leer,  mirar

¡cava!

Había días, quizás demasiados, en los que se despertaba llorando sin motivo y le costaba un mundo realizar las tareas más sencillas como hacerse un café y no digamos ducharse o afeitarse. Esos pequeños gestos requerían el empleo de toda su fuerza de voluntad y provocaban que quedase agotado, totalmente vacío, para el resto del día.

Aún así se negaba a pensar que pudiese estar deprimido. Si alguien hubiese pronunciado esa palabra en su presencia habría respondido con una carcajada que habría sonado rota, hueca a los oídos de cualquiera que escuchase con atención.

Por suerte la gente nunca escucha, se limitan a emitir palabras sin esperar respuesta. Simplemente llenan el vacío con el ruido de sus palabras porque les reconforta escucharse, posicionarse, tener una opinión ante el mundo.

Para salir de esos días sólo conocía una manera: cavar y cavar. Apoyado sobre las patas traseras y arañando con las delanteras, ciego, a oscuras y masticando toneladas de tierra. Exactamente como había visto hacerlo a un topo bastante feo en un documental sobre Australia, Canadá o algún sitio de esos a los que nunca iría y que bien podían ser lugares imaginarios, creados únicamente para rellenar horas de programación en la franja de los insomnes.

El problema es que él era un topo muy pequeño y encima suyo existían capas y capas de mierda, de dudas y de resignaciones a las que no sabía si podría enfrentarse en la estrechez de su galería.

A veces, sobre todo en esos días, creía que no podría. Que todo eso sería demasiado para un topo tan pequeño y que todo se le vendría encima en cuanto pensase demasiado en ello.

Cavar y cavar, no quedaba otro remedio, ¿verdad?

Mientras te vean cavar nadie pensará que estás deprimido, ese es el truco.

19 Comments

  • mucha

    Por lo menos es corto
    ya que no tiene salida
    La perseverancia hace mucho
    en un mundo difícil de entender.
    ¿eres bella?
    todo se arregla si vives solo el momento y en momentos de estragos habra quizas otro sentir

  • Alma

    Es difícil admitir que uno es vulnerable. Que llegas a un punto en el que una grieta y otra grieta han hecho un abismo dentro tuyo imposible de colmar. Que lo intentas, porque lo haces, pero no hay modo. Buscas desesperadamente algo, pero no lo encuentras, porque no sabes lo que buscas. Y ni siquiera puedes explicarlo… porque si intentas hacerlo, con mucha probabilidad, alguien te dirá: ¿pero cómo… si tienes todo para ser feliz? …entonces siquiera lo intentas. El mejor de los días, vistes una sonrisa que te evita preguntas… en otros, estás de mal humor, histéric@ o algo parecido. Y supongo que así será hasta el final, sea cómo y cuándo sea que éste llegue.

    Como siempre, me pierdo entre tus letras… disculpa. Un beso.

  • Carmen

    Impresionantes fotografía y texto.
    Me ha llevado a imaginar a un enterrado en vida intentando arañar un poco de oxígeno.
    Estoy macabra,lo sé.

    Besos.

  • Beauséant

    Muchas gracias, **TRACYCORRECAMINOS**, es una forma de terapia, así que si 😉

    Creo que el problema, **ANONYMOUS**, es que a veces ni tan siquiera somos conscientes de eso, hace falta un susto, algo que nos tire del caballo y, cuando eso ocurre, a veces es tarde.

    No tengo claro si de verdad es un remedio, **CARMEN TRONCOSO BAEZA**, es una forma de no pensar, para eso si es una gran solución. A veces nos llevará a China y otras muchas veces al punto exacto de partida 😉

    Hasta las plantas, sí, **TORO SALVAJE**, aunque creo que ellas tienen menos problemas con ir dónde les diga el tiempo. Los seres humanos por el contrario siempre parece que estamos haciendo lo que no queremos, ¿verdad?

    Es verdad, **MUCHA**, creo firmemente en la perseverancia, el no bajar los brazos y el no perder de vista el momento actual, el ahora. Cuántas veces se nos ha escapado el presente por estar pensando en cosas que aún no han sucedido.

    Mientras consumas y produzcas, **ALFRED**, no importa cómo te levantes por la mañana ni si lo has conseguido a costa de dejarte la vida por el camino.

    Tus comentarios, **ALMA**, siempre complementan y, muchas vece, arreglan el texto… Creo que mientras haya ganas de escribirlo la cosa no va mal, me asustaré más el día que no tengas ganas de escribirlo porque ese será el día en que me he encontrado con todas las puertas cerradas. Cómo bien dices, cuando menos lo esperas un día te saca una sonrisa.

    Esa era un poco la idea del texto, **CARMEN**, porque, bueno, porque a veces uno se levanta y parece que tiene toneladas de tierra en la cabeza, en los oídos y en la boca….

  • Krudo

    Cuanta razón, muchas veces seguimos de forma automática todo, realizamos nuestro día a día sin detenernos en pensar si estamos bien, la gente solo ve lo superficial, esa bonita forma de cavar y claro si uno se suicidara dirían “qué extraño, el siempre se la pasaba en activo, siempre cavando, no me hubiera imaginado qué estaría depresivo”…

    Un fuerte abrazo, ya necesitaba leerlos.

  • Ángeles

    Conforme leía el primer párrafo pensaba: “Depresión a la vista”.
    Y luego se ha confirmado, claro, por muchos esfuerzos que haga por disimular, cavando como si nada.

    Un texto estupendo y, como de costumbre, lleno de claves para pensar.

    Un saludo.

  • Beauséant

    La mayoría de las veces, **KRUDO**, es esa especie de modo automático lo que nos salva, porque nos obliga a seguir con una rutina sin preguntarnos muchas cosas. El problema es ese, cuando esa rutina te lleva por el camino que no quieres. Y sí, no puedes encontrar a nadie que te ayude, o es muy complicado, porque la mayoría de la gente, cuando te pregunta, qué tal, en realidad sólo quiere escuchar un “bien, gracias” y seguir con sus cosas.

    Muy bueno, **PAOLA VAGGIO**, en instagram, en facebook o en lo que nos pongan por delante. Aunque creo que bien llevadas, esas herramientas hasta pueden ser de ayuda, el problema es que es complicado llevarlas bien.. al menos yo no he aprendido, sólo las uso manteniendo una distancia enorme con mi vida personal.

    Creo, **ÁNGELES**, que la depresión es la enfermedad más sencilla de ver en los demás, ¿no te parece? En cuanto oyes dos palabras o sumas dos cosas raras en algún conocido te das cuenta que anda metido en un hoyo.. y es una faena porque nunca sabes muy bien qué decir…

  • Paloma

    Hay temporadas de ser topo y otras de ser águila. No hay que avergonzarse de estar a oscuras y cavando ni enorgullecerse demasiado cuando volamos alto.

  • ge minúscula

    Conozco a un animalillo, no podría asegurar que fuera pariente del topo, que disimula leyendo. En vez de cavar, él lee, alojado en el sofá por más de 70 días ya. Y allá está disimula que disimularás, acabándose todo el sostén literario que fue acumulando con los años. Desconozco hasta cuándo aguantará así.

  • Beauséant

    Disculpado, ANDANDOS, disculpado. No tengo nada en contra de los anónimos 🙂

    Pues creo que es una buena actividad, JO, algo que debería ser una asignatura obligatoria. Cavar muy dentro y luego intentar salir de uno mismo..

    Muchas gracias, MANUELA FERNÁNDEZ, así es, me temo.

    Esa frase es muy buena, PALOMA, ahora toca temporada de topo, ya veremos cuando me toca la otra 😉 Pero sí, mejor no tomarlo todo demasiado en serio.

    Si son de la misma raza, GE MINÚSCULA, creo que puede durar mucho. Son criaturas que parecen frágiles por fuera, pero tienen una dureza interior que resiste a la perfección todo tipo de presiones. Cuando han tomado un camino no es fácil sacarles de la senda .. ya nos informarás de los progresos o retrocesos, que vienen a ser lo mismo, pero en otra dirección.

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