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un peral feliz (3 y final)

Los insectos se organizan diligentes entre las flores del peral, ocupan su lugar. Sin ruido, sin furia. Hay una armonía en su caos, una lógica innata que no necesitan comprender ni debatir. Hacen lo que tienen que hacer sin aspavientos, con una eficiencia que encuentro extraña, casi amenazadora.

Mientras tanto, en el lugar donde cumplo mi condena laboral, han necesitado tres reuniones al más alto nivel para decidir algo tan vital como el tipo de letra que debemos usar en los documentos internos. Nuestro amado líder ha regresado del último cónclave, trágico y herido como un héroe griego recién llegado de las Termópilas. En sus ojos, la mirada de los mil metros, la corbata desanudada sin elegancia, pero victorioso, ya lo creo, porque, ha anunciado con la solemnidad de quien muestra un becerro de oro: “¡He logrado hacer prevalecer mi inquebrantable postura sobre el uso del interlineado de 1.5 puntos!“.

Lo soltó con voz temblorosa, haciendo una pausa dramática justo al terminar a la espera de un aplauso atronador que nunca llegó. Nuestro amado jefe ha bajado los brazos, ahora sí, derrotado, para refugiarse en la guarida de su despacho. Allí, supongo, se dedicará a rumiar su profundo desprecio por nosotros, unos “ganapanes”,un “lucro cesante sin visión de futuro”, según sus propias y poéticas palabras. Sí, hay que reconocerle al menos eso: los enfados de nuestro jefe adquieren siempre un inesperado tinte lírico.

Por fortuna, debo decir, nuestra empresa no aporta nada al glorioso ejército de la humanidad. Si nuestra “sagrada misión” —esa que figura en los manuales de bienvenida que nadie jamás ha leído— fuera la de, por ejemplo, asegurar la polinización que da vida a toda la diversidad que conocemos, si de nosotros dependiera mover el polen de flor en flor… entonces, de eso no me cabe la menor duda, la humanidad estaría, sencillamente, condenada.

Aunque, claro, qué sabrán lo pobres insectos de la belleza de un texto con un interlineado de 1.5 puntos.


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12 Comments

  • BDEB

    Hoy tus letras tendrían mucho que comentar, pero me voy a quedar con las imágenes, porque a quienes están para dar un “golpe en la mesa” y “decir aquí estoy yo”, mejor no hablar de ello y estropear la belleza de esas imágenes.
    Ellas discretamente hacen una labor mucho más importante, si.
    Un fuerte abrazo querido Beauseant.

  • Eva

    ¿Qué harán algunos sin sus cónclaves ni ejércitos, cuando dejen el ego en la mesilla?
    Sin su guarida ni sus lacayos ¿qué quedará de ellos? No habrá interlineado de 1,5 que los salve, Beauseant, y las abejas, diligentes y hermosas, seguirán con su labor.

  • Gabi C S

    La de la primera foto es una abeja mecanica ( con pantalla de invisiblidad).
    En la próxima reunión sindical podrías incentivar el uso de párrafos de una sola linea.
    Y la tipologia¿ cual teneis?
    Me ha recordado las asambleas del casal, interminables y todos los temas aplazados.
    Abrazooo

  • José A. García

    ¿Qué sería de nosotros sin nuestros “amados líderes”?
    De seguro viviríamos más tranquilos.
    Aunque por algo se dice que es mejor malo conocido que bueno por conocer…

    Saludos,
    J.

  • Beauséant

    Esas personas estropean todo lo que tocan, tienes razón, BDEB, y, lo peor, no son conscde ello. Siempre piensan que el mundo funciona gracias a ellos… si supiesen.

    Cuando el miedo no se encuentre a su lado, se convertirán en nada, EVA, porque nada es lo que son. La pena es que siempre hay muchas personas esperando ocupar ese lugar, el del miedo, el de la represión. La naturaleza es dura, claro, implacable en sus leyes, pero parece un poco más justa, verdad?

    Me alegra que hayas visto la abeja en esa primera foto, GABI CS, cuando se hacen invisibles se complica el enfoque una barbaridad 😉 Yo habría propuesto no escribir nada si no tienes nada que decir, pero entonces nos quedaríamos sin jefes… lo de la tipografía elegida es complicado, han surgido grupos disidentes con vetustas plantillas ofimáticas y creo que acabaremos en un guerra civil. Espero, por una vez, estar con los vencedores.

    Cada vez que he cambiado de jefe, JOSÉ A.GARCÍA, ha sido para peor, y mira que era complicado, así que sí, que dure muchos años. Te aseguro que no envidio su lugar.

  • María

    jajaja Cuánto drama, por tan poco ! pero eso no le ocurre solo a tu jefe ( por cierto, todo un personaje , porque he repasado y su perfil permanece inalterable a lo largo de los años … pobrecito …el típico hombre gris amargado q se cree alguien, sin serlo. Mi más sincero pésame por soportarlo ; ) Te decía, q estas victorias pírricas o chorras, según se mire , las libramos todos , otra cosa es q seamos tan memos de esperar reconocimiento por ello..ahí es donde se coronan todos estos jefecillos. Creo q son pequeños hombres con egos descomunales : ) Por eso en la naturaleza se convive con cierta facilidad , no existe el ego, sólo el interés y la necesidad. Ellos son los generadores de conflictos q siempre se resuelve con la ley del más fuerte , pero en tanto en cuanto los status están claros, moscas, mosquitos abejas, abejorros y avispas conviven con cierta facilidad ..visto así , nosotros hacemos lo mismo jajaja el equilibrio sólo de rompe cuando la abeja reina exigen más de lo q pueden dar sus chicas y se desquician o a las avispas les entra el hambre y las incluyen en su menú, más o menos como nosotros tb, la pena es q no nos pasamos el día oliendo preciosas flores de tu peral ; ) gracias, un beso BEAU!

  • Carlos Perrotti

    Puede que las abejas, los insectos y animales en general, esto incluye a varios humanos que no vienen a cuento ahora, aunque tampoco los conozco a todos, claro está, no sepan sobre la belleza de este texto pero yo sí quiero destacarlo además de agradecerte que prestigiaras mi Gaterío durante tres días para luego integrar, salvo tu mejor opinión, la bolsa de gatos de mayo y allí quedar en la web junto a las otras entradas del mes…

  • Neuriwoman

    La naturaleza sabe fluir, los jefes pierden y nos hacen perder el tiempo en tonterías. Y encima ni siquiera saben hacer una buena miel

  • Beauséant

    Muchas gracias, CITU, me alegra mucho..

    Nunca me gustaron los dramas innecesarios, MARÍA, parece que hay gente que no puede vivir sin un conflicto, un agravio, un enemigo conjurado…sus batallas suelen ser pueriles y sus victorias tan pirricas que nunca quedan a gusto… sobre el perfil, ya sabes, un poco de literatura 😉 he juntado a varios que be tenido en uno solo. Pero son todos iguales, un día tienes un compañero y, nada más ascender, se convierte en eso. Mi teoría es que los llevan a retiros espirituales donde les lavan el cerebro.

    La naturaleza, claro, no es idílica, es error que a veces cometo. Hay muchas, hay peleas, todo es supervivencia. La pena es que los humanos nunca tenemos suficiente, siempre queremos algo más, en especial si lo tiene el vecino. No existecel ego, así es.

    Un abrazo.

    Una imagen muy potente, DIEGO JAMBRINA, 😉 la de cosas que te pueden matar cuando sólo eres un pobre insecto, verdad?

    Supongo que los insectos sólo conocen lo que necesitan, CARLOS PERROTI, su mundo es muy pequeño. Algunas personas también viven en mundos pequeños, no leen, no preguntan no cuestionan. Creo que las personas tenemos la obligación, una especie de de deber sagrado de hacer nuestro mundo más grande… tu blog forma parte de eso en cierto modo 😉 será un placer formar parte de él.

    Me gustan mucho las viñetas de Calvin y Hobbes, CABRONIDAS, precisamente por como exponen eso, lo ridículo que es nuestro mundo. La cantidad de cosas que hacemos sin gestionarlas.

    Los jefes, NEURIWOMAN, saben robarla a quien la hace 😉 y, cuánto más roban, más prestigio tienen…. absurdo, lo sé.

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