muros de tu abuelo. O eso parece porque está lleva cemento.
Pudiera parecer que una casa de troncos de madera rosa duraría menos, que la de piedra, pero solo podría parecerlo.
Porque si nadie mete mano en un par de miles de años, la de piedra se hundirá y la de plástico seguirá ( descolorida, claro) tal cual.
Excepto si la de piedra se le cae encima.
Esto no se si es bueno… o malo… o ambas
Abrazooo
Me alegra mucho, pero mucho, Gabi C S, que hayas traído ese recuerdo, porque es uno de mis relatos favoritos 🙂 Es muy cierto eso que dices, el tiempo parece que puede todo, menos con el plástico, ¿verdad? por fin, la humanidad, ha creado algo que nos sobrevirá, lástima que sea un veneno. Las cosas, bien dices, no son buenas ni malas… las cosas, son. Cada persona hace lo que puede con eso.
Pues me alegro, Carlos, me llena un poco el corazón lograr que mis fotografías caminen solas, sin estar envueltas en palabras.
20 Comments
BDEB
Y tu fotografía podría ser la perfecta para un cuento de hadas.
Me encanta 😊
Joiel
Espero que sea amiga de los lobos.
Mento
Uhmmmm… me reitero, seguro que por mascota tiene un dragón 😉
beauseant
Muchas gracias, BDEB, puede ser un buen inicio para un cuento o una novela de terror 😉
No tengo pruebas de eso, Joiel, pero tampoco dudas
Me dió miedo esperar, Mento, pero seguro que en algún momento apareció uno sobre esas montañas con ella subida encima.
Fackel
Se tiene que sentir reina en esa casita, aunque ¿no se tratará de María la Loba, a la que los lobos concedieron un don?
evavill
La princesa de las rocas 🙂
Maria
Qué foto más bonita, estoy enamorada de todas las fotografías que publicas, eres un genio, Beauséant.
Pues yo me imagino una peli de terror, de esas de Alfret Hitkockl (no sé como se escribe), ¿por qué no has escrito nada? cuéntanos cómo ves tú esa imagen.
Un abrazo.
Beauséant
No conocía la referencia, Fackel y, buscando, he encontrado una película y un libro… Creo que hablas de la primera, ¿cierto? Te imaginas, poder hablar con los lobos, pero con los lobos de verdad, los civilizados de cuatro patas, no con los otros lobos que nos gobiernan, esos no hablan, al menos no con los de abajo.
Me encantaría tener ese título nobiliario, evavill, princesa de las rocas, señora de las montañas y domadora de las nubes.. ahí es nada 😉
Ay, María, que me has visto con buenos ojos 🙂 cosa que te agradezco, pero no quiero engañarte, lo mio es juntar cosas, muchas cosas, y esperar a que alguna me diga algo… La fotografía era ambigua, al menos a mi me lo parecía, el colorido de la casita de juguete me hablaba de una niña que se sentía princesa, pero la propia casa, su presencia sombría, ese árbol del primer plano, la luz del atardecer, me hicieron pensar si esa princesa estaría ahí de forma voluntaria… al final decidí jugar con esa ambigüedad y no añadir nada. Con el tiempo he ido ganando un poco (muy poca) confianza en las fotos y voy dejando que vayan ocupando un poco más de espacio… Imagina lo orgullosas que están ahora que te han leído
Un abrazo
ConejoOdiaGuordpres
Princesa conejita.
tonYerik
¡Que bien!
Pero de las de verdad no de las que salen por la tele.
Citu
Linda imagen te hace pensar en un a historia. te mando un beso.
Mónica Frau
Mucha poesía en tu imagen
=)
Toro Salvaje
Una princesa de cuento feliz… de aquellos cuentos de “érase una vez… ”
Saludos.
Beauséant
Oye, pues no es mala idea como título para un cuento, ConejoOdiaGuordpres
Las de la televisión, tonYerik, son una versión adulterada, cierto, poco tienen de princesas, ya me dirás…
Esa era la idea, Citu, gracias 🙂
Hacer poesía siempre me ha parecido algo muy complicado, Mónica Frau, hacerlo con una fotografía me hace sentir algo parecido al orgullo 🙂
¿Recuerdas, Toro Salvaje, cuando los cuentos terminaban con un final feliz?
Diego
Nunca me han gustado las princesas. Prefiero pensar que ahí vive una brujilla 🙂
Angeles
Así que desatando nuestra imaginación, eh? 😀
Beauséant
Las brujas caminan por el lado complicado, Diego, mientras que las princesas parece que se lo encuentran todo hecho, ¿verdad? Sí, entiendo tu preferencia 😉
Y que no nos falte, ¿verdad?, Ángeles, nuestras vidas se vuelven muy aburridas cuando dejamos de entrenar ese músculo.
Gabi C S
Una casa construida de piedras al modo aquel de los muros de tu abuelo. O eso parece porque está lleva cemento.
Pudiera parecer que una casa de troncos de madera rosa duraría menos, que la de piedra, pero solo podría parecerlo.
Porque si nadie mete mano en un par de miles de años, la de piedra se hundirá y la de plástico seguirá ( descolorida, claro) tal cual.
Excepto si la de piedra se le cae encima.
Esto no se si es bueno… o malo… o ambas
Abrazooo
carlos
Lo bueno de una fotografía es si provoca miradas, es decir historias. Esta lo logra…
Beauséant
Me alegra mucho, pero mucho, Gabi C S, que hayas traído ese recuerdo, porque es uno de mis relatos favoritos 🙂 Es muy cierto eso que dices, el tiempo parece que puede todo, menos con el plástico, ¿verdad? por fin, la humanidad, ha creado algo que nos sobrevirá, lástima que sea un veneno. Las cosas, bien dices, no son buenas ni malas… las cosas, son. Cada persona hace lo que puede con eso.
Pues me alegro, Carlos, me llena un poco el corazón lograr que mis fotografías caminen solas, sin estar envueltas en palabras.