Jaime

Tengo que dejar a Jaime. El problema viene cuando leo el futuro en los slogans de sus camisetas de viernes, o cuando, de madrugada, se desabrocha el tercer botón de la camisa. Ese es el problema. Porque, entonces, quiero apurar en sus clavículas lunas y estrellas antes de que el…

Mont Saint Michel

Él hablaba con Dios. Era una voz chillona y persistente alojada en lo más profundo de su cabeza que le ordenaba cosas absurdas e imposibles. Al principió se negaba a obedecerle, pero siempre que lo hacía acababa revolcándose en el suelo con los ojos en blanco, y las sienes taladradas…

Plan B

Nos hemos ido acostumbrando a lo irremediable con la tenue grisura de los días. Deberíamos probar a atracar un banco, a perpetrar un crimen, a robarle el bocadillo a los niños en el parque… qué sé yo… reencontrar la fascinación, el abracadabra de la chistera que nos mantenga en la…

(des)propósitos

Porque esta noche me haya bebido contigo hasta la fibra de vidrio de las nubes… Porque haya sobrevivido a tus oleadas de trascendencia, esas que siempre resuelves tirando por el canal de mi escote hacia abajo… no te hagas ilusiones. Tú y yo sabemos que no tenemos edad ni razón…

Princesa del bulevar

Lo cazó. Un enorme y sabroso gusano que se defiende retorciéndose entre las garras de acero. La desesperación de quien se sabe perdido. El último cartucho. La última bala. Golpea contra el mármol de la fuente la cabeza de la lombriz hasta convertirla en una masa deforme. Dos segundos. El…

La puerta de atrás

Los dioses y las hadas han huido y ya no podrán mitigar la frialdad de este amanecer. He conseguido contarte mi vida en unas horas, como si de una road movie se tratara. La lluvia, la noche, este bonito hotel en el centro de Berlín, la cotidianeidad, el miedo, el…

Motel Berlín

Siempre nos encontrábamos en moteles de segunda anclados en territorios perdidos y con los exóticos nombres de aquellos lugares que nunca visitaríamos. El motel Berlín o el aérea Paradyso eran ya parte de nuestra particular geografía de encuentros furtivos, quizás huyendo de nosotros mismos. Nos bebimos hasta el alma con…