Cuando aprenden a volar, eso es lo primero que aprenden, los pájaros se colocan a favor del viento, extienden las alas todo lo que pueden abarcar y dejan que el primer impulso que reciben los eleve sin esfuerzo.

No todos lo logran, muchos polluelos lo intentan demasiado pronto y caen al suelo de donde ya no podrán salir. No hay segundas oportunidades ahí fuera, esa es la segunda lección que reciben.

El pájaro de la fotografía era diferente. Lo primero que llamó la atención de mi cámara fue como se paseaba de un lado al otro de la rama con pequeños saltitos y, juraría, que enfadado, terriblemente enfadado.

Me recordaba a una historia que leí hace mucho tiempo sobre un viejo profesor de filosofía paseándose por los soportales de la Sorbona mientras esperaba que un tribunal, lleno de enemigos conjurados, decidiese sobre su ansiada plaza de catedrático. Los dos de un negro funerario, los dos caminando a saltitos por un largo pasillo y enfadados, muy enfadados.

Cuando decidió emprender el vuelo, el pequeño cuervo no lo hizo de la manera correcta. No, se puso contra el viento, abrió las alas y al instante tuvo que replegarlas a punto de caerse de pico contra el suelo. Tres veces lo intentó y las tres acabó resbalando sobre la rama con muy poca dignidad. Cada vez parecía más enojado.

En el cuarto intento puso cara de, “a la mierda con todo”, dio un salto mucho más grande que los anteriores y abrió las alas que fueron empujadas hacia arriba y sin control por el viento. El plumífero bajo la cabeza y empezó a batir las alas desesperado hasta que pudo ganar de altura y escapar de la corriente con un graznido de victoria.

Escribiré sobre tí, prometí mientras lo veía marchar.

22 Comments

  1. Qué precioso relato, Beauseant, y qué atenta y sensible tu observación y tu promesa.
    Me ha conmovido, y me ha hecho pensar en una historia personal mía, protagonizada por otro plumífero novato.

    Me ha gustado mucho también la comparación con el viejo filósofo de la Sorbona, muy poética. Los dos estaban jugándose el porvenir, así que espero que él también saliera con bien del desafío.

    Te felicito por este relato, por las fotos, y por tu forma de ver la cosas.

    Saludos!

  2. ¿Y el profesor pudo volar también? ¿Lo aceptaron?. Me encantó tu sensibilidad al observar al cuervo bebé.
    Besos, Béauseant

  3. ¡Uno más que ha logrado volar del nido!
    Yo no he tenido la suerte de seguir esa observación y mucho menos grabarla con mi cámara, con ella reconozco que soy un desastre e incapaz de hacerle una foto a un pájaro volando, siempre son mucho más rápidos que yo.
    Pero de cuervos aún sé algo, son los que me comen todas las moras y las uvas.
    Por lo real que es, me ha encantado tu relato.
    Disfruta del domingo.
    Cariños.
    Kasioles

  4. Me he reído un montón con el cuervo enfadado y afanoso. Sobre todo ya con el “a la mierda con todo”. El cuervo kamikaze, que apuesta a todo o nada. Muy divertido e ilustrativo. Es curioso que vuele contra el viento.
    No he podido evitar pensar en una entrada que leí hace poco. Sirva quizá como complemento, porque guarda relación. Se trata de un blog que está muy bien, “Neurociencias divertidas”. En esta entrada habla del cerebro de las aves, diciendo que son mucho más inteligentes de lo que parece, solo que su cerebro ha evolucionado de forma distinta al de los humanos. Quizá son cerebros más simples, pero tremendamente eficaces y resolutivos. Entrada superinteresante, de verdad…
    “YO, CUERVO. Cerebro-zip”.
    https://cerebrohumano.home.blog/2021/12/22/yo-cuervo-cerebro-zip/

  5. Nos dejas aqui con un finsl abierto. Bo sabemos si el profesor de filosofia consiguio salvar la conspiracion contra él, y lo mas importsnte:se fue con un graznido de victoria, pero la cara que ponia… ¿que estaba diciendo? Porque unas veces se dice algo pero se esta pensanfo otra cosa

  6. Que bonita entrada me hizo sonreir
    Te dejo jazmines blancos par que perfumen tu entrada

  7. Hasta me puso de buenas tu entrada por dos motivos, el primero por imaginar lo del profesor, existen animales que se parecen a conocidos y viceversa jajaja; el segundo punto es por la insistencia, muchos podrían decir como mi abuelo me decía “necio y pendejo”, pero al parecer a esa ave lo pendejo no va con esa ave, lo bueno que cumpliste tu promesa y la serie de imágenes es una chulada.

    Te dejo un abrazo de insistencia.

  8. Gracias, ÁNGELES, me gusta hacer fotografías con calma por eso, porque muchas veces te cuentan una historia según la vas a haciendo. Había un grupo de cuervos y estuve un rato viendo como se movían, como se comunicaban entre ellos, pero el que más me llamó la atención fue ese, el de la foto, tenía algo especial… Quiero pensar que todo le ha ido bien en la vida 🙂

    Del relato del profesor no recuerdo mucho más, MYRIAM, quizás incluso lo he inventado, pero es de esas escenas que tengo grabadas en la cabeza, así que no se que pensar….

    Sí,dalianegra, ya me han dicho que a veces esto falla con el sistema de registro 🙁 gracias por insistir y dejar un comentario.

    Es verdad, KASIOLES, los cuervos pueden ser un poco destructivos, les he visto incluso atacar a algún gato, tienen muy mala leche cuando quieren. El de la foto me pareció pacifico, al menos a mi no me hizo nada 😉

    El artículo es muy, muy bueno, WHATGOESAROUND, he visto vídeos de cuervos usando herramientas y resolviendo problemas, aunque uno de mis favoritos es uno en el que, simplemente, parece estar divirtiéndose, se tira por un tejado nevado y vuelve a subir varias veces. Para mi eso, el ser capaz de divertirse, es una muestra clara de inteligencia, no es un instinto de ningún tipo… Me ha gustado mucho.

    Sospecho, GABILIANTE, que los enemigos del profesor eran más tozudos e inmisericordes que los del pobre cuervo. Y tienes razón, lo mismo el graznido era de victoria pero por dentro andaba pensando otra cosa. Lo mismo estaba enfadado al verme ahí con la cámara grabando su derrota una y otra vez, pobrecito…

    Unos jazmines son siempre agradcidos, MUCHA DE LA TORRE

    Quizás sea mi gusto por cierto tipo de perdedores, KRUDO, pero creo que hay algo bonito en resistir en batallas perdidas… sobre todo porque, a veces, aparece un pequeño milagro y ganas y entonces sí, la que se monta, ¿verdad?

    El cumplió su destino y yo mi palabra, TORO SALVAJE, fue una tarde bonita, de esas que no duran mucho… por desgracia yo estaba lejos de casa y no he vuelto a verle, pero eso tampoco es malo, puedo imaginar que todo le irá bien…

  9. Creo que nunca había leído o escuchado alguien que exteriorizara qué tenga un gusto por cierto tipo de perdedores, me dejaste pensando demasiado, creo que había sido la única entrada qué no me había puesto a pensar pero lo hiciste con la respuesta del comentario y respecto a las batallas, cuando se gana algo que casi estaba perdido uno siente que es un milagro pero a uno de le olvida el tiempo, el esfuerzo, el todo lo que se hizo para lograrlo.

    Te dejo un abrazo pensando…

  10. Una belleza de relato. Me ha encantado. Como todos los tuyos. Yo tengo muchos pájaros en mi patio trasero. Me gusta observarlos y más de una vez han caído, los pequeños, al suelo, escondiéndose entre los rosales, esperando la llegada de sus padres que los alimentan y los cuidan, hasta que echan a volar. Yo los veo desde mi ventana. Son maravillosos.
    Un abrazo

  11. ¡Hola, Beauseant!
    Qué fascinante relato, del cual rescato un gran mensaje! “El que persevera, triunfa”. Me encantó.
    Comentarte con mucho cariño que Dios tiene un plan para cada uno de nosotros, pero muchos no comprendemos, somos tercos y vamos contra la corriente. Dios nos habla siempre y en todo momento. Sin embargo buscamos la sin razón para iniciar un conflicto, iniciar una GUERRA… El ego se adueña del ser humano y nubla su mente.
    … Por estos días estoy comenzando a comprender, que no importa tener la RAZÓN, lo más importante, es tener PAZ.
    Te abrazo fuerte.
    Cariños desde Perú.
    * Gracias por tu cálida visita a mi casita bloguera. 🙌😉

  12. Los cuervos siempre han sido especiales para mí y de unos años a esta parte tengo uno en el alma y en el recuerdo. Ver volar tu cuervo me ha llevado a verlo volar en sus acantilados y a escuchar su voz.
    Me ha parecido un texto magnífico y con un mensaje intenso y válido.
    Mil gracias, Beauséant.
    Un beso.

  13. Me gustan estos volátiles negruzcos e incluso publique cierto día una entrada dedicada a un primo cercano de tu pájaro.
    No se donde se han metido, pero desde hace una temporada se les ve poco por las alturas de mi castillo que hace tiempo solían dominar casi por completo. Me imagino que esas tórtolas gordas y bárbaras, que de pronto han hecho aparición los han desplazado como a su vez han hecho con las tórtolas autóctonas y gráciles que teníamos por aquí.
    Aunque no es de extrañar porque igualmente ha ocurrido con los cangrejos de río y la cucarachas nacionales expulsadas por sus congéneres americanos , tanto unos como otras. Eso si las cucarachas americanas son rubiales y además vuelan con lo que estamos mucho más entretenidos.
    Pero ya se sabe… ¡Que vienen los rusos!

    Salud

  14. A lo mejor más que enfadado estaba estresado o preocupado por algo. Quién sabe lo que sentirán!
    Es cierto que son animales muy inteligentes.
    No sé por qué tienen esa fama de siniestros, será por su color o porque el graznido no precisamente melodioso.
    Por la zona de la sierra de Madrid a la que voy hay muchos y muy grandes. Forman parte del paisaje.

  15. Así es, CABRÓNIDAS, saben llevarlo con estilo.

    Hay cierto atractivo en algunos perdedores, ¿no te parece, KRUDO?, esos que parecen sacados de una novela de dashiell hammett, que lo tienen todo perdido y aún así siguen fieles a una idea. No sé, creo que hay ciertas derrotas hermosas. Los milagros también, claro, pero de otra forma 😉

    Me pasa algo curioso, CARMEN, las gallinas no me gustan nada, me parecen, no sé, malvadas. Pero los pájaros parecen otra cosa, a veces parece que se comunican, que hay muchas cosas debajo de ese plumaje. Me alegra que los de tus rosales tengan un final feliz, no siempre es así.

    Es verdad, NURIA LOURDES RUESTA ZAPATA, casi sin querer me ha salido un mensaje optimista 🙂 Estoy totalmente de acuerdo contigo, lo importante es tener paz, estar en paz. Parece tan sencillo, ¿verdad?, pero hay tanta gente intentando que no lo logremos, a veces hasta somos nosotros mismos quiénes no nos dejamos.

    Muchas gracias, MAGADEQAMAR, para mi también son especiales. Me acuerdo mucho de unos en Escocia, eran enormes y tenían una inteligencia extraña.

    Qué buen resumen has hecho, TONYERIK, el mundo se nos cae a pedazos y nos empeñamos en prenderle fuego a la otra esquina del tablero. Cuando nos demos cuenta de todas esas especies que se fueron sin apenas darnos cuenta sra tarde para todo.

    Estaba todo lo lejos posible, EVAVILL, pero lo mismo se enfado conmigo 🙂 Yo tampoco entiendo esa fama de donde viene, cuánto más leo sobre ellos más respeto les tengo. Supongo que eso pasa con todas las cosas que intentamos conocer, ¿verdad? Por mi zona se ven pocos, demasiadas especies invasoras, como decía TONYERIK ahí arriba.

  16. Muchas gracias, José A. García, acabo de leerte y me parece una forma estupenda de acabar el domingo 🙂 Lo mismo con SES, un placer verte por aquí..

    Un abrazo….

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