leer,  otra vida

we can be heroes

We can be heroes llego a mi vida al inicio de los ochenta. Para mi se titulaba así, we can be heroes, porque venía grabada en una cinta pirata sin título entre otras muchas canciones que he olvidado.

Aunque entonces no lo sabía, aquella canción llevaba tiempo existiendo en el mundo antes de acabar en aquella cinta TDK. Había llegado a mi vida gastada, manoseada por miles de almas y gargantas que la habían escuchado y cantado por todo el mundo, pero en aquella España de mi infancia todo llegaba tarde. Y cuando digo todo, es todo, las canciones, las ideas… las ganas de escapar de lo que nos rodeaba. Nos estábamos ahogando y no lo sabíamos.

Mi hermano coleccionaba revistas de tecnología y era desolador cuando al pie de la página te soltaban que un juego o un nuevo ordenador llegará a España a finales de año o, la tristeza definitiva, no se encuentra previsto su lanzamiento en España. En esos momentos me daba vergüenza España y todo lo que esa palabra delimitaba, mis padres, mi barrio… mi vida.

And the shame, was on the other side.

Recuerdo el año en que descubrí la canción porque mi padre se había comprado un Ford Scort de color blanco. Es extraño, pero recuerdo el paso del tiempo por los vehículos que conducía mi padre. Tras su muerte todo se volvió más confuso.

We can be Heroes, just for one day.

Cuando conducía, mi hermano siempre me dejaba poner esa cinta y al llegar el momento cantaba conmigo el estribillo. We can beat them, just for one day We can be heroes, just for one day.

No recuerdo si sabía el significado de esas letras. Era la España en blanco y negro de las sotanas, los trajes gastados y las vacaciones en el pueblo. Esa canción parecía llegada de otro planeta, creada por seres que nada tenían que ver con nosotros para ponernos a prueba. Podíamos sentir su fuerza de forma primitiva, pero nunca llegaríamos a entenderla.

Quise poner esa canción en el funeral de mi hermano pero no me dejaron. En España esas cosas no se hacen, me explicaron pensando que me había vuelto loco. Lo enterraron en el pueblo de mi padre, con misa y un cura traído de la ciudad que no conocía de nada. Todo en blanco y negro, todo muy serio y en mi cabeza no dejaba de sonar…. I wish you could swim like the dolphins, like dolphins can swim. Though nothing, nothing will keep us together. We can beat them, for ever and ever. Oh we can be Heroes, just for one day.

Tuve un gato, mi primer compañero. Se llamaba Bowie y él también se marcho de mi vida. A eso se reduce todo, cosas que dejas marchar o desaparecen y cosas a las que intentas aferrarte como puedes. El balance nunca cuadra, eso es lo que te queda como conclusión: cada vez irán quedándote menos cosas hasta el vacío final donde estarás a solas con los recuerdos que hayas podido retener.

Había fogonazos de luz en aquellos días, aún soy capaz de traerlos de vuelta, pero con el tiempo todo se ha ido volviendo amarillo, el color de la derrota. Quizás sean nuestros ojos que han perdido la capacidad de ver el azul que nos rodeaba en aquellos años…

Los años en los que pudimos ser héroes.

15 Comments

  • Carmen

    Qué buena la foto con el gato customizado de Bowie.

    Ay las cintas TDK y BASF…yo todavía guardo una caja con canciones grabadas.
    De Bowie tengo,me gustaba mucho y ese es un temazo.
    Tuve la suerte de tener una buena amiga con hermanos mayores y unos compañeros de entrenamiento que estaban muy puestos en las últimas novedades musicales…nos traían todos sus discos y nos presentaron a Bowie,Pink Floyd,Madness,etc nosotras éramos apenas adolescentes y estábamos flipadas.Y felices…qué tiempos…de cielos azules,sí.

    Besos.

  • Toro Salvaje

    Me resulta muy familiar esa sensación de que aquí todo llegaba tarde.
    La música, las películas, los videojuegos…
    De hecho pienso que siempre he vivido en segunda división.
    A veces en tercera.
    La champions se jugaba en otros mundos.
    Era la consecuencia lógica de “que inventen ellos”….

    Saludos.

  • Krudo

    Tengo un disco qué me regalo una amiga en la universidad, si te dijera todas las cosas que pasaron cuando ponía ese disco en los autos, pfff incluso la última vez que ese disco sonó, me robaron la camioneta dentro de mi casa, pero fueron tan extrañas las cosas que sucedieron qué aún cuando recuerdo digo que todo es imposible…

    En relación con la llegada de las cosas a España, te diré compré el ps2 en un tianguis muy afamado llamado “Tepito” en la ciudad de México con una memory card qué servía como chip para leer juegos piratas cerca de dos meses antes de que estuviera en preventa en las tiendas departamentales, así es que siento que estoy como en tercera división.

    Recibe un abrazo fuerte lleno de recuerdos…

  • Beauséant

    Gracias, **CARMEN**, rompen un poco el estilo del sitio pero me apetecía. A mi me pasaban esas cintas como si fuese contrabando, en mi entorno era casi imposible encontrar a nadie con esos gustos así que me llegaban unas cintas tan gastadas que cuando, años después, escuché a algunos grupos con buena calidad me parecían otros diferentes 🙂 no todo era azul, pero había fogonazos, sí..

    La globalización, **Toro Salvaje**, con todo lo malo que ha traído, ha mejorado eso, ahora ya todos parecemos ciudadanos del mismo sitio, otra cosa es que ese sitio sea un poco horrible…o un mucho, en función de donde hayas caído.. Hemos ganado muchas cosas, pero lo perdido es también mucho…

    Te creo, **KRUDO**, existen discos mágicos, algunos de los que tengo me traen de vuelta personas que ya no existen en mi vida… me llevan a la otra punta de la ciudad, a los barrios donde, mal que bien, me convertí en lo que soy.. No es malo vivir un paso por detrás, ahora lo he comprendido, pero es frustrante…ya lo creo.

  • Paloma

    Es un texto muy bonito, no sé si autobiográfico pero eso da igual. Lo que importa son los sentimientos y emociones que transmite.
    Internet ha colaborado mucho en que todo llegue a todas partes a la vez, para bien y a veces para mal. Porque llegan muchas porquerías también.

    De España siento vergüenza en estos momentos.

    Me encanta el gato Bowie 🙂

  • Alma

    Leyéndote pensaba a mi propia infancia y adolescencia… luego a la de mi hija… y por último al día de hoy… muchas veces he pensado “si hubiera tenido esto cuando era chica!” o “si hubiese podido comprarle esto a mi hija cuando era una nena…” …pero al final, si reflexiono un poquito más, tengo la sensación que no somos totalmente conscientes de cuánto felices éramos y no lo sabíamos, sin playstation; sin más redes sociales que los amigos del barrio y/o de la escuela; que si uno te quería ver pasaba por tu casa, si estabas bien y sino, la próxima; donde tal vez no te encontrabas a comer sushi (que no digo no esté bueno, ojo) pero escuchabas a tu “vieja” que decía: “¿quieren la chocolatada con tostadas?” …no sé si deberíamos renegar tanto de lo que no fue o no llegaba, será que soy una que siempre le ha gustado ver la mitad llena del vaso, pensando que si hay una parte vacía siempre tendré tiempo de llenarla.

    Un beso.

  • Beauséant

    Gracias, **PALOMA**, es un texto biográfico, pero no autobiográfico… es la vida de alguien, o mejor dicho la vida de muchos alguienes… Internet es una herramienta maravillosa, el problema es lo que solemos hacer los humanos con las herramientas. Es una pena sentir vergüenza de tu país, pero quizás lo necesitemos, sentir mucha vergüenza para, con un poco de suerte cambiar algo.

    No recuerdo con gran cariño aquellos años, **ALMA**, los recuerdo siempre grises y gastados, sin nada que esperar. Tampoco es que ahora todo sea una arcadia feliz, claro. Creo que antes era más sencillo mirar con esperanza mirar al futuro porque de verdad parecía que el futuro sería mucho mejor.. ahora todo da mucho miedo, hay demasiada incertidumbre debajo de la cama… me gusta tu forma de pensar, sí.

  • Hécuba

    Cuando era adolescente le pedí todos los discos de Bowie a un chico que me gustaba después de ver Yo, Cristina F. en un cine viejo de pueblo. Creo que en la peli salía Station to Station, una de mis canciones favoritas, aunque a veces me cuesta elegir. Si tuviese que elegir hoy, me quedaría con Wild is the wind. Si tuviera que elegir últimamente, también.

    Es curioso que asocies el amarillo con la derrota. A mí es el color que más me gusta. Me transmite vida. Sin embargo, el azul, quizá por el inglés, me parece triste. Bonito, pero triste.

    Me gusta el gato.

  • galerna

    Tantas biografías… tantas canciones grabadas… tantos sueños por cumplir… yo siempre canto cuando quiero, se me pongan delante con sotana o en pelotas, o sea el momento más inapropiado para el resto del mundo mundial… eso te deja nuevo y preparado para más.
    Un abrazo.

  • Myriam

    Creo que este es uno de los más tristes textos que te he leido. No sólo transmite nostalgia, transmite desencanto y dolor. Parece autobiográfico pero dices que es biográfico de alguna otra persona. Cierto, siempre hay alguien al que le pasa algo y ese algo, pues, lo has sabido transmitir muy bien. Y a ese alguien que tal vez se sienta identificado con tu texto le diría que los seres queridos que se han ido, permanecen en nuestro recuerdo. No te voy a hablar de la música, el rock no es lo mío. Escuché la canción en youtube a ver si de refilón la había oido pero ni siquiera eso. El los 70 y pico y 80 y pico, yo estaba viviendo en Suecia, llena de muchas otras cosas pero no de rock, ni de Bowie. Me tomé mi tiempo para responderte por esto, porque me llevaste al pasado. Gracias por tu texto, siempre es un gusto leerte y disfrutarte sin apuro. Un abrazo, Beauséant.

  • Mucha

    Que linda entrada. Sigo en silencios.
    Vivo solo el hoy del momento.
    Jamás pienso
    si hubiera tenido
    o Si hubiera hecho…
    Nada que traiga a mi hoy
    las fallas o sentimientos de una mujer que es diferente a lo que soy hoy.
    La pandemia nos cambia
    las enfermedades y los muertos
    en las familias nos ponen negros los dias
    grises de sueños
    Adoro tus textos besossssssssssss

  • María

    Me parece precioso tu texto, tus añoranzas, tus recuerdos, y es que la verdad, me has trasladado a la mía, en aquella España en blanco y negro, cuando las mujeres se vestían de luto cuando se morían sus seres queridos y no se podía poner la televisión. o cuando se usaban las cintas de cassette y más tarde los vídeos VHS.

    Tiempos para recordar el pasado, las personas que ya no vuelven, aquellas primeras mascotas que se quedaron en la memoria, o el osito con el que dormía que cuando más viejo más le quería por los años pasados conmigo.

    Qué preciosa entrada, amigo mío, leerte es una delicia, y este texto merece saborearlo y detenerse en los pasillos del tiempo de tus palabras, aunque la escasez de mi tiempo me impide estar por aquí como quisiera, te prometo que volveré en otro momento para volver a leerlo otra vez, porque me ha llegado al alma.

    Besos y feliz tarde.

  • Beauséant

    Estoy escuchando ahora mismo esa canción mientras contesto, **HECUBA**, no la recordaba. ¿Ves?, esa es una cosa buena de internet, todo queda a la altura de un click.. lo malo es que hemos perdido la capacidad de tener paciencia. Hace años me habría costado días encontrar esa canción.
    Tienes razón, “blue” es el color de la tristeza, en España supongo que sería el negro… no lo sé, para mi es el amarillo, quizás porque es color que asocio con las cosas que se estropean.

    Nunca he sido una persona rebelde, **GALERNA**, al menos en mis actos, lo mio siempre es refugiarme en el interior de mi cabeza y sentir como fuera no deja de llover. Supongo que ya es tarde para recuperar esa faceta.

    Muchas gracias, **MYRYAM**, tu comentario me ha tocado mucho… era un texto especial, que llevaba dentro mucho tiempo y quería expresar todas esas cosas, pero no sabía si lo lograría. La música, para mi, siempre es el hilo que arrastra casi todos mis recuerdos, pero no siempre es así, ¿verdad? Pueden ser ciertos lugares, olores… cada uno recorre el laberinto siguiendo un hilo diferente. Tienes razón, gracias por recordarmelo, los seres queridos siguen ahí mientras alguien les recuerdo, debemos intentar traerles de vuelta porque los rostros, los gestos.. todo se acaba borrando.

    Gracias, **MUCHA**, son días teñidos de negro, tienes razón, pero no dejemos de abrazar los sueños, al final es todo lo que tenemos.

    Me has hecho recordar uno de esos peluches de mi infancia. Aún sigue en casa de mis padres, lo ví hace meses, no sé el motivo, pero sentí cierta vergüenza al volver a verlo. No puedo recordar mi infancia ni mi adolescencia sin asociarlas con ese sentimiento de vergüenza. Era una España extraña, la recuerdo triste, ahora nos veo enfadados, constamentente enfadados, con los puños apretados todo el rato, es agotador. Muchas gracias por pasarte… me gusta escribir y sentir que he conectado con alguien al otro lado.. es tan raro.. y tan bonito.

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