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El chico de la polaroid

Algunos piensan que estas letras son compañeras de aquellas otras guardadas como “llenita de color“, pero eso es algo que sólo ellas pueden saber…

Me falta peso y me sobran ojeras… Tantos días legitimando los argumentos del insomnio dan derecho a quebrar la máscara de la cordura… Aquellos cócteles de efedrina, cafeína y aspirina que antes ponían día a mi oscuridad se han convertido en un mejunje vomitivo útil para eso.. para vomitar y consumirme un poco más en la desesperanza de saber que esta vez no, esta vez no vas a volver. Puedo contarme las costillas de la misma manera que puedo contar los días que han pasado desde que escribí aquello de “no puedo perdonarte” en el reverso de una polaroid… Mentí… tú no lo sabes, pero mis ojeras sí… Es a mi.. soy yo la que no puede perdonarse y me limito a destilar el escalofrío del recuerdo, a contemplar aquello que ya no soy, aquello que ya nunca seremos…

El bolígrafo detiene su recorrido sobre el desierto de papel. Queda suspendido en el aire, ansioso por seguir su camino trazando letras y puliendo ideas, pero una mano firme se lo impide casi casi con ternura, como quien intenta calmar a un caballo nervioso ante un mundo incomprensible. Ella levanta la cabeza y relee las últimas líneas vomitadas con prisa, hijas de la vergüenza que dan los sentimientos escondidos… Puedo contarme las costillas de la misma manera que puedo contar los días que han pasado desde que escribí aquello de “no puedo perdonarte” en el reverso de una polaroid…

Aplasta el cigarrillo con rabia contra las paredes del cenicero. Las volutas de humo escapan de los restos, y suben lentamente encadenando un extraño baile desesperado con las ideas que brotan de su cabeza. Se juntan y dan vueltas entretenidas antes de estamparse sin orgullo contra la mesa, desparramando todo su contenido con morbosa obscenidad: el pasado que te persigue en las noches solitarias, los viejos fantasmas esperando firmes al pie del camino, la cobardía clavada en las entrañas. Siempre así, siempre encadenada al pasado, a lo que pudo ser pero no fué (y no será, dalo por seguro), al esperar que las cosas funcionen porque si, sin atreverse a romperlo todo, a hundirse de verdad en la mierda para poder salir limpia y pura, dispuesta a seguir el camino sin depender de los viejos hábitos de drogadicta emocional.

A veces algo tan sencillo como un papel rasgado en dos partes es el gesto necesario, la piedra que inicia el alud colina abajo. La piedra, la del mechero chocando contra la rueda, la chispa vital que aviva un cigarrillo encendido a modo de faro en medio de la noche, y un boligrafo, aquí lo tenemos, click, click, lanzado de nuevo a la carrera en un folio impoluto lleno de frases aún por descubrir. Como mi futuro, sólo depende de mi, piensa y sonrie mientras posa la punta azulada sobre la hoja…

…tú y esa manía tuya de observarme a través del objetivo de una polaroid… Alguna vez me miraste a los ojos sin una lente de por medio?? Dime… lo hiciste alguna vez??
Esta es la única fotografía que conservo de aquellos días… Recuerdo que hiciste dos casi idénticas y me regalaste una, esta que ahora deslizo entre los dedos… ya sabes, de la misma manera que se deslizó lo nuestro… Lo nuestro… qué gran frase… Recuerdo que estaba enfadada aquella tarde… a saber porqué…… quizá por mi exigua propensión a ejercer de musa… Las tiré todas. Todas. Sólo guardo esta y es por vanidad, porque me favorece el color azul del mar…
Perdiste tú, chicodelapolaroid… tú perdiste.. vas a echar mucho de menos algo que nunca llegaste siquiera a rozar con la punta de los dedos…

11 Comments

  • kuki

    Bien… El hecho de que seáis varios no tendría que ser aparentemente importante para los lectores, ya que al fin y al cabo, todos tenemos múltiples personalidades y no siempre habla la misma. Pero yo intento jugar (¡no lo puedo evitar!) a adivinar quién escribe qué por la retórica, por los temas, evidentemente por el género… Pero claro, me surge una duda existencial que no sé si me podrá ser respondida pero yo la pregunto: ¿cuántos sois? Creo que dos pero quizá sois tres o también puede ser que no me entere de nada… el caso es que me gusta leeros 😉

  • Beauséant

    ¿sabes? ahora que no nos oye nadie te puedo contar un secreto.. a mi me ocurre exactamente lo mismo cada vez que aparezco por aquí, a veces me veo reflejado en algunas cosas, con otras me río y, la mayoría, me asusto… creo que ya voy sabiendo cuantos son, y lo que pretenden, pero no me dejan hacer llamadas y sospecho que me vigilan…

  • kuki

    No me permite abrir el link “esto” 🙁 (y me muero de la curiosidad, claro)… lo podéis actualizar o algo?

    Veo que os paetece jugar, cabroncetes! 😉 (lo de cabroncetes con todo el cariño y la picardía del mundo, se entiende)

    kuki

  • Beauséant

    ainss que paciencia kuki que paciencia tengo que tener con esta gente… viendo el código de lo que había escrito creo que ya está arreglado… si es que nadie se molesta en leerse los manuales 🙂

    un abrazo…

  • Cobre

    ” … tú perdiste.. vas a echar mucho de menos algo que nunca llegaste siquiera a rozar con la punta de los dedos… ”

    Tremenda frase, queda todo dicho en ella. Maravilloso texto.

    Un abrazo

  • koffee

    Comentario desde el frenopático: El anti-spam me mata; nunca fueron lo mío las matemáticas y no tengo ganas de pensar. Ultimamente es Ipathia la que piensa por mí, la tengo a mi vera, aterrada, extrayendo de su nebulosa algo escrito sobre fondo oscuro que ya en su día le estiró la permanente. Me dice, sin que la comprenda del todo, que no puede ser, otra vez no. Pero no me explica más. Es más rara que un perro a cuadros… y se ha quedado preocupada, no se porqué.

  • Obdulia

    Me disculpen, ando un tanto desequilibrada y buscando equilibrio he llegado aquí. Si lo consiguen, me digan cómo, por favor. Gracias. Por cierto, imagino que Vd. fue a pagar en la caja del supermercado y se le cayó la foto, claro que igual me equivoco. Gracias.

  • Beauseant

    ¿ipathia?… una vez soñé con ese nombre, era una isla, creo, donde un montón de brujas luchaban con sus pócimas y cantos por cambiar el mundo…
    Quizás ellas también buscaban ese equilibrio tan difícil de encontrar, aquí no podemos ayudarte, somos artistas del alambre, nos movemos el ritmo marcado por el viento….
    La historia de la foto es toda mentira, lo siento, si contase la verdad esta sería un juez alejándome cincuenta metros más de la mujer que amo, esa es todo la verdad…

    Tienes razón, cobre, hay frases que resumen un texto, aún me pregunto como consigue meter tantas cosas en tan poco sitio…

  • Fuego Fatuo

    Muchos apelamos a las drogas suaves para dejar de lado por un instante lo que no se puede olvidar, intentando vomitar luego hasta el último de nuestros suplicios… esas espinas que tenemos dentro y nos siguen jodiendo tiempo después, ahondando más y más en nuestras entrañas, excitadas por la fuerza de los recuerdos…

    Condenada nostalgia. Oh servidora de hades, esclava de la oscuridad…

  • Stand by

    … el segundo, tercer y cuarto párrafo me ponen los pelos de punta… mucho más que el hecho de poder contarme las cositllas todavía… vete tú a saber porqué…

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