leer,  mirar

palimpsesto

El invierno ha dejado tres hojas a los pies de mi casa. Estaban tan perfectametne colocadas, en fila y de mayor a menor tamaño, que he llegado a pensar con ingenuidad si habría sido una broma de mis nuevos vecinos. Pero la calle estaba vacía como una premonición cuando he salido a comprobarlo.

Las he sostenido a contraluz por el peciolo para mirarlas por el haz y el enves y me han devuelto una pequeña costelación de manchas y nervaduras que casi parecían palpitar llenas de clorofila. Un mapa sin territorio, unos caminos sin destino definido, delgados como las líneas de la vida. He pensado en un palimpsesto escrito en un idioma que aún no me esta permitido conocer.

La vecina que vive en la puerta de enfrente y que tiene hechuras de adivina me recomendó nada más conocerme que creyese en cuanta señal me saliese al paso. Y esas hojas, ¿qué otra cosa podrían ser?

Las he recogido con cuidado y he decidido guardarlas y fotografiarlas a la espera de saber interpretarlas. Un entomologo de señales astrales, clasificar, anotar, esperar la revelación y volver a empezar.

Una de esas hojas tenía el tono ocre y gastado del cuero viejo, otra tenía un pequeño corazón de color verde casi desvanecido y la última, la última es un misterio para mi. Tiene una parte central de un color verde que parece ir expulsando al color rojo hasta el exterior. Pero quizás sea al revés, lo desconozco todo sobre los árboles, puede ser el verde el que retroceda cediendo el territorio hasta desaparecer.

Tengo una sensación parecida al contemplar las estrellas en el firmamento. Una negrura inmensa a punto de devorar los pocos puntos de luz que aún resisten, o pequeñas luces que han aparecido donde antes no había nada y que acabarán por derrotar a la oscuridad.

La eterna lucha del bien contra el mal, de las dudas contra las certezas. De unas vidas en las que es imposible saber si estamos a punto de firmar la rendición definitiva, o si sólo estamos tomando fuerzas para afrontar la remontada final.

Las hojas lo saben, el problema es que no hemos aprendido a leerlas.

21 Comments

  • Beauséant

    Eso es lo primero que me llamó la atención, JOSÉ A. GARCÍA, que estaba secas, pero aún parecían tener mucha vida, estaban brillantes y con muchos colores.

    Muchas gracias, MANUELA FERNÁNDEZ, me encantaría darte las gracias en twitter, pero no tengo ni idea de cómo funciona 🙁 Acabé haciendo esta página porque era lo único que sabía controlar (más o menos), pero muchas, muchas gracias.

    Me encantan las hojas de los árboles en otoño e invierno, CARMEN, son siempre una buena excusa para hacer fotos. Muchas gracias por tus palabras.

    Te puedes acercar, o las puedes alejar, TORO SALVAJE y siempre parecen contarte algo diferente, ¿verdad?

  • Luz

    Qué decirte… Cuánta belleza has transmitido con las hojas posando para ti, abriendo su belleza y su misterio. Pero para qué más palabra si lo has expresado todo.

  • Cabrónidas

    Quizá los antiguos sí sabían leerlas. Se dice, y algo he leído al respecto, que la naturaleza está llena de códigos. Aunque si es así, mejor que singan sin ser descifrados; a saber lo que haríamos con ellos.

  • Ángeles

    Las hojas son maravillosas, irreales, pura fantasía. Y tu texto las acompaña con algo de magia también.

    No hay que saberlo todo, no hay que poder descifrarlo todo. Es bueno que siempre quede duda, intriga, misterio. Quizá, y disculpa la incoherencia, ese sea el mensaje de las hojas: que no todo está al alcance de nuestro conocimiento, que no podemos descifrar todos los códigos. Y está bien que sea así.

    Saludos.

  • José Luis

    Un texto sencillamente precioso, delicado,con magia, que transmite belleza,pleno de pensamientos y palabras que juegan con esas bonitas hojas, con sus colores que se esfuerzan en ser otoñales al ir perdiendo la savia, desde fuera hacia adentro.
    Me ha encantado, cuánta sensibilidad!
    Besos.

  • Mucha de la Torre

    no importa aprender o no
    cada uno sabe donde le aprieta el zapato
    No tienes que contarlo lo guardas para ti y tu armario
    un abrazo inmenso

  • evavill

    Un texto precioso y unas bellísimas fotografías.
    Me gustan mucho las hojas, en todos sus momentos vitales.
    A lo mejor la señal es un mensaje del árbol que te dice que hagas como él y sueltes lo que ya no te es necesario.
    Firmado: la bruja Maruja 😉

  • Beauséant

    Gracias, LUZ, me alegra que e haya gustado, para mi era muy especial también 😉

    Pienso lo mismo de las dos cosas, CABRÓNIDAS, que la naturaleza tiene una reglas que no hemos llegado a comprender y que, visto lo visto, casi que mejor así.

    Es algo que me gusta mucho de la fotografía, ÁNGELES, que cuando te acercas mucho las cosas cambian por completo, tienen otros significados, el cambio de escala las convierte en otra cosa.. Y, al igual que el comentario anterior estoy de acuerdo, me has recordado a esa escena de matrix en la que te explican que el truco del mago que dobla la cuchara es que, en realidad, no hay ninguna cuchara. Lo mismo nos empeñamos en montar un rompecabezas que no es tal.

    Muchas gracias, JOSÉ LUIS, en la vida real tengo que poner otra cara para que no me coman, así que cuando aparezco por aquí es para intentar ser otra cosa diferente, así que gracias, es bueno sentir un empujoncito de vez en cuando.

    Eso es verdad MUCHA DE LA TORRE, a mi me educaron para poner el aprendizaje como el norte de todos los mapas y, bueno, la edad nos va haciendo ver las cosas de otra forma aunque, ahora que lo pienso, eso también es aprendizaje 🙂 Un abrazo.

    Jopé, TRISTANCIO, que alegría verte por aquí de nuevo… recuerdo que este sitio empezó contigo, me da mucha pena toda esa gente que estaba y que los años han ido dejando.. Muchas gracias por el comentario, me ha dado mucha alegría.

    Gran idea, EVAVILL, soltar lastre, buscar otros horizontes…. para los árboles parece sencillo, pero cualquier sabe, como decía en el texto, lo desconozco todo sobre los árboles.

    Sé que es un comentario de spam, RAINBOW EVENING, pero ha quedado tan poliglota el comentario en inglés que creo que lo dejaré ahí 🙂

  • kasioles

    Mira, siente, escucha con atención, hasta las viejas piedras de los edificios de las grandes ciudades tienen algo que decirnos ¿Cómo no van a hacerlo esas hojas recién caídas de un árbol que languidece al compás de la estación?
    No cabe duda alguna de que escribes con pasión.
    Cariños.
    Kasioles

  • Frodo

    Hay belleza en esas fotos, en las hojas en sí, pero también en tu texto.
    Tal vez sí, haya algo que interpretar y no sabemos, tal vez sólo nos quieren contar del paso del tiempo y la Belleza.

    Abrazos

  • Beauséant

    Gracias, KASIOLES, en algunos temas más que en otros, supongo que como todo el mundo 😉 tenemos que aprender a escuchar, a interpretar y, sobre todo, a dejar de creernos tan importantes, ¿verdad?

    Gracias, LANOCHEMASLARGADEMEDIANOCHE, aún no lo he aprendido, pero estoy en ello

    Quizás sea eso FRODO, creo que lo dijeron en otro comentario, quizás el mensaje es que no hay mensaje, que sólo eran unas hojas bonitas que se cruzaron en mi camino. Aún así me alegro de haberlas fotografiado… muchas gracias 🙂

  • Krudo

    Te voy a ser muy sincero, ultimamente trabajando en una huerta de mangos me di cuenta de que desconocía tanto de la naturaleza demasiado, bien lo dices esos colores y yo creo que es lo mismo en todo lo que nos rodea, pareciera que estamos tan extasiados en tener un celular de gama alta, un auto muy bueno, vaya un sin fin de cosas que se nos olvida la naturaleza, ahora me gusta extraviarme en el cerro o 2 horas en la noche con el telescopio.

    Te dejo un abrazo de esos que te ayudan a seguir conociendo.

  • mag

    Los ocres del otoño tienen la vida de todos los colores del infinito. Tus letras son como los frontales y espaldares de tus hojas, y las emociones que plasmas, como la caricia del viento.
    Ciertamente, disfruto mucho estos textos que contienen filosofía y poesía.
    Un beso enorme.

  • Beauséant

    Un telescopio, KRUDO, siempre ha sido una de esas cosas que tengo en mente.. creo que vivo en medio de demasiadas luces para poder ver nada, pero no dejo de soñar con la posibilidad 😉 Gracias por el abrazo, lo guardo con las hojas.

    Creo que han quedado más bonitas tus palabras, MAG, que las mías. Me gusta lo de espaldares, es una palabra muy llena de vida, ¿no? Siempre se me dio muy mal la filosofía, aunque dudo de si aquello que nos dieron (repetir nombres y fechas) era en realidad filosofía o su historia.. en cualquier caso, muchas gracias

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