no queda nadie en la ciudad

Perros furiosos aúllan enloquecidos a las lunas de los escaparates. A su lado, la mirada inteligente del gato negro que posee las respuestas a preguntas que nadie se atreverá a formular. Profetas sin fe caminan por el filo de la realidad, extraviados entre ofertas y descuentos que prometen la salvación del alma por una módica cuota mensual.
Lejos del centro, en la periferia, avanza un puñado de locos por la cornisa de un mundo condenado a desaparecer. Estrafalarios, completamente idos, como los últimos supervivientes de una secta suicida. En sus cuellos, de sus orejas, cuelgan tuercas, engranajes, collares de rodamientos. Reliquias desconocidas de un pasado industrial desvanecido en la memoria.
Nadie sabe si caminan hacia algo, o si solo continúan porque no pueden detenerse. Pero allí por donde pasan, la civilización se detiene: las farolas se apagan, los coches emiten un estertor ronco y se niegan a arrancar. A su paso, la oscuridad ancestral vuelve al mundo del que es dueña.
Y ellos caminan y caminan…
Y danzan,
y danzan sin cesar
y no dejarán de hacerlo hasta que hayan abierto un surco en la tierra.
Un surco tan hondo, tan ciego y tan profundo que la humanidad entera quepa en él.
No queda nadie en la ciudad. El confesor se nos quedó dormido
Los pecadores se han cansado de esperar Los burdeles y los casinos están a punto de cerrar…
… y Cenicienta ha dejado abierto el gas
Ya no queda… No queda nadie en la ciudad
José Ignacio Lapido
Related
Discover more from El artista del alambre
Subscribe to get the latest posts sent to your email.
persiguiendo una luna
13 Comments
ConejoOdiaGuordpres
Su entrada me recordó este video que grabé en Japón: https://www.youtube.com/watch?v=tVQxHnbVcO8 sí lo sé, nada que ver tal vez pero, me lo recordó porque ahí no pasaba nada en las noches, me sentí tan bien y su texto me transporta a otras calles y yo amo viajar, lo del HTML sé como poner todo lo único que quería saber (y ahora lo sé haha mil gracias) era cómo auto generar esas etiquetas que mencionaba, ya vi cómo, gracias otra vez.
Miquel Cartisano
El panorama no pinta agradable, pero aun quedan células de resistencia.
salut
t&e
Es como el primer día que nos encerraron cuando el “bicho” me di mi paseo matutino al ir a por el periódico y no fue muy distinto de algunos otros días de la normalidad.
En esta ciudad en ciertos momentos es posible no encontrarte a nadie.
Joiel
Las ciudades contienen lo que el cielo desecha, y el camión de la basura no da abasto.
Beauséant
Pues sí, ConejoOdiaGuordpres, he entendido a que te refieres, por momentos, la ciudad de tu vídeo, parece abandonada, como esperando algo. Pero no da miedo, parece una ciudad tranquila y limpia.
Me alegra haberte ayudado con el puñetero wordpress 😉
Nada agradable, Miquel Cartisano, pero no tengo claro si las células de resistencia existen tan siquiera. Veo mucha gente queriendo destruir el sistema, pero lo que proponen no parece una solución. Lo único que quieren es que el sistema siga siendo injusto, pero a su favor.
Nunca aprendemos de las señales que nos envían, t&e, por eso siempre cometemos los mismos errores, ni salimos mejores ni los periódicos empezaron a contarnos la verdad.
Hasta que un día, Joiel, ese mismo camión de la basura, pase a recogenros.
Citu
Es la vida de nuestra sociedad. Te mando un beso
Toro Salvaje
Hay dos ciudades en cada ciudad.
Los que hemos trabajado muchos años de noche lo sabemos bien.
La ciudad de día es anodina, y prescindible.
La ciudad de noche es una lotería de mil locuras.
Personalmente me gusta más la de la noche.
En ella se ven cosas que no se pueden ni imaginar.
María
A esta preciosidad tuya, oscura y dolorosamente bella que nos regalas, hoy mejor le pongo “tu música” ….
https://www.youtube.com/watch?v=U09ewGPbEjE&list=RDU09ewGPbEjE&start_radio=1
(tienes razón, en esta se aprecia lo buenísimo letrista que es este hombre ; ) y “esta otra mía, q me has recordado ahora al leerte”
https://www.youtube.com/watch?v=hp_0D143ZEw&list=RDhp_0D143ZEw&start_radio=1
Desd luego, te ha quedado una balada para un(os) loco(s) absolutamente genial! Enhorabuena! esto es todo una pequeña joyita, gracias … un beso BEAU!
carlos
Es un argumento, una trama… pura sonora imagen, quiero decir, conmovedora o mejor término sería inquietante, por lo que a aquello que hace rato se cierne sobre nosotros se parece bastante…
Me encantó tu prosa una vez más. Desde una ópera rock (en mis tiempos se las llamaba así) hasta una obra de teatro podrían ser parte de la infinidad de formatos que necesitan un argumento o una trama así.
Abrazo admirado!!
Fackel
Pues me ha escalofriado tu texto.
Por cierto, la fotografía me gusta, ¿es tuya?
Cabrónidas
Quiénes se quedan están muertos en vida. O quizá es que ya no sabrían estar en ningún otro lugar.
Beauséant
Así es, Citu, de la sociedad que hemos construido, me temo.
Añadiría otro tercer tipo, con tu permiso, Toro Salvaje, la ciudad que ves con ojos de turista, y la que ves como usuario de la misma. Cuando tienes que desplazarte para trabajar, cuando vas con prisa buscando una tienda…
Siempre me olvido de poner los enlaces de youtube, María, creo que lo hago porque, de alguna forma, siento que me distorsionan el texto, o no sé,, cosas mías… Pero, gracias, qué maravilla de acompañamiento, la que ya conocía y la otra. Qué preciosidad de voz y de ilustraciones… quién supiese dibujar así.
Un puñado de locos buscando el fin del mundo, Carlos, sí, me temo que parece un tema muy actual. Unos locos lo buscan por su egoísmo y su codicia, no les importa arrasar con todo. Otros locos es por cansancio, por desidia, hartos de no estar nunca sentados en la mesa de los vencedores, deciden arrasar con todo de una vez. El resultado final, el que ya conocemos, claro.
Muchas gracias
Creo que eso es bueno, Fackel, no me gusta leer, ni ver algo, que no me remueva un poco por dentro. Las fotografías, los relatos amables, no sé… Así que gracias. Sí, uno de las pocas premisas de esta casa es intentar que todo sea original (excepto canciones y/o anotaciones que vienen con su autor) La foto fue uno de esos accidentes, ahí estaba la chica, el coche… y, con la foto ya hecha, apareció un gato, ¿te lo puedes creer? Tuve que hacer otra, claro.
Nos acostumbramos, Cabrónidas, me fastidia decirlo, pero así somos la mayoría de las personas. Protestamos mucho, nos quejamos por todo y al final, nos acostumbrarnos.. y,claro, acostumbrarse es un poco como morir, ¿no te parece?
laacantha
Bueno,con su permiso, amplio el tema : creo que hay tantas “ciudades” cuanto hay ciudadanos. Sin embargo ,para decir la verdad , la mayoría de los ciudadanos ni siquiera piensan en ello y ni siquiera lo vean, absorbidos por el trabajo, familia, suegros, impuestos ,inflación y por el dichoso Santos Cerdán.
Un abrazo y gracias por las reflexiones propuestas.