no hay sitio en ninguna parte

Se mantuvo ocupado. Recorrió el país, varias veces. De una punta a la otra y vuelta a empezar hasta que entendió que no había sitio en ninguna parte, que sólo existiría mientras se mantuviese en movimiento.

Enlazaba trabajos de mierda con trabajos de mierda. Mantuvo un perfil bajo, justificaba ingresos generaba gastos. Intentaba ser ejemplar.

Cuando llegaba a alguna de esas casas baratas que alquilaba sacaba las dos bolsas de lona de su escondite y contaba los billetes. Los contaba y a veces lloraba. Eran su libertad, una libertad con un precio. Su cuerpo lo cruzaban centenares de cicatrices y de su oreja izquierda sólo quedaba un trozo de carne entumecida. Tenía rotos todos los huesos del cuerpo, algunos aún le dolían, la mayoría había dejado de sentirlos.

Cuando vio su casa arder no se lo pensó dos veces. Se lanzó de cabeza hacia las llamas. No había nada que perder, sin aquellas bolsas lo mismo daría estar muriéndose que estar muerto de verdad.

A su corona de espinas le salieron nuevas cicatrices, pero logro salvar las bolsas de lona.

Los polis vieron la escena. Los polis se dieron codazos.

Vaya un tipo valiente. Vaya, un tipo valiente. Vaya, un tipo con mucho dinero.

Los polis sonrieron, era su día de suerte. Los polis olían a chicles de menta y problemas. Somos polis corruptos, no queremos una medalla, hijo. Sólo queremos nuestra parte.

Uno de ellos también era poeta: eres un tipo sin suerte, aunque eso ya deberías saberlo desde el día en que naciste.

 

no hay sitio en ninguna parte

15 thoughts on “no hay sitio en ninguna parte

  1. No pues, me arruinaste la noche. Qué historia tan terrible, plasmaste estupendamente esa sensación de desespero en una situación angustiante, en donde se es esclavo hasta de las propias ilusiones y el deseo de libertad. Frustrante que a veces los anhelos y la esperanza cuelguen de un hilo y que todo se vaya al demonio por una metida de pata o un mal juego del destino.

    Bien narrado, gracias por dejarme con un sabor amargo, es el precio que estoy dispuesta a pagar a cambio de buenas historias ; )

  2. El hombre se pierde en su deseo de prevalecer meditando sus pesares, sus errores, y al fin solo le quedan esas bolsas de lonas… marcando su destino, excelente narración amigo.
    Abrazo

  3. Gracias, kadannek, me alegro, no por haberte fastidiado la noche, sino por que te haya gustado… Hacemos planes, incluso peleamos por ellos, buscamos escapatorias y al final todo depende del azar, del sitio y el lugar… Gracias…

    Pues no los rechazaré, MUCHA, no esta el mundo para andar desperdiciando buenos deseos.. Un abrazo.

    Gracias, María del Rosario, muchos planes e ideas, y acabas siendo prisionero de ellas…

  4. La vida complicada de mucha gente. La cadena de mala suerte, ata a los más desesperados.
    Una historia que bien podría ser la de cualquier inmigrante.
    La narración brillante. Es tu estilo.

  5. Ya ves, Jo, a veces las cosas parecen venirte de cara y no, eras tú el que iba de culo.. La suerte y la buena suerte no siempre son lo que parecen 🙂

    Gracias, Toro Salvaje, siempre espero con curiosidad por donde saldrás 😉 Me hacía ilusión meter un policía poeta en el texto, aunque eso le quita realismo, claro …

    Hola, Umma1, he visto un montón de miguitas que has dejado en este sitio, muchas gracias por la dedicación… Nunca he tenido claro si tenía un estilo, pero no he dejado de buscarlo, eso seguro… Tengo una vida demasiado cómoda, pero eso no me impide ver lo que se puede hacer cuando todas las cosas parecen salir de la peor manera posible.. a veces, simplemente, no hay sailda. Como ves, es un tema recurrente por aquí 😉

  6. A veces el precio de la libertad es como una burbuja que puede estallar en cualquier momento. Me dejas sin aliento.

    Un abrazo

  7. A veces creemos que nuestra vida está metida en unas bolsas de lona, en unos ladrillos, en un contrato, corazón o mero titulo, no lo creo…. la vida de cada uno está donde estemos y tengamos las narices de vivirla, solo eso… este instante .. no importa nada donde, incluso si quiera el con quien, solo hay que tener ganas … ¿ cuanto hace que no te tumbas sobre la hierba a mirar pasar nubes … prueba! ( perdóname este mensaje era para tu protagonista .. se autodestruirá en 3, 2, 1 … ¡Ya! ; )

    Me ha gustado mucho, aunque la pasma excede el límite de lo permitido en el grado máximo de la mala suerte que persigue a tu pobre hombre ; )

  8. Gracias, Brisa, efectivamente, la libertad es algo que damos por sentado y, muchas veces, depende de muy poquito para volar por los aires… Lo que apunta María, es cierto, a veces es mejor intentar simplificar, buscar aquello que esta a nuestro alcance y no intentar dar un salto que siempre quedará muy lejos, pero no siempre es posible María, la vida nos va colocando, a veces a golpes a veces con caricias, pero rara vez elegimos de verdad lo que queremos. Nuestra información nunca es completa y las posibilidades infinitas, no tenemos tanta capacidad de elección como nos creemos… Un beso

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