leer,  mirar

tengo una moleskine


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Tengo una libreta. Una vieja moleskine verde que me encontré hace meses, olvidada sobre la silla de una cafetería. Reconozco que debería de haberla entregado en su día al camarero, por si su dueño volvía a por ella. Cosa que, seguro, ocurrió. Lo reconozco con la misma intensidad con que me confieso a mi misma que no pienso hacerlo, que ya no voy a desprenderme de ella bajo ningún concepto. Desde aquel día, esta libreta viene siempre conmigo, liada entre el montón de cosas que llevo en el bolso. Me siento menos sola desde que este puñado de relatos me acompaña a todas partes.


Recuerdo cuando repetía constantemente aquello de “todos estamos solos” . Qué intensito y qué pesado se ponía a ratos. Lo recuerdo ahora, después de tanto tiempo (mentira podrida, lo recuerdo casi a diario), sentada a esta mesa, sola, en la terraza del restaurante de un hotel con vistas a la playa. De todas las mesas, seis, sólo yo estoy sola. Quizá por eso, ahora, haya venido a mi memoria aquella sentencia tan recurrente en él. Por eso y porque no paro de darle vueltas a cientos de ideas improbables acerca de cómo será la persona que ha escrito estos relatos que , fortuitamente, acompañan mi existencia. Porque intuyo que se parece un poco a él pero por otro lado no se parece en nada. En fin, no sé. Aquello ya terminó, no sé porqué no lo olvido del todo.


Mi madre me solía decir “viaja sólo con personas no quejicas. Si se quejan, déjalas en la primera estación de servicio” Y eso fue, simplemente, lo que hice con él. Por eso ahora como sola en esta bonita terraza con vistas al mar. También me decía (mi madre hablaba lo justo pero solía dar en el clavo) que encontrase donde me hiciesen sentir importante y querida, y que sólo fuese a esos sitios y que repitiese mil veces. Y así, vuelvo una y otra vez a los relatos de mi moleskine. No me hacen sentir importante pero, de momento, es lo que más me reconforta de todo lo que veo alrededor. Aunque, que nadie se lleve a engaño. No soy una de esas amargadas, no. En general, estoy satisfecha. Creo que el gesto más radical hoy es estar contento con lo que uno tiene. Y yo lo estoy. Es sólo que, de un tiempo a esta parte, siento cierta zozobra cuando enciendo la televisión o leo un periódico o una red social. Una inquietud que sólo consigo calmar cuando me adentro en uno de los relatos de mi apreciada posesión.


Recuerdo cuando se conocieron mi madre y él. Aún no había salido de la portería aquella tarde de sábado. Entré mientras ella ordenaba los platos en la cocina. Me miró, esa mirada condescendiente tan suya y me dijo “si llama caldos a los vinos, déjalo hoy que mañana es tarde”. Pero a mi no me gustaba, ni me gusta, mirar de reojo. Siempre he sido una ingenua de esas que creen que no hay nada más triste que no fiarse, que hay que ir siempre a favor del prójimo, aún cuando suela decepcionar tanto.


A mi madre le gustaría esta terraza con vistas al mar. La imagino con mi padre aquí, octogenarios los dos. Ella aún con los labios pintados. Él, con su pelo canoso peinado hacia atrás y su mirada, aún un poco malvada, como de no darte cita porque no interesas y su traje de tres piezas un poco gastado. Beberían vino y mi madre se horrorizaría con la chica de la última mesa que, claramente, se ha perdido los últimos seis años de Balenciaga “todo el mundo en chándal o con ropa ajustada, por dios, parece un gimnasio en lugar de un restaurante”. Y algo de razón no le faltaría.


Me he despertado un poco extraña esta mañana en la habitación del hotel. El olor del suelo de madera, quizá, mezclado con el olor a salitre que entra por la ventana entreabierta. Al rato, he visto mi libreta, apoyada sobre las sábanas de la cama de al lado, aún sin deshacer. Las hojas extendidas, el sol reluciendo al trasluz entre los trazos de tinta. Me ha parecido una criatura extraña y feliz.

He pensado con pena en lo pequeño de su existencia, confinada en las estrecheces de un bolso lleno de trastos inconexos, reducida a unos paseos por la playa en este lento discurrir de calendarios en el que se ha convertido mi vida.

Me he acercado con cuidado hasta ella y he pasado las hojas que parecían alas de mariposa a punto de quebrarse, frágiles como el tiempo que se nos escurre entre las manos. Cada objeto, cada persona con una fecha de caducidad, invisible al principio pero que va desvelándose, dígito a dígito, con el paso de los años hasta descubrirnos el momento final en el que no seremos nada.

Creo que ha sido entonces cuando lo he decidido. He buscado el portátil, he afrontado la aterradora hoja en blanco armada con una copa de vino y he empezado a transcribir la primera historia de la libreta, una que hablaba sobre un territorio ocupado bajo la nieve.

La libreta palpitaba alegre bajo luz del escritorio como animándome a seguir.

Historia a historia, dejándome los ojos en cada curva de la apretada caligrafía hasta componer un libro que he dejado en este enlace, al alcance de cualquiera que haya llegado hasta aquí.

Creo que al dueño de la libreta le habría gustado. O no, quién sabe. En cualquier caso, a mi me parece bonito que
nuestras historias sean más grandes que nuestras vidas, sin fecha de caducidad.

Espero que disfrutéis de su compañía. Eso sí, tenéis que saber que, aunque la moleskine la siga teniendo yo, desde ahora, todos somos cómplices.


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22 Comments

  • Beauséant

    Muchas gracias, CABRÓNIDAS, será un placer estar ahí 🙂


    Y muchas gracias a todas las personas que durante este año han estado entrando y saliendo de aquí. Es bastante obvio que sin ellas todo esto no tendría mucho sentido, o lo tendría, pero sería un sentido bastante más pequeño.

    Espero veros a todos el próximo año

  • Carmen

    Seguro que no defrauda. Gracias por este texto tan hermosamente narrado 😊
    Un abrazo y felices fiestas. También que el 2022 sea fructífero y muy feliz.
    Un abrazo

  • Krudo

    Sabes, me encanta la forma en la que describes las situaciones, es maravilloso, te mentiría si digo que no me imaginé cada palabra, incluso el traje a 3 piezas de tu padre, me encantó, creo que muchas veces tenemos algo tan preciado que le damos un valor dentro de otros recuerdos que después crean otras historias maravillosas, creo que no me di a entender, pero en pocas palabras me encantó tu narrativa como sucede en casi todos los escritos.

    Te dejo un abrazo lleno de recuerdos.

  • Beauséant

    Muchas gracias, JOSÉ LUIS, espero que lo disfrutes 🙂

    Gracias a ti, CARMEN, espero que disfrutes todo lo que puedas de estás fiestas, aunque todo siga siendo un poco raro ahí afuera. Nos vemos el próximo año…

    Creo que sí te entendí, KRUDO, los recuerdos vienen a ser el hilo de Adriana del que tiramos a la hora de contar historias, ¿no? Vas tirando de ese hilo y van saliendo cosas que cada vez tienen menos que ver con lo que ocurrió realmente, pero que van formando narraciones más grandes. En mi caso la forma de escribir es así, un pequeño poso de un recuerdo a partir del cual se construye todo lo demás. Espero que guardes el librito de este año, me hace ilusión que viaje tan lejos. Un abrazo.

    Contaba contigo, TORO SALVAJE, eso seguro 🙂

    Ni mejor cómplice, STAND BY 😉

    Gracias, JO, me alegra mucho verte por aquí junto al resto de habituales. Hemos montado un pequeña reunión muy agradable,

    MUCHAS GRACIAS!!!!!!!!!!!

  • mag

    Hola, Beausánt.
    Tus entradas siempre me has gustado la verdad. La portada de este libro de fotos y letras es genial. Tienes mucha sensibilidad al elegirlas.
    Muchísimas gracias por pasarte por mi blog y dejarme tus buenos deseos para estas fechas :-9 Deseo lo mismo para ti 🙂 y los tuyos y que nos sigamos cruzando en estos caminos por cualquier fecha, ¿no te parece?
    Un beso enorme.

  • Mucha de la Torre

    Cabronida estrenar un libro Te cuento ha venido a mi blog a insultarme tratarme y destrozarme con malas palabras .nadie se lo va a comprar yo creo en el destino divino
    Y vos bueno vos sos una de esas personas geniales

  • Luz

    Encontrar joyas así hacen que venza el egoísmo y no eres capaz de devolverlo buscado pretextos.

    Pues sí, leeré este como casi todos los que has puesto, eres un fotógrafo-escritor genial, bueno, eso ya lo sabes 🙂

    Aprovecho para colaborar con los saludos y deseos de estas fechas y espero que sean como más te gusten.

  • Beauséant

    Gracias, EVAVILL, maquetar los textos y las fotos para que cuadren es una tarea que siempre se me complica 🙂 Espero que haya quedado bien, si ves algo raro o que se pueda mejorar, por favor, dímelo, ¿sí?

    Cualquier fecha me vale, MAG, lo importante eso, seguir viéndonos, de alguna forma sois mi otra familia, mejor en muchos aspectos porque la he elegido yo 😉 Un abrazo

    Siento mucho leer eso, MUCHA DE LA TORRE, no son las mejores fechas para ese tipo de sentimientos. Espero que se pueda arreglar… no lo sé, sólo lo espero.

    Creo que me queda mucho camino por recorrer, LUZ, tanto, que no llegaré a ver el final, eso ya lo he comprendido. Pero tus palabras, perdona el juego de palabras, iluminan bastante las piedras que me pueda encontrar y me hacen seguir teniendo las mismas ganas de hacerlo lo mejor posible. Es una excusa pobre, pero creo que al final es lo que nos queda, hacer las cosas lo mejor posible, vaciarnos por completo… Para mi son fechas raras, ni tristes ni alegres, sólo raras, peor seguro que estaré bien, muchas gracias y espero que disfrutes con ellas , con las fiestas y con las letras 🙂

  • Frodo

    Ah pero no sabía de todo esto., pero ¡qué belleza! ¡Recién me vengo a enterar!
    Uno a veces pasa distraído por los enlaces y secciones.

    Abrazo grande Beau, que tengas unas buenas fiestas
    salud

  • Beauséant

    Sí, FRODO, lo entiendo, al diseñar un sitio es muy complicado poner todas las cosas que tienes en la cabeza, así que es normal pasar por las secciones sin verlas, no me extraña nada 🙂 Es una tradición que empezó de una manera un poco de andar por casa y, con el paso de los años, ha ido mejorando hasta ser un libro “de verdad”, espero que te guste.

    Siempre digo que lo mejor de este sitio son los comentarios, JOSÉ A. GARCÍA, y no lo digo por falsa modestia, siempre hacen mejoran el texto inicial, lo convierten en algo mejor.

  • Maria

    Esa libreta llena de vivencias y recuerdos, de emociónes y sueños.

    Te deseo un Feliz Año 2022, que todos tus proyectos se realicen.

    Aqui estaremos un año más.un placer dusfrutar de tus textos.

    Un abrazo.

  • Gabiliante

    Vaya, pues me has dejado flipando. Pensaba que era un relato en toda regla y es la introducción de un libro. Tu madre (bueno, no sé si es ficcion es una matriarca sentenciosas, que te transmiten en una frase lo que otros , al finsl no prestas atencion por pesados. La mirada de tu padre es fascinante a esa edad. Me je reido con lo de los caldos, nunca se lo he dicho a nadie a la cara, porque no entiendo de vinos, pero sí de pedantes. el otro dia me di una vuelta por tu blog, que creo que no es un blog sino una web pero da igual. Pensé si eras una persona o varias como un grupo. Vi que haces un libro cada año y ahora veo que es un pedazo libro , y que eres fotogrfx a parte de escritorx..
    Recuerdo que intenté ponerte en la lista de lectura, pero como no pone “seguir” por ningun lado , no pude. me dijeron el otro dia como ponerlo , a ver si me sale.
    Veo por las fotos del libro, que lo mollar del titulo de tu pagina, no es lo “del alambre”.
    Saludoss y felices fiestas.

  • Beauséant

    A veces encontramos cosas, TONYERIK, otras veces nos encuentran…

    Gracias, MARIA, mis proyectos son pequeños y manejables así que espero poder cumplir algunos 😉 un abrazo

    Vaya, GABILIANTE, me has dejado, bueno, me has dejado sin palabras, y eso no es algo que me suela suceder a menudo. Todas las historias que aparecen por aquí tienen su parte de verdad y su parte de biografía, pero a veces on retales sueltos de otras muchas cosas… al final las historias son una pequeña excusa para poder afrontar ciertos temas, incluso cerrar ciertas puertas que quedaron abiertas, en cierto modo creo que para eso sirven los blogs. Aunque tampoco tengo muy claro si esto es un blog, o una web o qué.. supongo que tampoco importa mucho.

    Muchas gracias por tus palabras, me dan muchos ánimos para empezar el año y espero verte por aquí.

    Un abrazo.

    Gracias, MUCHA DE LA TORRE, ya voy tomando fuerzas para empezar el año.

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