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    la puñetera piedra

    Al comienzo de su castigo, cuando la piedra se sostenía unos segundos burlona en lo alto antes de emprender su descenso, Sísifo se permitía mirar durante un instante hacia el valle, hacia los dorados campos de trigo que acompañaban a Éfira hasta el mar. Allí, en el breve instante del que disponía antes de que la piedra siguiese su fatal destino, imaginaba a Mérope y a sus hijos. Nunca envejecían en sus recuerdos, eran el último rostro que había visto antes de ser encadenado a aquella piedra y se habían quedado conservados en el dorado ámbar de la memoria. Con…

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    los ojos del gato negro

    Es bonito tener un lugar al que regresar. Esa pequeña mentira que es la vida condensada en una mentira aún mayor a la que llamamos hogar. Los ojos asustados del gato negro me convierten en un intrusa. Me recuerdan que…

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    el Dios ahogado

    La semana pasada cometí un imperdonable desliz que puede habernos puesto a todos en peligro. En uno de mis habituales excesos de verborrea escribí sin prestar demasiada atención sobre el inmemorial culto al Dios ahogado. El Culto del Dios ahogado…

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    el río

    El abuelo y la nieta (¿es su nieta?) han dejado a un lado los aparejos de pesca y observan en silencio un río que es el mismo río para ambos. Sin embargo cada uno de ellos observa un río diferente.…

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    los otros caballo-hombre

    En la anterior entrada hablaba de la maldición de los caballo-hombre pero, ¿quién sabe?, supongo que los protagonistas podrían haber sido tranquilamente esos dos burritos de ahí arriba. Quizás incluso con más merecimiento, hay pocos animales que se merezcan más…

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    los caballo-hombre

    Mi leyenda irlandesa preferida es la que cuenta la historia sobre las personas que se convierten en caballos salvajes cuando la luna tiñe de plata el mar. Y ya, esa es toda la historia. No es un relato de terror,…

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    premoniciones

    El niño que podía ver el futuro se ha arrancado los ojos para escapar de esa fina línea que separa los dones de las maldiciones. La balanza de los dioses, bailando en equilibrio a un lado y otro regalos que…