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…sin renconres

Alguna vez me acuerdo de aquella vez en ese tugurio de mala muerte en el que, por cierto, no te he vuelvo a ver.
El calor subía y subía como ese avión que nunca tomamos, y tú destilabas tanto deseo que secaste el sudor de mi camiseta en tres  canciones.
La faena duró un par de horitas. He de decir que no estuvo mal. Soy una señora y lo sabes.  Tuve el detalle de esperar a que te durmieras para coger de tu billetera el importe del espectáculo que te brindé.
Y lo cierto es que no sé por qué no me saludas. Yo todavía estoy esperando que me agradezcas el que, por un momento, fueses feliz creyendo que me habías conquistado por tu cara bonita.

20 Comments

  • Ybris

    Genial. Despertar para darse cuenta de la distancia entre dos contactos.
    Me recuerda el chiste aquel antiquísimo del choque de dos lenguajes diferentes:
    “¿Suspiráis, marquesa?
    -No. Me quedo un rato todavía.”
    Y es que los hay lelos.

    Un abrazo.

  • tumulario

    ¿Querida?
    ¿Realmente te pensaste eso?
    Yo siempre supe que para tí no era mas que unos billetes, pero tampoco quise otra cosa.
    Uno ya esta harto de mujeres que empiezan diciendo que todo va a ser una historia de una noche y después quieren quedarse a vivir.
    cuando uno quiere un trabajo bien hecho siempre es mejor recurrir a un profesional.
    Por cierto,
    ¿nos hemos vuelto a ver?, yo siempre quiero olvidar las caras.

    Un abrazo desde mi túmulo

  • Beauséant

    No sé, Sísifo añorar es un poco como agradecer esos momentos añorados ¿no?

    Suerte solylos apenas quedan ya personas dignas de ese apelativo…

    la chica triste de la parada de autobús no seas mala…

    Los hay lelos, cierto Ybris pero los hay que, además, quieren serlo, que odian la inteligencia porque esta no les ha traído más que desgracias cuando la adoraban y pagaban su precio.. En cierta forma hay que entenderlos.

    Lo comido por lo servido que decía mi abuela Miriam G.

    Qué suerte tumulario yo, por más que lo intento, nunca logró olvidarlas… Y mira que me esfuerzo en ellos.. ¿Sabes? creo que ese puede ser el problema, te esfuerzas en olvidar y no hace más que recordar lo que deberías olvidar…

  • Zebedo

    La cosa está clara ¡le cobraste demasiado!. Además, no le dejaste ni para ir a tomar un cubata al bar de la esquina.
    Por otra parte, le está bien, así aprenderá a llevar sólo calderilla en los bolsillos.

  • Uno que mira

    No te confundas.
    Te llevaste mi dinero, pero no mi corazón.
    Creíste que me engañabas y tan solo era yo que te dejé que me engañaras.

    Y ahora no eres tú quien necesita un saludo sino tu ego. Si no te importa, el saludo me lo voy a guardar para mañana, cuando tu belleza ya se haya marchitado y camines sola por el mundo porque cuando tocaba sembrar tu preferiste pisar el sembrado.

    Porque ahí sí que te hará falta. Te llevaste el dinero, es cierto. Pero el orgullo me lo dejaste intacto.
    Y mi cara bonita.

  • Tristancio

    Vale, yo no guardaría rencor, pero tampoco regresaría al lugar donde creí ser feliz. Pues no, no regreso al lugar del crimen, (porque intuyo que algo le mataron a este pobre hombre…) .

    Y es que definitivamente, no todo se compra…

    Saludísimos.-

  • Beauséant

    Una lección de humildad no nos viene mal a nadie, Auggie Wren, la pena es que no seamos capaces de aprender sin ellas…

    Esa Bito es la otra posibilidad. Al final siempre necesitamos justificar nuestros actos y sentimientos, por eso muchas veces buscamos actores, no personas. Quizás la rabia de Uno que mira no sean ganas de justificarse sino una realidad.. Quién puede saberlo. Cuando dos personas ven dos cosas distintas no se les puede convencer de lo contrario.

    Humm… mejor no hablar de ese tipo de cosas ¿no, Ele de Lauk?

    Ya ves, Gwynette, hay gente para todo en este mundo.

    Tranquilo Zebedo, a partir de ahora sólo llevará billetes pequeños y un puñado de monedas. En caso contrario sabremos que quiere repetir, y que tampoco fué para tanto.

    Eso pasa muchas veces monica c, a veces crees ser el rey del mundo, que nada ni nadie te puede tocar y, en realidad eres los demás te ven como un pobre tipo.

    Tranquilo doctor vitamorte, en cualquier caso ya sabes donde encontrarme. Por mucho que diga Tristancio, todos volvemos al lugar del crimen.

    Gracias Clara Sh. 🙂

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