leer,  mirar

ocaso

Se nos puso el sol antes de tiempo. Un ocaso abrumador, inabarcable.

Atemorizados, consultamos con todo tipo de astrólogos y adivinos en busca de una luz en medio de tanta oscuridad. Cuando se declararon perplejos recurrimos a una caterva de astrónomos y hombres de ciencia encerrados en las torres de marfil de sus porqués. Nos miraron llenos de lástima, desplegaron ante nuestros ojos mapas cenitales y calcularon trayectorias celestes, interrogaron a las estrellas y… no supieron encontrar ninguna explicación.

Todo era tan perfecto dentro de sus planos y en sus ecuaciones. Estaba todo tan detallado y sin apenas margen para el error que habríamos dado cualquier cosa por vivir en ellos en vez de en esa oscuridad inmensa que nos ahogaba sin dejar sitio para nada más.

Pero nunca nos esta permitido elegir, todo se reduce a un tirar los dados a ciegas esperando la combinación mágica que nos salve del abismo.

Nada de buscar hermosas palabras ni actos heroicos a la desesperada. Era el momento de la huida, de dinamitar toda nuestra vida en común y buscar, a tientas y por separado, la salida del laberinto que habíamos construido.

Ya ves, tantas promesas con sus grandes palabras, tanta pelea, tanta lucha, tanto intentar hacer las cosas de la mejor manera posible y al final sólo nos aguardaba esa oscuridad de boca de lobo.

11 Comments

  • Paola Vaggio

    De vez en cuando nos metemos, sin querer, en uno de esos laberintos. Incluso, cuando has salido de uno y piensas ” ya no me volveré a meter”, pues va y… ups, vuelves a estar dentro.

  • Beauséant

    Ya he dejado de decirlo, **Paola Vaggio**, llevo demasiado tiempo metiéndome en agujeros hechos por mi como para pensar que alguna vez será diferente 🙂 A veces creo que tengo alma felina porque no le encuentro otra explicación (que no sea la estupidez, claro)

    Qué difícil y qué tedioso, **MARIA**, otra vez a pelear, otra vez a buscar la salida y otra vez a creer en el tipo de un solo ojo que te vende mapas infalibles que muestran la salida… buffff

  • Myriam

    Entiendo la desesperanza de este texto, pero no puedo compartirla.
    Siempre hay una salida. Lo superaremos.

    Así ha sido y así será.

    Animo y fuerza, que llegarán otros amaneceres. Besos, B.

  • Ángeles

    Será que es verdad que somos el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Será que es nuestra naturaleza.

    Pero, abundando en lo que dice Myrian, llevamos toda la existencia humana tropezando y cayendo, y al final, de una manera o de otra nos levantamos (aunque sea para poder volver a caer).

    Un saludo.

    PD: muy bonita la foto, como siempre, muy alegórica.

  • Paloma

    Supongo que la vida es una alternancia de momentos luminosos con etapas de oscuridad.
    Ninguna de las dos son permanentes, lo cual puede consolar o inquietar.
    Otra foto preciosa. Me gustan mucho los faros.

    El anónimo de la anterior entrada era yo 🙂

  • Beauséant

    Me temo que sí, **TORO SALVAJE**, que lo viene al final de la oscuridad es el abismo puro y duro.

    Es bueno que no lo veas así, **MYRIAM**, en mi caso depende del día, hago lo posible por no verlo así, pero de vez en cuando, pues eso, que no puedo evitarlo 🙂 Aunque si creo lo que dice **ÁNGELES** que, de alguna manera, nos volveremos a levantar, siempre lo acabamos haciendo, ¿verdad? Mi problema es que entre tanto caer y levantarse cada vez me va costando más hacerlo.

    Eso es lo que quiero pensar, **PALOMA**, que cuando vienen mal dadas, en algún momento las cosas cambiarán en la dirección contraria. Y lo cierto es que suele ser así, cuatro cucharadas de malo, dos de bueno, pero se hacen tan largas ….

    Aquí estamos, **ALESSANDRINIMARIAMARIA**, esperando esa salida del sol.. en las fotografías también quedan bien.

  • Carmen

    Coincido con Paloma…pero claro…los períodos de oscuridad se hacen tan pesados…
    Y el abismo acechando…
    : (

    Ese faro está en Cantabria…
    ; )

  • Beauséant

    Sí, se hacen pensado, por suerte sabemos, o queremos saber, que no durán para siempre, que como los ocasos y las noches más aterradoras, tienen un pequeño faro llevando un poco de luz…
    Sí, Cantabria, el faro de Ajo, lo decoró un artista de la zona y hubo un poco de polémica con eso, creo recordar.

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