tras la bandera

tras la banderaEra una bandera enorme, ocupaba casi toda la habitación y detrás de ella se ocultaba un tipo muy pequeño. Al principio no me di cuenta, pero al acercarme vi que estaba desnudo aunque no parecía preocupado por ello.

Eso es lo maravilloso de las banderas, me dijo al comprobar mi sorpresa, cuando alcanzan cierto tamaño son capaces de tapar cualquier cosa. Mira que estampado tan bonito tiene, qué colores y como brilla. Es una gran bandera, estoy muy orgulloso, añadió, y de verdad que lo parecía.

Estuvimos un rato hablando y no supo explicarme porqué había elegido esa bandera en particular para tapar su cuerpo desnudo. En realidad, fue su conclusión, cualquier bandera vale para taparse siempre y cuando se encuentre bien alimentada.

Yo no acababa de entenderlo. En mi terrible ingenuidad pensaba que las banderas no se elegían, que era imposible usar una u otra en función del momento, pero el tipo desnudo insistía en que no, que eso no es en absoluto necesario.

Si logras que un buen número de personas crean en ella, una bandera tapa cualquier cosa.

Pero eso sí, me recordó, cuanto mayor sea la mentira que quieras esconder, mayor tiene que ser la bandera que la oculte. Eso es fundamental, no puedes dejar nada a la vista para que el truco funcione.

Como el hombre no dejaba de insistir, di un par de pasos al frente y comencé a admirar el fino tejido y los blasones de águilas imperiales que la adornaban.

Lo importante es que coman bien. Si una bandera ha sido bien alimentada ella sola va añadiendo nuevos elementos, más águilas, un ciervo, algún escudo… ya sabes, ese tipo de cosas que adornan siempre las banderas. No es que tengan una gran imaginación.

Yo no sabía lo que comen las banderas pero el tipo desnudo lo tenía muy claro. Las banderas deben criarse con el miedo más visceral y deben beber la sangre de los patriotas, cuanto más patriotas y más convencidos, mejor. Esta que ves aquí lleva quinientos años alimentándose y no ha dejado de crecer. Ha costado grandes sacrificios, casi dos páginas completas en los libros de historia.

Eso último me sorprendió, pensaba que aquel tipo era un auténtico patriota, así se mostraba en los discursos televisados de cada semana, y sin embargo ahora hablaba de ellos como una herramienta desechable. Resultaba casi ofensivo. Al escuchar mis dudas empezó a reírse con ganas, tan fuerte que empezó a convulsionar entre hipidos y por un momento me dejo ver parte de su cuerpo desnudo. Un cuerpo roto, vencido, lleno de manchas y yagas purulentas que desprendían un olor acre al rozarse con el tejido interior de la bandera que, comprobé con cierto desagrado, estaba lleno de manchas viejas y sudadas.

Ya me gustaría, ya. Ser un patriota, la noble muerte, el pecho lleno de metralla… ese sentimiento tan puro, tan lleno de honor… por desgracia para mi es imposible, casi había pena en su voz, yo soy una persona demasiado práctica. Al fin y al cabo sería un poco estúpido dejarse matar por un trapo de colores, ¿verdad?

8 thoughts on “tras la bandera

  1. ay! Beauséant, es lo que me pasa a mi…estoy en el medio del huracán, en el medio de familia y amigos, en medio de las pocas verdades de cada lado.
    Pero cada vez, las verdades de unos y de otros dan paso a la enmascaración. Y ¿cual es la verdad?
    Hoy leí a una persona que sentía parecido a mi, desasosiego sentía…y es lo que siento yo.
    Un gran desasosiego. Y desde que empezó todo esto el dolor de estómago va en aumento.
    Porque hoy en día, es tan frágil todo. Las personas estamos tan llenas de violencia y tan vacías, que todo les da lo mismo. O al menos eso parece.
    No consiguen ser razonables, porque la razón no existe. No se consigue salir del único pensamiento.
    El viernes deserté del face…jejeje…sí…hice un pequeño escrito para desertar de banderas y política. Lo del face es un decir, de hecho, he desertado completamente. Llamadme cobarde. Pero lo cierto es que NO. No vale la pena que te maten, ni te insulten, ni perder los amigos por una bandera. Ni por un país.
    Tengo otros problemas de los que cuidarme.
    Un gran abrazo Beau
    Hoy te achucho más fuerte. GRacias.

    Esta semana voy a por tus entradas…que estuve muy perdida últimamente…besos!!!

  2. Se supone que las banderas unen en sus colores y blasones un mismo sentir entre un aparte de población y territorio que unas personas ilustradas han decidido antes para quienes han de ser. Llegando a sacrificar, si para ello fuera necesario, algunos de sus peones, osease sus pobladores. Ni que decir tiene, que estas han de saber sacrificarse en todo momento y lugar por el bien del conjunto amparado por los colores de la bandera. Como todo en este mundo y cualquier sociedad, hay quién hace un uso más descarnado de todo ello y procura obtener el máximo beneficio personal posible. Normalmente todo ello conduce al cansancio, lo cual favorece al buen oportunista cobijado en su bandera de turno, por dejadez y abandono de nuestras justas reclamaciones para que se dignen a trabajar , en que con cuatro palabras huecas y multitud de coros y danzas a su alrededor con palabras siempre muy altisonantes, puedan salirse, una vez más con la suya, que no es la de la gente corriente.
    Un abrazo.

  3. No solo escribís bien, inspiras con tus letras y comentarios
    . El que hiciste en mi blog hoy me hizo ver mi texto
    desde otro lado de mi mundo
    .El tuyo…
    El del equilibrista que mantiene con palabras el balance del momento
    y entre sonrisas respira sienti♪éndose …:)
    Me gusta leerte
    No analizo lo que escribis
    me meto adentro y suspiro

  4. Bienvenida de vuelta, Maman Boheme, ya ves lo entretenidos que nos tienen con estos temas, ¿verdad? Debe ser que me voy haciendo mayor, pero cada vez estoy menos seguro de nada. Antes no era así, antes tenía las cosas más claros, estos son los buenos, aquellos los malos, hacemos una línea que nos separe y listo… Pero ya no, ahora sólo escucho, leo y muevo la cabeza sin entender nada…
    Haces bien en intentar escapar de todo eso, en el fondo no sirve de nada intentar hablar con gente que ya tiene las ideas claras y que no admite la más mínima posibilidad de error.. a mi me dan miedo, la verdad, hace dos días estábamos llenado las cunetas de cadáveres, y viendo hablar a ciertas personas parece que quieren seguir donde lo dejaron.

    Gracias por pasarte y por compartir mi incredulidad.

    Puse un comentario parecido en otro sitio, Alfred, y es que estamos rodeados de gente dispuesta a partirse la cara en nombre de unos políticos para los que no valemos nada, cero, menos que cero. Lo que dices tiene sentido y es lógico, pero esos políticos mediocres que padecemos no hacen más que envolverse en banderas y exigir sacrificios que ellos nunca tendrán que hacer. No sólo son mediocres, son falsos y son muy peligrosos.

    Siempre te digo lo mismo, Mucha, pero gracias por tus palabras.. me gusta dar la vuelta a lo que escribes porque tus textos siempre parecen tener muchas lecturas, muchas posibilidades. Es, como dices, una forma de hacer equilibrios.. eso me ha gustado 😉

  5. Es lamentable que se escuden en la bandera, cuando eso pasa te dice de lleno que para ellos la bandera es solo un símbolo inútil, creo que el respecto se dejo de lado y la mala siembra crece y crece. Excelente escrito siempre atento amigo Beauseant.
    Abrazo

  6. Así funcionan las cosas, María, y es muy complicado no caer en alguna de todas esas manipulaciones. El fútbol, la religión, las banderitas, cualquier cosa les sirve para manipular y obtener beneficios. Ellos no, claro, ellos son demasiado listos, nunca creen en nada de lo que predican, pero logran que el resto del mundo mate por ese algo… No sé, tenía que escribirlo, supongo… Gracias 😉

  7. Me produce muchos sentimientos este mensaje que expones, como veo que le ha causado a todos quienes te escribieron. No estoy en contra de las banderas y mucho menos de quien se siente orgulloso de identificarse con ella, pero desapruebo rotundamente los discursos de supremacía y clasicismo, como si nacer en un sitio te dotara de ciertos dones y nacer en otro te hiciera carecer de algo. Para mí la patria mal-aspectada es un peligro tremendo, que crea líneas imaginarias, pero separatistas que nos dividen innecesariamente. Es impresionante que después de propagar la idea de unión, sean tan discriminatorios con el país hermano.
    Concuerdo mucho con lo que dice Maman Boheme, es en extremo triste y decepcionante que valga más un ideal político que la calidad del ser humano y la amistad. Es impresionante que no se pueda llegar a puntos de consenso o al menos de respeto. A veces la mejor respuesta es el silencio.

    Excelente escrito.

    1. El texto vino un poco por un calentón 😉 Me he vuelto una persona silenciosa que no opina sobre nada y acaba soltando todo en el teclado, supongo que forma parte de hacerse mayor. O, como dices, porque en ciertas ocasiones sólo puede contestarse con un silencio.

      Una cosa es cierta, las banderas son un símbolo, y lo importante es lo que se haga con ellos. El problema es cuando esos símbolos se quedan sin contenido, cuando apelan a cosas huecas y que encima rompen en vez de unir. Es absurdo, es extraño sentirse orgulloso de un accidente como lo es el lugar de nacimiento. Pero, como apuntaba Mamam Boheme, no queda espacio para la indeterminación, todo es un conmigo o un contra mi.

      Y, entonces, sólo nos queda el silencio como respuesta.

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