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A Manuel A., que ayer hizo latir orgulloso mi corazón, cuando supe que había completado con éxito los 101 km de Ronda.

Los otros no lo saben, pero yo sé que estás hecho de un material especial. Un titán. Un Ironman. La valentía de seguir hacia delante aun sabiendo que el sudor del corredor de fondo está devaluado. Correr por correr, dicen. Y habla la necedad. Correr para saber lo que es ser grandioso, gigante, colosal. Correr para ser Humano. HUMANO con grandes mayúsculas. Y sentir el dolor en los pies, en las piernas entumecidas tras 101 km. Correr para llorar de felicidad tras cruzar la meta. Y escuchar una voz en tu cabeza que te dice “SÍ SÍ SÍ “. Y recordar con cariño cada una de las zancadas, cada día de entrenamiento a las tres de la tarde bajo un sol abrasador, cada noche sin dormir maquinando la estrategia para el gran día.
Alteración de facultades mentales, dirían los normales. Bueno… bastante trabajo tienen con ser normales. Debe de ser terrible saber que uno nunca va a conquistar los anillos de Saturno. Que nunca va a galopar a lomos del caballo ganador en el Gran Nacional. Que la meta sólo pueden cruzarla los que están hechos de la pasta de los dioses. Los que son grandes. Como tú.

13 Comments

  • Ybris

    Hay quien se refugia en lo divino para sentirse protegido.
    Hay, sin embargo quien se sumerge en lo humano para saber sus límites y conocerse así.
    Nuestro agradecimiento a quienes ven y sienten más lejos y nos lo cuentan.
    Y el mío sincero y afectuoso a ti por transmitir así de bien el esfuerzo y el éxito de los titanes.

    Un gran abrazo.

  • Aída

    🙂
    Hombre pero qué bonito. Me haces ver a Manuel A. como alguien muy sacrificado, de las pocas personas reales que quedan… Manuel A. es ejemplo y además, tiene parte de mi poema: es capaz de alcanzar todos los sueños del mundo, capaz de alcanzar los anillos de Saturno.
    A mí a veces me dan lástima los normales cuando veo gente gigante.
    La satisfacción que te da el ver recompensado tus esfuerzos, es uno de los sentimientos más placenteros que existen. Te llenas, te regocijas, y eso es para vivirlo

  • koffee

    No precisa hundirse en el populismo y su propia satisfacción le basta: admirable!.
    Mis respetos para él; poca gente es capaz.

  • Zebedeo

    Eran 101…. dálmatas… o kilómetros. Porque para recorrerse los 101 km hay que echarle un valor y tener una fortaleza mental de tres pares de… piernas. Sólo de pensarlo ya me canso. Un hurra por toda esta gente que es capaz de hacer estas proezas y hacernos sentir que el ser humano puede superarse a si mismo.

    Tenías que haberlo grabado en vídeo y titularlo “101 kilómetros” porque tiene un título de película de no te menees. Lo malo es al ser cine español tendrías que meter algo de la guerra civil, alguna escena de cama, o hacerla como comedia juvenil.

  • Beauséant

    Brillante reflexión Ybris, buscar explicaciones en lo divino dejar de creer en uno mismo..

    Sip Cosechadel66 101, y encima corriendo 🙂 Ya haremos la peli Zebedeo, la pena es que Maribel Verdú ha decidido no enseñar más tetas, una pena, lo sé.

    No es mala idea Zebedeo, nadie se hace 100 de golpe. Puede que nunca llegues a los 100 pero, para mi, 10 ya sería un record…

    El homenaje Lucía es silencioso, que luego se lo cree y se pone muy pesado 🙂

    Aída A mí a veces me dan lástima los normales cuando veo gente gigante. a veces, si eres normal, es mejor mirar siempre al suelo, así crees que nadie hay mejor que tú y puedes vivir tranquilo..

    Cierto, querida koffee, la propia satisfacción es al final lo que nos hace movernos…

  • enrique

    Conozco a varias personas que han completado ese circuito. Es un reto que yo nunca me planteé, soy algo menos humano, pero siempre sentí y siento una gran admiración por esta gente, alguno buen amigo. También entiendo a los normales que no comprenden nada de nada.

    Un abrazo.

  • Beauséant

    Alguien cercano, claro, Ele de Lauk, cuanto más cerca lo tienes más fuerte late el corazón…

    La soledad del corredor de fondo, que escribió aquel sallyhayes Un camino en el que aprendes mucho sobre ti y sobre el mundo…

    Ser normal enrique,Beatriz no debe ser tan malo, quizás la vida nos depara menos emociones, pero podemos disfrutar con los pasos de los gigantes 🙂

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