Incluso los grabados en piedra, BDEB, como ese ladrillo que pronto será nada…
¿o es el corazón quien traiciona a los intereses?, Toro Salvaje
en mi caso, evavill, yo siempre digo “depende” y, como dices, esos dependes pueden llegar tan lejos que sean casi, casi un para siempre.
cuando las personas se ponen prácticas, Cabrónidas, el corazón siempre suele perder… digamos que el empuje del corazón es muy fuerte, pero dura poco tiempo.
y, Mónica Frau, a veces estamos a un lado o el contrario de esa frase. A veces nos la dicen, a veces la decimos…
Tengo un amigo escritor y lexicógrafo que me hacía la siguiente reflexión sobre los adverbios ‘siempre’ y ‘nunca’. Él no los utilizaba en sus textos porque son demasiado radicales, extremos e irreales. Es difícil no entrar en contradicción con ellos a lo largo de una vida en que cambiamos y no somos los mismos porque las circunstancias nos transforman. Es difícil, si no imposible, ser coherente con la carga semántica y existencial que conllevan las palabras ‘siempre’ y ‘nunca’.
8 Comments
BDEB
Cuantos “para siempre” quedaron en el olvido…
Toro Salvaje
Los intereses suelen traicionar al corazón.
Y luego pasa lo que pasa.
evavill
Por si acaso habría que decir, “para ahora”. Y hasta puede que el ahora dure tanto que se convierta en un siempre.
Cabrónidas
Siempre fueron más poderosas las prioridades que los “para siempre”.
Mónica Frau
Cuantos destinos habrán quedado sellados con esa frase. Un abrazo
Beauséant
Incluso los grabados en piedra, BDEB, como ese ladrillo que pronto será nada…
¿o es el corazón quien traiciona a los intereses?, Toro Salvaje
en mi caso, evavill, yo siempre digo “depende” y, como dices, esos dependes pueden llegar tan lejos que sean casi, casi un para siempre.
cuando las personas se ponen prácticas, Cabrónidas, el corazón siempre suele perder… digamos que el empuje del corazón es muy fuerte, pero dura poco tiempo.
y, Mónica Frau, a veces estamos a un lado o el contrario de esa frase. A veces nos la dicen, a veces la decimos…
Joselu
Tengo un amigo escritor y lexicógrafo que me hacía la siguiente reflexión sobre los adverbios ‘siempre’ y ‘nunca’. Él no los utilizaba en sus textos porque son demasiado radicales, extremos e irreales. Es difícil no entrar en contradicción con ellos a lo largo de una vida en que cambiamos y no somos los mismos porque las circunstancias nos transforman. Es difícil, si no imposible, ser coherente con la carga semántica y existencial que conllevan las palabras ‘siempre’ y ‘nunca’.
Krudios
que tan complicada es esa palabra, tiene una dualidad tan extraña que sobrepone tanto que a la vez puede terminar en nada.