mujer, niña, playa

Todos los días la misma niña, la misma mujer y una playa distinta, porque la playa cambia con cada ola, con cada pisada que dejamos tras nosotros. Nunca puedes volver a pisar la misma playa de la misma forma que no es posible regresar a los lugares donde creímos ser…

vidas envasadas

Las mujeres tristes, los polvos tristes que trajeron estos lodos que amenazan con ahogarnos. Esas puertas que estaban cerradas, que juramos habíamos dejado cerradas y que en mala hora descubrimos abiertas para entregarnos la nada más abosoluta. Los calendarios sin hojas, el puñado de hormigas que devoran sin descanso el…

cazadores de tormentas (imaginarias)

Es fácil reconocerlos, aparecen los fines de semana en las zonas de montaña vestidos con ropas de camuflaje y toneladas de equipos electrónicos a sus espaldas. Aunque la verdadera diferencia con el resto de excursionistas ocasionales es la forma en la que se apean de sus vehículos y olfatean el…

Nota breve

Siempre salimos corriendo como si verdaderamente deseáramos que la foto quede movida, como relojes de arena con exceso de equipaje. Por eso nos vence la amargura azul de los días, sin nada nuevo en la lista de tareas pendientes y un único bostezo en la recámara. Como un mago demasiado…

cíclopes

Tarde temprano ocurre, no importa lo mucho que haya caminado ni en que dirección lo haya hecho, al final el fotógrafo se acaba enfrentando al vacío de su propia existencia. Un vacío ante el que no existe texto alguno que lo llene ni foto capaz de encuadrarlo. Como todos los…

hoy he visto al hijo de Dios

Al norte del país las biblias brillan rodeadas de una beatifica aureola y se abren en el párrafo exacto que las almas errantes necesitan para ser reconfortadas en los días llenos de niebla sin ninguna respuesta. Es algo a medio camino entre la fe y la magia. O quizás no,…

nunca os vi sonreír

Estabais muertos. Lo sé porque os vi sonreír. En mis sueños siempre os veo sonreír. Sonrisas perfectas, congeladas en ámbar. En la vida real no era así. Nunca hubo espacio para las risas en nuestros días. Tuvisteis que morir para verlas aparecer en vuestros rostros de piedra. Así de cabrona…

delirios

En las afueras de la ciudad han aparecido unas extrañas esculturas con forma de animales y nadie sabe el motivo ni el autor de esas creaciones. Son emplazadas a traición, en medio de la noche y las familias con hijos que las descubren a la mañana siguiente las miran con…