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los durmientes

Fotografiar gatos dormidos supone siempre una frustración o, si nos puede el optimismo un reto en el que cada foto es diferente y trae consigo diferentes problemas. Algunos son viejos conocidos, la luz, la velocidad de obturación… pero no debemos olvidar el principal de todos: los gatos son muy malos actores y les puede siempre su inmarcesible sentido de la curiosidad.

El primer paso para fotografiarles es pactar un precio a cambio de que posen como si estuviesen en medio de alguna de sus interminables siestas, nunca debemos intentar hacerlo sin llegar a algún tipo de acuerdo previo. Soy consciente de que no faltarán algunos legos en la materia afirmando que lo correcto sería esperar a que realmente duerman para capturarlos en toda su belleza. Puede ser cierto, pero a todos ellos les digo siempre lo mismo: buena suerte intentando atrapar un gato dormido.

Lo más habitual es realizar el pago con comida, a los gatos les aterra la posibilidad de quedarse sin comida, pero cualquier objeto brillante o el simple cable blanco de los auriculares puede entrar en el intercambio. Para un gato feliz la comida puede pasar a ser algo secundario por lo que siempre lleno mis bolsillos de pequeñas chucherías, chapas, pinzas de la ropa… ese tipo de cosas.

Una vez acordado el precio, debemos indicarles lo que queremos. Les dices entonces como deben posar, la posición correcta de las patitas, incluso la forma en la que deben respirar… les dices todo eso y aun así puedes pasar media hora discutiendo con ellos hasta obtener la foto que buscabas sin que en el último momento hayan decidido estropearla abriendo un ojo, cambiando de posición o cualquier otra cosa que les pase por la cabeza, por probar, por molestar… porqué son gatos.

El mejor país para empezar con este tipo de fotografías es, sin ninguna duda, Italia. Sus michos, como sus habitantes, pasan la vida actuando en obras de las que ellos son siempre los protagonistas. Disfrutan viviendo otras vidas, comportándose como otras personas… parece que guardan en sus casas, al lado de la puerta junto al perchero y los paraguas, una fila de mascaras diferentes que se ponen según lo que hayan decidido ser ese día.

Muchos llevan tan interiorizado ese mundo del teatro que viven y se comportan como si estuviesen en un país completamente distinto al que en verdad les ha tocado vivir y pasan la vida entera intentando acoplar esa tozuda realidad al papel que han decidido adoptar.

14 Comments

  • Toro Salvaje

    Sé que lo que voy a decir no va a gustar, pero no voy a mentir…
    Los gatos siempre me han parecido animales traidores.
    Dudo entre se llevan un demonio dentro o varios…
    Esos tigres en miniatura han visto varias veces el fin de los mundos y cambian de universo y dimensión con una facilidad que da miedo.

    Quedan bien en las fotos pero a mí no me engañan, je…

  • Mento

    He intentado responder al formulario, pero tu dirección de email me es devuelta como que no existe. Así que aquí estoy para agradecer de nuevo tus amables palabras. Y no, no es una invasión. Honestamente hoy… necesitaba unas palabras de ánimos. Gracias.

  • Paloma

    Me parecen unos animales de lo más fotogénicos. Que sean o no de fíar es otra cuestión. No lo sé porque nunca he tenido gatos, supongo que aunque no son tan dóciles ni fieles como los perros también tendrán sus encantos.
    Me gusta mucho hacer fotos a los que veo por la calle y alguna de gato dormido sí tengo. Dormido de verdad, sin comida a cambio.

    Me gusta en especial la tercera foto, muy bonita.

  • Beauséant

    En absoluto, Toro Salvaje, no me molesta para nada. Lo mio con ellos es una especie de fascinación respetuosa. Siempre parece que saben algo más que nosotros, ¿verdad? Quizás sea como dices, viajeros de otras dimensiones que nos han visto tropezar mil veces con la misma piedra y por eso nos han perdido el respeto.

    Perdona, Mento, no suelo poner el correo y el autocompletar del navegador lo puso por defecto. Me alegra haberte llevado algo de consuelo, a veces los “desconocidos” sirven más para estas cosas, ¿verdad? Lo pongo entre comillas, claro, porque, bueno, ya sabes, al final te acabas conociendo.

    Eres una persona muy afortunada, Paloma por haber logrado una foto sin sobornos de por medio 😉 quizás tenga que corregir este pequeño manual 🙂 De los gatos te puedo decir que, aunque todos son diferentes, tienen algo común a todos: están los que quieren estar contigo, en tu casa con tu comida, pero también con tu compañía, los que te esperan al volver, los que hacen una croqueta y vienen corriendo para subirse encima tuyo… y están los salvajes, los que nunca debes intentar nada con ellos que no sea un respetuoso intercambio de comida que recibirán con desdén. Los primeros, para mí, son casi iguales que un perro, más egoístas y cabrones, pero adorables a su manera.

  • .+**+.Kadannek.+**+.

    Mi batalla es más bien fotografiarlos en acción, pero sufro el mismo contratiempo que tú; la curiosidad puede más. Siempre obtengo medio rostro, fosas nasales, un ojo borroso o en su defecto un fondo sin gato, eso sí es penoso…Es como que tuviesen teletransportación.

    Para mí, en realidad, es que son tan, pero tan ellos mismos, tan libres de juicios, que no se complican en complacer ni en obedecer, van a su rollo, y aunque pueda ser exasperante, también es digno de admirar.

    Bellas, bellísimas fotografías

    • Anonymous

      Fotos con mucha luz, esa es la diferencia de unos fotografos a otro dejan su huella. Los gatos estan considerados seres espirituales adorados en egipto. Un gato es un ser libre que no trata de complacer mas que así mismo, muy parecido al humano pero sin apego. Cuando quieren afecto van y si no a su rollo. Dicen que quien teme al gato o no le gustan. Es porque son personas que su lado espiritual esta en un nivel muy inconsciente. Y no se atreven a indagar sobre si mismos y observa su interior. Un saludo!!

  • Carmen

    Has hecho tú las fotografías? Son chulas.A mí me gusta especialmente la primera.
    Mi abuela tenía dos gatos,uno negro muy independiente que por las noches se iba de fiesta y otro de esos que llaman de angora que se pasaba el día sin moverse (era fácil de fotografiar).Por supuesto a mí me caía mejor el negro.

    Besos.

  • Beauséant

    Esa es otra cuestión, .+**+.KADANNEK.+**+., intentar sacarlos siendo gatos… tengo una pequeña colección de esas fotos que comentas, si las juntase todas lo mismo tendría para unos cincuenta mininos 🙂 Creo que nos atrae lo mismo, esa forma de ser tan suya, tan estoy por encima de todo que no me importa lo que puedas decirme…

    No sé si Toro Salvaje leerá tu comentario, pero me gustaría saber lo que piensa del lado espiritual 😉

    Con el tiempo he ido apreciando las fotos luminosas, antes me daban un poco de miedo porque me asustaba “quemar” ciertas zonas o perder la nitidez. Con el tiempo he ido cogiéndole un poco el truco, pero a veces creo que es más cuestión de suerte que de técnica (sé que no lo es, pero a veces lo parece)

    Muchas gracias… Un abrazo enorme

    Gracias, CARMEN, de verdad, me encanta hacer fotografías y que alguien se detenga un rato en ellas, hacemos tantas fotos a las que no dedicamos ni dos segundos que es un placer lograrlo 🙂

    No tengo mucha experiencia, pero siempre he notado más personalidades en los gatos que en los perros… existen tantas formas de ser en un gato como gatos. Sus manías, sus fobias y sus gustos.. Será parte de su encanto.

  • Lachicadeluniverso

    Es que no se porque sale anonymus no entiendo como va tu blog, ya que a mi cuando me escribes me sale directamente. Pues hay un montón de artículos sobre gatos y sus mitos creencias, a nivel espiritual!! Saludos por si toro quiere buscar mas info!!

    • Beauséant

      A veces se nos pone un poco temperamental el sistema 🙂

      Debes rellenar las tres cosas que te pide al comentar, el nombre que aparece en pantalla, el mail (si no quieres ponerlo puedes mentir con a@b.es o algo así) y la dirección de tu sitio .. Con eso ya debería salirte 😉

      Seguiré buscando y escribiendo cosas sobre gatos, seguro 😉

  • Manuela Fernández

    Simpático escrito. Yo con gatos no tengo experiencia y es que no son muy de mi agrado, sin saber el motivo, seguramente influirá que cada vez que me he acercado a uno de ellos ha hecho ademán como de arañarme, como para hacerle una fotografía ¡¡

    • Beauséant

      Cierto, acercarse a un gato requiere cierta preparación, primero mirarse en la distancia, luego un ligero acercamiento y luego ya la fase de negociación. Es casi como sacar a bailar a la chica más guapa del garito… Sigue intentándolo 🙂

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