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Remake

La magia se había esfumado e iba a ser difícil afiliar las palabras lo suficiente para que el corte fuese lo más limpio posible Huyamos, propuse. Corramos. Simplemente corramos en direcciones opuestas. Hagámonos el favor y pongamos fin a esta vida de días cara a la pared. Has perdido la sonrisa en esta guerra. He perdido la autoestima y, entre los dos, nos hemos perdido el respeto ahora sí y luego también. Ríndete. Rindámonos sin explicaciones, sin concesiones. Acabemos con este pimpampum que ha destrozado cuadros, vajillas, corazones… Acabemos. Elije norte o sur, este u oeste. Elije y corre. Corre hasta que te agotes, hasta que me olvides, hasta donde las calles ya no retengan el eco de nuestras balas a media noche.
Y así, con esta breve declaración de intenciones, aquel otoño, por fin, terminó la guerra. El fin de las hostilidades. Huiste. Huí, y comenzó un precario equilibrio del que nuestros abogados dieron fe. Aquel otoño terminó la guerra. Tú en el norte y yo en el sur, refrendamos un tratado de paz que supuraba rencor en cada punto. No hubo ganancias. Sólo pérdidas que compartir, que repartir. Pérdidas y rencor hasta el punto y final del final de aquella guerra.

7 Comments

  • GGM

    Casualidad o no, mientras te leía sonaba de fondo: “Vale ya! de tanta guerra sucia, cariño,
    enfundo la pistola haz tú lo mismo,
    que nadie nos obliga a estar juntos,
    juguemos a los medicos, o a hacer cositas,
    guerras en la cama más divertidas…”

  • Beauseant

    Los deseo, GGM, tienen esa cualidad innata para colarse en los momentos más inesperados, lo tengo comprobado 🙂

    Tarde algún tiempo en cogerle el punto a esa película, virgi, y es extraño porque muchas veces me he sentido espectador de esa película pero en la vida real. Es lo que dice Tristancio, que muchas veces las cosas se estropean de tal manera que nadie entiende como ha podido pasar….

  • Vanessa

    En una relación debe haber una de cal y otra de arena, pero cuando se convierte en una de paz y otra de guerra, es mejor correr cada uno en un sentido y sin mirar atrás, como bien dices en tu post.
    No sé por qué pero me ha puesto triste.
    Besoss

  • Beauseant

    Eso es lo bueno, MO, que cuando algo dura demasiado acaba entrando en la rutina y el cansancio. No es cuestión de ponerse triste, Vanessa más bien, como dices, es cuestión de salir corriendo y no preguntarse el motivo… Nunca mejor dicho.

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