leer,  mirar

una especie de eternidad

Cuando me encontraba en un libro, una película o una conversación con alguna de esas frases que te erizan los pelos del cogote, corría a apuntarla en el primer trozo de papel que encontraba. Una vez a salvo de la desmemoria doblaba el papel con cariño y lo dejaba caer en la mochila, entre algún cuaderno o en el propio libro que estaba leyendo para que sirviese de meta-anotación.

Era algo curioso, pasaban las semanas o los meses, buscabas cualquier otra cosa y de repente, al meter las manos en el bolsillo, te surgía un trozo de papel maltratado y un poco ajado, a veces un puro palimpsesto incomprensible tras pasar por la lavadora. Desdoblabas el papel con curiosidad y volvías a masticar la frase, la girabas de nuevo bajo otra luz y sus destellos devolvían otro mensaje. Las palabras habían cambiado su significado porque tú habías cambiado con ellas.

Esa es la magia de las palabras.

Después me compré un libro electrónico y todo se volvió más metódico. Pones el dedo acusador sobre la pantalla, lo deslizas hasta el final y todo queda etiquetado, archivado y almacenado.

Todo se ha vuelto más ordenado, más reglamentado… más aburrido.

Mientras hacia la foto de ahí arriba a esas tres generaciones, abuelo, hijo y nieto intentando cruzar las rocas sobre el mar contra un cielo de tormenta, me acordé de Benedetti. Seguro, pensaba, que el Uruguayo había escrito algo sobre ese mismo tema en algunos de esos libros suyos que lees como quien sube por una escalera demasiado larga de la que quieres conocer el final.

Al volver al hotel mi fiel libro electrónico me entregó la respuesta exacta: Benedetti, la tregua y una página y un párrafo a modo de coordenadas.

Nos hemos rendido al Dios de los ceros y de los unos, toda la información a nuestro alcance y nada que hacer con ella. Todo lo que hemos perdido de romanticismo lo hemos ganado en precisión y es difícil no pensar que algo nos hemos dejado en ese camino.

Ah, sí, la frase.

Ese mar es una especie de eternidad. Cuando yo era niño, él golpeaba y golpeaba, pero también golpeaba cuando era niño mi abuelo, cuando era niño el abuelo de mi abuelo. Una presencia móvil pero sin vida. Una presencia de olas oscuras, insensibles. Testigo de la historia, testigo inútil porque no sabe nada de la historia. ¿Y si el mar fuera Dios? También un testigo insensible, una presencia móvil pero sin vida. 

16 Comments

  • Mento

    Aburrida… Las cosas son más prácticas (depende para qué) y mucho más aburridas.
    Por la cuenta que nos trae, con todo el plástico y la basura que hemos arrojado a él… Espero que no lo sea… Aunque podría…
    Y sí, yo también hacía lo de la mochila y desde que volví a estudiar, me pasa de nuevo.😉😘

  • Frodo

    Tremenda foto tomaste. Da un poco de vértigo ver lo frágiles que son esas tres generaciones humanas frente a la fuerza de la Natura.
    No hacía eso de los papeles y la mochila. Soy de doblar las páginas de los libros por sus ángulos. Cuando termino el libro vuelvo a buscar esas frases… y es cierto, hemos cambiado. O no me parecen tan geniales fuera de contexto.

    Abrazos

  • Beauséant

    Sí, **MENTO**, el aburrimiento es uno de nuestros mayores males, ¿verdad? (una vez cubiertas las necesidades básicas, claro) Tengo muchas reticencias a la hora de comprar cosas, en el caso del libro electrónico creo que ha sido un acierto porque hay muy pocos libros en papel que de verdad me gustaría tener…

    Muchas gracias, **FRODO**, la foto, por suerte acabó bien y todos llegaron a salvo, pero por un momento no lo tuve tan claro 🙂
    Tienes razón con las frases sacadas de contexto, por eso suelo marcar pocas, algunas como las de ahí arriba que me huelen a foto, esas siempre las guardo 😉
    Un abrazo.

  • Toro Salvaje

    Esa foto es tuya?
    Jo…
    Tú no haces fotos, tu creas mundos.
    Me gusta muchísimo esa foto.

    Para mí no tiene sentido apuntar nada, ni guardarlo, ni a boli ni en digital…. y todo porque yo mañana seré otro, y pasado mañana otro y así hasta que no sea.
    Nunca he sido amigo de guardar frases probablemente porque tenían poca vida para lo que duraban mis yos.

    Saludos.

  • Luz

    Coincido con Toro salvaje, cada foto tuya es un mundo.

    Y es cierto lo de guardar aquello que te impacta, sean frases, libros, películas, lugares… (romances), cuando regresas a ellos tú ya eres otro.

    Ahora te digo tienes mucha suerte al catalogar, porque acceder de forma tan rápida y precisa con la informática a mí me es imposible, más guardo más rápido desaparece. 🙂

    Pero como sé que en poco tiempo perderé el interés porque soy otra , no me preocupa demasiado. 😉

    Me gusta como te adentras en los detalles que pasan desapercibidos.

    Con respecto a Neruda, me cuesta asumir la falta de vida…

  • Beauséant

    Sí, **TORO SALVAJE**, a veces es una tentación usar fotos de otros sitios, pero se perdería parte del encanto. Muchas gracias por tus palabras, de verdad, es lo más bonito que se puede decir de cualquier foto, que crea un mundo, una historia…. joder, que no tengo palabras, muchas gracias.
    Lo apuntar las cosas, creo que el tener este blog, el poder usarlas para justificar ciertas fotos, o lo contrario, para crear una foto desde una frase, hace que me encuentre más pendiente de esas frases… pero sí, algunas han envejecido mal, eso seguro.

    Pues te digo lo mismo, **LUZ**, que es lo más bonito que he escuchado en mucho, mucho tiempo. Con la informática me he vuelto una persona un poco paranoica, lo reconozco, guardo todo dos veces, en sitios diferentes, desperdigo copias por todas partes… Al final no sé dónde tengo las cosas, pero tengo la tranquilidad de que en algún sitio estarán, ya ves que tontería.

    Muchas gracias a los dos… Un abrazo enorme.

  • Ángeles

    Bueno, ya te lo han dicho, pero yo también quiero decirlo: la foto me encanta, me parece una historia entera.

    Yo también acostumbro a anotar todo lo que me interesa o me llama la atención en algún momento. Soy incapaz de dejar que esas palabras que me impactan se vayan por el aire sin atraparlas (ya sabes, “las palabras no se tiran”). Las anoto en seguida y las colecciono en un pequeño cuaderno. De vez en cuando, quizá cuando voy a anotar algo nuevo, releo algunas, y, aunque el tiempo nos haga diferentes, creo que nuestra esencia se mantiene, por lo que esas palabras siguen sirviendo de algo. Quizá no de la misma manera, quizá incluso de mejor manera.

    Un saludo.

  • Cabrónidas

    Yo creo que la tecnología aumenta lo bueno o lo malo que ya había en nosotros. Y de nosotros depende. Muchos creen, por ejemplo, que desde la aparición de las redes sociales, por ejemplo, nos hemos vuelto gilipollas. No es así: gilipollas siempre lo hemos sido, solo que ahora tenemos ocasión de demostrarlo y dejar muestra flagrante de ello. En cuanto a lo de las anotaciones, lo hago cuando me surge una idea para una entrada que más tarde desarrollaré. Si no la anoto, al final se va.

  • Beauséant

    Muchas gracias, **Ángeles**, reconozco que algunas veces siento un poco de vergüenza de las cosas que he anotado y, claro, de las que he escrito. Me repito que es normal, que las personas cambiamos y que reacionamos de maneras diferentes ante las mismas situaciones según nuestro recorrido vital…. pero tienes razón, quizás debería aprender a mirar con otros ojos a la persona que fui.

    Eso es totalmente cierto, **Cabrónidas**, las tecnologías no son más que una cámara de resonancia enorme que amplifica lo que somos, para lo bueno y para lo malo. Las tonterías que antes se soltaban en el bar y escuchaban cuatro personas ahora llegan mucho más lejos, pero las tonterías son las mismas. Y lo peor es lo que comentas, que eso queda grabado en piedra, alguien puede sacar un tweet tuyo de hace veinte años y mostrarlo como si lo hubieses dicho ayer, a mi eso me parece terrible, porque eliminan lo que comentaba ahí arriba, la posibilidad de madurar, de evolucionar. Las redes sociales deberían borrar los contenidos cada cinco años sin dejar ni rastro 🙂

  • Jo

    Pues ahora edte relato es como esas frases que guardabas (o sigues guarda do) las palabras que cambian en contexto pero que siguen manteniendo un significado importante.

    Fotaza

    Apatte de mundos está para hacerse de un diorama 🙂

  • Beauséant

    Muchas gracias, **MANUELA FERNÁNDEZ**, Benedetit mejora cualquier cosa, lo tengo comprobado 😉

    Es cierto, JO**, en cierto modo este sitio me sirve un poco de cajón de sastre en el que ir guardando las cosas que en su momento me parecieron importantes.

  • José A. García

    ¿El mar sin vida?
    Hay que leer “Solaris”, de Stanislav Lem.
    También hago eso con las frases, muy al estilo de Walter Benjamin, pero sin ninguna pretensión, sólo para no olvidar.

    Saludos,
    J.

  • krudo

    tanto me hiciste recordar que sigo sin poderme acostumbrar a esa tableta digital que si bien no molesta la luz y se lee bien, pero hace falta algo, como que sentir el papel, olerlo, oler la tinta, ver algún error en la impresión que si bien son imperceptibles pero me ponía muy feliz al encontrar uno, pensé que era yo y que esta jodida caja de confort me esta matando cada día…

    Te dejo un abrazo de esos que se sienten igual que encontrar una cita en un papel maltrecho escondido por vario tiempo…

  • Beauséant

    Buena anotación, José A. García, 🙂 lo que pasa es que Benedetti hablaba de los mares terrestres, creo que nunca se aventuró tan lejos…

    Te entiendo, krudo, mi camino ha sido parecido, pero al final me he rendido ante los dioses de la electrónica. ¿Cuántos de los libros que lees los quieres atesorar de verdad?, en mi caso pocos, muy pocos, quizás uno de cada veinte. El resto eran ediciones de bolsillo mal encuadernadas que se rompían casi con mirarlas. No tiene sentido guardar esos libros, ocupar un lugar, en casas diminutas… Para mi el libro electrónico ha sido una solución más que un problema.
    … muchas gracias-…

    Gracias a ti, Anna, un placer leerte por aquí.

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