Creo que podemos concluir que los atardeceres en esa esquina del mundo han sido hechos para ser contemplados de una manera serena… sin prisas, sin ruido… una contemplación de bestias somnolientas.
Es que, aunq aparentemente parezcan sólo un amasijo de hierros oxidados, siguen teniendo esa sensibilidad especial de quien atesora dentro mil historias y un día voló sobre la carretera… tras un sueño ; ) Esas poderosas bestias, ahora ya gatitos, ronronean en paz y sin prisa, antes la inmensa belleza sonrosadorada de crepúsculos tan mágicos como estos .. tres besos y uno más. Uno, por cada fotografía : )
¡Qué atractivo y magnetismo que tienen los coches antiguos que nos conectan con otra estética, otros valores, otras formas de ver el mundo, y a nosotros mucho más jóvenes! Cuando tenía quince años me aficioné a los coches por imitación de amigos cercanos, y me aprendí los distintos modelos, sus logotipos, sus características… ¡Lo que daría por volver de visita a aquel tiempo en que yo era adolescente aficionado a los coches y a aquellos modelos que eran puro presente y ahora son reliquias de coleccionista! Si veo alguno por la calle, me quedo embobado mirándolo, como tú, en estas imágenes en las que los llamas las ‘bestias dormidas’.
Ya sabes que yo soy más de amaneceres. Pero si llego a ir en ese coche. Además de parar en el arcén y subir el terraplén te hubiese pedido que caminarás más allá por el carril para capturar más perfectivas… te envidio joder, que lo se-pas.
Eso es verdad, BDEB, pero en algunos quieren participar las nubes, la lluvia… claro, dirán, tienen derecho a formar parte del atardecer, pero ya me entiendes 😉
Muchas gracias, María, es muy bonito eso que dices, al final no dejan de ser objetos, herramientas, pero cuando tienen una historia detrás se convierten en algo importante. Eso es lo que pienso cuando veo esos coches, tan antiguos y tan bien mantenidos, que son importantes para alguien. Guardaré los tres besos porque también lo son 😉
Buena apreciación, Bonsai con Bayoneta, qué ocurrirá entonces, se convertirán, como en un cuento de Stephen King, en fieras sedientas de sangre…
Quizás haya algo de eso, Joselu, no lo había pensado. Quizás esos coches sean recipientes donde guardamos el “yo” que fuimos, como pequeñas vasijas cargas de nostalgía… Recuerdo que había unas cartas de coches donde aparecían sus carácteristicas, peso, aceleración… y había que adivinar las cifras o algo así. No
Parecían un decorado, ¿verdad?, Neuriwoman
A veces, Carlos Perrotti, tengo la sensación de que las fotografías tienen esa voz en off, como si, mientras las hago, me fuesen contando su propia historia. Creo que no me he explicado bien, pero seguro que me entiendes 🙂
Me gustaría saber pintarlos, tonYerik, aunque fuese mal, creo que hay matices, ciertas formas de ver el mundo, que se captan mejor con pinceles que con píxeles… Mi rincón de pensar no es tan bonito, es más bien melancollico, pero lo tengo cerca de casa 😉
Casi me tiro del coche en marcha, sí, Mento 🙂 Lo cierto es que estuve un rato caminando por allí pero, es curioso, esa luz duro muy poquito y, además, el resto de la perspectiva me resultaba peor. Ese coche rojo ahí puesto, la calle que bajaba recta al mar, la paleta de Turner difuminando el atardecer… creo que podría volver a ese lugar cien veces y no saldría algo así. Muchas gracias 🙂
Soy más de amaneceres por diversos motivos.
El primero que me despierto pronto.
Y el segundo es de tipo geográfico.
En el Mediterráneo ver salir el sol de su cuna de agua es algo majestuoso.
En cambio los atardeceres son feos porque verlo irse a dormir tras los edificios no es nada atrayente.
Estaba pensando si los coches sienten.
Quizá sí… sienten y recuerdan…. y su motor suspira.
Me gustaría poder ver cada día el amanecer y el atardecer. Desde mi casa, que está orientada al oeste, veo atardeceres muy bonitos, sobre todo cuando hay nubes. A veces son de un dramatismo espectacular.
Los amaneceres también me encantan y como te ha dicho Alfred son más optimistas.
No creo que los coches sientan nada, o sí, yo qué sé.
Que bien contraste … Lo orgánico e inorgancio mezclados con matices y sombras, fierros, pintura industrial y tenues tonos rosados y amarillos.
No se si en invierno es cuando hay colores de esa gama más nítidos. Cr o que ti te s el ojo exacto cualquiera pasa d de largo sin observar la belleza
Me ocurre lo contrario, Toro Salvaje, en mi zona es casi más bonito el atardecer y, cuando viajo, me cuesta horrores llegar a tiempo de ver el amanecer 🙂 Con el Mediterráneo delante, tienes razón, sería diferente. Sienten y recuerdan, seguro, lo hacen a través de las manos que los condujeron, son recuerdos compartidos.
A veces, evavill, voy al trabajo y tengo la suerte de observar el amanecer desde lo alto de un puente. Es un paisaje conocido, pero siempre me detengo a observarlo con calma, es siempre lo mismo, pero es siempre diferente. Los coches no sienten pero, como le he dicho a Toro, lo hacen a través de los dueños que tuvieron, esa es también una forma de recordar y sentir, ¿no te parece?
Era lo que buscaba en esa fotos, Jo, lo sólido y lo efímero, el hierro y el aire… no sé si depende de la estación del año, por mi poca experiencia, diría que tras unos días de lluvias los cielos suelen ser más bonitos, pero quizás es porque los necesito más 🙂 Muchas gracias por tus palabras
Gracias, Miquel, las he estado guardando algún tiempo sin ser del todo consciente de ello. De esas fotos que vas tomando hasta que te das cuenta que forman algo parecido a una serie.
Me encantan esas fotografías.
Admiro los amaneceres y los atardeceres que nos deja la naturaleza.
Yo escribo cuentos y poesías infantiles y he escrito sobre estas maravillas. Serás bienvenido si quieres visitarme, elartistadelalambre (original nombre)
Un abrazo y feliz día.
Mil gracias, Frodo, al principio me gustaban más con nubes, era todo más dramático, pero ahora me gustan esos cielos tan limpios, tan despejados.. parece que invitan a soñar, ¿verdad?
Muchas gracias
21 Comments
BDEB
Creo que todos los atardeceres han sido creados para eso, pero quizás tengas razón, estos aún más…
Bonitas imágenes (y me quedo corta)
María
Es que, aunq aparentemente parezcan sólo un amasijo de hierros oxidados, siguen teniendo esa sensibilidad especial de quien atesora dentro mil historias y un día voló sobre la carretera… tras un sueño ; ) Esas poderosas bestias, ahora ya gatitos, ronronean en paz y sin prisa, antes la inmensa belleza sonrosadorada de crepúsculos tan mágicos como estos .. tres besos y uno más. Uno, por cada fotografía : )
Bonsai con Bayoneta
Hasta que caiga la noche.
Joselu
¡Qué atractivo y magnetismo que tienen los coches antiguos que nos conectan con otra estética, otros valores, otras formas de ver el mundo, y a nosotros mucho más jóvenes! Cuando tenía quince años me aficioné a los coches por imitación de amigos cercanos, y me aprendí los distintos modelos, sus logotipos, sus características… ¡Lo que daría por volver de visita a aquel tiempo en que yo era adolescente aficionado a los coches y a aquellos modelos que eran puro presente y ahora son reliquias de coleccionista! Si veo alguno por la calle, me quedo embobado mirándolo, como tú, en estas imágenes en las que los llamas las ‘bestias dormidas’.
Neuriwoman
Desde luego son espectaculares. Un abrazo
Carlos Perrotti
En sí es una voz en off de sobrecogedoras melancólicas imágenes al atardecer… Bravo una vez más!!
tonYerik
Es que hay lugares que se pintan solos para eso como esos que retratas o como mi lugar favorito de pensar aquí cerca que da justo al oeste.
Salud.
Alfred Comerma Prat
Los atardeceres son hermosos, los amaneceres también y además… como más optimistas.
Mento
Ya sabes que yo soy más de amaneceres. Pero si llego a ir en ese coche. Además de parar en el arcén y subir el terraplén te hubiese pedido que caminarás más allá por el carril para capturar más perfectivas… te envidio joder, que lo se-pas.
Beauséant
Eso es verdad, BDEB, pero en algunos quieren participar las nubes, la lluvia… claro, dirán, tienen derecho a formar parte del atardecer, pero ya me entiendes 😉
Muchas gracias, María, es muy bonito eso que dices, al final no dejan de ser objetos, herramientas, pero cuando tienen una historia detrás se convierten en algo importante. Eso es lo que pienso cuando veo esos coches, tan antiguos y tan bien mantenidos, que son importantes para alguien. Guardaré los tres besos porque también lo son 😉
Buena apreciación, Bonsai con Bayoneta, qué ocurrirá entonces, se convertirán, como en un cuento de Stephen King, en fieras sedientas de sangre…
Quizás haya algo de eso, Joselu, no lo había pensado. Quizás esos coches sean recipientes donde guardamos el “yo” que fuimos, como pequeñas vasijas cargas de nostalgía… Recuerdo que había unas cartas de coches donde aparecían sus carácteristicas, peso, aceleración… y había que adivinar las cifras o algo así. No
Parecían un decorado, ¿verdad?, Neuriwoman
A veces, Carlos Perrotti, tengo la sensación de que las fotografías tienen esa voz en off, como si, mientras las hago, me fuesen contando su propia historia. Creo que no me he explicado bien, pero seguro que me entiendes 🙂
Me gustaría saber pintarlos, tonYerik, aunque fuese mal, creo que hay matices, ciertas formas de ver el mundo, que se captan mejor con pinceles que con píxeles… Mi rincón de pensar no es tan bonito, es más bien melancollico, pero lo tengo cerca de casa 😉
Casi me tiro del coche en marcha, sí, Mento 🙂 Lo cierto es que estuve un rato caminando por allí pero, es curioso, esa luz duro muy poquito y, además, el resto de la perspectiva me resultaba peor. Ese coche rojo ahí puesto, la calle que bajaba recta al mar, la paleta de Turner difuminando el atardecer… creo que podría volver a ese lugar cien veces y no saldría algo así. Muchas gracias 🙂
Toro Salvaje
Soy más de amaneceres por diversos motivos.
El primero que me despierto pronto.
Y el segundo es de tipo geográfico.
En el Mediterráneo ver salir el sol de su cuna de agua es algo majestuoso.
En cambio los atardeceres son feos porque verlo irse a dormir tras los edificios no es nada atrayente.
Estaba pensando si los coches sienten.
Quizá sí… sienten y recuerdan…. y su motor suspira.
Saludos.
evavill
Me gustaría poder ver cada día el amanecer y el atardecer. Desde mi casa, que está orientada al oeste, veo atardeceres muy bonitos, sobre todo cuando hay nubes. A veces son de un dramatismo espectacular.
Los amaneceres también me encantan y como te ha dicho Alfred son más optimistas.
No creo que los coches sientan nada, o sí, yo qué sé.
Jo
Que bien contraste … Lo orgánico e inorgancio mezclados con matices y sombras, fierros, pintura industrial y tenues tonos rosados y amarillos.
No se si en invierno es cuando hay colores de esa gama más nítidos. Cr o que ti te s el ojo exacto cualquiera pasa d de largo sin observar la belleza
Miquel
Gracias.
Bellas fotos
Beauséant
Me ocurre lo contrario, Toro Salvaje, en mi zona es casi más bonito el atardecer y, cuando viajo, me cuesta horrores llegar a tiempo de ver el amanecer 🙂 Con el Mediterráneo delante, tienes razón, sería diferente. Sienten y recuerdan, seguro, lo hacen a través de las manos que los condujeron, son recuerdos compartidos.
A veces, evavill, voy al trabajo y tengo la suerte de observar el amanecer desde lo alto de un puente. Es un paisaje conocido, pero siempre me detengo a observarlo con calma, es siempre lo mismo, pero es siempre diferente. Los coches no sienten pero, como le he dicho a Toro, lo hacen a través de los dueños que tuvieron, esa es también una forma de recordar y sentir, ¿no te parece?
Era lo que buscaba en esa fotos, Jo, lo sólido y lo efímero, el hierro y el aire… no sé si depende de la estación del año, por mi poca experiencia, diría que tras unos días de lluvias los cielos suelen ser más bonitos, pero quizás es porque los necesito más 🙂 Muchas gracias por tus palabras
Gracias, Miquel, las he estado guardando algún tiempo sin ser del todo consciente de ello. De esas fotos que vas tomando hasta que te das cuenta que forman algo parecido a una serie.
Angeles
Viendo las fotos, no tengo duda. Casi dan ganas de ser bestia somnolienta por un rato 😉
Marisa Alonso Santamaría
Me encantan esas fotografías.
Admiro los amaneceres y los atardeceres que nos deja la naturaleza.
Yo escribo cuentos y poesías infantiles y he escrito sobre estas maravillas. Serás bienvenido si quieres visitarme, elartistadelalambre (original nombre)
Un abrazo y feliz día.
Juvenal Nunes
O fascínio do pôr do sol… não há palavras para descrever, apenas contemplar e desfrutar.
Bom fim de semana.
Abraço de amizade.
Juvenal Nunes
Beauséant
Yo lo hice, Angeles, me quedé un rato allí, mirando ese mismo atardecer mientras reflexionaba sobre mi vida… no estuve mucho rato 😉
Muchas gracias, Marisa Alonso Santamaría, un placer verte por aquí. La naturaleza nos ofrece muchas cosas sin pedirnos nada a cambio, ¿verdad?
Es cierto, Juvenal Nunes, cualquier descripción que hagamos parece que siempre se queda corta, ¿verdad? Mejor disfrutarla, cierto.
Frodo
Tremendas fotos, Beau.
Cuando las vi en IG ya quedé flasheado / flipado.
Los atardeceres son siempre lindos, si hay pocas nubes, mejores.
Abrazos
Beauséant
Mil gracias, Frodo, al principio me gustaban más con nubes, era todo más dramático, pero ahora me gustan esos cielos tan limpios, tan despejados.. parece que invitan a soñar, ¿verdad?
Muchas gracias