Reflexiones de domingo

Hay dieciséis tipos distintos de salsa en la estantería, pero no importa, todo lo que cocino acaba sabiendo exactamente igual. Al final decido llevármelas todas. Siendo chico jugaba a levantar piedras buscando insectos peligrosos para averiguar si alguno lograba herirme de muerte, ahora hago lo mismo con botes de salsa. Me he vuelto un adulto sofisticado.

En la sección de congelados todos los paquetes vienen en pequeñas bolsas individuales pensadas para gente como yo. Ese es el mayor logro de mi generación. Nos hemos condenado a ser felices siempre y en todo momento, a buscarnos constantemente y a preguntarnos ¿me hará feliz? Cada vez que compramos un nuevo aparato eléctrico que sólo sirve para confirmar nuestra soledad.

La individualidad como nueva base de la pirámide sobre la que construir una vida. Nuestras familias, novias y amigos son sólo eso, porciones individuales listas para usar y tirar de familias novias y amigos… Nada que no te haga feliz, nada que no puedas consumir y tirar sin tener remordimientos al día siguiente..

Venga, corre, se feliz..

Hasta que te sorprendes en el super un Domingo por la mañana con un paquete de croquetas en la mano y te preguntas ¿me haréis felices?

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