leer,  mirar

una línea de puntos

En aquellos días todo estaba conectado, al menos así es como lo recuerdo. Cada acontecimiento que se cruzaba en mi camino, cada gesto recibido… todo formaba parte de algo mayor que el universo me permitía vislumbrar en breves fogonazos sin llegar a descubrir el plan completo.

Quizás no era eso, quizás me creía más especial de lo que era y no era más que otro adulto asustado de no entender nada.

Fue entonces cuando empecé a hacer fotografías. Eran una forma de ordenar todos los componentes de ese caos y trazar la cartografía de algo que aún no tenía nombre pero cuya existencia no me estaba permitido dudar.

Acabábamos de llegar a la ciudad y todo era nuevo: la primera vez lejos de nuestras casas, el último año de universidad y toda la vida por delante como una enorme recta final. Todo parecía destinado a darnos miedo y a impulsarnos a la vez hacia delante. Todo, incluso aquel idioma sinuoso y lleno de extraños fonemas que nos obligaba a cazar cada palabra con ayuda de un diccionario.

Apenas teníamos dinero y luchábamos por no recurrir de nuevo a nuestros padres cuya simple presencia parecía capaz de poner fin a la aventura que habíamos emprendido. Creíamos en nuestra inocencia que cada dificultad, cada piedra cruzada en el camino nos haría más fuertes, más dignos de todas las recompensas que aguardaban al final de la escapada. De verdad que lo creíamos.

El día de mi cumpleaños me regalaste una pluma, una estilográfica absurdamente cara que no nos podíamos permitir. La vimos en el escaparate, de puntillas como niños en la mañana de navidad, y no dudaste en comprarla porque sabías que algún día sería un escritor. Lo sabías con esa fe ciega que ponemos en las cosas que son mentira.

Me gustaría decir que aún la conservo a mi lado, que escribí estas líneas con ella, pero no es así. La perdí, o quise perderla… a veces los objetos saben cuando no son queridos y no dudan en buscar otros dueños. Era una gran pluma, seguro que habrá logrado acabar esa novela que yo no supe ni empezar.

Aún sigo buscando el nexo de unión, esa fina línea mágica de puntos que nos habría llevado a algún sitio y que no supimos ver. También sigo haciendo fotos y escribiendo. No he vuelto a pisar los adoquines de aquella ciudad.

Una pequeña confesión: de entre todas las historias amontonadas este año, una de ellas fue escrita con esa pluma. Una historia más antigua que este sitio y que he llevado conmigo todo este tiempo hasta convertirse en las cenizas de un ser querido al que no encuentras un sitio donde dejarle descansar y que acaban  convertidas en una maldición.

Una historia escondida y todo un año, otro más, de seguir uniendo puntos que no parecen llevar a parte alguna… llegará el momento de perder la fe, de reconocer que todo ha sido en vano, apagar los fuegos bajar la cabeza y negociar la rendición.

¿Y si fuese ese el final de todas las líneas de puntos?, la rendición esperando justo al final como una broma sin gracia.

El resumen de este año, como siempre:

En papel
En digital

Se sabe que el mejor lugar para esconder una manzana es un cesto de manzanas. ¿Y si el Paraíso estuviese a la vista de todos, disimulado entre los pliegues de este mismo mundo, y bastase con seguir un itinerario de puntos en el orden correcto (una progresión de acordes, un hecho de la infancia, el nombre de una estrella, la música de un pájaro, una laguna…), un punto tras otro tras otro, línea tras línea, para dibujar una figura que revelará el rostro de la infinitud?
http://avellana.neunoi.com/

9 Comments

  • Carmen Troncoso Baeza

    Los puntos todos apretaditos hacen una linea, una linea hace un camino, que puede usar para ir y volver, me ha gustado mucho Beauseant lo escrito de la pluma, las ideas no siempre cuajan a la fuerza, a veces con dejarlas descansar agarran vuelo propio y hacen su proppio camino de puntos, Feliz Año Nuevo 2019, abundancia para ti, de toda indole!

  • Anonymous

    Te deseo un próspero y generoso año, y que todos tus deseos se vean cumplidos en los próximos 12 meses.

    FELIZ AÑO 2019.

    Besos.

  • Jo

    Unir puntos para descubrir lo que hemos cambiado, mejorado y hasta armar una constelación .
    Seguramente necesito seguir aprendiendo de tu gen ese particular que tienes de embellecer el pasado

    Gracias

  • Carmen

    Quizá con esos puntos buscamos dibujar una estrella que se nos resiste.
    Porque existir,existen.

    Buen año nuevo,y que sigamos compartiendo puntos del camino.
    Besos.

  • Beauséant

    En algún sitio debe andar Toro Salvaje, el problema es que es una puerta, y como buena puerta tiene una llave. Y esa llave no se sabe que forma tiene… Acabamos de empezar el 2019, de momento todo va bien 😉

    Me gusta esa idea, Carmen Troncoso Baeza, la de las ideas que deben descansar. A veces abandonamos ciertas cosas demasiado pronto y sólo es cuestión de dejarlas reposar. Somos víctimas de los ahora y de las prisas. Muchas gracias y , sí, feliz 2019.

    Esa es tu filosofía, mucha, ya lo sé, y es una gran filosofía, quizás la única que nos da alguna posibilidad de felicidad.

    Gracias, Anonymous, incluso un 2019 igual que el 2018 no sería del todo malo, mejor no pedir demasiado que ya sabemos lo que pasa con estas cosas cuando se pide demasiado 😉

    No me hagas mucho caso, Jo, pero sospecho que parte de ese gen consiste en saber engañarse un poquito. Ya sabes, mirar las cosas de una forma mejor de lo que fueron. No me gusta mirar hacia atrás y sólo ver cadáveres de posibilidades, me gusta traerlos al presente, sentarlos a la mesa e intentar llegar a algún tipo de acuerdo con ellos.

    Ese me parece un gran deseo, Carmen, compartir los puntos del camino, tampoco importa mucho el sitio al que nos lleven, ¿verdad?

  • Ángeles

    A lo mejor es que no hay ninguna meta y la cosa consiste en seguir en movimiento, por los caminos que se van abriendo a nuestro paso; y eligiendo cada vez con la esperanza de elegir bien (lo que para cada uno signifique “bien”).

    “…con esa fe ciega que ponemos en las cosas que son mentira.” Me ha encantado esta frase.
    Y ya sea con pluma, con lápiz, con teclado, sigue escribiendo en 2019.
    Un saludo.

    • Beauséant

      Muchas gracias, seguiremos, supongo que esas es una de las cosas que se eligen esperando que sea la decisión correcta…

      La frase? A veces creo que lo hacemos , que decidimos creer en cosa que sabemos falsas y, al hacerlo, ponemos todo nuestro empeño

      Un abrazo

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