diecinueve mil palabras (y setenta fotografías)

81[primera parte] Meter la pata y dejarla ahí. Así, como filosofía de vida. Por eso, supongo, he organizado esta fiesta. Esta puta mierda de fiesta en la que, efectivamente, todos son lo que parecen. Menos mal que estás aquí. A tu manera pero, aquí estás, en una esquina del salón, agarrando fuerte una copa, casi como si fuese un salvavidas. Sé que no querías venir. A decir verdad, hace tiempo que no quieres ir a ningún sitio, ni tienes ganas de nada. Hace tiempo. Y ahora…. Ahora ya no. Ahora es tarde para casi todo. Casi todo. Y no sé porqué me pareció que esta podía ser una buena manera de acabar el año. Ojalá esta noche me creas cuando te pida perdón, el perdón que olvidé pedirte las innumerables veces que te pregunté si te pasaba algo e innumerables veces me mentiste, y lo sabía, y lo sé, e hice como si no me importase demasiado. Y me importa.

No tengo ni idea. No sé si una fiesta de final de año es el mejor momento pero, no sé, supongo que es un intento por tratar de ser coherente conmigo mismo, por pretender ser lo que me gustaría ser, lo que me gustaría que fuéramos. Pero lo cierto es que entre lo que eres y lo que te gustaría ser, tú lo sabes mejor que nadie, se pasa un miedo terrible.

Te vuelvo a mirar de soslayo. Ahí sigues. Mismo lugar, copa nueva. Quiero acercarme a ti pero, a mitad de camino, uno de los tipos del trabajo me intercepta para felicitarme por la fiesta tan espectacular que he organizado y por mil cosas más que ni escucho ni me importan. Cuando vuelvo a dirigir la mirada a tu rincón, ya no estás. Todo lo que tiene nombre se va, decías últimamente. Y que tú lo que querías de verdad era encontrar. El qué, en realidad, era secundario: el sentido de la vida, una lagartija en la pared, el amor verdadero, un banquito a la sombra, las palabras adecuadas, las gafas de sol cada mañana, una foto en la que debías tener unos catorce año y que no recordabas para nada. Daba igual. Lo que tú querías era encontrar. No estás. Te busco y no estás. Sólo percibo la electricidad previa a la tormenta. Pero tú no estás. Así que, no me atrevo a salir a la calle a buscarte. No me atrevo. Prefiero coger una copa de champán y brindar. Brindar porque seas tú la que me encuentres.

 


 
81Toca cerrar otro año y de nuevo cae encima esa pesada sensación de pelear contra fantasmas, de seguir acumulando preguntas que esperan pacientes una respuesta. Los libros que hemos ido editando durante estos años nacieron con esa idea, la de cerrar etapas y lecciones ya aprendidas para poder empezar de nuevo.

Pero es inútil, las dudas siempre acaban arañando la puerta para poder entrar…

La falta de talento, las palabras que no terminan de aparecer, las buenas ideas que nunca acaban de ver la luz y cuando lo hacen nunca son como deberían… Supongo que de todo eso hablan estos libros. Son un grito que muere antes de salir.

El resumen de este año puede comprarse en papel aquí o descargarse de forma gratuita en este otro aquí.

El resto de los años, como siempre, en la trastienda.

Un placer haber contado con vuestra presencia durante estas diecinueve mil palabras y setenta fotografías. Adelante, hagan la cuenta, salen a doscientas setenta palabras por imagen.

Demasiadas, ¿verdad?

Si las colocan en el orden correcto encontrarán las respuestas a todas las preguntas que nunca se hicieron. Un sólo fallo y conjurarán todos los demonios que con tanto ahínco pretenden esquivar.

Tengan cuidado, las palabras nunca fueron inocentes.

17 Replies to “diecinueve mil palabras (y setenta fotografías)”

  1. La falta de talento o de buenas ideas nunca llevó tus apellidos. Lo mio fue suerte porque, si encontrarte no lo fue pues. .. yo ya no sé. Abrazo va.

  2. Regalazo el que nos haces con cada una de esas palabras. “Meter la pata y dejarla ahí” probablemente sea mi filosofía de vida, sí.
    Salud.

  3. Beauséant Tu autenticidad la sombra que guardas dentro de vos.
    Lo bien escrito que este escrito está y tu imaginación me llevan de tu mano a conocerte más.
    No es fácil escribir como vos lo haces .Yo soy una gorriana al lado de vos. Me siento bien de tu mano enseñándome la otra parte de las letras que me vieron nacer. Que en el 2108 tengamos salud
    el resto lo pones vos
    gracias

  4. Querido Beau nunca te buscara, estas en su corazòn el encontradizo te tienes que hacer y cercarla y mimarla y todo lo demas nunca el orgullo para el amor, Nunca! Feliz 2018, que encuentres tu huesito jugoso!!

  5. Gracias, Toro Salvaje, hemos dejado de hacer cábalas sobre el número de años que quedan, pero sí, supongo que iremos a por el próximo… lo tenemos tan cerquita que da pena no intentarlo.

    Stand By, siempre logras darme un poco de calor en el sitio donde solía tener el corazón 😉 He perdido la cuenta ya de los años, pero nunca me olvido de la suerte que tuve al encontrarte..

    Anónimo, es que meter la pata y pedir disculpas o avergonzarse de ello es un poco aburrido, ¿no?, mejor dejarla ahí … Gracias!!

    Así me gusta, Mucha que brindes, con lo que sea, pero que lo hagas, gracias, ha sido un gusto tenerte por aquí este año… Tus letras tienen más frescura, sale todo de forma mucho más natural, aquí muchas veces las letras se atascan y se enfangan que da gusto 🙂

    Las cosas tenemos que perseguirlas, ¿verdad, Carmen Troncoso? Lo sé, lo tengo claro y, sin embargo.. bueno, pues eso…

    1. Creo, más bien, que es una forma de aprovechar el trabajo 😉 Cierta persona muy cercana me hizo hace mucho años empezar a tomarme en serio lo de crear los resúmenes y, bueno, me daba pena dejarlos en algún rincón del disco duro para no volver a ellos. De esta forma, quizás, vivan un poco más de tiempo en otros discos duros… Así que, gracias 😉

  6. Recuerdo que el año pasado o anterior me descargué el compilado de esa época, más o menos cuando comencé a leerte de forma continua. Como dicen por ahí, un regalazo, casi una ofrenda que quizás no merecemos. Gracias por ese trocito de ti, otra vez.

    Sé que tardé en volver, que no me puse al día, y es probable que esta vez no me actualice de todo lo que me perdí, así que me disculpo por mi falta de atención.. He estado sin estar.

    Me alegra comenzar el año y volver a leerte, darme de cabezasos tratando de descubrir el misterio de cada personaje. Esa manía estúpida y sorda por querer saber la verdad, los detalles.. por ir más allá de la ficción, rompiendo esa frágil línea de la privacidad. A veces pensamos que los escritores nos pertenecen y que tenemos derecho a preguntarlo todo, pero me mido.

    Qué tengas un buen año.

    Por cierto, 19mil palabra y 70 fotografías, no son tantas como pareciera. No es que puedan pasarse por alto, es un trabajo considerable, pero lo que quiero decir es que nunca es suficiente.

    1. Para eso esta el resumen 😉 ahora puedes ponerte al día si te apetece y puedes hacerlo al ritmo que te apetezca, como debe ser, ¿no? Lo hemos hablado alguna vez, ¿verdad?, no es bueno tener obligaciones con estas cosas, es un placer leerte y que comentes, pero sólo cuando puedas o cuando quieras, así todo funciona mejor.

      En realidad muchas cosas de las que se escriben aquí quedan a medias a propósito, no es por darle misterio, es más bien por el formato, por buscar historias más directas… a mi, por el contrario, nunca me han gustado mucho las historias demasiado cerradas. Me gusta inventar, divagar, buscar mi propio curso de los acontecimientos…

      Y sí, tienes razón, 19mil palabras y 70 fotografías pueden no ser muchas. Si lo hiciese mi escritor favorito le cogería por la pechera para obligarle a darme más 🙂 Supongo que el truco es tener algo que contar y, ahora que no nos lee nadie, esa es siempre una duda que te atenaza…

      Un abrazo y feliz año.

  7. Brindo por las meteduras de pata, por la vida que se nos escapa y por el nuevo año.

    (Intenté responder… siempre a destiempo, pero no había dirección a la que poder hacerlo. Gracias por estar ahí, aún después de tanto tiempo.)

    Abrazos.

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