Septiembre

Mi apartamento huele a café. Desde aquí, puedo oír a alguien tocando la flauta. Una melodía entrecortada que sobrevuela los tejados hasta llegar a mi casa y convertirse en la curiosa banda sonora de una tarde de domingo de finales de septiembre. Siempre me ha parecido que el único comienzo posible del año ha de ocurrir en septiembre. No hay otra. Septiembre. Si algo ha de comenzar otra vez, que sea después del dilatado letargo estival. Algo así como una nueva oportunidad. Una vuelta a la casilla de salida. Un “venga, chaval, inténtalo otra vez”. Mudar la piel, literalmente, y empezar algo nuevo. Tal vez incluso bello. Suena bien.

septiembre


Y mientras escribo esto, pienso en la cita de mañana, en los viajes de hace unos días, en las playas rocosas de agosto. Miro a ratos por la ventana y me pregunto cómo es que todo cambia tan deprisa, cómo las emociones viajan de un extremo a otro a velocidad de crucero. No sé. No queda otra que seguir adelante, supongo. Septiembre siempre insinúa que todo puede cambiar a mejor. No encuentro mi tabaco. Paso de buscarlo. Creo que me voy a tomar otro café. Y creo también que va a pasar algo ¿Vosotros también? Aún no sé qué. Siempre hay un haz de balas que cambia el curso de las cosas.

17 Replies to “Septiembre”

  1. Siempre me resulta curiosa la rapidez con la que el cerebro finiquita el verano y entra en modo otoño, casi de un día para otro, en cuanto bajan un poco las temperaturas y los días menguantes empiezan a ser evidentes. Nunca me ha gustado septiembre. Pero hoy ya es octubre 😉

  2. Me ha gustado mucho tu texto, y no sólo porque esté de acuerdo con lo que dices.
    Pero sí, yo también creo que septiembre trae consigo ideas de renovación, de nuevas posibilidades. Como dice Patrick Modiano en En el café de la juventud perdida, el otoño es “la estación de los proyectos.”
    Un saludo.

  3. Así es chica triste de la parada de autobús, nuestros cerebros están preparados para estar siempre recibiendo estímulos y, cuando no existen, los inventamos.. el cambio de estación es una buena excusa para empezar de nuevo… a mi tampoco me gusta mucho septiembre, por eso escribo sobre él en Octubre 😉

    Me gusta esa frase, Ángeles, quizás sean proyectos que no vayan a sitio alguno pero, como decía por ahí arriba, lo importante es empezarlos… Las novedades, los nuevos estímulos que comenta Alfred

  4. Desde que vivo en el hemisferio nord, septiembre se ha convertido en “mi marzo”; y con su otoño llega el tiempo, como dices, de pensar en proyectos nuevos; de comenzar otro tipo de aventuras; y, porqué no, mientras miramos por la ventana cómo caen las hojas y la luz del sol se disuelve más tempranamente, permitirnos un momento de nostalgia por ese verano que ya se ha ido.

    Yo también me iré por un café ahora… te dejo un beso.

  5. Ultimamemte la sintonia con los cambios, los letargos, la melancolía, los olores que añoro y los tiempos tienen gotas de lluvia o café

  6. Septiembre tiene recuerdos importantes para mí, es significativo de alguna forma, pero éste en particular fue ambivalente; Aburrido a momentos y hermoso en otros. No tuvo puntos medios y agradezco que haya terminado, porque casi como un etapa cíclica, hallé otro propósito, fabriqué un nuevo plan, se renovaron las energías y todo huele a esperanza (cursi y melodramático, sí).

    Me gusta Septiembre y al mismo tiempo es un poco triste, porque por aquí el Invierno termina y comienza la Primavera. No es que no la quiera, pero no he aprendido a amarla y comprenderla del todo.

    Espero que pase algo genial, algo nuevo o simplemente “algo” como también sientes tú.

  7. Es bueno, Alma dejar pequeños lugares para la nostalgia, ¿verdad? Es un buen momento para tomar fuerzas y emprender cosas nuevas, o seguir pegándote con las viejas cosas con nuevas estrategias.

    Mi memoria, Jo, es olfativa y un tanto auditiva. Son los olores o algunos sonidos los que me hacen tirar del hilo de la memoria para recordar ciertos lugares y situaciones…

    Todo es más de lo mismo si lo piensas bien, Toro Salvaje, no son más que estrategias, a veces un tanto simples, de supervivencia. Una forma de buscar lugares por los que escapar.

    Gran parte de nuestras vidas, .+**+.Kadannek.+**+., se nos pasan esperando ese “algo” del que hablas. Como lo busquemos y lo afrontemos es lo que define en gran parte nuestras vidas. Para mi Septiembre es un poco lo que comentas, una especie de señal de que se acaba el año, que debes hacer recuento del camino recorrido y dar un último empujón a todas esas cosas que la pereza, la cobardía o la falta de tiempo no te dejaron terminar…

  8. Es cierto cada cambio de estación no inspira a comenzar algo…
    Nos da ese empuje para realizar algo con nuevas energías. Hacer “limpieza” y mirar todo con ojos nuevos.
    Un abrazo.

    1. Supongo que es cierto, la vida es renovación, pero creo que muchas veces nos volvemos un poco locos con eso, ¿no? A veces queremos que todo sea nuevo, que nos sorprenda y, bueno, eso casi nunca se logra, como mucho podemos aspirar a pequeños fuegos de artificio.

  9. Querido amigo, aqui ya primavera: septiembre, es fulgor patrio, aunque eso no significa nada, ustedes otoño, los cambios se precipitan y volamos a encontrarlos, ya sea en el polen, o en hojas tumbadas a nuestros pies, un abrazo!

    1. A veces nos olvidamos que el mundo gira, Carmen, que todo es cíclico. Aquí es de noche, allí de día, allí llueve, aquí no queda una sombra libre… La vida es circular, a veces arriba, a veces abajo… a veces lo olvidamos.

  10. Sí, seguro que pasó algo… Son buenas las sorpresas, me encanta que la vida sorprenda, pero por supuesto para bien…

    Yo también cuento los años de verano a verano…

    Muchos besos.

    1. El problema de las sorpresas es que vienen en cajas cerradas y nunca sabes lo que viene en su interior. Cuando aceptas sorpresas, aceptas cualquier cosa… y, ¿sabes qué?, no se aceptan reclamaciones 🙂

Leave a Reply

Your email address will not be published.