leer,  mirar

los hijos de la lluvia

El camino del norte siguió como siguen las cosas que no elegimos. Con una extraña calma y una ausencia absoluta de propósitos.

Un paisaje dibujado sobre los cristales húmedos del coche. La carretera que brilla metálica bajo nosotros y parece querer decirnos que estamos sobre el camino correcto, que no hacen falta mapas ni guías, sólo esa promesa de un sol radiante que intuimos al final.

Los hijos de la lluvia nos saludan desde el arcén, a nosotros, pobres habitantes del país del sol. No parecen tristes ni alegres, pero hay una extraña determinación en sus rostros.

Avanzar, siempre avanzar.

Los hijos de la lluvia están
Creciendo a mi alrededor
Los días vienen y se van
Se desvanecen con mi voz

(la canción del espantapájaros,091)


Discover more from El artista del alambre

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

25 Comments

  • BDEB

    Reconozco que soy de las que cuando viaja espera no encontrarse con muchos días de lluvia porque por algún motivo me entristece y no me deja un buen recuerdo del lugar (me pasó con Galicia y he tenido que volver para ver que es preciosa) quizás porque no solo soy del país del sol, también de una de las ciudades que más días de sol tienen al año, pero sí me gustan los días de lluvia, y con tus imágenes casi que se ven de otra manera.
    (La canción la he buscado y me ha encantado)
    😉

  • Ángeles

    Qué bello y metafórico texto.
    Las fotos de lluvia tienen una melancolía extraña, como si el mundo se desdibujara, como si la realidad dudara de sí misma.

    Saludos!

  • Judit C.

    La lluvia es molesta. Más cuando viajas. Necesitamos que todo reluzca y esté soleado para apreciar los lugares que no conocemos y no tener que andar con chubasqueros o paragüas que molestan más que otra cosa…la verdad que los días grises y lluviosos tienen mucho de triste. Yo debo recordarme que la lluvia es súper necesaria, limpia las calles sucias, nos da agua, hace que la naturaleza siga creciendo…pero me cuesta.
    Con lluvia o sin lluvia igual debemos avanzar. ¿no?
    un abrazo Beau

  • beauseant

    Algo de razón debes llevar, BDEB, cuando todos esos hijos de la lluvia, escapan corriendo al menos un mes al año en busca del sol. Decía un escritor Irlandés que ellos buscaban en el alcohol lo que los habitantes del mediterráneo tienen en el sol.. quizás, por mucho que me empeñe, seamos criaturas solares.. y sí, Galicia es preciosa en cualquier época del año, pero en invierno es dura.

    Hay ciertas cantidades de lluvia, Miquel, que me parecen asimilables, como me ocurrió en este viaje, pero en otras ocasiones pueden complicarlo todo. Recuerdo una de las peores, haciendo el camino de Santiago, imagina, ocho horas caminando bajo un aguacero inmenso…

    “como si la realidad dudara de sí misma.”, me ha gustado mucho, Ángeles, no habría podido resumirlo mejor… Muchas gracias.

    Avanzar, Judit C., siempre avanzar… por mi zona llevamos dos meses que no ha parado de llover, una lluvia exagerada, la tierra no admite más agua y, aún así, el riachuelo al lado de casa parece un río, el descampado parece un campo de fútbol… sí, la lluvia es necesaria, muy necesaria.

    Avanzar por una carretera desconocida, con la lluvia cantando sobre la chapa del coche, con el paisaje convertido en un borrón lleno de colorido… sí, una suave melancolía.

  • elrefugiodelasceta

    Los hijos de la lluvia lloran calladamente y calados por la depresión de una madre que nunca vino al país del sol.
    Por eso cuando vienen tienen que consumir litros de alcohol… No sea caso que se queden tiesos como las toallas tendidas en verano. Un abrazo 🫂

  • Gabi C S

    La lluvia es una mierda siempre que no sea poca y de noche. Si algún partido politico prometiera… le votaría. Mentira por mentira… No sé cómo viven ahí. Cuando el humano salió de África, el primer sitio al que llegó fue el Mediterráneo. ¿No se daban cuenta de que a medida que avanzaban al norte y al Oeste la cosa iba a peor? ¿Cómo es que no volvieron?
    Estoy viendo una peli desarrollada en Irlanda en que los caminos están bordeados por unos muretes de 1metro de mampostería seca, como la tuya, pero mucho más mal puestas las piedras. La verdad es wue no se entiende cómo se aguantan. “Almas en pena en Inisherim”, ya sé qué lo ibas a preguntar.
    Abrazooo
    En la peli, acaba de entrar un politico en el bar, anunciando que un joven acaba de suicidarse. Ves?

  • Eva

    También yo he hecho el Camino de Santiago bajo la lluvia y con lluvia o no, mi perrita exige sus paseos diarios… así que ya me he reconciliado con ella, y aprecio la energía que queda en la atmósfera cuando se va y todo parece mas vivo y brillante. A veces incluso nos regala un arco iris de despedida, ¿se puede pedir más?

  • Joiel

    La lluvia y los cristales se llevan bien; siempre hacen unas fotos cojonudas.
    Ayer no pude ver al espantapájaros que me buscaba. A veces se gana, a veces se pierde, a veces llega la noche cuando llevas diez horas de oscuridad.

  • Toro Salvaje

    La lluvia y yo hemos cortado.
    Se acabó.

    Hasta este invierno era mi musa y mi amor… pero ya no.
    Se ha pasado… se ha vuelto muy posesiva, muy invasora, muy bruta… nah… adiós.

  • Joselu

    A mí la lluvia me gusta; me agradaría vivir en un país del norte brumoso, lluvioso y frío. Y emigrar temporadas a uno de sol como el nuestro. El único problema que encuentro a la lluvia última que nos aflige es que desde mi terraza hay filtraciones al local de abajo y no sabemos de dónde proceden, y esto me lleva torturando desde hace años y la paciencia de los vecinos se está acabando. Me han gustado mucho las fotos de paisajes del norte de Europa, filtradas a través de los cristales, tal vez del coche. Me encantan las fotos insinuadas, imperfectas, matizadas por la lluvia.

  • Marisa Alonso Santamaría

    Por lo general la lluvia, los días grises influyen también en nuestro corazón y en nuestro ánimo, aunque dejan estampas bonitas. Esperamos la salida del sol con ganas.
    Un abrazo, Beauséant.
    Tienes abierta la puerta a mi espacio también.
    Feliz día.

  • POETAS EN LA NOCHE

    Me gusta tu manera de contar el viaje, sin grandes planes, solo dejando que el camino marque el ritmo.
    Las imágenes que has elegido de la carretera mojada y ese sol intuido al final me transmiten paz y eso que la lluvia me empieza a hartar.
    Ya nos empieza a hacer falta un poco de sol.
    Feliz noche.🌷

  • Beauséant

    Me ha encantado la descripción, elrefugiodelasceta, además de la hostia con la mano abierta que les has dado a los pobres 🙂 Imagina, vivir sin sol la mayor parte del año, o tener un sol de esos de oferta que tienen por ahí arriba. Sí, amorrarse a la botella parece la única solución, si es que no podemos culpar a las criaturas.

    Joder, Gabi C S, es que has elegido una película que madre mía 🙂 Pues mira, casi he adivinado la película según te leía.. vale, la gente se suicida, pero hay un burro muy majo que interpreta muy bien su papel, ¿verdad?

    El ser humano es la única criatura que cuando ve un incendio no retrocede, va a meter el hocico justo en el centro… gracias a eso nos hemos reproducido por cada rincón del planeta, ese punto de locura es nuestro secreto. No te preocupes por las piedras, seguirán ahí cuando ya ni las mentiras de los políticos se sostengan, ya lo verás.

    Cuando el arcoiris saca su pañuelo para despedirse, Eva, es que el universo nos quiere decir algo 🙂 Cuando la lluvia se marcha, parece que la naturaleza retoma con fuerza sus actividades, ¿verdad?

    El trabajo en el campo anda muy complicado, Joiel, hasta los espantapájaros se han buscado otros trabajos, quizás sea el momento de revisarle el suelo o comprarle un cerebro, ¿era un cerebro lo que le faltaba al de Oz? La lluvia y las fotos, sí, una buena combinación que puede llevarse la cámara por delante.

    Todo en su justa medida, ¿verdad? Citu

    Así es, Alfred Comerma Prat, en mi caso siempre voy dejando huecos en la planificación del viaje y buscando planes “por si acaso”.

    Lo mismo la hemos dado motivos de sobra, Toro Salvaje, para que se haya cansado de nuestra raza, ¿no? Pero, es cierto, creo que se ha pasado un poco…

    Me he dado cuenta, Joselu, que esta época de fotografías casi perfectas, lo abstracto, lo borroso, tiene más fuerza, no sé, parece más real, me alegra que lo veamos parecido. Cuando viajo por esos países hay una parte de mi que se imagina viviendo allí y, sí, creo que podría hacerlo. Además, por allí suelen construir un poco mejor, así que lo mismo te librarías de las goteras y podrías conocer a una alegre muchacha que quiere poner en marcha la panadería de su padre, y de ahí al amor, y de ahí a una película de sobremesa 😉

    La lluvia puede hacernos goteras en el corazón, Marisa Alonso Santamaría, ¿no te parece? En mi no lo veo, o no soy consciente, pero conozco muchas personas que te dicen, “necesito el sol”, y es verdad, las nubes oscurecen sus corazones…. qué curioso, ¿verdad?

    Es cierto, Cabrónidas, esa imagen la llevo también grabada, un cordel de nubes al fondo provocando una cortina de agua, y el mar abajo, indiferente… no llevaba la cámara ese día, pero no me hace falta para recordarlo.

    Al final de esa carretera aguarda el sol, Carlos Perrotti, o la melancolía, o un melancólico sol…

    Cierto, POETAS EN LA NOCHE, me apetecía sacar esas fotos ahora por eso que comentas, para recordarme que, quizás, la lluvia no es tan mala a pesar de lo fuerte que le ha dado estos meses 🙂 A veces nos entra la locura con los viajes, ¿no te parece?, hacemos listas inmensas que tenemos que cumplir… y es mejor dibujar una idea, un boceto de viaje y el camino nos irá llevando…

  • Mónica Frau

    La lluvia tiene ese poder de ponernos melancólicos, muy conveniente para filosofar sobre las cosas importantes y trascendentales. Tus bellas imágenes lo hacen evidente. Un abrazo

  • MJ

    Preciosas imágenes y el texto muy evocador. Un poco de lluvia es bonito y huele bien… Me gusta pasear bajo la lluvia y me gustan los paraguas. Pero mucha lluvia estropea los viajes y la impresión de los lugares. Suerte que tú supiste incluirla y regalarnos estás fotos.

  • evavill

    Ser hijo de lluvia no tiene que ser fácil, día tras día envueltos en grises quita la alegría de vivir. Y eso que tiene también sus encantos, pero a ratos, no como paisaje continuo de tu vida.
    Las fotos me encantan, muy sugerentes.

  • Doctor Krapp

    Soy hijo de la lluvia y este año me he bautizado cientos de veces. Como enemigo del verano, me abruma el sol y me gusta la lluvia y su repitequeo divertido en las ventanas. Los atlánticos adaptamos nuestro carácter brumoso y en ocasiones indescifrable, a lo que vivimos con nuestra climatología.
    Hay gente a la que no le gustan nuestras lluvias, pero ese no es problema, sabemos adaptarnos a nuestras contingencias climatológicas sin que nos condicione.

  • Beauséant

    Muchas gracias, Fackel, la lluvia, desde un lugar seco, es envolvente, ¿verdad?

    No necesito mucho para filosofar, Mónica Frau, pero es cierto, hay algo en la lluvia que me hace arrancar el motorcillo del pathos 🙂

    Muchas gracias, MJ, sí, en el fondo tuvimos suerte, a pesar de la lluvia pudimos ver casi todo, y casi siempre con la ropa seca… casi siempre.

    No, evavill, tienes razón, no son criaturas alegres, llevan demasiado peso en sus pequeños corazones, saben algo que el resto ignoramos… esperemos que nunca nos lo digan.Al menos yo no quiero saberlo.

    Los atlánticos, Doctor Krapp, habéis hecho las paces con la lluvia, eso es verdad. Nunca dejáis de ir en bicicleta, de quedar para hacer algo, aunque sea en el exterior, porque el día amenace lluvia. Simplemente, forma parte de la vida, y los paisajes verdes, el aire limpio, no serían posible sin ella, ¿verdad?

Leave a Reply