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Derecho y razón

De repente una visión, una idea, un haz de balas… De repente saber, intuir, comprender que no es el momento ni el lugar. Todas las puertas están cerradas, quizá convendría empezar a buscar una ventana por la que escapar. El planB es quedarse muy muy quieto. Principio de aristocracia… son poquitos y todos muy listos… ejerceré de figurante y aprenderé que estoy aprendiendo mucho, de hecho, he aprendido ya a sentirme idiota en sólo dos horas… es un gran paso… esto va viento en popa y puedo notar como mi potencial fluye a velocidad de crucero… el problema está siendo averiguar en qué dirección. Pero eso no tiene mayor importancia cuando has conseguido rodearte de tipos-que-hablan-raro…. Goethe. Weimar. Schindler. No entiendo un carajo. Eso es buena señal, creo, aunque los tipos-que-hablan-raro no opinen lo mismo. Nunca formaré parte del consejo de monosabios. No debería estar aquí. Tú también lo sabes pero… convendrás conmigo en que soy la única nota de color que hay en esta habitación.
 

6 Comments

  • Ybris

    Es lo malo de rodearse de gentes-que-hablan-raro:
    sentirse idiota en un momento y dudar entre la huida o el quedarse quieto.
    Pero también lo bueno:
    no entender un carajo y saber que, aunque quizás no deberíamos estar ahí, somos lo único de pone una nota de color en la medianía.

    Excelente, como siempre.

    Un abrazo.

  • enrique

    hablar raro, a eso me apunto, es la parte que nos toca a algunos por ser una nota de color amigo.

    Y tú sin duda eres una nota de color y no hablas nada raro, se te entiende todo.

    Un abrazo.

  • Sísifo

    El principio de aristocracia es albergar la convicción de que no te llegan ni a la suela del zapato. Y si no lo crees realmente, fingir que sí.
    ¿Se supone que hablar raro es más elevado?

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