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he vuelto a soñar contigo

He vuelto a soñar contigo. Los dos huíamos de algo o alguien, nuestro más fiero y terrible enemigo. Yo trazaba planes de huida absurdos que fracasaban apenas intentaba explicarlos con palabras, y tú pedías al camarero que te llenase otra copa con el mejor champagne. Yo me escondía en el anonimato de mi traje oscuro y procuraba no mirar a nadie a la cara, y tú bailabas con los ojos cerrados, hermosa y ajena a todo, en medio de la pista con tu mejor vestido. Un regalo mio, perdido y recuperado del fondo de algún baúl como un homenaje a los días en que todo era posible.

… tú eras el Titanic hundiéndose con la dignidad que da hacerlo con las luces encendidas y la orquesta tocando hasta el final, y yo era el Maine ahogándose sin ruido en la cobardía de la noche…

Aquí dentro todos parecen felices. Se enredan entre si y se dejan llevar por encima de la mullida alfombra que podría devorarnos a todos sin dejar ni rastro. Nos esforzamos en fingir una normalidad que estamos lejos de sentir, y luchamos por sentirnos hermosos en cada uno de los miles de fragmentos que los espejos de la sala se lanzan y retuercen hasta formar millones de ángulos imposibles.

Afuera llueve a gritos sobre el cielo de Berlín, y los elegidos de la patria, un puñado de nuestras mejores divisiones con sus tanques y sus fusiles, con sus uniformes y sus banderas, agonizan mudos en ataúdes de barro y acero para ser testigos impasibles de una guerra que nunca podremos ganar.

19 Comments

  • Ybris

    Es terrible la incomunicación. Tan impresionante como triste.
    Formidable tu descripción como una huida con doble resultado de naufragio y ahogamiento.
    Guerra imposible de ganar.

    Abrazos.

  • Laluz

    Nadie nos pondrá una medalla por haber combatido sonriendo.
    Así que hoy, he decidido luchar con el rostro de la soledad. Seria, impávida y en silencio.

    Que bonito el cielo de Berlin y tus palabras, artista del Alambre…

  • Clark Kent

    Me encantó el texto y esta frase gloriosa: “tú eras el Titanic hundiéndose con la dignidad que da hacerlo con las luces encendidas y la orquesta tocando hasta el final, y yo era el Maine ahogándose sin ruido en la cobardía de la noche…”. Bravo.

  • Ele de Lauk

    Era sólo un sueño o una escena vivida y soñada : la decadencia de aquéllos locos años ? O estos locos años en los que libramos batallas perdidas con gesto despreocupado , mientras bebemos champagne junto a los millones de seres que beben agua contaminada en cacharros rotos ?

  • Bluma

    ¿Y por qué las historias tristes son hermosas? ¿Y por qué tristes? Si todo el mundo baila y el afuera no se nota, ¿por qué llueve? Pero llueve, siempre, y Berlín es hermosa y gana y pierde y nos encuentra huyendo.

    magustao
    un saludo

  • Ignis Fatuus

    A mí me trasmite la sensación de algo condenado al fracaso, pero que sin embargo se disfruta con melancolía (y decadencia, y cierta belleza) aún antes de que haya terminado. Fracaso, justo como las guerras, cualquier guerra, que siempre deja un saldo negativo. Sobre todo cuando intentas olvidarla tratando de reflejarte hermoso en un espejo, o tratas de que la música deje un buen recuerdo ante un hundimiento anunciado. Un bonito fotograma, triste como adivinar el futuro. (¿Como vestirte con tus mejores galas para un mal trago?).
    Besos,

  • Stand by

    Desahuciada. Hundida. Acabada. O no. Quizá. Quién lo sabe si yo aún conservo aquel vestido, y una polaroid. Tú y yo. Sonríes. Sonrío. Y nadie podría presagiar el final. Nuestro final. A lo grande. Siempre. Tú y yo.

  • Beauséant

    Siempre empiezo Ybris dándote las gracias por cada comentario, y esta vez no haremos una excepción: gracias.. Por desgracia las huidas suelen acabar siempre así.. nunca sirven de nada, es mejor eso Laluz luchar con las armas del perdedor, el rostro de la soledad, nunca esperar una medalla ni un aplauso.

    La vida quizás Cosechadel66 si se pueda ganar, una victoria que es una derrota porque lleva escrita la palabra muerte al final pero con pequeñas victorias entre medias.

    La distancia algunos la miden en centímetros, metros.. Danelí pero la verdadera distancia se mide con un cuentakilómetros emocional que nada entiende de esas medidas..

    Gracias Clark Kent siempre me gusto la comparación entre esos dos barcos, el orgullo y la cobardía.. la muerte con luces y orquesta y la muerte en un callejón.. Hay tantas vidas que se pueden agrupar ahí

    Muchas veces Ele de Lauk cuando damos todo por perdido nos bloqueamos y, como mecanismo de defensa, actuamos justo al contrario. Nos buscamos nuestras mejores ropas y brindamos por un nuevo día que nunca llegará, es un mecanismo de defensa… Ahí lo tienes Ignis Fatuus algo condenado al fracaso, pero que sin embargo se disfruta con melancolía Eso es lo que queda, cuando el resto se ha perdido..

    Bajo el cielo de Berlín Bluma al menos bajo el cielo de mi Berlín, siempre llueve y una música triste sale de los portales. Bajo el cielo de mi Berlín toda huida es hermosa.

    Siempre tú y yo Stand by con eso basta, no hace falta nada más, ni grandes batallas ni épicas derrotas.. Sólo tú y yo, me miras, te mira… sonreímos..

  • Tumulario

    Pero sigue soñando, pues en tu sueño todavía estoy contigo, en tu Berlin siempre llueve, pero mientras la orquesta siga tocando y un par de parejas continuen en pie, todavía podremos seguir creyendo que somos nosotros los que giramos al ritmo de un vals imaginado.

  • Beauséant

    a veces sólo hace falta eso.. ¿verdad Tumulario ? una orquesta, unas gotas de lluvia y el universo comienza a girar en el orden correcto… Por más que sepamos Eme que es un sueño, y que el ese otro mundo real nos toca tomar decisiones constantemente.

    Creo que no falta ni uno en la lista Ele de Lauk, luego tenemos las tres efes de los ingleses fight, free y freeze 🙂

    Eso si que no, querida koffee cualquier cosa menos cargar con tu locura y si, Berlín tiene ese algo de las ciudades soñadas, que hace que casi me aterre la perspectiva de visitarla 😉

    Claro Marvel Girl puedes hablar de Berlín o del bar de la esquina, pero al final siempre recorremos el mimo camino con los mismos zapatos.. Pero a veces es bonita poder contarlo, en especial si alguien escucha al otro lado (gracias)

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