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    Tu nombre

    Irene o la promesa tras cada sonrisa. Irene por qué no. Cada noche la misma pregunta y siempre un nombre distinto como respuesta. Cada noche náufragos en un mar de alcohol lanzando la misma pregunta, y siempre un nombre distinto como respuesta. Irene elegiste aquel día, y ese es el nombre para recordar tu sonrisa y tus tobillos que ignoraban todo sobre tu fracaso en los escenarios, y a veces veíamos nerviosos taconear tras la barra. Irene o la curva de tu pelo rozando apenas las orejas; Irene o la sonrisa cansada agarrada a tus ojos tras otra noche de sueños aplazados; Irene o las propinas exageradas escondidas bajo las…

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    Reflexiones de domingo

    Hay dieciséis tipos distintos de salsa en la estantería, pero no importa, todo lo que cocino acaba sabiendo exactamente igual. Al final decido llevármelas todas. Siendo chico jugaba a levantar piedras buscando insectos peligrosos para averiguar si alguno lograba herirme de muerte, ahora hago lo mismo con botes de salsa. Me he vuelto un adulto sofisticado. En la sección de congelados todos los paquetes vienen en pequeñas bolsas individuales pensadas para gente como yo. Ese es el mayor logro de mi generación. Nos hemos condenado a ser felices siempre y en todo momento, a buscarnos constantemente y a preguntarnos ¿me hará feliz? Cada vez que compramos un nuevo aparato eléctrico…

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    deMASiado

    Es demasiado temprano para enfadarme porque nadie haya hecho café y alguien se haya fumado el último cigarrillo de anoche que sería el primero de hoy. Demasiado temprano para abrir el periódico y comprobar como los mandamases y la necedad marchan en filas de cuatro para llevarnos al peor de los mañanas. Demasiado temprano para que me bulla el alma y se me congele la razón corroborando que mi vecino alimenta al animal que lleva dentro todo Hombre, y que lo que debería tener en la cabeza lo tiene justo entre las piernas. Es demasiado temprano para vestirme con arreglo a las reglas del mercado común de donamancioortega y pretender…

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    Sobrevivientes

    Cuando oigo el sonido de la bala introduciéndose en la recamara, y veo a mi colega amartillar y apuntar el arma comprendo tres cosas: la primera y menos importante es que estoy despedido. La segunda es que mi amigo está bastante más loco de lo que pensaban los hombres de las batas blancas. Y la tercera, y verdaderamente preocupante, es que el efecto de las drogas, el alcohol y la adrenalina comienza a difuminarse amenazando con dejar mi cuerpo vacío; el alma de un espantapájaros camino de Oz. Miro el arma, y le miro a él, y veo al oso al final de esa cadena imaginaria que nos une, e…

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    …predicciones

    La radio anuncia viento y lluvias… en Albuquerque, supongo… luego Rob Steward se ha puesto a cantar una canción de un tiempo lejano en que me tiraba a la calle y hacía el amor con psicoanalistas en paro… Ahora es distinto. Ahora me tiene acorralada la noche en esta casa que cruje por los cuatro costados.. amenaza con derrumbarse si no empiezo a largar ciertas verdades antes de que las calles vuelvan a intoxicarse de vida… y, lo cierto es que no tengo una puta verdad que llevarme a la boca asi que, miro al cielo rogando clemencia. Pero no… no sé… el tono cambiante de las nubes me advierte…

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    Perdiendo altura

    Toda vida es un proceso de derribo, ya lo dijo Fitzgerald. Quizás un niño de diez años sepa tanto o más que cualquiera de nosotros sobre el amor, la dignidad o el valor, y quizás todo eso que llamamos crecer y madurar sólo sea el lento proceso de ir olvidándolo todo. Perdiendo pequeños pedazos de lo que fuimos en cada curva del camino hasta que morimos, vacíos y desinchados como un globo que se ha quedado sin aire en medio de la ascensión… Esta foto, dirán, no tiene mucho que ver con todo esto. Pero eso es algo que queda entre mi persona y los ojos tristes atrapados al otro…

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    Noches sin luna

    El último recuerdo de su infancia era una puerta derribada por los hombres parapetados tras grotescas máscaras acompañados por un ruido metálico de armas y confusión, para llevarla lejos de lo que entonces pensaba era su única familia. Desde ese día ella siempre duerme con el reloj cerca de su oído. Un reloj viejo y cansado que se arrastra por horas de un tiempo ya pasado, sin utilidad alguna en el presente. Para la niña eso no es importante, hace mucho su tiempo se detuvo, y ahora sólo busca refugio en el tictac del reloj que parece moverse  al unisono con su corazón, guiándolo a través de las noches sin…

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    c’est la vie

    No puedes esquivar la mirada de la foto, aquella mirada de cuando aún no sabías que no había nada digno de ser encontrado ni nada indigno que encontrar… No puedes… te devora esa sonrisa ávida de hace tanto y te arranca a mordiscos el tiempo. Entonces aún tenías fe en que nunca perderías la belleza, ni la alegría, ni los amigos para siempre… Nunca acabarás de conocer todo lo que has perdido… quizá porque tampoco sabías que acabarías perdiendo incluso cosas que jamás tuviste… Un día te diste cuenta de que habías olvidado callar y decidiste callarte, consciente de la inutilidad de gestos y palabras… o puede que consciente de…