la jungla

Puedes sacar a un tigre de la jungla, soñar incluso con domesticarlo para que haga estúpidos números de circo, pero la jungla seguirá viviendo en el corazón del tigre.

Los gatos pueden parecer torpes y estúpidos cuando duermen indolentes al sol de la tarde, pero no dejan de ser unos tigres en miniatura que no han terminado de asumir el tamaño que la naturaleza les ha otorgado.

Todos los animales tenemos grabado en lo más profundo de nuestros subconscientes un mecanismo que nos ayuda a procesar las situaciones de huir-atacar. Un delicado sistema que analiza todas las variables posibles para decidir, en décimas de segundo, la mejor opción ante un supuesto peligro. El vivir o morir depende muchas veces de su correcto funcionamiento.

En lugar de ese mecanismo tan complejo, los gatos lanzan una especie de dado biológico y actúan en función del resultado.

Un minino puede decidir atacar a su supuesto enemigo, el cordel de un zapato sin ir más lejos y por el contrario huir de una inofensiva polilla que pasaba por ahí. Al cabo de una hora decidirá huir de ese mismo cordel o intentar comer a la pobre polilla que no entenderá nada. Las polillas rara vez entiendo algo, eso es cierto.

No es lógica, es azar. O, si lo prefieren, es la lógica de un gato.

la jungla

Al minino de la foto le gusta camuflarse entre las plantas de la entrada. Cuando llegamos, se lanza sobre los zapatos, todo garras y dientes como si le fuese la vida en ello. El humano debe entonces levantar los brazos en señal de rendición para que el gato quede satisfecho y te enseñe la tripa exigiendo su reglamentario momento de caricias.

Nadie se ha atrevido nunca a romper ese ritual. El más mínimo malentendido podría sacar al tigre de la jungla.

14 thoughts on “la jungla

  1. la elegancia con la que se mueven, la natural fiereza que hasta tierna resulta
    no cabe duda que por eso son mitológicos y agraciados, y distintos…

  2. Cierto, de lo más tierno y a la vez descriptivamente perfecto tu análisis psicológico de los felinos, sin embargo, mi querido Dr. Dolittle, a mi me parece que más que su instinto agresivo o la llamada de la selva lo que les sale – igual que a los perros – es su incesante capacidad lúdica, sus inagotables ganas de jugar … suponte lo que haríamos nosotros si nos quitaran el ordenador, el móvil, la Tv , la música, los libros, el cine , todo lo que nos distrae … perseguiríamos polillas e incluso treparíamos por las paredes… pobres polillas! jaja con lo felices que serían si las dejáramos en paz comiéndonos la ropa .. ya sabes, el ciclo de la vida jajaja

    Precioso como siempre!
    Muchos besos BEAU

    *Por cierto q el otro día me quedé sorprendidísima. Verás, creí que tu nombre Beauseant, era el de algún personaje e incluso un apellido y resulta que no, que es el nombre del estandarte de los Templarios “Beauseant” (Bien Sentado), “mitad oro, mitad sable” y ¿sabes qué? yo nací en una ciudad presidida por un precioso y enorme castillo templario … me quedé atónita cuando hace una semanas alguien me dijo “mira que bonito hondea el Beauseant” … así que eres templario ; )

  3. Es comprensible, Jo, que muchos pueblos y religiones los hayan considerado como algo más. Son criaturas extrañas, tienen sus propios parámetros y no parece importarles mucho las opiniones ajenas… La verdad, no me extraña 😉

    Gracias, María del Rosario, sé que a veces lo hago de una forma un tanto idílica cuando, esa es la verdad, la naturaleza no deja de ser una refinada máquina de matar, pero al lado de la maldad humana las reglas sencillas, aunque crueles, de la naturaleza casi parecen más lógicas, al menos sabes a que atenerte.

    Vaya, María, nunca había pensado en esa teoría pero es verdad, una vez que han comido y dormido les quedan un montón de horas totalmente ociosas. Un animal en una casa, con las necesidades básicas cubiertas es todo ocio… Si me hacen eso a mi, monto un circo con las polillas 🙂 Aunque eso sí te aseguro que el felino de la foto tiene acceso a la red WiFi y la nevera, si se aburre es porque quiere…
    El nombre viene un poco de ahí y un poco de un montón de sitios. Son de esas cosas que nacieron en su momento y sería complicado explicar desde cero, ya sabes. El nombre se ha mantenido porque nos parecía bonito, la verdad….Pero sí, muchas gracias por notarlo.. Ahora te toca, ¿qué ciudad era esa?

    Un abrazo

        1. Telepatía jaja intuición estra sensorial jaja
          Es que mis letras huelen a Bierzo, es eso ; )

          Por cierto a mis perras las tengo en una finca, los perros grandes necesitan espacio, nunca he comprendido como algunas personas meten a animales enormes en un piso, sufren todos así por más que se acostumbren, para un piso sin duda mejor un gato y sí, tienes razón.. los gatos no son de nadie, es el animal doméstico más independiente … a mi me gustan todos los animales pero soy sobre todo de perros y caballos, tb yo soy más perruna que felina ; )

  4. Los gatos son tan tiernos, tan mimosos pero sobre todo tan independientes, pero muy elegantes en sus formas para andar, y muy graciosos, me encantan, yo tengo uno.

    Como acabo de decirte en mi blog, no podía dejarte estos días un comentario, ya si desde el pc.

    Besos.

  5. Según Victor Hugo Dios creó al gato para ofrecer al hombre el placer de acariciar un tigre. Ciertamente parecen mini-tigres, una especie de bestias, un eslabón místico entre todos los felinos existentes, una mezcla curiosa entre salvajismo y empatia. Nunca olvido que el gato es cazador por naturaleza. Es prácticamente el único animal que cuando se domestica no pierde su instinto de caza. Sin duda unas criaturas totalmente interesantes y curiosas.
    Aún así, he visto a muchos actuar diferentes. Mi gata era una estupenda cazadora, pero no se lanzaba porque sí ante cualquier cosa, eso es cosa de “brutos” sin autocontrol, me dijo un día. Lo que me llama la atención es lo tan particular y distintos que pueden ser uno de otros, sin importar que compartan la especie y/o la raza.
    Pero es innegable que hay detalles que podrían sacar al tigre o mini-tigre de la jungla. Hay que tener cuidado o al menos, algo de valentía.

    1. KADANNEK, Los perros “de caza” tampoco pierden el instinto cazador como tampoco los perros pastores aunque no practiquen el pastoreo dejan d pastorear. Yo no tengo gatos pero tengo una mastín leonés ( ahora sabes por qué 😉 y una español bretón … la mastín es pastora por naturaleza y el español bretón cazador y ambos actúan tal cual les dicta su instinto de especie … una caza lo que sea que se mueva y el otro agrupa a las personas .. es curiosísimo verlas y a ninguna de las dos les ha enseñado nadie jajaja Los animales como las personas al margen de su especie, cada individuo es totalmente diferente, de hecho hasta hace poquito que se me murió tenía dos mastines leones, una dócil, noble, paciente y extremadamente inteligente, la otra celosa, fiera, impaciente y extremadamente lista para hacer daño… Desgraciadamente murió la buena… quizá ahora en recuerdo a ella le mejore el carácter a Day ( se llama así por Geen Day ; )

  6. Siento las molestias, Maria Perlada, sospecho que este blog tiene días temperamentales… Un gato nunca será un amigo, pero pueden ser unos compañeros estupendos 😉

    Entiendo lo que dices, Kadannek, es verdad que los perros, los cazadores o los pastores no pierden el instinto, pero en los gatos, sobre todo los domésticos parece como más marcado porque pueden pasar de la paz absoluta a convertirse en cazadores sin que haya un motivo concreto, los perros parece que necesitan un entorno concreto, algo que de laguna forma les motive a sacar ese instinto a pasear. Un perro puede ser cazador y sin embargo aprender trucos, ser obediente… los gatos te miran con desprecio cuando intentas hacer algo con ellos 🙂 es como si guardasen algo para ellos, algo que los perros acaban por entregar a los que consideran sus dueños y un gato no lo hace nunca por muy baja que tenga la guardia… Es por eso lo que decía más arriba, un perro puede ser tu amigo más preciado, un gato un compañero, alguien cuya presencia agradeces mucho, pero sin ir más allá… No sé, kadannek, si te referías a eso, que me pongo a escribir y no acabo 🙂

    Me da mucha envidia, María, lo del mastín leonés, me parecen unos animales increíbles.. les he visto con el ganado y no me lo podía creer, cómo se mueven para ir juntando, la paciencia que tienen, lo bien que se lo pasan y sin embargo la seriedad que le ponen… Y sí, es una pena, pero algunos, por mucho cariño que le pongas no acaban de entregarse, de domesticarse y siendo tan grandes, bufff, da un poco de miedo… los que vivimos atados al reloj y en pisos mejor tener gatos 🙂

    Muchas gracias … un abrazo

    1. Sí, me refiero a lo que dices, disculpa mi poca claridad. Todo animal (incluyendo al hombre) tenemos instinto y reacciones de ataque o huida según el caso. Pero me parece que por lo general, el gato no lo oculta, no lo suprime, en cambio, los perros u otras especie, parecen darle valor a otro tipo de comportamiento, algo más “entregados” como mencionas. El gato siempre parece ocultar algo, sea cierto o no.

      María, me alegran tus experiencias con tus compañeros, ciertamente se aprende mucho de su personalidad, carisma y preferencias. Siempre nos marcan internamente, siempre se quedan en notros, aunque se porten no son muy bien jajaja.

      Saludos!

  7. hermosa tu entrada llena de palabras que se ensamblan cantándole a los gatos lo que se siente cuando uno escribes con ganas de amar

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