la vida a otra velocidad, segunda parte
Apenas suelo hacer series con las fotografías, o no, al menos, de manera consciente. Suelen ser ellas, las fotografías, las que se van ordenando de maneras misteriosas con el paso del tiempo y a veces descubro un patrón, un línea que parece unirlas.
Pero esta vez ha sido diferente, esta vez las fui buscando. Me atrapan esas pequeñas vidas contenidas a baja velocidad en cada imagen: la mujer que mira al infinito al lado de una figura borrosa indistinguible, las extrañas criaturas marinas que se desplazan en una de las esquinas.
El mosaico de la vida, con sus idas y sus venidas, las vidas que se cruzan, el rastro que dejan, que dejamos en otras vidas.
Con vuestro permiso, voy a extender un poco la entrada sobre la vida a otra velocidad.
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16 Comments
evavill
¿Dónde estará ese sitio tan bonito?
No hace falta que me lo digas.
A mí también me gusta observar las vidas que pasan aunque no las fotografíe.
BDEB
Es bonito traigas esta serie, y no tienes que pedir permiso para extenderte, creo que todos estamos encantados de que lo hagas.
También es bonito observar esas vidas a otra velocidad, yo me identifico con esa mujer con la mirada perdida en el horizonte (que raro ¿verdad?)
Personas que entran, salen, dejan su “rastro” y en ocasiones hasta perduran…
Me encanta Beauseant, un fuerte abrazo.
Doctor Krapp
Me temo que el progreso acabará inventando un dispositivo para ahorrar tiempo… y lo emplearemos en correr todavía más. Mientras tanto, seguiré intentando aprender ese deporte casi extinguido que consiste en llegar sin prisa.
Beatriz
aww! lindísimas imágenes que has captado, y las que has expuesto también.
Saludos.
Beauséant
Pertenecen a varios lugares, evavill, creo que la isla de Madeira, y la isla de Tenerife. Son piscinas públicas, con precios populares, que han domesticado un trozo del mar. Cada vez que veo uno me quedo un rato mirando a las personas, sus vidas, sus rituales, lo encuentro fascinante, la verdad.
Muchas gracias, BDEB, creo que a veces uso la cámara para camuflarme y observar las vidas de otras personas, me gusta perderme en ellas. No sé que buscaría esa mujer en el mar, quién sabe lo que buscamos en el mar, ¿verdad?
Gracias por tus palabras, siempre tan amables.
Sospecho, Doctor Krapp, que ningún invento de los últimos años nos ha simplificado de verdad la vida. Ahora trabajamos al ritmo de las máquinas, debemos responder en cualquier momento y desde cualquier lugar. El ser humano es estúpido, en vez de buscar vivir mejor, busca complicarse la vida.
Qué bonito es ir por la vida sin nada que hacer, ¿verdad?
Muchas gracias, Beatriz, me alegra mucho que te haya gustado,
Citu
A uno le dan ganas de conocer ese lugar y descansar. Te mando un beso.
ConejoOdiaGuordpres
Se ve, o más bien; lo veo raro pero… me gusta. No sé cómo explicarlo y soy muy estúpido para darme a entender, dije más con esta pequeña oración que justificándome. Tengo hambre, bue.
Mento
Creo que definitivamente me hago mayor, porque a pesar de que en mi situación familiar es imposible ir a ningún sitio. Cada vez que me imagino en lugares a los ñ que desearia ir… me fastidia la idea de que haya gente. Y eso que siempre me ha gustado mirar e imaginar historias. Pero…. Puff… Quiero el mar para mí sola, y todo el conjunto vacío para observar el viento y sus juegos en el entorno, cosas así… Como el movimiento del agua sin gente contaminando visualmente. Naaa … Que estoy mayooor y necesito otro ritmo 🤦🏼♀️😁😁
Carlos Perrotti
Como un eco o posdata a tan inolvidable anterior entrada…
Abrazo hasta vos!!
tyerik
¡Ay!!
Eternos miradores.
Lo cierto es que a veces cuando al cabo de las fotos vuelves a mirarlas, es raro no encontrar algo nuevo de lo que cundo la hiciste mirabas y hasta este nuevo momento no habías percibido. Pero ahí está y casi siempre suele ser un interesante descubrimiento.
Marisa Alonso Santamaría
Desde pequeña imagino y observo la vida de los demás, no por cotillear, siempre me ha llamado la atención el comportamiento humano. Todos somos iguales pero a la vez diferentes y cada uno vivimos la vida a la velocidad que se nos marca, o nos marcamos,
Me encantas tus fotografías, Beauséant.
Te damos permiso para hacer una tercera entrega, ja jaja
Un beso.
Beauséant
Hay lugares que trasnmiten paz, ¿verdad?, Citu
“Se ve raro”, ConejoOdiaGuordpres, creo que es una buena explicación, al menos yo también las “veo raras”, pero es parte de lo que me gusta de ellas. Es cierto que funcionan mejor cuando se ven detalle, por eso puse la galería con unas flechitas para ver los detalles… No te olvides comer 😉
A mi me ha pasado eso desde hace mucho, Mento, aunque, claro, de mi dicen que siempre he tenido alma de persona mayor 🙂 Lo mejor para encontrar esa soledad es buscar lugares fuera de las redes sociales. Muchas veces encuentras una cala pequeña, no muy bonita, pero que te ofrece el mar para ti sola. Lo mismo las fotos no quedan igual de bonitas, pero el mar, el mar es el mismo.
Muchas gracias, Carlos Perrotti, es verdad que muchas veces escribo como si fuesen cartas con muchas postdatas.
Me pasa mucho con ese tipo de fotos, tyerik, que me sacan el lado voyeur. Hay tantas personas en ellas, haciendo tantas cosas que, lo que dices, cuando vuelves a mirarlas te parece que alguna se ha movido y anda haciendo otras cosas, ¿verdad?
Todos iguales, Marisa Alonso Santamaría, y todos diferentes, así es. Tenemos un comportamiento de manada, pero siempre hay pequeños detalles que nos diferencian. Cuando hay un grupo humano haciendo algo, viendo una película, tomando el sol, lo que sea, todos parecen estar haciendo lo mismo, pero, si te fijas bien, verás que cada uno anda en su pequeño mundo. A mi también me gusta mucho observar esos detalle, no es tanto cotillear como sentir curiosidad, al menos es lo que me digo para justificarme.
María
Vaya fotografías más bonitas, quién pudiera estar ahí en presencia, disfrutando del paisaje, del mar, mirando al infinito, u observando a los demás. Da igual el cómo. Lo bonito sería estar ahí. Pero como no se puede nos has acercado estas preciosas imágenes para detenernos en ellas y dejar que por un momento sintamos la calma y el frescor del mar, el oxígeno de la naturaleza, y todo lo que conlleva. Nos has oxigenado de belleza, Beauséant. Así lo he sentido cuando me he detenido en esta entrada, que me llevó también a la otra.
Eres un crack con la cámara, sea la nueva o la antigua, da igual, y sobre todo, reflexionando y haciéndonos reflexionar.
Un auténtico placer tocar el mar desde aquí. Muchas gracias.
Un abrazo.
Toro Salvaje
El mar tiene efecto de imán.
Es la patria real de todos nosotros.
Cuando yo no sea espero volver a ella.
Saludos.
Joiel
Las fotografías son instantes que deciden contemplar al espectador. Después este piensa en abismos y acaba asomándose a la ventana, donde otras vidas esperan el objetivo que las atrape, hasta la gran revelación: siempre estuvimos ahí, bajo unos ojos que ya solo miran.
Beauséant
Poder oxigenarse, María, en estos tiempos de tanto ruido, de tanto calor, de tanto martilleo incesante, es todo un lujo. Si lo he logrado, entonces me siento como un globito que sube a las alturas 🙂 Qué suerte la gente que vive junto al mar, ¿verdad? Lo tienen ahí, al alcance de la mano.
Es extraño, Toro Salvaje, que nuestra religión, la de los países mediterráneos, no tenga mitología relacionada con el mar. Es, como dices, el inicio y el final.
Lo he leído varias veces, Joiel, y cada vez me gustaba más el comentario 🙂 capas dentro de capas, cuando crees que miras, te miran, ¿verdad? Las fotografías, de alguna forman, nos interrogan, cierto.