leer,  otra vida

amaneceres

El loco carga su pistola con las primeras nubes del amanecer. Una bala de fogueo, una de verdad, una de verdad, otra de fogueo.

El chico de la mirada triste apunta con un ojo cerrado a las figuras recortadas por el sol sobre el horizonte, y sueña con herir de muerte a todos los soldados de plomo que nunca le regalaron siendo niño.

El era el que más rápido corría de toda la clase y tenía una chica preciosa que le esperaba a la salida. Los veíamos las tardes de los viernes subidos en la tapia del cementerio bebiendo cerveza, y pensábamos con envidia al verlos pasar que aquello duraría para siempre.

Demasiada suerte para una sonrisa tan triste.

Recuerdo que era martes porque volvíamos pedaleando de los campos de fútbol y vimos la ambulancia parada en la puerta de casa. Los engranajes de su cabeza habían hecho un último click clack antes de pararse definitivamente, y había intentando ahogarse en la taza del inodoro. Ahogarse no, al parecer, como supimos más tarde, sólo quería hablar con el espíritu que habita en todas y cada una de las cañerías. Si fuese un tipo de mundo diría que he oído cosas más raras en mi vida, pero mentiría, es la cosa más jodidamente extraña que he escuchado nunca.

No volvimos a jugar con él los martes ni supimos mucho de su vida desde entonces. Era sólo una sombra que veíamos pasar cumpliendo con la vida como un autómata, hasta que lograba llegar a casa para pasar las horas muertas subido en el tejado cargando su pistola con las primeras horas del amanecer. Una bala de fogueo, una de verdad, una de verdad, otra de fogueo.

Allá abajo le esperaba una vida. Unos padres angustiados y una chica preciosa vestida de luto. Pero el no encontraba un motivo para bajar de las alturas.

Nos mudaremos, dijo el padre, a una ciudad sin azoteas.

Era de los que pensaba puedes huir de ti mismo si corres lo suficiente.

18 Comments

  • la chica triste de la parada de autobús

    Lo he dicho mil veces, que tu talento confinado a esta existencia virtual es un total y absoluto desperdicio. Pero es que esta historia es tan jodidamente buena que me has puesto la carne de gallina, y pensar que casi nadie la va a leer me ha frustrado demasiado. Me siento afortunada por, al menos, conocer esta dirección y poder leerte. El resto del mundo se lo pierde.

  • Tumulario

    ¿Quién no ha querido hablar alguna vez con el espíritu de las cañerías?
    O con el que estaba en la almohada y te contaba historias cuando te ibas a dormir.
    Algunas veces, los locos son los que se atreven a hacer eso que los demas deseamos y no hacemos.
    Como siempre me has puesto los pelos de punta y la historia consigue tocarme dentro.

  • el mono dorado

    Me ha encantado:
    Los engranajes de su cabeza habían hecho un último click clack antes de pararse definitivamente, y había intentando ahogarse en la taza del inodoro.

    Parece escrito por un escritor francés… guay!

  • Ybris

    Suscribo letra a letra el primer comentario. Sólo cambiaré el jodidamente bueno por una única palabra bien gritada: COJONUDO.
    Es de lo más precioso que he leído últimamente. Es de lo más profundo que me ha llegado hasta los tuétanos: esa tristeza de la ausencia de soldaditos de plomo que nunca le regalaron que acaba en la locura de querer comunicarse con el espíritu de las cañerías y con chicas preciosas vestidas de luto o padres angustiados.
    Lo dicho, amigo. Para enmarcar.

    Un enorme abrazo agradecido a los momentos que he disfrutado leyéndote.

  • lorely

    Un texto capaz de despertar muchos sentimientos, felicidades. No, no es factible huir de uno mismo, ni comprender al que juega peligrosamente con el azar.

  • Beauséant

    Calla, calla a chica triste de la parada de autobús que mi vida virtual es mucho más interesante que la real 🙂 Humm no sé, hacer de esto algo serio sólo haría estropearlo un poco ¿no? pero gracias, de verdad…

    Prueba a pintarle un bigote y una sonrisa idiota al tipo al otro lado del espejo, Antiguo Niño del Caleidoscopio quizás deje de parecerte tan importante…

    No conozco ningún caso de eso Miriam G..Son los hijos los que, cuando tienen edad, van solos y descubren que ese pequeño mundo construido por sus padres sólo era una pequeña mentira en la que creer.

    La cordura y la locura Tumulario, es como el partido que gobierna: una cuestión de mayorías, nada que ver con la razón.

    Vale el mono dorado, aceptamos escritor francés pero no director de cine francés (no puedo con la mayoría)

    Jop Ybris, no sé que decir, a costado un buen rato encontrar la forma de unir todos los párrafos en su sitio (tienden a escaparse) y me alegra mucho que se hayan quedado quietos el tiempo suficiente para decirte algo. Muchas gracias.

    Todos los sabemos lorely, pero es tan tentador eso de cerrar con un portazo la puerta de tus dudas y decir: nunca más seré yo mismo, que no dejamos de intentarlo aunque sepamos el resultado de antemano.

  • Beauséant

    Me temo, doctor vitamorte, que el sistema de comentarios, como todos nosotros, tiene ideas propias, y es complicado a veces saber cuales son.. En el fondo creo que todos somos un poco como ese padre ¿no?

    Siempre quise hacer un guión de cine Ele de Lauk, pero el cine español no se encuentra a mi altura.. ¿Qué tal hago lo de creérmelo? 🙂

    Vamos Nepomuk, que la vida es triste a secas ¿no? Venga, reconoce que te he pillado 😉

    Es una mierda Paços de Audiência, pero es cierto, para poder empezar algo necesitamos siempre las ruinas humeantes de lo antiguo.

    Traspasado es una actitud extraña para una persona Tristancio. Parece más propia de un negocio… Pasar a la otra parte o a la otra cara.. Transgredir o quebrantar un precepto… Exceder de lo debido, contravenir a lo razonable… Dicho de un dolor físico o moral: Hacerse sentir con extraordinaria violencia…. Pues no, es una definiciónp erfecta para una persona, mira por donde.

    ¿Septimus el alquimista? Clara Sh., me temo que no he leído ninguno de los libros.. ¿?

    Es sólo vivir cierto Carolina, pero hacerlo cuando te has convertido en tu propio enemigo es más complicado.. Pero si, sólo es vivir, no hay formas ni buenas ni malas de hacerlo.

    Es un placer Alter Ego es tan complicado conmovernos con algo que ya pensaba que nunca volvería a oír esa palabra tan bonita. Gracias.

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