un cielo color cemento

La limusina que espera en la puerta hace un extraño contraste con la basura acumulada en las aceras. Al fondo, en el callejón, dos gatos enamorados se retan en la distancia y ella, la chica más bonita de la ciudad, sigue esperando dentro de la casa vestida con un traje de novia prestado.

Los vecinos se asoman nerviosos a las ventanas, miran a un lado y al contrario y conjuran nubes de tormenta sobre un cielo color cemento. Alguien enciende una radio llena de canciones tristes y sin ningún motivo las respiraciones comienzan a acompasarse al ritmo de la melodía.

Todo tiene el aspecto deslucido de una mala metáfora sobre el paso del tiempo.

La novia permanece con los ojos fijos sobre la puerta de una pequeña casa en los suburbios. Se encuentra a tan solo tres mentiras de lograr escapar del barrio, pero el timbre no termina de sonar.

Todos los chicos que alguna vez hicieron cola para sacarla a bailar permanecen firmes en las ventanas y lanzan los dados de los perdedores. Esperan sin esperanza que por una vez la fortuna les roce con su tacto sedoso de prostituta de lujo.

Las palabras nunca dichas, la suerte siempre esquiva, los saltos que nunca se dieron, un timbre que no acaba de sonar. La vida tal y como la conoces, con sus pequeñas miserias y al fondo la eterna promesa de un algo mejor. Al alcance de esos dados que ahora comienzan a rodar.

las bicicletas en holanda

10 thoughts on “un cielo color cemento

  1. Ayer escuché algo así de que la fe… es permanente pero lo que es la esperanza siempre hay una y vale esperarla, es valiosa.
    No se si creer en el destino o en la suerte.

    aunque por algo existen ciertas casualidades.

  2. Es impresionante… Un lujo leerte, muy en serio. Me gusta imaginar todo lo que has dicho…

    Esa es la vida, sí.

    Que la suerte nos sonría con los dados…

    Muchos besos.

  3. ¿Que es la vida?
    Lo que nosotros hacemos con ella.
    Yo veo la tuya a traves de tus letras
    Un hombre pensativo de mediana edad
    No conformista…

    “Tenés que volverte a enamorar”
    Eso esas mariposas en tu oreja
    te harán…..
    Un besito

  4. Supongo, jolie, que tanto el destino como la suerte toca pelearlos, ir a buscarlos. Sentados en el sofá nada llega, eso seguro.

    Gracias, Sakkarah, yo siempre llevo unos dados trucados en el bolsillo por si acaso 😉 Una cosa es fiarse de la suerte y otra dejarlo todo en sus manos 🙂

    Así es, Mucha, la vida es lo que construimos, lo que vamos acumulando con el día a día, con una pizca de suerte, por supuesto, pero mucho depende de nosotros. Siempre me ha resultado extraño el término mediana edad, es como encontrarse esperando algo que no acaba de llegar porque ya ha pasado 🙂

    1. Mediana edad…..
      No sos joven
      no sos viejo…
      todo depende….
      de la manera en que se te mire
      y vos actúes
      la edad muchacho está en la mente del que te lee
      Y tu cerebro cuando escribes….
      solo trato de entenderte…….

      1. Gracias, Mucha, de verdad, me encanta que alguien haga un esfuerzo por entenderme, no es algo habitual… Supongo que el escribir es una forma de intentar entenderse, aunque la verdad es que hace tiempo que he dejado de hacerme ese tipo de preguntas. Simplemente me gusta escribir y poder poner una foto a esas letras de vez en cuando…

  5. Joooo ¡ cuanto tiempo sin leerte! qué sensación he tenido la volver aquí ( es que hace meses que no pisaba los blogs por culpa de que en Galicia un día decidió no llover y yo – que soy medio lagartija- me perdí corriendo tras el sol, pero ahora sí, ya ha vuelto a llover y a hacer frío y me he acurrucado de nuevo aquí hasta que vuelva el calor ; )

    La esperanza o mejor dicho, la confianza de que algo mejore en nuestras vidas depende exclusivamente de eso, de si de verdad nos creemos que todo puede mejorar. A veces me pregunto por qué unos tenemos la suerte de disfrutar con cada idiotez que nos ocurre y a otros, aunque les sucedan las cosas más increíbles del mundo nada les satisface, o mejor dicho nada les hace sentir plenos por dentro .. a lo mejor todo estriba en el nivel de exigencia personal o en el bajísimo umbral del dolor que tenemos , yo, por no estar mal… me autoconvenzo de que no lo estoy .. y ¿sabes qué? en ese momento no funciona pero a la mañana siguiente siempre me siento mejor.. no sé, será que me conformo con poca cosa para sentirme a gusto. En letras no, en letras soy muy exigente por eso siempre vuelvo a ti ; )

    Mil gracias y un abrazo enooorme de vuelta a los brazos de tus letras ; )

  6. Bravooooooooo.
    Me ha encantado, me ha gustado una barbaridad.
    Este es de concurso.
    Y de ganarlo.
    Qué retrato, qué paisaje urbano, qué vidas en descomposición.

    Otro Bravoooooooooooooo

  7. La vida es hermosa, pero muchas veces nos convertimos en sueños, y olvidamos como vivir y dejar vivir a los demás, cuando un sueño se cumple allí recién valoramos la única vida que tenemos.
    Muy hermosa reflexión amigo.
    Abrazo

  8. Gracias, María, no hay reproches: Galicia sin sol es uno de esos raros acontecimientos que deben aprovecharse… Has expuesto en pocas líneas la clave de casi todas las vidas, ese fino equilibrio entre el conformismo con poco y la eterna insatisfacción que a nada nos lleva. Muchas veces nos peleamos por cosas inalcanzables y eso no es malo, o no es del todo malo porque nos obliga a movernos, a tener una excusa para levantarnos por la mañana. Pero a veces, a veces se necesita tan poco como que ya no llueva en Galicia por unos días… Sea como sea, me encanta que hayas decidido volver a esta casa.

    Reconozco que me gusta intentar este tipo de texto, Toro Salvaje, las ciudades, ciertos barrios en especial se prestan mucho a ser metáforas de ciertas vidas que nunca parecen encontrar el camino correcto. Muchas gracias por tus palabras, dan mucho calorcito.

    Ya ves, María del Rosario, olvidamos cómo vivir persiguiendo cosas, ideas o incluso personas que quizás no merecían la pena. Gracias por compartirlo. Un abrazo.

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